Vistas de página en total

26.10.18

Mis viernes: El vestido de tutú



" El Vestido de tutú ", acrílico


La lluvia hacía burbujas en los charcos. Me senté en una bancada de piedra bajo mi paraguas. Me rodeaba la armonía del sonido de la lluvia. Miré a la casa de enfrente, a través de una de sus ventanas se veía una muchacha
Sin duda  ella no me había visto. Era la quinta vez que miraba hacia la esquina , contemplaba su universo. ¿Cómo es posible lo pequeño que puede hacerse el mundo alguna veces?, se decía

La muchacha tenía miedo a perder siempre lo que amaba. Toda su vida viviendo en pensiones, transumando de una ciudad a otra, bailando con su ya deslucido tutú

Desde muy temprano su cuerpo de mujer había despertado codicia en los hombres.
¡ Cuántas veces a la salida de su actuación había regalado besos tras los cortinones del escenario, besos huecos, sin deseo !
Luego como recuerdo de ese encuentro la muchacha ponía en agua el ramillete de flores sencillas que la regalaban. Eso era todo lo que quedaba. Unas flores marchitas, descoloridas, de olores amargos.
Escogía una de ellas y la metía con las demás en una cajita de madera con sus fotos de niña.
La muchacha se colocó el pelo, sacó un cigarrillo y le encendió. Tosió, dio dos chupadas más y le tiró al suelo.
Ahora era más bella que nunca. Estaba hastiada de todo, tanto, tanto que se olvidó del amor. 
Seguía lloviendo, me dirigí hacia ella. Hola : ¿ tú eres bailarina verdad?, me llamo Rodolfo, la dije
No me miró a la cara en ningún momento, sino a la punta de mis zapatos. luego me dijo: ¿Sabes lanzar cuchillos? Donde trabajo necesitan un lanzador de cuchillos.

Me enamoré de ella. Después de cada actuación nos amábamos hasta el agotamiento En su carreta, en los lavabos, en la taquilla, o en la última fila daba igual el lugar.
Un día la muchacha se encontraba en lo más alto de una torre de hojalata
Me escribía versos con una pluma de ganso blanco
Cada vez que en su texto aparecía la palabra "amistad, miedo o mi amado ", arrancaba la hoja y la tiraba desde lo alto; mientras seguía su zigzagueo en el aire

Me da pánico perder al ser amado, no quiero querer, he pasado por ello una vez y derramé tantas lágrimas que mis ojos quedaron secos me repetía como un mantra
Se hizo la noche, y su universo se redujo aún más. Desaparecieron las esquinas y la luna se marchó
Desaparecieron los macizos floridos y el piso gris
En la casa de enfrente, una señora regaba flores de color blanco. Un perro dormía sus penas, el barredero municipal barría las sombras de la noche, las estrellas parpadeaban silenciosas buscando a Neruda

Luego la muchacha me grito: ¿ Puedo quererte?

Escribió en una de sus hojas: -"Había un país muy lejano, donde las montañas se perdían en el desierto, y su río parecía un mar de ancho.-

.

19.10.18

Mis VIERNES (El humo ciega tus ojos)


De momento es el lienzo que preside el salón de casa


Hay una vieja tradición en Japón, consiste en escribir deseos en pequeñas tira de papel 
que después se cuelgan de las ramas de los árboles, o se dejan flotar sobre cortezas que desciendan aguas abajo



Sentaos: 
Hace mucho más de muchos años El Emperador de Jade reinaba con sabiduría sobre los hombres. Tenía los poderes de los dioses y las limitaciones de los humanos
El Emperador tenía una hija de tanta belleza que la luna envidiaba la blancura de su tez, 
y la noche el negro de sus ojos. 
Orihime era su nombre. 
Orihime tejía todos los días las nubes que flotan sobre los cieloscon tal premura que su padre constantemente la animaba que lo hiciera
A diario bajaba al río cercano, a bañarse, vistiendo la misma túnica sagrada tejida por ella misma, que la hacía invisible a los ojos de los hombres.
Un día, este pastor de estrellas que os habla, la  vio cuando desnudaba su cuerpo, y antes que se diera cuenta, recogí su túnica y la escondí. Cuando salió del agua, al vernos nos enamoramos
Orihime se vino a vivir conmigo a la Tierra de los Rebaños de Estrellas 
Su padre el Emperador de Jade enfureció, pero nada hizo al saber del amor que nos teníamos. Pasado el tiempo Orihime quiso regresar a visitar a su padre,  tomó la túnica mágica y bajó de la Tierra de los rebaños de estrellas al imperio de su padre
Fue entonces que su padre el Emperador de Jade retuvo a su hija y la amarró a un fuerte Tejo cercano al río con la túnica que invisible puesta.
Lloré, lloré tanto que, mis lágrimas crearon un río de estrellas llamado Vía Láctea.
Mi princesa, todas las mañanas dejaba notas llenas de amor prendidas en el Tejo, o sobre cortezas que descendían río abajo
El Emperador de Jade descubrió las notas de amor que Orihime me escribía, y ablandó su corazón, liberándola y haciéndola llegar hasta mis tierras de pastoreo de estrellas, para ya siempre, pero siempre, siempre estar juntos.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado

12.10.18

Mis VIERNES - El Mollete de pan


( Vendido hoy 13/ 10/2018)





Me fijo bien las luces, no proyectan sombras, es un lugar sin sombras
Ella me dice: Te gusta el color de mis ojos? 

Prefiero el del arco iris, la contesto
El señor disfrazado de picador, saca una caja de cartón,hace unos pases mágicos y la chica de los ojos bellos desaparece
Se quita el gorro, y me enseña la caja: está vacía. ¿Dónde fue?
Ayer la dejé en Nonio hoy esta en Drogheda, mañana Dios dirá
De la manga saca una paloma blanca, detrás de mi oreja una moneda de plata
Las de oro son muy caras, antes si las sacaba de oro, me dice

Quieres ir? 
A dónde? le pregunto
Me mete en la caja de cartón
Mete en ella también la bolsa de asas del Corte Inglés llena de tréboles de 4 hojas y quince molletes de pan blanco.
Pone la tapa
No veo nada, sólo oscuridad 
No pienso
No soy
tú no existes, yo tampoco tras escribir esto 

5.10.18

MIS VIERNES: La bolsa


" Bolsa llena de recuerdos "

Acrílico sobre lienzo 





Todas las tardes se reúnen alrededor de la misma mesa camilla. Juntas suman varios siglos. Han sobrevivido a dos guerras y a cinco maridos. Tienen nueve hijos y diecisiete nietos. 
María fue la primera en perder la vista. Fueron unas fiebres. Eso dijeron. Y una semana después Rosa se cayó por las escaleras con la misma mala suerte de perder la visión. Al menos, eso les dijo a todos. Lo que más le cuesta es saber cómo María sirve el café calculando con el dedo dentro de la taza. " Pero es que ella es la que tiene más experiencia.”
Cada tarde con el café cuentan una historia que a su vez contaron sus abuelas cuando eran niñas.
Hoy la toca a Sofia con sus cataratas que llenan sus ojos de un velo blanco:

" ...La princesa se sienta en la orilla descalza sus pies y chapotea  los  en el agua. Está desesperada: Tiene que encontrar una rana y  no sirve cualquier rana. Una perfecta se dice para sus adentros. 
Se consuela pensando que ha desechado a todos los príncipes de los reinos vecinos  reino y ya solo le queda confiar en las leyendas. 
¿ Dónde se esconden se pregunta ?  Estira el cuello. Mira hacia un lado. Hacia otro. Afina el oído, pero no escucha nada.

Sin embargo ocultas entre las hierbas y los juncales, las ranas esperan en silencio que la princesa se marche. 
En la charca también se cuentan historias. Hubo algunos batracios que se dejaron seducir por bellas damas y, tras un beso, desaparecieron para siempre convertidos en altivos caballeros que ya nunca volvieron a croar. "

.