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28.6.23

Encuentro Juevero: Música

 Marifelita se estrena con esta propuesta: Música, definirla es sencillo: sonidos y pausas 




La música utiliza los silencios, como tiempos para medir lo que dura una pausa,
un silencio en la música, es una nota que no se ejecuta.


El silencio musical otorga belleza al sonido, 

transformándolo en el lienzo sobre el que resalta la música. 
El silencio es algo más que una palabra no dicha o no pronunciada, 

el silencio en sí mismo, no es una palabra no pronunciada, 

si no muchas palabras en la garganta, mariposas que no vuelan.

Escucha: comienza la música de tu silencio

 Amelie von Hunziker 
prendió las velas,  primero la blanca luego la rosa, una vez más dejó su mente en blanco mirando el solo de arpa de las azuladas llamas

No le gusta la luz, los focos la intimidan, recuerda con horror el día que bailó sola en el escenario un St Patrick’s. Prefiere la levedad, la tibieza cromática que en aureola envuelve el campo de la llama parpadeante, sinfonía sonora en scherzo
 
Postrada sobre el cálido tacto del suelo de madera, acariciando a su gato, miró las vacías paredes del cuarto.
 
Blanco, todo es blanco, paredes techo suelo.
 
No  hay cuadros, no hay nada, ni color…
Todo se quitó para poder volver a empezar. Sólo el sonido orquestado de su silencio
Se pone un chal en los hombros, la cubre de un frío insoportable, el de la ausencia.
Recuerda que buscó unos fuertes brazos que la abrigaran 

Hoy hay luna llena, la lluvia juguetea con la noche en un adagio moderato. 
Le gusta el fuego, sentirlo, tocarlo, que suene en azul 

Quizás Cola su gato y su instinto la ayude  a reencontrase con él, como otras veces en otras vidas

Las velas se han apagado
La ceguera la envuelve, suena un silencio que todo lo invade
 
Se pregunta si todo mereció la pena, se pregunta si toda su vida será así ? Luego mira el libro aquel, impregnado de él, hojea las páginas destacadas, poesía sin concluir hablando de amor. En su lenguaje, lenguaje mudo, ese que la enseñó, aquel que también aprendiste el día que diste la vuelta







19.6.23

Jueveros : mis disculpas

 Mis disculpas por no haber comentado vuestras propuestas o a los vuestros en mi blog

Un abrazo: Rodolfo



14.6.23

Encuentro Juevero: Abuso y Maltrato a ancianos


Tracy desde allende nuestras fronteras nos anima a escribir este jueves sobre el abuso y  maltrato a ancianos


"Salam aleykum " contesto "Aleykun salam" 

Me ofrece te y conversación que acepto 
Le pregunto: Qué transportan tus camellos. 
Me contesta: Ámbar, diamantes, marfiles, oro, tintes, sedas, todo aquello por lo que los hombres matan.
No teme que lo roben?
Sólo hay algo que no quiero me roben. Algo que no se recupera con riquezas, ni con el poder
¿ Qué es ello ? le pregunto intrigado
El tiempo, me contesta con seguridad y firmeza

Han pasado décadas no he atesorado ámbar, diamantes, oro, tintes, ni sedas. Mi caudal de tiempo disminuye pero sigo siendo dueño de mi mayor riqueza: mi tiempo. 

Hay mil maneras más o menos refinadas de hacer daño, todas son por abuso del más fuerte sea persona, o institución sobre el más débil . Robar la esperanza robar el futuro, robar "su" tiempo que es su mayor tesoro

Se terminaron los tiempos en los que los ancianos eran chamanes, sabios o respetables en la sociedad Ya no se acude a ellos para el consejo y si cuando hay una dificultad sobre todo económica. Ojalá nadie sea responsable del robarle " su " tiempo




7.6.23

ENCUENTRO JUEVERO: Epitafios

 Empezamos Junio con la propuesta de MAG, su propuestas Dos Epitafios, uno que nos haga sonreír y otro mas tradicional


 " Lázaro, levántate y anda " pronunciadas sobre mi tumba a manera de epitafio

Desde entonces he caminado todas las selvas, los desiertos y los glaciales de la Tierra.  

                                                     SOLO

Vi cómo las flores mueren, las aves, los animales y otros humanos. Escuché el lento gorgoteo de los líquidos en las profundidades de los mares, lenta digestión del mundo 

Estaba lleno de vitalidad cuando agoté el último rincón posible para la aventura. 
Entonces conocí la desesperación de haberlo visto todo.
Luego de llegar a ese punto, me lancé a navegar en el mar del tiempo. 
Vi el fin de la Atlántida
Vi a Sodoma hundirse entre nubes de azufre, quemarse la biblioteca de Alejandría
Sentí como, imperceptiblemente, las cosas ocurrían cada vez con mayor lentitud, no le di importancia. 
Primero el pelo y las uñas no me crecían, después podía seguir el recorrido del relámpago como sigo en mi casa el crecimiento de un manzano.
Ahora estoy atrapado en el vértice de un remolino: en el puro tiempo. 
Es terrible este estado en que nada puede ocurrir: ni mi fuga, ni mi muerte.
¿Por qué Dios se olvidó de ponerme fecha de caducidad?

Por favor Señor, que pueda escribir en mi epitafio:

"Aquí descansa en paz un marinero que plantó un jardín junto al mar "

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