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28.2.20

Mis Viernes: Moza de ánimas


" Bajo la niebla "
Tintas


Sentaos en torno a mi junto al fuego de la chimenea: os contaré una historia cierta

Mi abuelo, hace muchos años viajó a La Alberca, un pueblo precioso de la Sierra de Francia, allá por Salamanca.  Al caer la tarde escuchó el sonido de una esquirla y la voz de una joven que llamaba a la oración y el arrepentimiento.




Extrañado preguntó al mesonero sobre el por qué del suceso.
Cuenta mi abuelo que el mesonero ante unos vasos de vino, comenzó a narrar la historia: Un 27 de Marzo, como hoy desde este mismo balcón que se asoma a la calle, mi antepasado fue testigo del cortejo nupcial, que en procesión llevaban a una novicia a tomar  hábito.  Mi antepasado pensó:" Pobre muchacha que va a ser enterrada en vida en una tumba".  Se fijó en la muchacha, era hermosa.  
Vestía como una novia: Su inmaculado vestido, el velo que tapaba su cara, y una corona de flores que adornaba su cabeza.  La tristeza invadía su rostro, se veía que era obligada a tomar hábitos.  Su padre al lado, muy cerca guardián y custodio de su virginidad.
Entre la multitud, un joven moreno, de ropas sencillas y mirada perdida.  
No podía creerse lo que estaba ocurriendo. La procesión llegó a las puertas del convento. 

Atardecía, la guirnalda de flores recibió el último rayo de sol. La joven temblaba asustada.  A lo lejos el joven muchacho procuraba pasar desapercibido. Mi abuelo muy intrigado, se sumó a los invitados a la ceremonia.
La joven novicia fue despojada de su traje de novia para ser vestida de hábito de sarga .de la más humilde tela.  La corona de flores desapareció de su cabeza, y  luego sus largas trenzas cortadas.  Después sobre su féretro tumbada boca abajo, cubierta con el paño mortuorio,  fue proclamada muerta para el mundo

El joven moreno lloraba en silencio.  Más tarde todos los que estaban en la ceremonia se fueron dispersando.  La joven novicia ya sólo vería el mundo tras una tupida celosía de madera.
Benjamín el posadero, sacó una frasca que tenía escondida de su mejor vino, y ofreció llenar de nuevo el vaso a mi abuelo. 
Mire, hasta aquí parece que no hay relación entre la Moza de Ánimas y la historia de la novicia.  Y continuó con su relato:  Esa misma noche, el joven, saltó la alta tapia del convento, escaló la fachada del aposento de su amada, que esperaba nerviosa la cita. Cuentan que ambos huyeron atravesando el valle de las Batuecas y adentrándose a la vecina Portugal. Y que de tan felices que fueron llenaron de niños la casa donde comenzaron una nueva vida.

El padre de la frustrada novicia, entristecido y para lavar su honor, pagó una fuerte suma como dote para que una doncella al atardecer invitara a la oración y así salvar el ánima de su perdida hija y que se hiciera todos los días de su vida.  

Al tiempo quedó como tradición del pueblo. Y siempre se ha seguido tocando la campanilla incluso con grandes nevadas o noches de calor agobiante

Más allá de esta historia: Cuentan que unos bandidos asesinaron una noche a la Moza de Animas para robarla... y la campanilla siguió sonando haciendo la ruta SOLA sin que nadie la portara.

21.2.20

Mis Viernes: La Ciudad de la lluvia



 habitantes de la Ciudad de la Lluvia




En la Ciudad de la lluvia las personas con que te cruzas por sus calles no se conocen para nada, pero al cruzarse imaginan mil cosas unas de las otras, sólo sus sombras al pasar se entrelazan, se abrazan, se hablan, parlochean de los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las sorpresas, las caricias, los besos.
Pero nadie saluda a nadie
Las miradas se cruzan un segundo luego siguen su caminar, buscan otras miradas. No verás que se detengan un instante, levantar el sombrero y decir:
"Qué buena tarde de paseo hace".
Pasa una joven casi una adolescente púber: Saca pecho. Sus caderas van recitando a Shakespeare: Ser o no ser, con rotundidad. Pasa una enana guapísima con cascabeles en sus calzas, dos hermanas mellizas la una de la otra con coletas y llamativo rouge en los labios: una rubia de ojos azules y la otra morena de ensortijado pelo

Pasa una mujer enfundada en luto: Ojos inquietos bajo el velo, los labios trémulos. Su mente está en esas perdidas tardes de acaloradas siesta.

Pasa un gigante de esos de circo con todo su cuerpazo tatuado como el de un ganster japonés. Un joven canoso fumando en pipa llevando en brazos un gato siamés bizco y un pañuelo al cuello. Un cuentacuentos que observa la vida y ama todas sus manifestaciones, sonriendo

Se intercambian las miradas hasta que otros personajes entran en escena: Un ciego con un buey por lazarillo sujeto por una cadena. Una prostituta coja vestida de lentejuelas y mantón de Manila. Un efebo de curvilíneo perfil tocando las castañuelas, una mujer tanque de andares contundentes, vestida con un tutú y un abanico amarillo
La lluvia entra en escena, justo después del relámpado y antes que el trueno. Así todo el zoológico urbano busca una marquesina, un soportal para guarnecerse de la lluvia o se apiñan debajo del toldo de la zapatería más cercana.

Es la hora: Las invisibles campanas tocan arrebato se siente la cercanía, huele intensamente a tetosterona, estrógenos y progesterona que se confunde con el olor ácido del ozono. Se consumen abrazos, seducciones, orgías sin mediar palabra, sin antes haberse rozado un pelo. Todo el mundo con los ojos cerrados.
Una explosión de lujuria mueve la Ciudad de la lluvia. Mujeres y hombres empezaran a vivir sus efímeros sueños. Cada fantasma se representará entre sus brazos, en una persona con quien comenzar una historia efímera, tan larga como dure la tormenta

Luego cuando toda la Ciudad de la lluvia quede iluminada por un cielo limpio, casi cegador. Cuando el olor cercano de tierra mojada lo invada todo, será el momento de recomponer sus ropas, abrir los ojos y de sin mediar palabra, regalar una sonrisa que humanice, el instante compartido con la pareja que el azar te trajo por unos minutos. 

Luego en la Ciudad de la lluvia seguirá toda sus gente aburridamente feliz

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14.2.20

Mis Viernes: Hoy huele a Hadas





Maniquí con sombrero rojo

Acrílico sobre lienzo




Hace una brisa leve, fría que me pone la carne de gallina. El flequillo hasta los ojos, un mechón oculta parte de mi rostro,  me siento incómoda en medio de la acera. 
( Vagabundo no tardará en llegar ) , miro a ambos lados, no le veo
Debí salir vestida
Bueno, ya no tiene solución… al menos llevo mis zapatos rojos, a juego con mi gorro de astracán 

¡Cáspita ! no deja de pasar gente, me siento centro de todas las miradas, debe ser por mis precioso sombrero o por mi anillo. ¿Ves? le llevo desde hace años. Era de mi abuela, para mí es algo más que una joya, más que su recuerdo lo que porto en el dedo
No me acomodo a ser centro de todas las miradas
¡ Hace un frío terrible, tirito, y no tiene pinta que cambie !. aunque eso si: hoy huele a hadas

Un señor al pasar a mi lado se ha quitado el sombrero mientras su bigote me sonríe
al rebasarme unos pasos se para, se vuelve y me mira despacio recorriendo mis largas piernas y parando su vista, en mi bellos ojos 
Al menos mi cutis, con este frío seguirá siendo terso, y sonrosado

Que frío ! estoy a punto de solta un alarido, pero no consigo emitir un sonido

¡ Ahí veo venir a mi vagabundo !, se acerca. Qué vergüenza me da que me vea así ! 

¡¡ DAMIAAAAAAAN !! Ya puedes meter el maniquí en la tienda y vestirla con ese vestido rojo que te he dejado preparado
...

Sé que mi vagabundo me verá bonita de rojo, me sienta muy bien. Ayer me dijo que hoy me rescatará de mi urna de cristal, de ese escaparate donde me siento encarcelada
Pero ESTA VEZ,  ¡ Huirémos juntos lejos…muy lejos,  me lo prometió !

( Basada en "Maniquí " entrada de Lady Shao )
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7.2.20

Mis Viernes: La joven sin cejas ni pestañas


" Estructuras metálicas "
Tintas


Cada noche una mujer atraviesa mi casa por dentro. Disculpándose, me afirma que este es su camino hacia el trabajo, y que no quiere tomar otras vías porque esta es la única que conoce, pero hoy caso especial, se sentó al borde de mi cama.
Me senté a su lado, algo tenía de especial esa chica, que me hechizaba, no podía resistirme a mirarla de reojo.
Todo comenzó a ser extraño ahora estábamos en una parada de autobús. Pasaron varios autobuses, ella no parecía tener prisa, y yo por primera vez llegaría tarde a mi trabajo.
Al final venciendo mi timidez la saludé: ¡ Hola !
Me miró, sin decir palabra, la vista como perdida
 ¡ No tenía pestañas, no tenia cejas !
Me conmoví, pensé que estaría tan joven en un tratamiento de quimioterapia.
Luego siguió mirando al frente con la mirada perdida en algún punto
Me fascinaba esa desconocida, de bellos ojos tristes, ojeras bajos los ojos, su elegante manera de vestir con ese vestido celeste hasta medio muslo. Despertaban en mí un sentimiento de protección.
El tiempo pasaba  y ningún autobús llegaba, no circulaba coche alguno, ni personas que llegaran. Nada se movía en la ciudad, ni pájaros ni ruidos, hasta la lluvia había cesado. 
De pronto un taxis frenó con estridencia frente a nosotros. Dos forzudos salieron del coche y la tomaron una por cada brazo para introducirla por la fuerza en el taxis.
Ella me miraba sin decir palabra, con ojos que me reclamaban ayuda, pedían auxilio.
Tardé en reaccionar, y corrí tras el taxis. Paré otro y les seguí hasta el aeropuerto de Barajas.
Antes de entrar en la terminal, pude darles alcance.
Un fuerte puñetazo me dejó conmocionado en el suelo. Sus avisos de" Lárgate de aquí , o llamamos a la policía " martilleaban mi semicosciencia.
¿O llamamos a la policía..?
Me incorporé aún desconcertado. 
Les había perdido de vista
El taxis de los raptores estaba aún aparcado, corrí hacia él
Abrí la puerta, y en el suelo se habían dejado una  carpeta con un informe y las fotografías de mi chica de la parada.

Con diferentes uniformes: de camarera, trabajando con un ordenador, de ama de casa, y al final un texto y un teléfono " ÚLTIMA GENERACIÓN DE ANDROIDES "
El precio es desorbitado, pero me he pruriempleado para ahorrar y poder hacerme con una asi
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31.1.20

Mis Viernes: La mariposa tatuada



" Calle de la Iglesia "
Gredos
acrílico sobre lienzo


Os traigo el encuentro con un compañero con el que coincidía dibujando bocetos en el Circulo de Bellas Artes de Madrid siendo jóvenes.Me le encontré hará semanas nos saludamos y pasamos a compartir un café y recordar aquellos tiempos y el cómo nos ha ido en la vida 
Él me contó que trabajaba en el Tatoo Shop del barrio, y a continuación cómo conoció a la ahora su esposa. 
Mariana.  Ella vivía en el barrio donde él tenia su taller y cómo ella pasaba largos ratos mirando por los cristales las plantillas de los tatuajes, las hermosas filigranas de guerreros, princesas, serpientes . 
Al fondo, en una mesa de masaje, yo trabajaba pistola en mano dibujaba con primor la piel de los clientes como si de un caballete se tratase. 
- Quiero uno aquí, en la pantorrilla me decían, yo quiero otro cerca del ombligo, yo quiero uno que sólo mi pareja pueda verlo y lo quiero tatuado justo aquí mientras se señalaba la ingle con cierto rubor y sonrisa pícara. Y la clientela llenaba el negocio y salían encantados con su marca indeleble, como un estigma artístico gravado bajo la piel. 

Una tarde entró Mariana, tímida, discreta, decidida a tatuarse una mariposa justo en el cuello, para así tapársela con el pelo, venido el caso. La miré como reconociendo el rostro de la muchacha del escaparate, prerrafaelista, bellísimo, evanescente entre las brumas de la tarde. 

La pregunté,¿ qué te pinto ?. Me contestó: Lo que quieras. 
¿Por donde empiezo ?. Me da igual, conozco bien lo que haces y me gusta todo. Desde ese momento no pudimos apartar la mirada, mientras hablábamos de cine y de pintura. 
Yo comencé a dibujar desde el tobillo de Mariana el fruto de su arrebato viajando por todo su cuerpo nacarado de formas mórbidas y redondeadas. Y así pasaron los minutos que se hicieron horas, mientras hablábamos y hablábamos y su cuerpo se fue tatuando totalmente de mariposas, de sueños, de amor, de formas. Y Mariana es ahora mi esposa, además de mi catálogo andante.
Yo amigos que me leéis le dije: Fortuna la tuya que tienes como lienzoel soporte más bello posible, mientras yo sólo puedo pegar colores en lienzo de algodón o lino

24.1.20

Mis Viernes: Mi ángela se fue

Playa de Famara, en Lanzarote
Una estancia en la isla volcánica más mágica



Tú que ahora me lees:

Si algún día tienes la oportunidad de pasear en Lanzarote por la bellísima playa de Famara  ves llover ángeles y te encuentras, en el suelo tirada, como si fuera un papel una chica guapa. Ayúdala a incorporarse, luego que sacuda su ropa y si tienes suerte, te diga: 
Gracias por ayudar a levantarme. Sabes caí del Cielo.




Eres una ángela entonces?
Noooo los ángeles somos asexuados, pero…digamos que sí
Por cierto me llamo Laura, dijo, mientras se colocaba sus alas de mariposa
Muuuakkks muuuakksks encantado Laura, yo Rodolfo

Me gustas para mí, Laura: te compro
¿ Estás seguro que se puede comprar un ángela ?
Todo el mundo dice que con dinero todo lo puedes comprar 
¿Cuánto pedirías  tú Laura ?

Con un beso bastaría, quiero probarle, será mi primera vez

¿Sabes qué no podremos tener hijos? , me afirma Laura

Siempre quise tener un hijo con alas la contesté

Así fue como convivimos un par de años
En ese tiempo intercambiamos lo mejor de nosotros
La enseñé un amplio repertorio de palabrotas del repertorio español
La enseñé lo que era disfrutar un estado de sopor etílico
fumar como una descosida
Provocar a los amigos, ponerlos nerviosos y ser el eje de la crítica de sus parejas
La fui descubriendo cada rincón de su cuerpo A cada momento me decía más sexo, hasta secarme como a una uva pasa

Ella intentó enseñarme a volar
Me prestaba sus alas de mariposa y me decía súbete al armario y salta
Zaaaaas !!!!! zapatazo contra el suelo: nariz sangrando e hinchada.

Como mucho llegue a planear en los espacios abiertos los días de viento suave. Eso si, sujeto con una cuerda como si fuera una cometa

Hasta que el temido día llegó:
Rodolfo me voy, me gustan los jovencitos, ellos pueden comprenderme mejor que tú
Contigo me aburro 

Y así es como se fugó con un tal Fernando de Erasmus a Cracovia
El hueco que dejó Laura en mí nunca más le he rellenado, si un día os encontráis con un espíritu puro como Laura, sabréis de lo que hablo

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10.1.20

Mis Viernes: Historia a orillas del rio Tiétar

" Vista del Tintar seco, desde la Puente Nueva a la Puente vieja "
Tintas sobre cartulina 50 x 50



Un olor evoca, un color estimula, un sonido translada en el tiempo, unas palabras depende cómo se oigan, marcan de por vida.

Mi abuelo Javier un verano en Gredos junto al río Tiétar me contó un suceso importante para él:


- " La primera vez que estuve en Estanbul, fue hace veinte años. Fue unas vacaciones muy programadas
Nada dejé improvisado: La Mezquita Azul, el Gran Bazar, Topkapi, La Torre de Gálata, la gran Cisterna. el Bósforo, el cuerno de oro…
Había dudado mucho en la elección del hotel adecuado. Me debatía entre la comodidad y pulcritud de lo moderno, o la tradición más cercana a sus esencias.
Finalmente me incliné por el Peral Palace Hotel.
Se construyó para alojar a los pasajeros que en los años 1880-1890, llegaban a Estambul, desde París, a través del romántico " Oriente Express ".
( En ese hotel Agatha Christie situó su novela "Asesinato en el Orient Express" ).
Ya la primera noche que pasé en él, dormí agitado. No conciliaba bien el sueño, no eran pesadillas,  mi nombre era repetido con una voz muy dulce.
Al día siguiente comprobé que todo lo que se dice del Gran Bazar o del Bazar de las Especias, es poco. Tiendas de ensueño, oro, alfombras, y sobre todo especias. Jamás mi olfato volverá a tener una orgía de olores como los sentidos allí.
Pasé un instante a una tienda de artículos de piel. Me pareció sentirla antes de verla. Se probabas unas sandalias de fino cuero. 
La escueta minifalda no podía ocultar tus bonitas piernas 
Y llegó la segunda noche. Abrí las hojas del balcón.
El Bósforo era un cielo caído, repleto de luces  sobre sus aguas .

La brisa traía olores a hierba mojada. Necesitaba dormir, caí rendido en seguida.  

En mi sueño….supongo, me desperté.
Sentada en el borde de la cama 
Era bellísima. El pelo en media melena, la sonrisa en toda su cara, y una voz tan dulce como cuando jugaba a buscarte entre los fardos de heno en la casona de campo.
Me dijo :"Javier, cuida de ella, prométemelo. Soy su madre,  Yo me ire pronto".
 Sentía paz, y producía confianza la visión de la mujer.
"Te doy mi palabra que así va a ser, por muy lejos que esté cuidaré de ella "

La jornada del segundo día fue tan agitada como el primero.
Visité Topkapi y sus tesoros. Te volví a ver, estabas con dos amigas viendo las estancias privadas de la Sultana.

Me acerqué 

¡"Hola !" la dije. " Aún no me conoces pero prometí cuidar de ti toda tu vida "
                                     " ¿ Javier….?" dijo

Así es nieto, como ocurrió, tal y como te cuento esta historia
         

3.1.20

Mis Viernes: El pescador de Bagdad y los copos de nieve


Mi hermano conduciéndome en el tiovivo

Foto del siglo pasado



Escucha atenta este cuento:




Cada noche un humilde pescador cercano a Bagdad echaba desde la orilla la red al mar, esperaba que se posara  en el fondo y tiraba con fuerza hasta que aparecía su captura
Apartaba zapatos viejos, cacerolas objetos inservibles de todo tipo que tiraba a la arena y en medio las hermosas percas que alimentarían a su familia



Ese día Al-lha cambió su suerte. En el momento de sacar la captura apenas pudo, su peso era esta vez desorbitado
¡Ayúdame Al-lha !
Vio que pasaba un joven fuerte, que le ayudó desinteresadamente. Y tiraron con mucho esfuerzo, hasta que vieron aparecer de entre las aguas una descomunal tinaja de barro

El pescador metió la mano y vació arena y más arena. Maldijo su suerte, dirigiéndose al muchacho se sinceró: 
La fiebre tifoidea es algo terrible, o te mata o te deja idiota.
Lo sé bien porque tuve la suerte de sobrevivir gracias a Al-lha.

El pescador y el joven se marcharon abandonando su captura, descepcionados por que no contenía tesoro alguno. Sus siluetas terminaron por desaparecer entre las dunas
La tinaja estaba repleta de... uno, dos, tres...así hasta cuarenta ladrones y Ali Babá y Scheherezade, y Las mil y una noches y Aladino con su Genio que todo concede...

Del fondo de la tinaja sonó como una voz fuerte como un  trueno: ¡ PIDE TRES DESEOS ¡QUE PIDAS TRES DESEOS COÑO !

Nadie le pudo escuchar por que nadie había

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Lucía hoy 


Recuerdo aquella entrada hace catorce años que decía:

Lucía abre la ventana y extiende la mano. Varios copos se posas suave en su mano, en su brazo desnudo y Lucía comienza a reír diciendo " Me hacen cosquillas " ( no, ella no lloraba)
Lucía se queda pensando y pregunta a su abuela: " Abuela, dónde van los colores cuando nieva ? "



27.12.19

Mis viernes: Tammuz e Ishtar ( Leyenda Babilonia) : El ciclo de las estaciones






" Vista de Casavieja "

tintas sobre papel algodón 50 x 70 ctms

De niño mis padres tenían en este pueblo de Gredos: Casavieja, una casa entre el cielo y la tierra.
Hoy, ambos descansan bajo sus tierras. Tierras que tienen tanto de mi, que llenan mi esencia, mi infancia y adolescencia. Aquella caída a una mata de ortigas desde el olivo, el trillar arrastrado por un asno sentado en un trillo, el vaso de leche recién ordeñado y la nata con azúcar en rebanada de pan, o en montar en caballos ajenos " prestados " para ir a casa después del baile nocturno,¡ y sus tomates !. Casavieja  esta en mis genes
Y no son las casas, no son las montañas, ni el río que surca sus fértiles vegas donde crece el algodón y el tabaco. Son sus gentes. Gentes en las que sigo creyendo, gentes como tú que hoy vistes algo de rojo en el brindar por el 2020 

Mis mejores deseos para todos en este año 2020 





Tammuz e Ishtar

Puntillismo en tinta china
Tammuz desde los cielos veía la perfección creada por Ea, y decidió tomar aspecto de hombre y bajar a la Tierra. La única condición que le puso su jefe es que nunca fuera visto por mujer, ya que se enamoraría perdidamente de él y no podría corresponderla.
Tammuz en las noches paseaba por los bosques, y a su paso nacían los brotes en los árboles y los animales quedaban preñados, las flores alfombraban su paso.
En las profundidades del averno La reina de la ciudad de los muertos se había enamorado de Tammuz, aún si conocerle. Otro tanto en el lugar de los dioses ocurrió con Ishtar, que alabando la obra de Ea, pidió permiso para bajar a la Tierra.

Y así es como se vieron. Uno a un lado de un río, el otro en la orilla contraria.
Tammuz quiso huir, sabía que no podía ser visto por mujer.
Había oído a los hombres sobre ellas, y ahora comprendía cada palabra pronunciada sobre una mujer. Tammuz se enamoró . 
El amor no es un proceso, el amor es pura química.
Cruzó nadando el río y en un abrazo los enamorados se fundieron íntimamente.
Los árboles comenzaron a dar las mejores cosechas, todas la hembras de todas las especies quedaron preñadas o embarazadas....

La reina de la ciudad de los muertos furiosa no estuvo dispuesta a perder a su amado.
Esa misma noche, cuando exhaustos descansaban Tammuz e Ishtar, un relámpago despertó a Tammuz. Éste cogió su arco y su carcaj y se dispuso a cazar junto al río. Vio una paloma y la apuntó...

La reina de la ciudad de los muertos, no tenía poder para aparecer en el mundo de los vivos, pero sí para ordenar a las fieras fechorías. Un terrible jabalí apareció de entre las matas cercanas, y clavó sus afilados colmillos contra el costado de Tammuz, que cayó agónico al suelo. Su sangre al regar la tierra hace brotar rosas rojas.

Mientras  Tamuz llama desesperado a su amada entre estertores de muerte.
La reina de los muertos envía a un ser de ultratumba recoger el cuerpo de Tammuz, que es llevado hasta el reino de las sombras, y para goce exclusivo de ella.

Una gran tormenta se levanta por los cuatro puntos cardinales. 
El rayo hace acto de presencia, el trueno martillea las montañas. Los árboles dejan caer sus frutos que se pudren en la tierra, y todas las hembras abortan. 
La oscuridad se adueña de la Tierra.

Ishtar al despertar ve la sangre de su amado que tiñe los rosales. Comprende lo ocurrido y pide cita con Ea, que halagándole de nuevo, la da permiso para descender al mundo de los muertos. Una vez allí llama a la puerta, el cancerbero la niega la entrada, ella está viva y no debe pasar
Ishtar se jacta de poder derribar la puerta y la ciudad de los muertos.
Ante la seguridad de sus afirmaciones, el cancerbero consulta con la reina de los muertos, que sibilinamente autoriza su entrada, pero despojándose antes de sus atributos divinos. Una vez dentro se da cuenta que ya no es inmortal..., demasiado tarde. Es encarcelada por la reina de la ciudad de los muertos.

Ea, contempla el desorden de su creación. Ve una Tierra estéril, donde el terror campa.
Desciende a la ciudad de los muertos y obliga a la reina a dar libertad a Ishtar y la vida a
Tammuz de inmediato.
La reina de los muertos se niega abandonar su amado es ahora una mujer enamorada.
Ea sabiamente decide que Tammuz sea compartido por las dos mujeres.
Una larga temporada con Ishtar...durante la cuál los árboles darán frutos el sol calentará la Tierra, las hembras quedarán embarazadas, y otra temporada con la Reina de los muertos, durante la que la tierra será fría, los árboles quedaran sin frutos y desnudos, a la espera de un nuevo renacer.

Esta es, amigos la más hermosa leyenda de los ciclos de la vida. Ishtar es el arranque de la primavera del renacer, del calor, La reina de los muertos es el comienzo del otoño y del invierno.

24.12.19

NAVIDAD: El falso Derviche

" Alejandra y Ananda"

Tintas papel algodón 50 x 50

Otra Navidad con todos vosotros, llenos de Ilusión y ganas de vivir
Os traigo una vez más este corto de la película " Qué bello es vivir", ya son 12 años haciéndolo
Os deseo una Feliz Navidad, a ti, a ti y por supuesto, también a ti


  
Ahora os dejo con este cuento turco  que deseo os guste:

Una vez un rey decidió dar una parte de sus riquezas a modo de caridad desinteresada. Al mismo tiempo, quiso ver qué sucedía con ella, de manera que llamó a un panadero en quien podía confiar y le dijo que horneara dos panes. Dentro del primer pan debía colocar una cantidad de joyas, y el otro hacerlo nada más que de harina y agua.
Los panes tenían que ser entregados al más y al menos piadoso de los hombres que el panadero pudiese encontrar.
A la mañana siguiente, dos hombres se presentaron frente al horno. Uno estaba vestido como un derviche y parecía muy piadoso, aunque en realidad sólo se trataba de un farsante. El otro, que guardó silencio, le recordó al panadero, por una semejanza de rasgos faciales, a un hombre que le desagradaba.
El panadero entregó el pan que contenía las joyas al hombre que llevaba el manto derviche, y el pan común al segundo hombre.
Tan pronto como recibió su pan, el falso derviche lo palpó y sopesó en su mano. Sintió las joyas, que a él le parecieron grumos en la masa, harina sin mezclar. Sostuvo el pan en su mano, y el peso de las joyas hizo que a él le pareciera muy pesado. Miró al panadero y se dio cuenta de que era un hombre con el cual no se podía jugar; de modo que se volvió hacia el otro hombre y le dijo: “¿Por qué no cambias tu pan por el mío? Tú pareces estar hambriento, y éste es más grande”.
El segundo hombre, que estaba preparado para aceptar lo que fuera, cambió su pan gustosamente.
El rey, que estaba observando a través de una rendija en la puerta de la panadería, quedó sorprendido, más no se dio cuenta de los méritos relativos de ambos individuos.
El falso derviche obtuvo el pan común. El rey concluyó que el Destino había intervenido para mantener al derviche protegido de la riqueza. El verdadero buen hombre encontró las joyas y fue capaz de hacer buen uso de ellas. El rey no pudo interpretar este acontecimiento.

“Hice lo que se me ordenó”, dijo el panadero.
“No es posible entrometerse con el Destino”, dijo el rey.

“¡Qué astuto fui!” dijo el falso derviche.