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30.10.20

Mis Viernes: La Dama de la Alhambra

 


                                                  "Dama de la alhambra", puntillismo tinta china


La primera vez que le ví un escalofrio recorrió mi cuerpo, era justo las doce de la noche el reloj de carillón daba su campanada número ocho cuando primero escuché el trotar de un caballo, luego salir una sombra en la oscuridad de la noche, vi su silueta dibujarse  sobre los árboles del fondo del jardín
Una capa al viento y un sombrero de ala ancha le perfilaban
Me dije: ¿ qué personaje más raro ? y tras ver perder su imagen justo entre los árboles  me regresé al salón del hotel
El Parador nacional de la Alhambra es uno de los más difíciles de pernoctar
además de su precio, la dificultad estriba que hay que reservar habitación con más de un año de antelación, su enclave dentro de las murallas de la Alhambra  le hace ser único
María Había ido a pasar una semana, para encontrarse conmigo misma,  necesitaba tranquilidad para decidir sobre su futuro más próximo
La visión del caballero lae había dejado alterada...

Tome el libro de poesía que tenía comenzado " El Averno -, de Louise Glück ( Premio Nobel literatura 2020 )" y, proseguí su lectura
El siguiente dia  fue intenso, visité por fin la Alhambra, lo hice sola, al atarceder, cuando el sol tiñe de rojo sus piedras razón de su nombre: al hambra  "la roja"en árabe
Llegada la noche proseguía la lectura de mi libro. Justo cuando comenzaba el campaneo del carillón recordándome las doce de la noche, la imagen del caballero vino a mi mente. Eché a correr  para salir al exterior
En el preciso momento que en la octava campanada, la imagen del jinete trotante apareció de nuevo. Me turbé, quede inmóvil, todo mi cuerpo era en pura carne de gallina. Me di cuenta el tremendo silencio que envolvía la aparición, ni grillos, ni croar de rana,  sólo los cascos de su caballo

Esa noche apenas dormí la imagen me aparecía reiterativa y no me dejaba conciliar el sueño. A la mañana siguiente, en el desayuno, pregunte al jefe de sala, sobre "el caballero  ", poniendo gesto de despreocupación

"Vaya señora, esa es una vieja leyenda dicen que en determinadas circustancias algunas personas le oyen, que otras le ven, siempre mujeres
Cuentan, que una dama enloqueció después de hablar con el personaje
Que si su imagen es cadavérica, descarnada, horrible
Que si es bello como los sueños…
Que si es altivo y despechado.. 
Señora, éste es un lugar propicio a las leyendas, y sólo son leyendas "

No me quedé tranquila, es más, los datos que otras mujeres pudieran haber visto lo mismo que yo, me dejo aún más confusa
Todo el día  estuve tramando como alterar la leyenda. En mi habitación dejé una carta escrita y detallada de lo que iba a hacer esa noche, dejé otra con directrices para mis abogados y notificando mis últimas voluntades ya escritas en testamento hace cinco años
La noche llegaba y mi cuerpo temblaba de miedo; llegaba la hora de la aparición, apenas faltaba minutos, y me eché para atrás de mi locura, me dije: ¿ estás tonta? ¿qué pretendes con todo esto?
Solté una discreta carcajada, el lector cercano a mi butaca me miro extrañado, pensó que lo que leía podia ser gracioso
Comenzaron a sonar las campanas del carillón; algo irrefrenable me catapultó hacia la puerta, hacia el lugar donde había visto las anteriores apariciones

Esta vez me planté en medio de lo que sería su trayectoria
Sonaba la campanada octava y apareció
Sentí un viento frío, casi helado; los oídos me  pitaban, mi corazón latía a mas de 120 pulsaciones. mi visión "en tubo" sólo contemplaba el jinete que cabalgando se me acercaba  estaba inmóvil realmente  ¡ ATERRADA !

El jinete freno delante mío, justo para no ser atropellada
Su caballo comenzó a resoplar a evaporar sudor poniendo la imagen de su jinete entre neblina, me fijé en el caballero: era hermoso, su cabello era  puro tizón como sus ojos , su sonrisa me cautivó desde el primer momento ver esa cara y su sonrisa dulce me relajó
El caballo tranquilo movía la cabeza de arriba abajo

El caballero me dijo." Te he esparado más de seiscientos años"
¿No sé  por qué?, pero tome la mano que me ofrecía y monté tras suyo sobre el caballo, apoyé mi cabeza sobre su espalda cuando cabalgábamos juntos
Olía a  sudor  a aire limpio, a madera, a tomillo…
Llegamos hasta un farallón en las afueras de la Alhambra, cercano a la fuente del avellano, había esperándonos un gordinflón  algo justo de entenderas y que Goya hubiera deseado como modelo para inmortalizar en alguno de sus cuadros
Nos recibió aplaudiendo de manera mecánica, luego dirigiéndose al caballero dijo: Ya , al fin estamos todos

Sus palabras me dejaron desconcertada
Intuitivamente el caballero, me contó su historia:

"Señora, hace más de seiscientos años, seduje a la esposa del sultán de Granada
aquello era castigado con pena de muerte yo era cristiano y ella musulmana
El sultán vengó su ira contra los dos. Su amada sultana por mediación de un brujo, fue convertida en Ciprés, el más hermoso ciprés de la alhambra que aún regala su sombra a los paseantes.
A mi me encargó, alma en pena, vagar por entre los dos mundos hasta que un "inocente" y una mujer de alma pura se prestaran para salvar mi alma cuando  no, quizás mi cuerpo
El conjuro me insta a cabalgar sobre el lomo de mi caballo la dama espalda con espalda mientras el "inocente" recorre dos vueltas a la Alhambra una por la derecha y otra por su contraria
Si se ingnora si se falla mi alma irá al infierno, mientras usted me acompaña

Todo ésto me parecio un sueño; seguro que nada real me ocurría de lo que presenciaba. Asi que en un rapto de locura le dije: Cuente conmigo, me ofrezco, en cuerpo y alma

Antes que la aurora regara de oro los campos de  Granada, procedimos a salvar el cuerpo y el alma del caballero
el " inocente" corría nosotros cabalgábamos  espalda con espalda

Y se desperezó el alba y este cuento feliz no podría terminar de otra manera
El conjuro se rompió justo en el momento que la Alhambra se teñía de alba

¡ Repiquen las campanas ! que los pétalos bañen a los enamorados que por siempre estén juntas ya sus dos almas !
Y así, en la ciudad de Granada, la realidad supera una vez más a la leyenda de su Alhambra

Gracias amigos, ahora pasaré la gorra para recoger algunas monedas vuestras, también admito tarjetas de crédito

28.10.20

Encuentro Juevero: LA MUERTE

 

                      Este jueves, es Mª jose la encargada de marcar tema, su propuesta 

             

                                                                              ¡ LA MUERTE !

                



 Hace tanto tiempo que no puedo precisar cuánto, sucedió…
 Dejadme un sitio entre vosotros, os lo contaré:
 
Rosaura era vecina de mi abuela, allá en Gredos, habían sido, amigas, además de vecinas, no existían secretos entre las dos.
Lo que os voy a contar, sé que es difícil de creer.  Eso mismo me ocurrió a mi cuando mi abuela nos lo contó.  Rosaura contó a mi abuela  algo que la ocurrió siendo moza. 

Regresaba sola de regar la huerta del soto cercano al río
Cuenta Rosaura, cómo asustada vio escondida entre zarzales  lo que ocurrió entre un hombre vestido con traje negro y un gigante de voz de trueno, grande y alto como el campanario de la iglesia.
 
"Alto ahí, no des un paso más" gritó el hombre de negro al gigante
 
"¿Quién eres tú para dirigirte a mí de esa manera" – contestó el gigante- "cómo te agarre te trituro", dijo con un torrente de voz.
 
"Soy la Muerte "contestó el señor vestido de negro- "Nadie me contradice, y tú seguiás mis órdenes"
 
El gigante soltó una carcajada, dió dos pasos hacia el señor de negro y de un puñetazo le dejó atontado a un lado del camino.
El gigante siguió el suyo...

Rosaura que había visto todo, se acercó tan despacio que pudo escuchar al señor de negro decir:  "Debo reponerme, si me paro aquí nadie moriría en este mundo y pronto estaría tan superpoblado que tendrían que subirse los hombres unos encima de los otros."
A Rosaura la pareció gracioso aquello que soltó una carcajada, tendió su mano para ayudar al señor vestido de negro.
"Gracias por la ayuda," mira, prosiguió el señor de negro, "soy la Muerte y en premio a que me has ayudado no te llevaré conmigo, ahora… Es más, cuando vaya a hacerlo antes te pincharas con una aguja el dedo indice como señal que voy por ti."
 
Y se fue
Rosaura se lo contó a mi abuela 
Pasaron los años y en los veranos de mi niñez, recuerdo a Rosaura solterona y siempre malhumorada, siempre cocinando.
Rosaura tenía un costurero cuadrado, con tapa a manera de tejado de una casa.
Decenas de veces intenté levantar la tapa del costurero para ver su contenido
Siempre un manotazo cariñoso y un ssshhhhhhhh 
¡ Rodolfo eso no se toca !, interrumpía mi inspección curiosa.
 
Yo imaginaba que en esa casita-costurero vivían seres diminutos, sin poder ver el sol ni las montañas.  Una vez conseguí a solas acercarme y tenerle entre mis manos. Estaba cerrado con llave, sólo pude ver una tela azul con lunares blancos.
Pinté con mi boli una puerta en uno de sus lados y ventanas en las demás,  para que esos seres que allí vivían pudieran ver el sol y las montañas. Rosaura se enfadó conmigo cuando lo vio.
Tres años después de eso, una tarde me llegó olor a carne quemada que provenía de la casa de Rosaura
Miré por la ventana, Rosaura estaba en el suelo, el fogón encendido, sobre él una parrilla con un filete tan abrasado que era carbón. Corrí a avisar a mi abuela
Entramos todos corriendo para ayudar a Rosaura. Mi abuela puso su mano como barrera para que no me acercara a Rosaura
Supo en seguida que estaba muerta. Su corazón debió fallarla…y además tenía una aguja clavada en el dedo índice de su mano derecha
Miré en el aparador, la casita-costurero, estaba abierta.  Hilos, tijeras, dedales, ovillos de distintos colores…
 Sonreí. Comprendí que los hombrecitos habían tenido tiempo de huir para vivir en libertad entre los pinares y montañas  de Gredos. 
Miré por la ventana y vi alejarse a un señor totalmente vestido de negro.
 

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23.10.20

Mis Viernes: Cae el telón (Madame Butterfly)

 

   

                                                     



TERCER ACTO:           



            
 
...La misma habitación al despuntar el día. 
Butterfly ha esperado en vano a Pinkerton toda la noche. Al amanecer Suzuki envía a su señora a la cama.
Pinkerton aparece con Sharpless, y piden a Suzuki que convenza a Buterrfly que les entregue el niño.  Cio-Cio-San se ha despertado y se ve obligada a aceptar la amarga verdad: frente a ella se encuentra Kate, la mujer de Pinkerton.

A Butterfly se le parte el corazón.
Pinkerton lleno de arrepentimiento, decide recoger  personalmente al niño dentro de una hora.
Butterfly se despide de nuevo del pequeño y se clava la espada de su padre, mientras se arrastra moribunda hacia la puerta y oye desde lejos la voz de su amado.

 
CAE EL TELON:
 
Todo el teatro de pie aplaude la soberana actuación y la entrega que la diva ha hecho una vez más en su papel. Saludan todos los artistas unidos de la mano, luego arropan los aplausos merecidos para la diva

Un botones uniformado la acerca un ramo de rosas rojas
La diva se inclina con todo su glamour.  Chorretes de sudor dejan surcos en su maquillaje de polvos de arroz.  Su mano tapa su desmesurado escote en cada saludo, sujetando las sedas de su vestido contra sus carnes.
Sus pies encasillados en los lustrosos zapatos de brillante charol, sus rodillas tiemblan entre el cansancio y la emoción del momento...

¡ Y cae !

Cae entre las primeras filas
El vestido rasgado, las espinas clavadas en su piel nacarada
El público de nuevo en pie aplaude enloquecidamente ¡ Es la locura colectiva !.
La diva ya nunca más se levantará, un hilo de sangre escapa por sus labios. la mirada vítrea
 
 

21.10.20

GRUPO JUEVEROS : El hombre detrás del sillón

     



Dorotea Fulde Benke nos hace varias propuestas, yo elegí la de " El hombre detrás del sillón"






He aquí las cosas que me harían feliz. No deseo otras.

 
Quiero un cuarto propio donde poder trabajar. 
Un cuarto ni particularmente limpio, ni ordenado… sino confortable, íntimo y familiar.
Con una atmósfera llena de humo y el olor de viejos volúmenes y de incontables olores…
 
Quiero trajes decentes que haya usado por algún tiempo y un par de zapatos viejos.
 
Quiero una ducha en verano y un buen fuego con leños en invierno.
 
Quiero un hogar donde poder ser yo mismo.
 
Quiero algunos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades, amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que tengan aficiones y opiniones sobre las cosas que tengan sus creencias y respeten las mías.
 
Quiero un viejo sirviente que piense que soy un gran hombre, pero que no sepa en qué reside mi grandeza.
 
Quiero una buena biblioteca, buenos cigarros y una mujer que me comprenda y que me deje hacer mi trabajo.
 
QUIERO LIBERTAD PARA SER YO MISMO. "
 

19.10.20

Khalil Gibran -1933-El Jardin del Profeta-

 






Ahora bien, durante siete días y siete noches ningún hombre se acercó al jardín, y Almustafá permaneció a solas; con sus recuerdos y su dolor; pues aún los que habían oído sus palabras con amor y paciencia le habían vuelto la espalda, en busca de otros días.
Sólo Karima acudió a verlo, envuelto el rostro en silencio, como en un velo; llevaba con ella una copa y un plato; bebida, y comida para la soledad y el hambre del profeta. 
Y una vez que dispuso las viandas ante él, Karima se alejó, en silencio.



Y Almustafá volvió a estar en compañía de los blancos chopos, cerca de la reja, y sentóse, mirando hacia el camino. 
Y al cabo de un rato percibió una nube de polvo que soplaba por el camino, y que parecía dirigirse hacia él, y de la nube de polvo surgieron los nueve discípulos del profeta, y ante ellos,
conduciéndolos, iba Karima.
Y Almustafá salió al encuentro del grupo, en el camino, y ellos traspusieron la reja, y todo estuvo bien, como si se hubiesen marchado apenas hacía una hora.
Los discípulos entraron y comieron con él, ante su mesa frugal, una vez que Karima hubo puesto sobre la mesa el pan y el pescado, y después de escanciar hasta la última gota de vino en las copas. 
Y al acabar de escanciar el vino, Karima pidió al Maestro:
"Dame tu venia para ir a la ciudad a conseguir más vino, y volver a llenar las copas, pues el vino se ha terminado".
Y comieron y bebieron, y se satisfacieron. Y luego, Almustafá habló con potente voz, profunda como el mar, y plena como la marea alta bajo la luna, y dijo:
"Amigos míos y compañeros de viaje: debemos separarnos este día.  
Durante largo tiempo hemos surcado los procelosos mares, y hemos subido a las más altas montañas, y hemos luchado con las tormentas. Hemos conocido el hambre, y también nos hemos sentado juntos en los banquetes de bodas. 
A menudo hemos estado desnudos, pero también hemos llevado vestiduras dignas de un rey. 
Ciertamente hemos viajado a tierras lejanas, pero ahora tenemos que separarnos. 
Juntos seguiréis vuestro camino, y solo emprenderé mi ruta.
Y aunque los mares y las vastas tierras nos separen, seguiremos siendo compañeros de viaje hacia la Montaña Santa. 
Pero antes de que nos marchemos por nuestros caminos separados, os daré la cosecha y lo mejor de mi corazón:
Id por vuestro camino cantando, pero que cada canto sea breve, pues sólo los cantos que mueren jóvenes en vuestros labios vivirán en los corazones humanos.
Decid una amable verdad en palabras breves, pero nunca digáis una fea verdad sin palabras...
Decid a la doncella cuya cabellera brilla al sol que es la hija de la mañana, pero, si miráis al ciego, no le digáis que es uno con la noche.
Escuchad al flautista como si estuviérais escuchando las armonías de avril, pero, si oís hablar al crítico y al buscador de faltas, sed sordos como vuestros propios huesos, y distantes como vuestra más lejana imaginación.
Amigos míos y amados míos, en vuestro camino encontraréis a. hombres con cuernos; dadles guirnaldas de laurel. 
Y a hombres con garras; dadles pétalos que les sirvan como dedos. Y a hombres con lenguas de serpiente; dadles miel, para que les sirva de palabras.
Sí; encontraréis a todos estos y a otros. Encontraréis al cojo que vende muletas, y al ciego que vende espejos. 
Y encontraréis a los hombres ricos mendigando a las puertas del Templo.
Al cojo, dadle vuestra agilidad; al ciego, vuestra visión; y procurad dar algo de vosotros al mendigo rico;
éste es el más necesitado de todos, pues ciertamente ningún hombre extenderá la mano pidiendo limosna, a menos que sea pobre, aunque tenga grandes posesiones.
Compañeros y amigos míos, os conjuro, por nuestro amor, a que seais incontables senderos que se crucen unos a otros en el desierto, donde transitan los leones y los conejos, y también los lobos y las.ovejas.
Y recordad esto de mí: No os enseño a dar, sino a recibir; no a negar, sino a ser plenos; no a ceder, sino a comprender, con la sonrisa en los labios.
No os enseño el silencio, sino una canción que se dice en voz baja.
Os enseño a reconocer a vuestro ego más vasto, que contiene y abarca a todos los hombres ".

Y se levantó de la mesa. 
Y fue directamente al jardín, y caminó bajo la sombra de los cipreses, mientras el día agonizaba. 
Y sus discípulos lo siguieron, a corta distancia, pues el corazón del profeta estaba apesadumbrado, y sus lenguas se pegaron al piso de lá boca.
Sólo Karima, una vez que levantó la mesa, se llegó hasta él, y le dijo:.
"Maestro, permite que prepare alimentos para mañana, y para vuestro viaje".
Y el profeta la miró con ojos que veían otros mundos, y dijo:
"Hermana mía bienamada, ya está hecho, desde el principio de los tiempos. El alimento y la bebida están preparados, para el día de mañana, así como para nuestro ayer y para nuestro ahora.
Me marcho, pero me marcho con una verdad aún no pronunciada; esa verdad que volverá a buscarme y a reunirme, aunque mis elementos estén dispersos en los silencios de la eternidad; y otra vez volveré ante vosotros; a hablaros con una voz nueva, nacida del corazón de esos silencios sin fronteras.
Y si hubiera algo de, belleza que no os hubiere declarado, entonces, una vez más seré llamado, incluso por mi propio nombre, Almustafá, y os daré una señal, para que sepáis que he vuelto a deciros lo que faltaba, pues Dios no me permitirá estar oculto a los hombres, ni que su palabra yazga oculta y encubierta en el abismo del corazón humano.
Viviré más allá de la muerte, y cantaré a vuestros oídos,
incluso cuando la vasta marejada me devuelva a la inmensa profundidad del mar.
Me sentaré a vuestra mesa, aunque ya no tenga un cuerpo, e iré con vosotros al campo, como espíritu invisible.
Llegaré a vuestros hogares y a vuestras chimeneas, como huésped no visto.
La muerte no cambia nada, sino las máscaras que cubren nuestros rostros.
El leñador seguirá siendo leñador, el labrador seguirá siendo labrador, y el que lanzó su canto al viento
también lo cantará a las Esferas que giran ".

Y los discípulos del profeta estaban inmóviles como piedras, y apesadumbrados en sus corazones, porque
él había dicho: "Me marcho." Pero ningún hombre extendió la mano para detener al maestro, ni nadie se atrevió a seguir sus pasos.
Y Almustafá salió del jardín de su madre, y sus pasas eran ligeros y silenciosos; y al cabo de un momento, como una hoja barrida por un fuerte viento, ya estaba muy lejos de ellos, y vieron una pálida luz que avanzaba hacia las alturas.

Y los nueve emprendieron su camino, pero la mujer permaneció todavía en pie al caer la noche, y vio cómo la luz del día y el crepúsculo se volvían una misma cosa; y consoló su desolación y su soledad con las palabras del :profeta: 
 
"Me marcho, pero si me marcho con una verdad aún no pronunciada, esa misma verdad me buscará y me reunirá, y otra vez volveré."

16.10.20

Mis Viernes : Siempre que se cierra una puerta se abre una ventana

Era de noche, Ella estaba sentada sobre una roca, limpiando sus últimas lágrimas. 

Ese era su bosque, en el que tantos sueños tejió y con el que tantos secretos comparte. Miró al cielo, es luna creciente, apenas iluminando las nubes. 
Pidió a la luna respuestas por su ruptura. Lejos se veías los relámpagos y comenzaba a oler a tierra mojada. 
 Cruzó los brazos por su pecho, abrigándose, una tiritera más nerviosa que de frío la recorrió. Estaba tan tensa que la dolían sus mandíbulas. Sentía ya calándola los huesos ese gélido frio nervioso. Algo la sobresaltó Puso todos sus sentidos en escuchar; eran pasos, si, sin duda Notó una mirada fija en su nuca, se giro y se sorprendió de lo que vió Una mirada unos preciosos ojos amarillos, brillantes de lobo,fija en sus pupilas La mirada era tanquila, daba paz. 

Ella se tranqulizó. Sonrió al lobo, y siguió acurrucada tiritando 
 " Pensé que saldrías corriendo al verme " dijo el lobo. "No temo a los lobos, por desgracia les conozco bien, fuí presa de uno " "Me interesa tu historia ", dijo lobo, sentándose sobre sus patas traseras, y dirigiendo sus orejas hacia 

Ella. "Mira lobo, estoy agotada, no soy yo, no se quién soy, asi que por favor, vete a buscar a otra Caperucita " " Si no te importa te llamaré Alejandra, dijo el lobo, suena bien y es apropiado para tí " 
 "Llámame como quieras, yo no pienso ponerte nombre a tí .  Para mí sólo eres un lobo." 
 Resignada y agotada cerró los ojos. Ya no sentía nada, ni frio, ni nada

"Vine por que tu dolor me reclamó a gritos. ¿ Por qué es tan grande? 
" Lobo despacio, se acercó hasta casi rozar Ella. Levantó dócilmente una de sus patas y la puso sobre sus rodillas "No lo se…. " su voz sonaba entrecortada "Sólo sé que se instaló en mi pecho, y me oprime y quita a pocos el aire. Supongo que debería acostumbrarme. ¡ Dime que es así, por favor ! 

¿Acostumbrarte…? "Sí, por que ya mi corazón después de él ya está muerto. " Miró al lobo, y esta vez vió en su ojos un brillo cómplice de esperanza 
 "No digas tonterias Alejandra, estoy seguro que puedes superar todo." 
 El lobo se incorporó, parecía incómodo, se dió la vuelta para irse 

 "¿ Te vas…? " No quería quedarse sola de nuevo 
 El lobo se giró. Por un momento quiso con toda su alma ser humano, poder acercarse a ella y abrazarla. Pero sólo era un lobo, y los lobos hablan, dan ánimos estan ahí, cercanos a los humanos.
 Él era su lobo. Ella le llamó: 
 " Eh lobo, ven, ¿Te gustan los tangos ? El lobo quedó aturdido, las piernas le temblaban. "Si, claro me gusta mucho,si, claro " "Bailamos…. ?" , por favor…por favor….

9.10.20

Mis Viernes: Pegaso

 




¿Dónde estás ? Decía tu mamá a sabiendas que tus risas te delataban de lo alto de los fardos de heno del pajar
¡Aquí... mamá, aquí.!

¿Dónde, no te veo?  
Ven, te contaré un cuento nuevo. 


Y tú bajabas, te sentabas a sus pies y tu mamá comenzaba a contarte el cuento: De niña en uno de nuestros viajes el Genio de la lámpara ese que de daría tres deseos de mayor, me llevó a un lugar que no recuerdo como se llamaba, un sitio muy triste. Toboganes oxidados, columpios rotos, era un antiguo circo con las telas desgarradas, resto de lo que un día debió ser un circo maravilloso, lleno de colorido un cartel anunciaba la actuación de " Chocolate "

Proseguiste contándome la historia: Agarré la mano del Genio con miedo  y ver el polvo estelar del Genio recorrer sus venas me tranquilizaba 

Entonces le vi. Respiré y apreté más fuerte su mano. Le vi, y con esa mirada le quise como nadie le había querido en su vida,

Allí estaba el viejo caballo blanco. Lleno de arrugas elevado groseramente del suelo amarrado a una gran bola de acero
Entonces supe que Genio me había llevado allí, que íbamos a rescatar a ese caballo. Me llené de tanta emoción que las mejillas me dolían de la sonrisa. 

Se llama Pegaso, Pegaso Blanco, Dijo Genio y yo le miré. La chistera le tapaba los ojos
¿ Podré dormir algún día con él ? pregunté llena de emoción
No nos lo vamos a llevar el destino le tiene un gran papel. Fue la primera vez que me rompieron el corazón. Nunca había llorado tanto y tan sentido
Genio me agarró la mano antes de que saliera corriendo y me abrazó, intentando que no me rompiera
Yo lloraba y lloraba.  Quería salvar a Pegaso.  Leerle cuentos y taparle con una manta. Pero Genio no me dejó y aunque fue la primera vez que me enfadé con él y no le hablé durante un año exactoUn día me explicó por qué, y lo entendí

Cuando volví a buscarle, Pegaso se había convertido en una constelación y podía oír su risa y olisquear su felicidad allá en lo alto del cielo entre otras constelaciones

6.10.20

" El Bicho "

 




Soy Rodolfo Fontán, tengo una flor en el ojal de mi americana: un crisantemo blanco. Me pinto la boca con un trueno y al cerrar los ojos las pestañas se me enredan
Anoche supe que voy a morir de todo lo que me mata: Aguantaré la respiración y expulsaré el aire cuando no aguante más.

El " Bicho" todo lo invade, nos sitia se mete en los telediarios y seca nuestra alma

Hay noches, cuando se apagan las luces de la ciudad, me quedo tendido en la cama con los ojos abiertos
Y…vienen por centenares vecinos y amigos a pedirme que los cierre, que ningún habitante de la ciudad puede dormir

En las largas noches de vigilia, me siento acompañado en la lejanía  de Braulia Hernández ( filóloga y poetisa), viuda de Pedro Espinel ( banderillero y trompetista), que mata su insomnio planchando la ropa. Braulia aún moja la ropa salpicándola, usando su mano como si fuera un guisopo  mientras su mente se baña de las noches de sexo pasadas con su difunto Sr. Espinel antes de cada corrida

Me asomo por la ventana, la abro ventilo la casa y me invaden imágenes negras, humedades de calles, olores de silencio y miedo
Y me vuelvo a sacar del blanco papel, imágenes ayudado por mi rotring que estaban, de siempre ahí. Parca recorre las calles de las ciudades montada en un jaco negro

Oigo de nuevo la música triste del piano de Juji entre aquel silencio que todo lo invade, de la intensa soledad que todo lo llena
La culpa de mis errores,  me envuelven como  un sudario
Frenético descargo mi ansiedad sobre el papel culpable de todo lo malo dibujo en negro sobre blanco.


Es el momento entonces de ir a la mesita de noche, y echar mano de aquellas pastillas que siempre han estado ahí y es cuando disueltos en agua, suena Nefeli en el lector de CDs y  risas en mi mente.

Sonrio y cierro los ojos Esta noche dormiré tranquilo.  Al "bicho" por hoy no le intereso