Una capa al viento y un sombrero de ala ancha le perfilaban
Me dije:¿ qué personaje más raro…? y tras ver perderse su imagen justo entre los árboles me regresé al salón del Parador Nacional de la Alhambra
Su enclave le hace ser único al estar ubicado dentro de las murallas de la Alhambra
Había ido a pasar una semana, para centrarme en mi nueva novela
La visión del caballero me había dejado alterada.
El siguiente visité por fin la Alhambra, lo hice sola, al atardecer, cuando el sol tiñe de rojo sus piedras
Llegada la noche proseguía trabajando en mi libro en el salón del parador
Justo cuando comenzaba el campaneo del carillón recordándome las doce de la noche, la imagen del caballero vino a mi mente. Eché a correr para salir al exterior. En el preciso momento que sonaba la octava campanada , la imagen del jinete cabalgando apareció de nuevo. Me turbé, quede inmovilizada, todo mi cuerpo estaba en pura carne de gallina
una tiritera nerviosa hizo presa de mí
En silencio solo los cascos de su caballo….
Esa noche apenas dormí la imagen me aparecía reiterativa y no me dejaba conciliar el sueño.
A la mañana siguiente, en el desayuno, pregunte al jefe de sala, sobre "el caballero… ", poniendo gesto de despreocupada
-"Señora, esa es una vieja leyenda, dicen que en determinadas circunstancias algunas personas le oyen, que otras le ven, (siempre mujeres)
Cuentan, que una dama enloqueció después de hablar con el personaje
Que si su imagen es cadavérica, descarnada, horrible
Que si es bello como los sueños…
Que si es altivo y despechado..
Señora, éste es un lugar propicio a las leyendas, sólo son leyendas -
No me quedé tranquila, es más, los datos que otras mujeres pudieran haber visto lo mismo que yo, me dejo aún más confusa Todo el día estuve tramando como alterar la leyenda
En mi habitación dejé una carta escrita y detallada de lo que iba a hacer esa noche
dejé otra con directrices para mis abogados y notificando mis últimas voluntades
La noche llegaba y mi cuerpo temblaba de miedo a la vez que ansiaba el encuentro.
Llegaba la hora de la aparición, apenas faltaba minutos, y me eché para atrás de mi locura, me dije: ¿ estás tonta ? ¿ qué pretendes con todo esto ?
Comenzaron a sonar las campanas del carillón
Algo irrefrenable me catapultó hacia la puerta, hacia el lugar donde había visto las anteriores apariciones. Esta vez me planté en medio de lo que sería su trayectoria
Sonaba la campanada octava y él apareció…
.
Sentí un viento frío, casi helado; los oídos me pitaban, mi corazón latía a más de 120 pulsaciones, mi visión ,"en tubo" sólo contemplaba el jinete que cabalgando se me acercaba…estaba inmóvil, realmente ¡ ATERRADAA….!
El jinete paró delante mío, justo para no ser atropellada
Su caballo comenzó a resoplar, a evaporar sudor poniendo la imagen de su caballero entre neblina
Me fijé en el caballero, era hermoso, su cabello como sus ojos: negro azabache
su sonrisa me cautivó desde el primer momento, ver esa cara y su sonrisa dulce me relajó
El caballo tranquilo movía la cabeza de arriba abajo
El caballero me dijo…." Alejandra, se que así te llamas: Te he esperado más de quinientos años… Ven conmigo "
¿ No sé por qué ?, pero tome la mano que me ofrecía y monte tras suyo sobre el caballo
apoye mi cabeza sobre su espalda cuando cabalgábamos juntos
Olía a sudor, olía a varón, a aire, a madera, a tomillo…
Llegamos hasta un farallón en las afueras de la Alhambra, cercano a la Fuente del Avellano, y allí consentí que sus manos me desnudaran y los dos hiciéramos el amor flotando sobre la Alhambra .
Y cantó el gallo y se desperezó el alba y este suceso feliz, no podría terminar de otra manera.
Rodolfo : El conjuro se rompió justo en el momento un rayo de sol alumbró
las paredes de la Alhambra y yo aparecí en mi habitación desnuda, con señales
en mi cuerpo de esa noche especial con el caballero de la Alhambra