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9.8.26

Pide UN DESEO al dia

 

                                                    MIS ABUELOS 


Se conocieron en un parque de atracciones, de esto hace años
Ella era la chica del número del lanzador de cuchillos
El era el trapecista que daba giros en el aire y milagrósamente siempre
conseguía agarrarse a un trapecio libre
Ella quería vivir, dejar la imagen que mantenía fija y que la atormentaba
Cada noche soñaba que uno de los cuchillos lanzados atravesaba su cuerpo mientras los espectadores aplaudían creyendo que formaba parte del número

É
l la confesó que sus pesadillas le asediaban cada noche

Se veía incapaz tras una pirueta bellísima, de alcanzar al trapecio salvador y caía estrepitosamente a un suelo sin red, entre gritos de los espectadores

Ella una tarde le confesó que le amaba que se casaran y le llenaría de hijos
El no quería dejarla viuda llena de niños
Y esperaron que algo cambiara sus vidas

Un día llego una nueva atracción
Era una caseta que tan sólo contenía una lámpara maravillosa
Una vez al día, concedía UN deseo
La voz corrió muy deprisa y se formaron grandes colas

A Julián que estaba en el paro, le concedió diez kilos de oro 
A una joven a punto de perder la fe de algún día casarse
La ocurrió que un joven alto, guapo y además diplomático la pidió delante de todo el mundo en matrimonio al salir de la caseta
A una viuda de luto riguroso, una mansión con 8 cuartos de baño de Porcelanosa y una huerta con tomates y alcachofas, en plena Castellana de Madrid

La fama fue creciendo, y hasta la televisión avisó que el próximo sábado iría para hacer que el mundo entero supiera de esa lámpara que cada día concedía un deseo.
La joven parteneraire del lanzador de cuchillos, y el joven trapecista, decidieron madrugar ese sábado y antes que nadie entrara en la caseta de la lámpara maravillosa
pidieron un deseo
Lo hicieron con tanta fuerza y convencimiento, que se cumplió

Ahora nadie va a la atracción de la caseta por que la lámpara que se exhibe ya no concede deseo alguno

La joven partenaire y el trapecista disfrutan de la vida en un lugar donde nadie les moleste, con su reloj que cada día les concede un deseo

PD.: Por supuesto que el trapecista y la partenarie son mi abuela y mi abuelo Melchor, al que tomé su reloj que concedía deseos

.

5.8.26

bailarina con tutú

 




Debió morir Romeo para que Julieta muriera con él?

 
 
 
Mientras llovía de manera torrencial, yo paseaba por las desiertas calles de Herculano
Los pocos turistas que había por la calcinada ciudad, estaban bajo techado de las villas romanas que se mantienen en pie
Miré a mi derecha, a través del pórtico de esa villa, se veía un jardín, en puro dórico su sala hipóstila
Entré, me dirigí a la sala que había a la derecha  el suelo de texelas de mármol blanco con una discreta cenefa
Las paredes conservaban bastante bien las pinturas Pompeyanas.
 
La lluvia hacía burbujas en los charcos
Me senté en una bancada de piedra
Me rodeaba la armonía del sonido de la lluvia
Miré a la villa de enfrente, a través de una de sus ventanas se veía una muchacha
Sin duda, ella no me había visto
Era la quinta vez que miraba hacia la esquina
 

Ella en ese momento contemplaba su universo
¿Cómo es posible lo pequeño que puede hacerse el mundo alguna veces?
 
La muchacha de toison de oro en grandes ondas, tenía miedo a perder siempre lo que amaba
Toda su vida viviendo en pensiones, transumando de una ciudad a otra, bailando con su ya deslucido tutú
La muchacha, se sentía hueca.
Desde muy temprano su cuerpo de mujer había despertado codicia en los hombres
Tantas veces a la salida de su actuación había regalado besos tras los cortinajes del escenario, besos vacíos, sin deseo
 
Luego como recuerdo de ese encuentro la muchacha ponía en agua el ramillete de flores sencillas
Eso era todo lo que quedaba
Unas flores marchitas, descoloridas, de olores amargos.
Escogía una de ellas y la metía con las demás en una cajita de madera con sus fotos de niña.
 
La muchacha se colocó el pelo, sacó un cigarrillo y le encendió
Tosió, dio dos chupadas más y le tiró al suelo.
 
Ahora era más bella que nunca
Estaba hastiada de todo, tanto, tanto que se olvidó del amor


Me incorporé e hice ruido como para que supiera que la había visto
Seguía lloviendo, me dirigí hacia ella
Hola, tú eres bailarina y yo soy marinero, la dije
No me miró a la cara en ningún momento, sino a la punta de mis zapatos
luego me dijo:
¿Sabes lanzar cuchillos?
Donde trabajo necesitan un lanzador de cuchillos.
 
Me enamoré de ella.
Después de cada actuación nos amábamos  hasta el agotamiento
en su carreta, en los lavabos,  en la taquilla, o en la última fila daba igual el lugar.
 
Un día antes del regreso a mi pais,
la muchacha se encontraba en lo más alto de una torre de hojalata
me escribía versos con una pluma de ganso blanco
Cada vez que en su texto aparecía la palabra "amistad, miedo, o marinero", arrancaba la hoja y la tiraba desde lo alto;
mientras seguía su zigzagueo en el aire
 
Yo desde abajo la gritaba ¡ Te quieroooooo !
Ella me gritaba:¡ Me da miedo querer !
 
Me da pánico perder al ser amado. He pasado por ello una vez
y derramé tantas lágrimas que mis ojos quedaron secos
 
Se hizo la noche, y su universo se redujo aún más.
Desaparecieron las esquinas y la luna se marchó
 
Desaparecieron los macizos floridos y el piso gris
 
En la casa de enfrente, una señora regaba flores de color blanco
Un perro dormía sus penas, el barredero municipal barría las sombras de la noche,
las estrellas parpadeaban silenciosas
 
Luego la muchacha me grito:¿ Puedo quererte?
 
Escribió en una de sus hojas
-"Había un pais muy lejano, donde las montañas se perdían en el desierto,
y su rio parecía un mar de ancho.-


.

27.7.26

Ardió GREDOS


Una vez hubo una casa construida entre el cielo y la tierra, una ilusión real que me vio crecer de dentro afuera.

Allí mi abuela me contaba leyendas, cuentos  hechos y fantasías, en corro con mis primos, con Gema, recuerdas  ?

He sido tan tan feliz en Gredos que no pude quedarme lo que sentí para mi solo y lo comparti con los me leiais 

Nunca Gredos se va a ir de conmigo.

Aquella casa donde en su jardín crecían plantas olorosas: romero, tomillo salvia,  aquella que en su buhardilla me enfrenté a mi niñez hoy...

Hoy Gredos ha ardido 

Gredos sigue después de 4 días ardiendo, son incapaces de apagarlo, lo llaman incendios de sexta generación. 

Escribo desde mi teléfono a final de semana quieto ir  a apagar el fuego con lágrimas 

Pero...Gredos sigue viva en mi, en vosotros

La foto es real, no corresponde a la casona familiar...pero todos sus bosques han ardido ante.la pasividad de los responsables máximos 

Tooodo el Valle del Tietar, si, todo




25.7.26

la ventana

 


                                                   " Al otro lado de la ventana "

                                                          puntillismo tinta china

         


Recuerdo que mi habitación era enorme con una ventana que daba a un patio de vecinos. 

Se podía conocer la vida de mucha gente,  escuchar la radio  de varios pisos a la vez, saber por el olor lo que comían, cuándo estaban tristes y cuándo felices, quién llegaba en el piso de arriba y quién se iba dando un portazo.

En mi habitación, sobre un colchón de muelles, inventé travesías a bordo de una canoa y mis padres  solía estar siempre a punto de ser devorados por  cocodrilos. 

Debajo de las sábanas soplaban tifones y siempre era gruta hermética donde si estabas en silencio los monstruos no te encontraban 

Mi habitación tenía el suelo de baldosas formando un ajedrezado de color blanquecino y rojizo desvaído, con una cenefa perimetral marrón.


Algunas de las baldosas se movían y siempre la pisabas por mucho que la evitaras. 
Desde la cama y con la fría luz del fluorescente de la cocina mis ojos veían figuras espantosas dibujadas en el suelo y no me dejaban dormir.
Las paredes de mi habitación se llenaron de fotografías  de grupos de cantantes. Una estantería con libros de texto, cuadernos y cajas de juguetes

La ventana que daba a un patio interior. De día, y a pesar de tener enrollada la persiana de tablillas de madera verde oscuro, apenas si entraban la luz y el aire. 
Ana vivía en el 2º C y yo en el 2º A, su dormitorio coincidía justo enfrente del mio
Comenzamos a hablarnos cuando ella puso un lector de Cds en su dormitorio sobre una mesa baja de formica y allí giraba el CD de Madonna. Hora tras hora, "Human Nature" a tres voces. La suya más la de Ana y la mía
Pasó el tiempo se arrancó el papel pintado y las paredes de mi habitación fueron blancas, de un blanco que resaltaba los posters de chicas y del Real Madrid 
En agosto de ese mismo año Ana y yo estábamos enamorados . Su ventana estaba frente a la mía  a nueve metros de distancia. 
A pesar de las luces apagadas esa noche pude ver sus pechos al aire, levantada la camiseta de algodón blanca


Cuando uno se marcha de una casa para ir a vivir a otra nueva  debe dejar intacta su habitación por si quiere volver algún día a saber quién fue, más allá de su recuerdo.

Son las nueve de la mañana  y esa es la hora de los olores penetrantes.
He entrado en la que un día fue mi casa de manera clandestina. Una constructora la compró para levantar pisos más pequeños, sin patios de vecinos, ni calle de suelo de arena donde poder jugar 

Hoy es un piso en obras, lleno de  albañiles, pintores  fontaneros y carpinteros. Nadie me pregunta quién soy.
Recorro con la mano por las paredes de mi habitación y allí está el agujero que hizo mi uña noche tras noche mientras pensaba en no me acuerdo qué, mientras imaginaba quién sería. 

No hay en ese pequeño hoyo ninguna pista, ninguna referencia a quién soy.
Ya no hay nadie en la ventana de enfrente, ninguna querida Ana que me enseñe los pechos una noche cualquiera


Observo las baldosas y cuento desde la puerta tres pasos y medio hasta llegar al lugar preciso. Se siguen moviendo la misma baldosa de siempre. 
Pienso en la fuerza del tiempo, tan devastadora. Y sin embargo, no ha podido conmigo, "Eppur si muove". Todo existió y sigue existiendo.


"-Busca a alguien -?, me pregunta un hombre joven y con acento extranjero.
Le digo que sí, que estoy buscando a alguien y me mira esperando más palabras. 


Pero ya no hacen falta

30.10.20

Mis Viernes: La Dama de la Alhambra

 


                                                  "Dama de la alhambra", puntillismo tinta china


La primera vez que le ví un escalofrio recorrió mi cuerpo, era justo las doce de la noche el reloj de carillón daba su campanada número ocho cuando primero escuché el trotar de un caballo, luego salir una sombra en la oscuridad de la noche, vi su silueta dibujarse  sobre los árboles del fondo del jardín
Una capa al viento y un sombrero de ala ancha le perfilaban
Me dije: ¿ qué personaje más raro ? y tras ver perder su imagen justo entre los árboles  me regresé al salón del hotel
El Parador nacional de la Alhambra es uno de los más difíciles de pernoctar
además de su precio, la dificultad estriba que hay que reservar habitación con más de un año de antelación, su enclave dentro de las murallas de la Alhambra  le hace ser único
María Había ido a pasar una semana, para encontrarse conmigo misma,  necesitaba tranquilidad para decidir sobre su futuro más próximo
La visión del caballero lae había dejado alterada...

Tome el libro de poesía que tenía comenzado " El Averno -, de Louise Glück ( Premio Nobel literatura 2020 )" y, proseguí su lectura
El siguiente dia  fue intenso, visité por fin la Alhambra, lo hice sola, al atarceder, cuando el sol tiñe de rojo sus piedras razón de su nombre: al hambra  "la roja"en árabe
Llegada la noche proseguía la lectura de mi libro. Justo cuando comenzaba el campaneo del carillón recordándome las doce de la noche, la imagen del caballero vino a mi mente. Eché a correr  para salir al exterior
En el preciso momento que en la octava campanada, la imagen del jinete trotante apareció de nuevo. Me turbé, quede inmóvil, todo mi cuerpo era en pura carne de gallina. Me di cuenta el tremendo silencio que envolvía la aparición, ni grillos, ni croar de rana,  sólo los cascos de su caballo

Esa noche apenas dormí la imagen me aparecía reiterativa y no me dejaba conciliar el sueño. A la mañana siguiente, en el desayuno, pregunte al jefe de sala, sobre "el caballero  ", poniendo gesto de despreocupación

"Vaya señora, esa es una vieja leyenda dicen que en determinadas circustancias algunas personas le oyen, que otras le ven, siempre mujeres
Cuentan, que una dama enloqueció después de hablar con el personaje
Que si su imagen es cadavérica, descarnada, horrible
Que si es bello como los sueños…
Que si es altivo y despechado.. 
Señora, éste es un lugar propicio a las leyendas, y sólo son leyendas "

No me quedé tranquila, es más, los datos que otras mujeres pudieran haber visto lo mismo que yo, me dejo aún más confusa
Todo el día  estuve tramando como alterar la leyenda. En mi habitación dejé una carta escrita y detallada de lo que iba a hacer esa noche, dejé otra con directrices para mis abogados y notificando mis últimas voluntades ya escritas en testamento hace cinco años
La noche llegaba y mi cuerpo temblaba de miedo; llegaba la hora de la aparición, apenas faltaba minutos, y me eché para atrás de mi locura, me dije: ¿ estás tonta? ¿qué pretendes con todo esto?
Solté una discreta carcajada, el lector cercano a mi butaca me miro extrañado, pensó que lo que leía podia ser gracioso
Comenzaron a sonar las campanas del carillón; algo irrefrenable me catapultó hacia la puerta, hacia el lugar donde había visto las anteriores apariciones

Esta vez me planté en medio de lo que sería su trayectoria
Sonaba la campanada octava y apareció
Sentí un viento frío, casi helado; los oídos me  pitaban, mi corazón latía a mas de 120 pulsaciones. mi visión "en tubo" sólo contemplaba el jinete que cabalgando se me acercaba  estaba inmóvil realmente  ¡ ATERRADA !

El jinete freno delante mío, justo para no ser atropellada
Su caballo comenzó a resoplar a evaporar sudor poniendo la imagen de su jinete entre neblina, me fijé en el caballero: era hermoso, su cabello era  puro tizón como sus ojos , su sonrisa me cautivó desde el primer momento ver esa cara y su sonrisa dulce me relajó
El caballo tranquilo movía la cabeza de arriba abajo

El caballero me dijo." Te he esparado más de seiscientos años"
¿No sé  por qué?, pero tome la mano que me ofrecía y monté tras suyo sobre el caballo, apoyé mi cabeza sobre su espalda cuando cabalgábamos juntos
Olía a  sudor  a aire limpio, a madera, a tomillo…
Llegamos hasta un farallón en las afueras de la Alhambra, cercano a la fuente del avellano, había esperándonos un gordinflón  algo justo de entenderas y que Goya hubiera deseado como modelo para inmortalizar en alguno de sus cuadros
Nos recibió aplaudiendo de manera mecánica, luego dirigiéndose al caballero dijo: Ya , al fin estamos todos

Sus palabras me dejaron desconcertada
Intuitivamente el caballero, me contó su historia:

"Señora, hace más de seiscientos años, seduje a la esposa del sultán de Granada
aquello era castigado con pena de muerte yo era cristiano y ella musulmana
El sultán vengó su ira contra los dos. Su amada sultana por mediación de un brujo, fue convertida en Ciprés, el más hermoso ciprés de la alhambra que aún regala su sombra a los paseantes.
A mi me encargó, alma en pena, vagar por entre los dos mundos hasta que un "inocente" y una mujer de alma pura se prestaran para salvar mi alma cuando  no, quizás mi cuerpo
El conjuro me insta a cabalgar sobre el lomo de mi caballo la dama espalda con espalda mientras el "inocente" recorre dos vueltas a la Alhambra una por la derecha y otra por su contraria
Si se ingnora si se falla mi alma irá al infierno, mientras usted me acompaña

Todo ésto me parecio un sueño; seguro que nada real me ocurría de lo que presenciaba. Asi que en un rapto de locura le dije: Cuente conmigo, me ofrezco, en cuerpo y alma

Antes que la aurora regara de oro los campos de  Granada, procedimos a salvar el cuerpo y el alma del caballero
el " inocente" corría nosotros cabalgábamos  espalda con espalda

Y se desperezó el alba y este cuento feliz no podría terminar de otra manera
El conjuro se rompió justo en el momento que la Alhambra se teñía de alba

¡ Repiquen las campanas ! que los pétalos bañen a los enamorados que por siempre estén juntas ya sus dos almas !
Y así, en la ciudad de Granada, la realidad supera una vez más a la leyenda de su Alhambra

Gracias amigos, ahora pasaré la gorra para recoger algunas monedas vuestras, también admito tarjetas de crédito

14.2.20

Mis Viernes: Hoy huele a Hadas





Maniquí con sombrero rojo

Acrílico sobre lienzo




Hace una brisa leve, fría que me pone la carne de gallina. El flequillo hasta los ojos, un mechón oculta parte de mi rostro,  me siento incómoda en medio de la acera. 
( Vagabundo no tardará en llegar ) , miro a ambos lados, no le veo
Debí salir vestida
Bueno, ya no tiene solución… al menos llevo mis zapatos rojos, a juego con mi gorro de astracán 

¡Cáspita ! no deja de pasar gente, me siento centro de todas las miradas, debe ser por mis precioso sombrero o por mi anillo. ¿Ves? le llevo desde hace años. Era de mi abuela, para mí es algo más que una joya, más que su recuerdo lo que porto en el dedo
No me acomodo a ser centro de todas las miradas
¡ Hace un frío terrible, tirito, y no tiene pinta que cambie !. aunque eso si: hoy huele a hadas

Un señor al pasar a mi lado se ha quitado el sombrero mientras su bigote me sonríe
al rebasarme unos pasos se para, se vuelve y me mira despacio recorriendo mis largas piernas y parando su vista, en mi bellos ojos 
Al menos mi cutis, con este frío seguirá siendo terso, y sonrosado

Que frío ! estoy a punto de solta un alarido, pero no consigo emitir un sonido

¡ Ahí veo venir a mi vagabundo !, se acerca. Qué vergüenza me da que me vea así ! 

¡¡ DAMIAAAAAAAN !! Ya puedes meter el maniquí en la tienda y vestirla con ese vestido rojo que te he dejado preparado
...

Sé que mi vagabundo me verá bonita de rojo, me sienta muy bien. Ayer me dijo que hoy me rescatará de mi urna de cristal, de ese escaparate donde me siento encarcelada
Pero ESTA VEZ,  ¡ Huirémos juntos lejos…muy lejos,  me lo prometió !

( Basada en "Maniquí " entrada de Lady Shao )
.

13.9.19

Mis Viernes: La bailaria y el anticuario


" Zapatillas de ballet "

Puntillismo con tinta china


Durante el tiempo que mi abuelo veneciano y la bailarina de pie enyesado compartieron sus vidas, hubo momentos de un entendimiento distinto a lo que todos entendemos como normal
Sólo si conoces Tantra o has vivido algo así puedes saber de qué hablo






Venecia durante un invierno muy frío, en los comienzos de los años 60.
Paolo era un joven de sonrisa fácil, quería ser primer bailarín de la Fenice se estaba preparando con todo su alma para ello
Frente al palacio de la ópera, hay una casa de antigüedades. Un día al pasar delante su escaparate, Paolo se fija en una cajita de música con una bailarina que gira y gira sin parar.
La bailarina parece tuviera vida propia, y Paolo podría jurar que le sonríe cada vez que sus caras se quedan enfrentadas separadas por el  cristal del escaparate
Paolo arrima su cabeza hasta sentir el helado cristal en su frente. Está totalmente extasiado
En la contemplación de la bella bailarina, diría que puede oír sus risas.
Unos golpes en el cristal le desvían su atención. Es un hombre pequeño, delgado, con unos lentes antiguos, poco pelo y mirada triste
Le hace una seña para que pase. Paolo en el interior de la tienda se ve envuelto en un mundo fantástico: Vestidos con plumas de avestruz, lentejuelas, cajas de música sonando por varios lugares, lámparas Tiffany  con cristales de bellos colores formando libélulas, mariposas....libros, enseres de todo tipo


Yo escuchaba como ahora tú, la narración que mi bailarina de pie escayolado me contaba. Estaba tan dentro de la narración que mi mente participaba de cada detalle .
El viejecito de mirada triste, me hizo una pregunta. ¿Puedes quedarte media hora a cargo de mi tienda?, tengo que ir sin falta al teatro de la Fenice , te conozco, te veo salir cada tarde del teatro. Pareces buena gente.  Estas últimas palabras ya me las dijo desde fuera de la tienda.
Al salir, un extraño silencio se hizo en la tienda. Todas las cajas de música dejaron de sonar. Todas menos una, la de la bella bailarina que me sonreía a través del escaparate
Me acerqué
Giraba, y giraba. vi como se sonrojaba y bajaba la mirada al acercarme a ella.
Tomé la caja. e hice que dejara de girar.
La bese, si, besé la figura de esa bella bailarina
La luz se fue un instante y cuando regresó, la caja de música estaba SIN LA BAILARINA


Detrás mío note una presencia, me giré. Era ella
Paolo, me dijo: Me encantaron, yo debí ser la primera bailarina de la Fenice y una compañera por envidia mandó contra mí un conjuro.
Ahora al besarme, has suprimido la mitad del conjuro. Para que todo sea perfecto debes volver a besarme
Cuenta mi bailarina de pie enyesado, como el beso que se dieron,  fue largo, intenso, intemporal.
Luego de nuevo, un breve apagón de luz
Cuando el viejecito regresó de su gestión, se encontró a una bella joven, vestida con un tutú .
¿Y Paolo ?
La chica sonriendo salió de la tienda sin decir nada
Luego, se paró delante del escaparate para contemplar la caja de música coronada con la esbelta figura de un bailarín que la miraba con cara de sorpresa...

5.9.19

Mis Viernes: La sirenita de Muxía y el marinero



  última Tinta terminada hoy

" Selfie Arcángel Gabriel "



Dicen que desde los acantilados de Muxía, los días de fuerte bruma se puede ver América. A veces te siento mirando lánguida con un chal sobre tus hombros contemplando el mar
Tienes tantos proyectos por cumplir, tantos sueños para compartir. Giras y te sientas sobre la roca, cuando el sol ya calienta un poco, y entornas los ojos; adormeces y recuerdas...


Hace tiempo, que un marinero recorría las mares más lejanos.

Enamorado de todas las mujeres de cada puerto, el marinero, había sembrado su semilla en cada jardín y plantando una flor en él
Pero su mundo, su amada era la mar



"-¡ Baja la vela mayor … gritaba. Suelta soga, ata el trinquete al cabestrante ¡ gira a babor, por Neptuno….¡ despotricaba

Cien veces había luchado con su amada; las tormentas eran su mayor desafío con ella… Y  se dejaba besar por espumas que la mar le enviaba 


En algún lugar bajo las aguas próximas a Muxía, Maruxaina, sirena joven vivía ajena a el mundo de la superficie
Había oído hablar a su madre sobre los humanos, seres como las  sirenas pero con patas como los cangrejos, sólo que con dos. El mero hecho de pensarlo la producía horror 
Miraba hacía arriba y veía una claridad azulada que siempre la intrigó. Una noche, decidió ascender y llegándose hasta unas rocas cercanas a los acantilados contempló el mundo de la superficie y lo que vio fue sorprendente: Un cielo oscuro plagado de puntos luminosos como cuando la claridad del sol llega hasta sus escamas y éstas brillan. Vio las sombras oscuras que de los acantilados se levantaban amenazantes 
La brisa la llegaba fría y presa de miedo, se regresó a las profundidades de su mar protector, cálido. Pero el mal ya estaba hecho, había bebido en el vaso de la curiosidad
y esta vez en un amanecer volvió a ascender a la superficie para contemplar: Y lo que vio, la gusto,  vio colores, sintió calores. Sentada sobre la roca, pudo ver como el telón azulado de la bruma era a poco levantado por un sol que dominaba el cielo y contempló verdes puros en la tierra cercana y vio la esperanza que todo lo rodeaba
y sintió en sus mejillas, en su piel desnuda toda, la brisa cálida que llegaba de tierra adentro, con olores a humo de chimeneas, y cómo las gaviotas revoloteaban cerca de ella graznando jugando como niños

¡Qué pena de hermoso mundo, habitado por monstruos bípedos horrorosos! se dijo. Y descendió cantando una triste canción de amores no correspondidos

El destino hizo que una noche de luna llena, la mar cambiara su genio y trajo a su amigo el Septentrión de sus lugares de invierno y levantó olas mas altas que el volar de las aves, la espuma salpicaba las estrellas
El marino se aferró a su timón ¡ bajad velas , girad tres cuartos, rumbo a puerto seguro…! , gritaba el marinero
Pero su amada esta vez le quiso sólo para ella, y de un certero golpe le arrancó del timón y las aguas de envolvieron ansiosas de su cuerpo, en íntima comunión. Y el marinero descendía y descendía braceando, los ojos desorbitados, hasta que vio como una luz se le acercaba
Es la muerte pensó, cerró los ojos, dejó de luchar y se entregó a lo desconocido

"No tengas miedo", sintió que en su mente le hablaban,
abrió los ojos y vio que tenía a su lado una joven, de ojos azules, bellísima y la sonrió. Más la sonrió al ver su torso desnudo. Luego gritó  AAAAH! al ver que era una sirena
"No es verdad lo que me esta pasando !  se dijo, las sirenas no existen, sólo son leyendas, afirmó
Yo te salvé, vi que no podías vivir dentro del mar como yo
No te asustes
 le dijo Maruxaina, yo al verte pude superar el horror y miedo que me diste cuando te vi tan deforme

Se miraron y rieron a la vez los dos, jajajajajaja
Eres hermoso dijo ella, mientras le acariciaba los cabellos con sus dedos, el marinero, la sonrió
Cómo te llamas? Maruxaina, contestó
La trajo hacia sí, y la beso. Hicieron el amor durante dos días y dos noches sin parar
Al tercer día, el marinero dijo: 
Maruxaina debo partir por esos mares de Dios...

Ella dijo: Espera, te traeré un recuerdo para que siempre me tengas presente. Y descendió a las profundidades del mar.  Apareció con una caja de bronce. "No la abras hasta que no estés en tu mundo, prométemelo dijo.  
Cuando ya la silueta del marino se perdió por la linea del fin del mundo, ella rompió a llorar
Por eso saben saladas las aguas de mar cercanas a Muxía.

Maruxaina la sirenita sabía que todo era imposible, y que, jamás le volvería a ver. ¿ Pero, quizás llevara su fruto plantado en su jardín..?

Cuando llego a su casa, el marinero entregó la caja a su madre, dentro había un mejillón de negra cascara, sobre ella en primorosa filigrana blanca, un molusco había trazado ese hermoso dibujo.
Qué hermoso dijo la señora, lo copiaré y lo repetiré con hilos de fino algodón.  Así nació el Encaje de Camariñas
……
Desde la piedra sobre la que estabas postrada, abriste los ojos para tomar de nuevo realidad y sonreíste por la historia hermosa que un marinero y Maruxaina vivieron.
Su fruto: algo muy hermoso que jamás…jamás el tiempo puede borrar:
Una fuerte amistad entre ambos que nadie ni nada romperá