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28.2.20

Mis Viernes: Moza de ánimas


" Bajo la niebla "
Tintas


Sentaos en torno a mi junto al fuego de la chimenea: os contaré una historia cierta

Mi abuelo, hace muchos años viajó a La Alberca, un pueblo precioso de la Sierra de Francia, allá por Salamanca.  Al caer la tarde escuchó el sonido de una esquirla y la voz de una joven que llamaba a la oración y el arrepentimiento.




Extrañado preguntó al mesonero sobre el por qué del suceso.
Cuenta mi abuelo que el mesonero ante unos vasos de vino, comenzó a narrar la historia: Un 27 de Marzo, como hoy desde este mismo balcón que se asoma a la calle, mi antepasado fue testigo del cortejo nupcial, que en procesión llevaban a una novicia a tomar  hábito.  Mi antepasado pensó:" Pobre muchacha que va a ser enterrada en vida en una tumba".  Se fijó en la muchacha, era hermosa.  
Vestía como una novia: Su inmaculado vestido, el velo que tapaba su cara, y una corona de flores que adornaba su cabeza.  La tristeza invadía su rostro, se veía que era obligada a tomar hábitos.  Su padre al lado, muy cerca guardián y custodio de su virginidad.
Entre la multitud, un joven moreno, de ropas sencillas y mirada perdida.  
No podía creerse lo que estaba ocurriendo. La procesión llegó a las puertas del convento. 

Atardecía, la guirnalda de flores recibió el último rayo de sol. La joven temblaba asustada.  A lo lejos el joven muchacho procuraba pasar desapercibido. Mi abuelo muy intrigado, se sumó a los invitados a la ceremonia.
La joven novicia fue despojada de su traje de novia para ser vestida de hábito de sarga .de la más humilde tela.  La corona de flores desapareció de su cabeza, y  luego sus largas trenzas cortadas.  Después sobre su féretro tumbada boca abajo, cubierta con el paño mortuorio,  fue proclamada muerta para el mundo

El joven moreno lloraba en silencio.  Más tarde todos los que estaban en la ceremonia se fueron dispersando.  La joven novicia ya sólo vería el mundo tras una tupida celosía de madera.
Benjamín el posadero, sacó una frasca que tenía escondida de su mejor vino, y ofreció llenar de nuevo el vaso a mi abuelo. 
Mire, hasta aquí parece que no hay relación entre la Moza de Ánimas y la historia de la novicia.  Y continuó con su relato:  Esa misma noche, el joven, saltó la alta tapia del convento, escaló la fachada del aposento de su amada, que esperaba nerviosa la cita. Cuentan que ambos huyeron atravesando el valle de las Batuecas y adentrándose a la vecina Portugal. Y que de tan felices que fueron llenaron de niños la casa donde comenzaron una nueva vida.

El padre de la frustrada novicia, entristecido y para lavar su honor, pagó una fuerte suma como dote para que una doncella al atardecer invitara a la oración y así salvar el ánima de su perdida hija y que se hiciera todos los días de su vida.  

Al tiempo quedó como tradición del pueblo. Y siempre se ha seguido tocando la campanilla incluso con grandes nevadas o noches de calor agobiante

Más allá de esta historia: Cuentan que unos bandidos asesinaron una noche a la Moza de Animas para robarla... y la campanilla siguió sonando haciendo la ruta SOLA sin que nadie la portara.

21.2.20

Mis Viernes: La Ciudad de la lluvia



 habitantes de la Ciudad de la Lluvia




En la Ciudad de la lluvia las personas con que te cruzas por sus calles no se conocen para nada, pero al cruzarse imaginan mil cosas unas de las otras, sólo sus sombras al pasar se entrelazan, se abrazan, se hablan, parlochean de los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las sorpresas, las caricias, los besos.
Pero nadie saluda a nadie
Las miradas se cruzan un segundo luego siguen su caminar, buscan otras miradas. No verás que se detengan un instante, levantar el sombrero y decir:
"Qué buena tarde de paseo hace".
Pasa una joven casi una adolescente púber: Saca pecho. Sus caderas van recitando a Shakespeare: Ser o no ser, con rotundidad. Pasa una enana guapísima con cascabeles en sus calzas, dos hermanas mellizas la una de la otra con coletas y llamativo rouge en los labios: una rubia de ojos azules y la otra morena de ensortijado pelo

Pasa una mujer enfundada en luto: Ojos inquietos bajo el velo, los labios trémulos. Su mente está en esas perdidas tardes de acaloradas siesta.

Pasa un gigante de esos de circo con todo su cuerpazo tatuado como el de un ganster japonés. Un joven canoso fumando en pipa llevando en brazos un gato siamés bizco y un pañuelo al cuello. Un cuentacuentos que observa la vida y ama todas sus manifestaciones, sonriendo

Se intercambian las miradas hasta que otros personajes entran en escena: Un ciego con un buey por lazarillo sujeto por una cadena. Una prostituta coja vestida de lentejuelas y mantón de Manila. Un efebo de curvilíneo perfil tocando las castañuelas, una mujer tanque de andares contundentes, vestida con un tutú y un abanico amarillo
La lluvia entra en escena, justo después del relámpado y antes que el trueno. Así todo el zoológico urbano busca una marquesina, un soportal para guarnecerse de la lluvia o se apiñan debajo del toldo de la zapatería más cercana.

Es la hora: Las invisibles campanas tocan arrebato se siente la cercanía, huele intensamente a tetosterona, estrógenos y progesterona que se confunde con el olor ácido del ozono. Se consumen abrazos, seducciones, orgías sin mediar palabra, sin antes haberse rozado un pelo. Todo el mundo con los ojos cerrados.
Una explosión de lujuria mueve la Ciudad de la lluvia. Mujeres y hombres empezaran a vivir sus efímeros sueños. Cada fantasma se representará entre sus brazos, en una persona con quien comenzar una historia efímera, tan larga como dure la tormenta

Luego cuando toda la Ciudad de la lluvia quede iluminada por un cielo limpio, casi cegador. Cuando el olor cercano de tierra mojada lo invada todo, será el momento de recomponer sus ropas, abrir los ojos y de sin mediar palabra, regalar una sonrisa que humanice, el instante compartido con la pareja que el azar te trajo por unos minutos. 

Luego en la Ciudad de la lluvia seguirá toda sus gente aburridamente feliz

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14.2.20

Mis Viernes: Hoy huele a Hadas





Maniquí con sombrero rojo

Acrílico sobre lienzo




Hace una brisa leve, fría que me pone la carne de gallina. El flequillo hasta los ojos, un mechón oculta parte de mi rostro,  me siento incómoda en medio de la acera. 
( Vagabundo no tardará en llegar ) , miro a ambos lados, no le veo
Debí salir vestida
Bueno, ya no tiene solución… al menos llevo mis zapatos rojos, a juego con mi gorro de astracán 

¡Cáspita ! no deja de pasar gente, me siento centro de todas las miradas, debe ser por mis precioso sombrero o por mi anillo. ¿Ves? le llevo desde hace años. Era de mi abuela, para mí es algo más que una joya, más que su recuerdo lo que porto en el dedo
No me acomodo a ser centro de todas las miradas
¡ Hace un frío terrible, tirito, y no tiene pinta que cambie !. aunque eso si: hoy huele a hadas

Un señor al pasar a mi lado se ha quitado el sombrero mientras su bigote me sonríe
al rebasarme unos pasos se para, se vuelve y me mira despacio recorriendo mis largas piernas y parando su vista, en mi bellos ojos 
Al menos mi cutis, con este frío seguirá siendo terso, y sonrosado

Que frío ! estoy a punto de solta un alarido, pero no consigo emitir un sonido

¡ Ahí veo venir a mi vagabundo !, se acerca. Qué vergüenza me da que me vea así ! 

¡¡ DAMIAAAAAAAN !! Ya puedes meter el maniquí en la tienda y vestirla con ese vestido rojo que te he dejado preparado
...

Sé que mi vagabundo me verá bonita de rojo, me sienta muy bien. Ayer me dijo que hoy me rescatará de mi urna de cristal, de ese escaparate donde me siento encarcelada
Pero ESTA VEZ,  ¡ Huirémos juntos lejos…muy lejos,  me lo prometió !

( Basada en "Maniquí " entrada de Lady Shao )
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7.2.20

Mis Viernes: La joven sin cejas ni pestañas


" Estructuras metálicas "
Tintas


Cada noche una mujer atraviesa mi casa por dentro. Disculpándose, me afirma que este es su camino hacia el trabajo, y que no quiere tomar otras vías porque esta es la única que conoce, pero hoy caso especial, se sentó al borde de mi cama.
Me senté a su lado, algo tenía de especial esa chica, que me hechizaba, no podía resistirme a mirarla de reojo.
Todo comenzó a ser extraño ahora estábamos en una parada de autobús. Pasaron varios autobuses, ella no parecía tener prisa, y yo por primera vez llegaría tarde a mi trabajo.
Al final venciendo mi timidez la saludé: ¡ Hola !
Me miró, sin decir palabra, la vista como perdida
 ¡ No tenía pestañas, no tenia cejas !
Me conmoví, pensé que estaría tan joven en un tratamiento de quimioterapia.
Luego siguió mirando al frente con la mirada perdida en algún punto
Me fascinaba esa desconocida, de bellos ojos tristes, ojeras bajos los ojos, su elegante manera de vestir con ese vestido celeste hasta medio muslo. Despertaban en mí un sentimiento de protección.
El tiempo pasaba  y ningún autobús llegaba, no circulaba coche alguno, ni personas que llegaran. Nada se movía en la ciudad, ni pájaros ni ruidos, hasta la lluvia había cesado. 
De pronto un taxis frenó con estridencia frente a nosotros. Dos forzudos salieron del coche y la tomaron una por cada brazo para introducirla por la fuerza en el taxis.
Ella me miraba sin decir palabra, con ojos que me reclamaban ayuda, pedían auxilio.
Tardé en reaccionar, y corrí tras el taxis. Paré otro y les seguí hasta el aeropuerto de Barajas.
Antes de entrar en la terminal, pude darles alcance.
Un fuerte puñetazo me dejó conmocionado en el suelo. Sus avisos de" Lárgate de aquí , o llamamos a la policía " martilleaban mi semicosciencia.
¿O llamamos a la policía..?
Me incorporé aún desconcertado. 
Les había perdido de vista
El taxis de los raptores estaba aún aparcado, corrí hacia él
Abrí la puerta, y en el suelo se habían dejado una  carpeta con un informe y las fotografías de mi chica de la parada.

Con diferentes uniformes: de camarera, trabajando con un ordenador, de ama de casa, y al final un texto y un teléfono " ÚLTIMA GENERACIÓN DE ANDROIDES "
El precio es desorbitado, pero me he pruriempleado para ahorrar y poder hacerme con una asi
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