Este Jueves día 2 de Setiembre, será MOLÍ DEL CANYER con su propuesta de
"Relato en dos tiempos" ( o más ), abajo dejo mi escrito sobre el tema
No tengo casa doctor, no tengo donde ir. Me levanté y abandoné el hospital
Vagué por la ciudad, di con un parque de acacias y álamos. Arena y matojos en su perímetro papeles y plásticos atrapados entre sus garras y unos bancos desgastados.
Me senté en uno de ellos, y cabizbajo observé la punta de mis zapatos….
¡ HOLA…! ¿ Tú no eres del barrio verdad?
Miré sus zapatos de trenzado de finas correas en unas piernas bonitas; la falda blanca por encima de las rodillas.
No soy de aquí
Se puso a hablar y hablar como si fuéramos colegas de toda la vida.
¿Entonces, no tienes dónde vivir siquiera?
¡Ven!, y sin poder quejarme me arrastró hacia una de las casas que daban al parque.
Era decadente, de tres alturas, se veía una terraza remetida en lo que seria el ático. Ladrillos que comenzaban a deshacerse, barandas de hierro forjado por balcones donde se depositaban botellas de butano vacías; ropa tendida tan desgastada y comida por el sol como la fachada del edificio.
Pasamos al portal...tan oscuro
Lo primero que me llamó la atención fue el olor a pis, a humo, a repollo...
El techo muy alto, las paredes con un friso de gastado estuco, una bombilla ahorcada
Me llevó a la escalera de viejos peldaños de madera que al soportar nuestro peso, crujían, como teclas de un piano.
Entre el segundo y el tercero, nos cruzamos con un viejecito de pelo gris; vestía un batín ceñido por un cordón, a juego con las zapatillas de franela
Al verte, te sonrió y te dijo: "¡ Eres el cascabel de esta casa, bendita seas"!
Te acercaste hasta él y le besaste la mejilla diciéndole: ¿ Don Pío, por qué no quiere casarse conmigo? , entre las risas nerviosas que a él le producía tus palabras.
El tercer piso, la puerta de la derecha era la de tu casa, eso me dijiste
Seguimos subiendo hasta un ático que, efectívamente, estaba remetido sobre la fachada a la calle
Atravesamos el patio, sucio, de baldosa roja, y abriste la puerta que nos llevó hasta una estancia de una sola pieza, donde en un rincón, se veía una cocina de carbón, una mesa, dos sillas un jergón en el suelo. Y lo que supuse que era el aseo. Olía como toda la casa a humo
Era de mi tío, me dijiste, pero él ya no lo necesita, vive en Barcelona
Sabes que yo no podré pagarte al menos de momento, la dije
Eres bobo ! jajaja. Tú descansa y busca trabajo, luego ya irás a algún sitio mejor que éste.
Dos días, para dejar aquello adecentado y eso que era un cuartucho de mala muerte. Las viejas sábanas, las emplee en cortinas para la única ventana. Compré tierra y robé plantas de otro parque más explédido que el nuestro, para poner vida en la casa: margaritas blancas.
Lavé, lavé y tiré lo inservible, sábanas limpias y utensilios mínimos de comida comprados en Ikea. Ya olía a limpio
Me puse a buscar trabajo. Era un hombre nuevo
Ese mismo día me contrataron como reponedor en Carrefour no pagaban mucho y tenía que madrugar, pero era trabajo…
Los cielos grises del primer día ya no me cubrían, lucía el azul y todo era bonito. Hasta el parque me parecía vivo
No había vuelto a ver a mi bienhechora, desde aquel día afortunado. Cené y después de escuchar un poco de música en la radio, me acosté
No conseguía dormirme, estaba nervioso presentía algo; serían las doce cuando escuché el inconfundible sonido del crujir de las maderas de entre el tercero y el ático...
Luego sentí que andaban en la cerradura
Tomé un bate de béisbol que había comprado y dispuse cerca mío en las noches. La puerta se abrió; era mi amiga
Su silueta se recortó sobre las tenues ropas que llevaba, al contraluz del exterior mi respiración se agitó. Esperé…
¡Hola! Te he asustado?
Bueno al principio, no sabía, luego, al verte me dije: tengo mi primera visita en la casa jejeje
Espera que enciendo la luz
¡ No ! me dijo: no, no la enciendas, déjame estar cerca de ti, así, sin luz
No supe contestar, temblé, estaba tan nervioso, ansioso más bien hacía mucho que no besaba a una mujer. No dejaba de mirarme a los ojos
Tomó mi cara con sus manos y me besó, despacio comiendo los labios, mi cuerpo experimentó una sensación…
Me estremecí, mis sienes latían como para reventar
Nada mas existía. Las manos componían carnes, las moldeaban como el alfarero da formas al barro húmedo
Caímos, no hubo palabras, rodamos, gemimos
El alba con sus luces tenues me despertó, no estaba ella, pero su olor invadía la habitación a sudor, a sal, a sexo….
Ese día en el trabajo me llamaron la atención varias veces; colocaba compresas junto a zapatos, cacerolas con pijamas y bombillas con perejil jejejeje
Durante ocho noches cada una de ellas, teníamos nuestra cita
Me estaba enamorando
Me sentía amado, aquello no era sexo, y yo me daba, me daba con todas mis fuerzas
Ese sábado coincidía con el día de pago, era mi primer sueldo ganado . Compré salmón ahumado, y una botella de cava , aceitunas rellenas, quesos, foi, panecillos, tomates, una cebolla. Estaba radiante de alegría
Y llegué al parque… y me quede desconcertado, no era capaz de articular palabra alguna, paralizado como una estatua,no entendía nada….. ¡ NO HABÍA CASA!
….
….
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Me senté en el banco, el que me recibió el primer día;
paso una mujer enfundada en negro, y la pregunté:
¿ Señora y la casa.de ahí ?
¿ Esa casa…?
Se prendió fuego hace 3 años, me dijo
…..
…..
Y que fue de la gente?
Estarán con sus familiares. Bueno no, Don Pío, y una jovencita muy alegre no pudieron salir y ahí quedaron
Me desplomé. Sujete la cabeza entre mis manos y cabizbajo lloré
¡ No entendía nada…!
...
¡ HOLA…! ¿ Tú no eres del barrio verdad?
Miré sus zapatos de trenzado de finas correas en unas piernas bonitas; la falda blanca por encima de las rodillas.
yo estaba catatónico
Se puso a hablar y hablar como si fuéramos colegas de toda la vida.