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21.5.25

Encuentro juevero: surrealismo circense

Titulaba Alejandro Casona unas de sus obras :" Los árboles mueren de pie",  Neogéminis nos mantiene con oxígeno tapando huecos con las dos manos o tres si las tuviera

Esta semana nos propone un tema muy interesante y mágico: hablar sobre el surrealismo circense . Gracias Mónica


                       



No sabía como había acabado en ese jardín. El par de bailarinas y el vestido con encaje ya no tan blanco . Miraba hacía todos los lados fascinada: los malabaristas malabaraban con mandarinas danzando al son de una disparatada banda de música, bailarinas que se difuminaban al andar, un rey con una barriga inmensa o quizás una barriga con un rey pegado, una hilera de elefantes, los payasos ...
De niña el Genio de la lámpara, me llevó a un lugar que no recuerdo como se llamaba, un sitio muy triste. Toboganes oxidados, columpios rotos, era un antiguo circo con las telas desgarradas, resto de lo que un día debió ser un circo maravilloso
Agarre la mano del Genio con miedo, en aquel entonces era más pequeña que tú ahora, y ver el polvo estelar del Genio recorrer sus venas me tranquilizaba 
Entonces le vi. Respiré y apreté más fuerte su mano. Le vi, y con esa mirada le quise como nadie le había querido en su vida,
Allí estaba el viejo caballo blanco. lleno de arrugas amarrado a una gran bola de acero
Entonces supe que Genio me había llevado allí, que íbamos a rescatar a ese caballo. 
Me llené de tanta emoción que las mejillas me dolían de la sonrisa. 
Se llama Pegaso, Pegaso Blanco, dijo Genio 
¿ Podré dormir algún día con él ? pregunté llena de emoción
NO, se quedará aquí, no nos lo vamos a llevar. 
Fue la primera vez que me rompieron el corazón. Nunca había llorado tanto y tan sentido
Genio me agarró la mano antes de que saliera corriendo y me abrazó, intentando que no me rompiera
Yo lloraba y lloraba.  Quería salvar a Pegaso.  Leerle cuentos y taparle con una manta. Pero Genio no me dejó y aunque fue la primera vez que me enfadé con él y no le hablé durante un año exacto
Un día me explicó por qué, y lo entendí

Cuando volví a buscarle, Pegaso se había convertido en una constelación y podía oír su risa y olisquear su felicidad allí entre las demás estrellas del cielo

15.5.25

encuentro juevero: Flores

Campirela  guia este jueves con su propuesta : Flores para la cual, tengo este relato:

                     

Hoy trago florecillas silvestres sin olor alguno...
pero son flores

 La juventud dura minuto y medio, gracias por compartir mutuamente alguna fracción de nuestro tiempo
Y ahora te contaré un cuento 


Siéntate cerca mío: te contaré una historia 
Un ángel bajó un día paseando por los lugares más hermosos, encontrándose con Una Rosa. 
Estás contento con tu vida?, preguntó el ángel.
La rosa se quejó diciendo que ella debería vivir en los jardines de un palacio, en un parterre 
que fuera visto desde todos los lugares.
El ángel prosiguió su pasear y se encontró con una azucena:
¿Dónde quisieras vivir?
en las orillas de los estanques de las grandes mansiones, bajo la sobra protectora de los árboles 
que me protegieran del sol
El ángel siguió su caminar y se encontró con un hermoso tulipán rojo.
Preguntó:¿ Eres feliz?.
Más lo sería si viviera a los pies de los castillos en medio de una pradera que contrastara 
con mi bello color rojo.
En su caminar, el ángel se encontró con un diente de león.
Qué necesitas para ser feliz?
Yo?, pues vivir cerca de donde haya niños, oírles reír y verles felices cuando me toman 
para soplarme y pedir deseos
El ángel le dice: Tú nacerás en todos los lugares, y serás la flor de los niños, la que llega 
del altiplano cada primavera
Sopla y pide tu deseo, yo ya pedí el mío

7.5.25

Encuentro juevero: Antagonistas

 

un nuevo jueves que nos dirige "Demiurgo " desde su blog " Demiurgo de Hurlingham ", su propuesta esta semana es : "Antagonistas 



" Era el mejor de los tiempos, el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad, la era de la luz y de las tinieblas, la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos pero no teníamos nada. Caminábamos en derechura al cielo y nos extravíabamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual que nuestras más notables autoridades insisten  que en tanto a lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo. ( Historia de dos ciudades - Charles Dickens ) 




He sido testigo de una escena de lo más romántica. Dos jóvenes, de sexos opuestos, estaban de pie, medio abrazados medio no. Él, bastante más alto que ella, apoyaba la barbilla en su pelo. Ella, la frente, la sien, en su pecho. No se estaban besando, no se estaban sobando, como podría haber sido lo normal. Y sin embargo todos los miraban.

Eran ellos, los señalados. Está mal decirlo no eran como tú o como yo, pero eran los feos. Una fealdad fuera de lo normal, una fealdad debida a algún problema mayor, físico o psíquico. Ella, además, es estrábica. Y él, no por casualidad, es ciego. Es ciego y además muy feo, y no sabe cómo es ella por fuera. Conoce a la persona, sabe de ella que está allí cuando necesita ayuda para bajar las escaleras, que es la chica que se sienta con él y le hace caso. Ella, por su parte, sabe de él que es posiblemente su única alternativa a la soledad. Alguien que la puede apreciar por lo que es . Y sabe, a diferencia de él, que todos los demás lo saben también, que están juntos porque es eso o nada. Él solo puede sospecharlo.

He pasado de largo sin detenerme, mientras aquí y allí había gente señalando y riendo. ¿ Me he preguntado hasta qué punto estaba Darwin en lo cierto, y qué pensaría de su selección natural si hubiera visto, como ella, esta peculiar antagonismo de la misma ?.