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| Inicio Acrílico " La niña de Praga " |
Siéntate te contaré un sueño muy raro que tuve aquel día en Praga:
Fuera, había fiesta, la noche se iluminaba con castillos de fuegos artificiales, tú dormías profundamente, me levanté y observé a través de los cristales los coloristas fuegos. Me vestí y calcé mis zapatillas para verlo fuera
Al salir al jardín no había nadie, y los fuegos habían desaparecido. Todo era oscuridad
Sentí unos pasos de algodón detrás de mí
Era una niña
Una niña que estaba, que se la veía sola
Su cara estaba pálida, sus ojos parecían pedir permiso para mirar
La niña acercó su mano y rozó la mía
me dijo: " Decidle a... Decidle a alguien que estoy aquí "
Luego la imagen se desvaneció
Quedé impresionado por el sueño, mucho...
Mira esa preciosa estatua de Bruncvík al lateral del Puente de Carlo, su hermosa coraza y a los pies el escudo. Según se dice, partió a recorrer el mundo para encontrar un león vivo para su escudo.
Durante el viaje, recibió una espada, que como no podía ser de otra manera, era mágica, y tenía el don de cortar por sí sola las cabezas de los enemigos.
La mayor parte de los turistas tocan la estatua de San Juan Nepomuceno, o la figura de su perro, pero ni uno ni otro tienen el poder de cumplir deseos
Te enseñaré donde puedes poner tu mano para que se cumplan. Justo es en el lugar donde fue arrojado al Moldova el santo tras ser torturado hasta la muerte. En justo ese punto hay una cruz, con cinco estrellas en su cabecera. Pon tus dedos, uno en cada estrella y pide el deseo
Recuerdas?. Fue después de un magnífico concierto de cuerda en la sinagoga española,
¡ ohhh !, qué precioso concierto, de verdad! Un pequeño aforo, casi privado, en aquel sitio privilegiado, donde te dejaron muy amablemente tocar el clave antiguo después del concierto. Esta vez fue Bach, claro, no podía ser otro...
Tras tu miniconcierto, reíamos con que nos íbamos a premiar con una buena dosis de chocolate fuera como fuese, en bombones, en helado o en tarta.
Me quedé helado. Paré de andar, y señalé con mi dedo un retrato de una niña que colgaba en la pared de la sinagoga
Cesaste la risa ante mi actitud.
¿Qué ocurre Rodolfo ?
¡ Es ella, Dios mío, es la niña de mi sueño !.
Recuerdas su frase ¡ Decidle a...Decidle a alguien que estoy aquí...!
Si
Encima de la colección de fotografía un cartel " Pequeños héroes del holocausto "
Te vi llorar, yo debería haber sido el fuerte, pero no pude evitar que mis lágrimas también resbalaran por mi mejilla, no había sido un sueño, se me había aparecido de verdad aquella noche, en Praga




