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24.5.26

Nominados

 








Alba, siempre Alba para mí, como yo Luis para ella, se aferró a mis brazos y comenzó a llorar desconsoladamente
Todo lo que nos ocurría nos sobrepasaba
La historia, dramática historia comenzó, hoy justo hace cuarenta y cinco día Alba no estaba en mi mundo, como ella tampoco sabía de mi existencia
Había estado bebiendo con unos amigos, celebrábamos la despedida de Carlos, se iba de Erasmus a Polonia "estudiaría" allí los siguientes meses 
La verdad, es que habíamos bebido en demasía y hecho el burro sin límites
Un corro en el que de uno en uno íbamos entrando, y como pelota de ping-pong era despedido de un lado al otro del círculo
La camisa rota y un moratón en un ojo atestiguaba que lo habíamos pasado muy a lo machito.
Recuerdo que camino de casa me había sentido mal, me senté en un banco a descansar.

Cuando recobré el conocimiento, estaba en un gran cercado, en un pueblo fantasma, con más gente como yo, asombrados y extrañados de la situación
Unos altavoces en el centro del recinto comenzaron a tronar
"Están ustedes entre los elegidos…
Los ganadores de este concurso,( el eco se acoplaba a las palabras a medida que iba hablando), serán los afortunados que se embolsen la nada desdeñable cifra de UN MILLON DE EUROS "

¡ Bien  Guauuuu! todos los que allí estábamos saltamos locos de alegría, yo entre ellos
Me dolía la cabeza, la resaca estaba aún presente
"Os hemos elegido entre  miles de posibles aspirantes. Sólo vosotros, doscientos valientes, sois los apropiados para llevar a cabo esta primera experiencia"
Uno a uno fuimos llamados por nuestro nombre, y se nos entregó por una persona que en todo momento estuvo fuera del recinto, un sobre, con el nombre que tendríamos en la representación, además de otro nick de una persona de sexo contrario.
El mío decía: "Marinero, busca a Princesa"
Todo era extraño
Empezamos a hablar entre todos, buscando nuestra pareja, 
Mentalmente todo me pareció extraño, comencé a mirar con ojo crítico las cosas
Desde altas torres laterales cámaras de televisión estaban pendientes de nosotros
Encontré a Alba " Princesa, busca a marino ". Dios mío….de saber que existía hubiera dedicado mi vida a buscarla,¡ Esos ojos azules…..!
Nos dimos dos besos en la mejilla, y nerviosos nos hicimos decenas de  preguntas y dudas
Nuestro barracón era el K-5, muy cómodo, elegante, pero…sin intimidad
Más bien era un gran plató con paredes de cristal y cámaras de televisión por todos lados
¿ Alba, qué crees que es todo esto?
Luis, estoy asustada, yo, estaba en una fiesta con amigas, salí a tomar el aire, me sentí indispuesta y, desperté aquí
No tengo familia, nadie me buscará
Luis, asombrado, susurró " yo tampoco tengo familia…"
¿ Por eso nos eligieron….?
A las Diez en punto de la noche una gran pantalla de televisión se encendió. La presentadora de moda, nos saludó con una sonrisa de oreja a oreja.
Hola chicos habéis sido seleccionados para representar un cuento cada pareja, de vosotros depende 
El público os premiará con sus votos, y cada semana nominará a una pareja para que….."abandonen el juego"
los ganadores se repartirán ¡ UN MILLON DE EUROOOOOOS !
Confetti, serpentinas y globos de colores llenaron la pantalla
Alba, miró a Luis
Luis miró a Alba…
…….
Habían pasado tres semanas, y se habían enamorado, pero amor de verdad, no actuación de cara al público
Alba y Luis buscaban como todos los enamorados los rincones más solitarios, para mirarse a los ojos, hablar y besarse…
El resto de sus compañeros actuaban
Se habían inventado historias dramáticas., o románticas o…
El Público estaba entusiasmados con sus compañeros
Se habían salvado por los pelos de ser nominados otras dos veces
Hoy estaban nominados
La presentadora apareció en la gran pantalla y dirigiéndose a nosotros nos dijo: "Marinero…Princesa… Teníais dos personajes para luciros. Habíamos puesto muchas esperanzas en vuestros nicks.
La audiencia por votación: ha decidido NOMIRANOS…"Lo siento chicos jejejejeje
Cambio de imagen en la pantalla, un lago azul con cisnes y música de violines…triste, muy triste
Una cámara autónoma nos siguió hasta la caseta que ponía " nominados"
Pasamos, oímos el metálico ruido de unos cerrojos que se cerraban detrás nuestro
Alba se abrazó a mí
Yo de no haberme abrazado Alba, me habría caído.
Mis piernas apenas me sostenían

Un siseo se escuchó….
un olor extraño envolvió la sala
¡ ERA GAS…!
………….



Venga, Señor, arriba..-me dijo el guardia-, no se puede dormir en los bancos
¡ Esta juventud, no sabe beber !

.....


12.5.26

La bailarina y el anticuario

 

" Zapatillas de ballet "

Puntillismo con tinta china

Durante el tiempo que mi abuelo veneciano y la bailarina de pie enyesado compartieron sus vidas, hubo momentos de un entendimiento distinto a lo que todos entendemos como normal
Sólo si conoces Tantra o has vivido algo así puedes saber de qué hablo








Venecia durante un invierno muy frío, en los comienzos de los años 60.
Paolo era un joven de sonrisa fácil, quería ser primer bailarín de la Fenice se estaba preparando con todo su alma para ello
Frente al palacio de la ópera, hay una casa de antigüedades. Un día al pasar delante su escaparate, Paolo se fija en una cajita de música con una bailarina que gira y gira sin parar.
La bailarina parece tuviera vida propia, y Paolo podría jurar que le sonríe cada vez que sus caras se quedan enfrentadas separadas por el  cristal del escaparate
Paolo arrima su cabeza hasta sentir el helado cristal en su frente. Está totalmente extasiado
En la contemplación de la bella bailarina, diría que puede oír sus risas.
Unos golpes en el cristal le desvían su atención. Es un hombre pequeño, delgado, con unos lentes antiguos, poco pelo y mirada triste
Le hace una seña para que pase. Paolo en el interior de la tienda se ve envuelto en un mundo fantástico: Vestidos con plumas de avestruz, lentejuelas, cajas de música sonando por varios lugares, lámparas Tiffany  con cristales de bellos colores formando libélulas, mariposas....libros, enseres de todo tipo


Yo escuchaba como ahora tú, la narración que mi bailarina de pie escayolado me contaba. Estaba tan dentro de la narración que mi mente participaba de cada detalle .
El viejecito de mirada triste, me hizo una pregunta. ¿Puedes quedarte media hora a cargo de mi tienda?, tengo que ir sin falta al teatro de la Fenice , te conozco, te veo salir cada tarde del teatro. Pareces buena gente.  Estas últimas palabras ya me las dijo desde fuera de la tienda.
Al salir, un extraño silencio se hizo en la tienda. Todas las cajas de música dejaron de sonar. Todas menos una, la de la bella bailarina que me sonreía a través del escaparate
Me acerqué
Giraba, y giraba. vi como se sonrojaba y bajaba la mirada al acercarme a ella.
Tomé la caja. e hice que dejara de girar.
La bese, si, besé la figura de esa bella bailarina
La luz se fue un instante y cuando regresó, la caja de música estaba SIN LA BAILARINA


Detrás mío note una presencia, me giré. Era ella
Paolo, me dijo: Me encantaron, yo debí ser la primera bailarina de la Fenice y una compañera por envidia mandó contra mí un conjuro.
Ahora al besarme, has suprimido la mitad del conjuro. Para que todo sea perfecto debes volver a besarme
Cuenta mi bailarina de pie enyesado, como el beso que se dieron,  fue largo, intenso, intemporal.
Luego de nuevo, un breve apagón de luz
Cuando el viejecito regresó de su gestión, se encontró a una bella joven, vestida con un tutú .
¿Y Paolo ?
La chica sonriendo salió de la tienda sin decir nada
Luego, se paró delante del escaparate para contemplar la caja de música coronada con la esbelta figura de un bailarín que la miraba con cara de sorpresa...

1.5.26

Tengo el caballo en la puerta

 




Tengo el caballo en la puerta, ¿ Te quieres venir conmigo?. 

Yo no te obligo

Sólo te brindo ocasión de darte en mi soledad una casa, un corazón  y un cariño de verdad.

Con el correr del tiempo te has ido acostumbrando a mi presencia en este punto en el que la realidad se mezcla con la fantasía.

Como todo aparecí de la nada transportándote a mundos desconocidos y fantásticos.

Tus sentimientos se perdían en el horizonte de lo eterno y en un ir y venir de nostalgias, siempre en el límite extremo entre dar vida a tus palabras o la muerte lenta del alma que se oxidaba en lágrimas que no afloraban. 

Te negaste a tener pensamientos, los encerraste, con la seguridad de que nadie los escuchaba, al mismo tiempo mi mente era un torbellino incesante de vocablos agazapados en las sombras esperándote. 

Todo es un círculo que empieza y termina en nosotros, a diario me recojo dentro de mi en busca de cobijo donde abrigar el frío de tus soledades.

Construí esta mansión silenciosa una puerta abierta que me llevaba hasta ti, aquí a borbotones las palabras surgen de mi boca mientras me alejo cada vez más de la senda que podría retornarme a ninguna parte.
¿Aún no sabes quien soy?. 
¿Quieres venir a jugar conmigo aquí dentro atravesando el cosmos y perdernos para siempre en los laberintos claroscuros de la locura ?

.

25.4.26

" Nube blanca "

 






Yo espero el autobús, en el otro extremo de la parada hay una chica que también espera, no la oigo llegar.
La observo mejor.¡ Nos parecemos como dos gotas de agua!

Tiene unos auriculares puestos, la miro y la pregunto ¿ Bob Dylan ? aunque mi mente en realidad pensaba en Ludovico Einaudi.






No,  Escucho : "Nuvole Bianche" ,

 ¿Sabes que esa canción la compuso Einaudi para mí?
Sonreí, ¡ Vaya, parece que tienes mucha confianza con él !

(Somos idénticos hasta en los gestos)
Se puso a juguetear con un mechón de cabello, enredándole en uno de sus dedos
Luego, sonriendo me dice " No es que seamos iguales y que tengamos iguales gestos . Somos gemelos astrales "
Saca un cuaderno de su bolso y un bolígrafo
Me doy cuenta de que tiene la misma forma de escribir, de sujetar el bolígrafo, y la misma letra que yo. 

"No es que nos parezcamos, si es eso lo que piensas. 
Que lo es,  porque conozco esa expresión es tan tuya como mía. 
No es que nos parezcamos, es que somos iguales. 
No estoy muy segura, pero diría que somos la misma persona en puntos diferentes, o en vidas distintas. Y, bueno, yo llevo sostén y tú no"

No contesté
No te preocupes, no es la primera vez que esto nos pasa. Con mucha serenidad se puso a buscar en las páginas del cuaderno. Una vez encontrado, golpeó con el boli sobre el apunte

" En otras vidas compartidas, ambos buscamos un lugar a salvo de una plaga de peste y coincidimos con Boccaccio que nos describió en uno de sus cuentos
Otra vez intentamos abrazar la religión islámica en la Turquía de los Derviches, era en el siglo XVI, si, mira concretamente el 1577.
En otra íbamos en una nave a repoblar las colonias de Cuba. ( Siempre me gustaba verte coquetear con todas las chicas, por que sabía que sólo eres para mi ).
En cada vida compartida, era como encontrarte ante un espejo y ver tu imagen reflejada.

Luego se quitó los auriculares, y se puso seria.
¿Tal vez sea que la que viaja en el tiempo sea yo, o que todo sigue un orden que yo no entiendo. O tal vez la próxima vez seas tú el que me encuentres y me hagas recordar las vidas pasadas juntos ?.
Recogió sus cosas, guardó los auriculares, el bolígrafo y el cuaderno, me besó suavemente la mejilla, y me dijo
"Bueno, aquí viene mi tren..."
Miré la calle, seguía vacía desde que este suceso comenzó, buscaba raíles, un andén pero era una parada de autobús donde estábamos sentados

¿Tren..?
Ella me sonrió. 
Pude ver como su pelo y luego su vestido se agitaba por una ráfaga de viento que no llegué a sentir
Alzó una pierna para subir un escalón... Y desapareció

¿Dios sabe hasta qué vida será la siguiente a compartir?, da igual, se que nos volveremos a encontrar en otras vidas.

10.4.26

" El señor de negro "

 



                                            ¨La isla de los muertos - Tintas y pastel -




 
Rosaura era vecina de mi abuela allá en Gredos, habían sido, amigas además de vecinas, no existían secretos entre las dos.
Lo que os voy a contar, sé que es difícil de creer pero ocurrió. Rosaura contó a mi abuela  algo  que fue testigo y sujeto siendo moza. 

Regresaba sola de regar la huerta del soto cercano al río
Cuenta Rosaura, cómo vio escondida entre zarzales lo que ocurrió entre un hombre vestido con traje negro y un gigante de voz de trueno, grande y alto como el campanario de la iglesia.
 
"Alto ahí, no des un paso más" gritó el hombre de negro al gigante
 
"¿Quién eres tú para dirigirte a mí de esa manera– contestó el gigante- "cómo te agarre te trituro", dijo con un torrente de voz.
 
"Soy la Muerte "contestó el señor vestido de negro- "Nadie me contradice, y tú seguiás mis órdenes"
 
El gigante soltó una carcajada, dió dos pasos hacia el señor de negro y de un puñetazo le dejó atontado a un lado del camino.
Luego el gigante siguió el suyo...

Rosaura que había visto todo, se acercó tan despacio que pudo escuchar al señor de negro decir:  "Debo reponerme, si me paro aquí nadie moriría en este mundo y pronto estaría tan superpoblado que tendrían que subirse los hombres unos encima de los otros."
A Rosaura la pareció tan gracioso aquello que soltó una carcajada, tendió su mano para ayudar al señor vestido de negro.
"Gracias por la ayuda," mira, prosiguió el señor de negro, "soy la Muerte y en premio a que me has ayudado no te llevaré conmigo, ahora… Es más, cuando vaya a hacerlo antes te pincharas con una aguja el dedo indice como señal que voy por ti." 
 Y se fue
Rosaura se lo contó a mi abuela 
Pasaron los años y en los veranos de mi niñez, recuerdo a Rosaura solterona y siempre malhumorada, siempre cocinando.
Rosaura tenía un costurero cuadrado, con tapa a manera de tejado de una casa.
Decenas de veces intenté levantar la tapa del costurero para ver su contenido
Siempre un manotazo cariñoso y un ssshhhhhhhh 
¡ Rodolfo eso no se toca !interrumpía mi inspección curiosa.
 
Yo imaginaba que en esa casita-costurero vivían seres diminutos, sin poder ver el sol ni las montañas.  Una vez conseguí a solas acercarme y tenerle entre mis manos. Estaba cerrado con llave, sólo pude ver una tela azul con lunares blancos.
Pinté con mi boli una puerta en uno de sus lados y ventanas en las demás,  para que esos seres que allí vivían pudieran ver el sol y las montañas. Rosaura se enfadó conmigo cuando lo vio.
Tres años después de eso, una tarde me llegó olor a carne quemada que provenía de la casa de Rosaura
Miré por la ventana, Rosaura estaba en el suelo, el fogón encendido, sobre él una parrilla con un filete tan abrasado que era carbón. Corrí a avisar a mi abuela
Entramos todos corriendo para ayudar a Rosaura. Mi abuela puso su mano como barrera para que no me acercara a Rosaura
Supo en seguida que estaba muerta. Su corazón debió fallarla…y además tenía una aguja clavada en el dedo índice de su mano derecha
Miré en el aparador, la casita-costurero, estaba abierta.  Hilos, tijeras, dedales, ovillos de distintos colores…
 Sonreí. Comprendí que los hombrecitos habían tenido tiempo de huir para vivir en libertad entre los pinares y montañas  de Gredos. 
Miré por la ventana y vi alejarse a un señor totalmente vestido de negro.
 

.

4.4.26

La tormenta

 




Sobre los tejados se pintó un relámpago que blanqueó la tarde
El trueno vibró cristales de los escaparates .
Aún no había caído una sola gota y el olor a tierra mojada envolvía la ciudad
El invierno había sido seco, y parecía que al fin las lluvias llegaban.

Goterones dispersos caían de unas nubes que había ennegrecido la tarde. El paso a diluvio fue sin transición, casi no me dio tiempo a buscar refugio en un portal. 

Enfrente mío estaba la entrada del Cine Proyecciones, con su gran marquesina protectora.

Espero que escampe mientras observo las personas que se protegen bajo su marquesina, 
Veo un gigante con la cara tatuada, llena de piercings a su lado dos mellizas idénticamente iguales, de pelo rubio teñido y vestidas de igual manera que tontean con un chico justo detrás de ellas, se le rifan y se le comen con los ojos.

Una chica morena de mofletes sonrojados y jersey azul a rayas está entre dos jovenes. baja la vista y se sonroja. 
Un joven trajeado y corbata, con el pelo blanco peinado hacia atrás comparte lugar con una señora de buen ver entrada en años
Un ciego con enormes gafas negras y su perro lazarillo, un gran danés atado a una cadena, una viajante con su maleta de muestrario, 
Una mujer bajita vestida con minifalda al lado de una reina de la noche con altas plataformas y ojos supermaquillados.

Pasa parsimoniosa por la calle una muchacha bajo su paraguas negro,  sonriendo; lleva una jaulita con un grillo dentro. 
En la otra dirección una mujer de luto riguroso pañuelo a la cabeza, se cruzan y no se saludan. En mi soportal dos jóvenes se acarician y se cambian mordiscos cariñosos, se marchan, no les importa la lluvia, llevan prisa, acaban de conocerse en este lugar.

Ya no queda un lugar en la calle donde protegerse de la lluvia.
Todos tan juntos, hombro con hombro. Nunca de otra manera hubieran estado tan cercanos físicamente. 
Nadie se saluda, ni se habla, ni se comenta la lluvia…

Huele a lana mojada, a pelo mojado

Un nuevo relámpago ilumina el cielo, le sigue el  estruendo de un trueno que atemoriza a todos los presentes. El Quinto Jinete sin cabalgadura recorre veloz la calle. Es el momento 

La chica morena de los mofletes colorados y el jersey azul a rayas cierra los ojos; se encuentra en medio de dos chicos muy apretada entre ellos, tiene una vibración lujuriosa; se consumen encuentros, abrazos, seducciones, orgías mentales, las mellizas alcanzan el climax. el chico aun no comprende nada de lo ocurrido y deja hacer, toda una orgía bajo la marquesina del cine Proyecciones, da igual hombre-mujer, mujer-mujer, hombre-hombre


Escampa

La chica del jersey azul a rayas abre los ojos, el labio trémulo, hinchado y púrpura y el andar dudoso, el carrusel de las fantasías se detuvo, una vez más. De nuevo nadie se conoce, recomponen sus ropas, algunos esbozan una sonrisa, otros van alelados no comprendiendo como pudo ocurrir ese intercambio de fluidos.

Meto mis manos en los bolsillos y vació mi mente para seguir mis pasos por la ciudad con dirección a... , da igual, mi ciudad es más que todo lo ocurrido

Feliz tormenta para todos

27.3.26

La ventana

 





 Sigo en deuda con Ignacio mi compañero de habitación en el hospital.
Hace años, tuve un accidente de coche. Me contaron que debió  ser un inoportuno pinchazo y perdiera el control de mi coche
Recuerdo un túnel en mi mente,  al que inexorablemente me dirigía. 
Veía una luz al fondo. Tuve que tapar mis ojos ante su cegador resplandor.  Algo me hizo retroceder sobre mis pasos 

Comencé a oír " ¡ Ya regresa…más adrenalina !". Luego silencio
Desperté magullado con mis piernas partidas, costillas  rotas y mis ojos vendados.

Oí la voz de alguien, que me habló…
" Vaya, por fin tendré un compañero de habitación que no solo duerme"
Mire hacia la voz y aún desconcertado le dije…¿Dónde estoy?
"Estamos en el hospital reparando nuestros cuerpos, al menos tú"
Me llamo Rodolfo, le dije ,¿ qué pasa que no veo ?
"Hola Rodolfo, yo me llamo Ignacio, tuviste un accidente, lo mío es rotura de la caja de cambios jejeje rió Ignacio, tú eres joven y te pondrás bien en dos días."
Tomé conciencia, Durante el día médicos que hacen pruebas. La noche al fin trajo la paz.

A la mañana siguiente Ignacio se acercó a la ventana de la habitación y comenzó a hablarme.
"Hoy el parque está precioso, se nota que el otoño baña de dorada luz todo lo que toca
Siempre me gustó esta estación, dijo Ignacio. Ahora mismo es un primor ver el verde del parque alfombrado de hojas doradas, árboles con hojas naranjas, verde intenso, rojas..."
Yo escuchaba, Ignacio era un buen narrador
"Mira Rodolfo, en este momento veo a una chica preciosa, ¿ tendrá… 24, 25 años?
Viste falda vaquera, un niky blanco y una chaqueta de punto negra, sin abotonar. 
Se ha sentado en el banco más próximo a nosotros, y ahora saca una carta de su bolso
Seguro que es una carta de amor, de esas escritas con tinta de boligrafo azul y palabras que la hacen sonreir 
¿Ves, la chica sonrie… jejeje qué te decía…?"

La estancia en estos días ciegos para mí, fue muy llevadera gracias a las palabras de Ignacio. Cada detalle que veia, me lo relataba yo en mi mente lo revivía tal cuál me contaba.
Una noche, me dijo que, se veían luciérnagas desde la habitación, que entre las matas del jardin cercano se veían las lucecillas verde anaranjadas de diminutas luciérnagas, recorrer las hierbas amargas, más próximas a la acequia cercana
Mi abuela me decía que las luciérnagas, brillaban, por que las almas trasparentes de las personas buenas, se engendraban en éllas. También me decía que las luciérnagas eran  pequeños duendes que guardaban los sueños aún por cumplir de la gente.
….
Esa mañana, los médicos habían traido buenas nuevas para mí, pronto las vendas de  mis ojos serán quitadas. Mis piernas aún tendrán que esperar más tiempo.
Sin embargo a Ignacio, las cosas...su caja de cambios como él dice, no le van bien.
El oxigeno comenzó a formar parte inseparable de él.
Sin embargo, Ignacio tras la siesta no dejaba de asomarse a la ventana, y ya, entre toses, me seguía relatando lo que el parque ese día nos regalaba.
Parejas que se robaban besos en la creencia que nadie les veía.
Niños que volaban cometas entre carreras y gritos que yo jamás llegue a oir.
Una mañana, ignacio simplemente no despertó.
….
Ana, la dije a la enfermera que me atendía, seria posible cambiarme de cama, para estar mas cerca de la ventana? Claro que  si, me dijo Ana.
Al dia siguiente, me incorporé sobre la cama, y alce un poco mi vendaje.
Me deslumbré, había sido tanto tiempo a ciegas, pasados unos pocos minutos, sorprendido veía nítido formas y colores.
Miré hacia la ventana, deseaba ver si el parque se parecia a tal y como yo me lo había imaginado durante mi forzada ceguera.

En frente de la ventana….  ¡ SÓLO HABIA UNA PARED !

20.3.26

El ciprés sin sombra

 



                                 




Mario, es mi amigo, es arqueólogo, esta historia me la contó hace un mes. Ahora estoy tan descompuesto como él estaba cuando la contó. Desde entonces, las noches de luna llena me aterran y el sueño me llega al alba 
Mario fue a realizar trabajos de arqueología a un convento que existe en la Rioja cerca del Monasterio de Suso. Procedió a levantar cuadrículas sobre el terreno con cuerdas y estacas que facilitarían su trabajo. A medio día se fue a sentar a tomar un bocado y un refresco bajo un alto ciprés del claustro del  convento
Buscó acomodo que le preservara del sol, y al final simplemente se apoyó en su tronco ya que el sol incidía tan vertical sobre el ciprés que no proyectaba sombra alguna
Esa noche, habló con el hermano Ignacio, que cuidaba de su hospedaje y de una escueta cena monacal.
Al día siguiente, Mario al llegar al lugar de su trabajo, desconcertado vio cómo la cuadricula que había dejado replanteada el día anterior había sido modificada
Ahora se veían numerosas parcelas pequeñas en diferentes lugares de lo que fue el jardín del convento
Mario enfadado se dirigió al hermano Ignacio, único monje que quedaba en el monasterio
Hermano…¿ por qué me ha hecho esto...? preguntó Mario
¿ Qué pasa hombre de Dios ?
Venga conmigo
El hermano Ignacio al verlo, se giró y dirigiéndose al ciprés  gritó: ¡ Todo era verdad..¡

Mario no entendía nada
Venid, os contaré lo que era una leyenda y ahora se manifiesta como una historia: Hace quinientos cincuenta años, este convento era la vida de toda la zona, su huerta, sus rebaños Hasta que …
Hasta que un día un monje se enamoró de una joven mora, se dice que su belleza se la había proporcionado el mismísimo diablo. El caso es que, el monje llevó y ocultó a la joven en un aposento del convento y cada noche se abandonaban a la carne. Hasta que la joven mora quedó embarazada
El hermano se asustó y quitó la vida a la hermosa mujer, una noche de luna llena...justo a los pies del ciprés del claustro; luego, abrió la tierra y la sepultó 
El hermano días más tarde no superó su vergüenza y remordimientos, y se ahorcó
Fue enterrado en el jardín del claustro, que no es tierra santa
Entonces? dijo mi amigo Mario, las cordadas que ahora hay…señalan las tumbas de…? ¡ Pero si hay muchas !
Si, asentó el hermano Ignacio. Terminaré la historia. La joven mora, cada noche de luna llena recuperaba su cuerpo y seducía a un hermano que moría dulcemente entre sus brazos, con una tremenda erección que hacía difícil introducirles en la caja mortuoria. El abad  fue la siguiente víctima veintiocho días después
En el convento se hacían corros en torno al ciprés y los hermanos hablaban más de la cara de felicidad de los difuntos, que de la desgracia que suponía morir de esa manera
Mientras. el ciprés había dejado de dar sombra, ni la proyectaba al alba ni la proyectaba al atardecer
Y...así es como lo sé y así es como os lo cuento
Esta historia, que yo la tomé como leyenda, pasó de boca en boca durante siglos entre los hermanos de este convento ya sólo quedo yo y esta noche hay luna llena
¡Qué sea lo que Dios quiera !
Mario, cuando me contaba toda esta historia no paraba de decir
¡ Si vieras…!
¡ Si vieras la cara de felicidad que tenía el hermano Ignacio al día siguiente, muerto con esa tremenda erección, al pie del ciprés sin sombra !
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