Tracy desde allende nuestras fronteras nos anima a escribir este jueves sobre el abuso y maltrato a ancianos
"Salam aleykum " contesto "Aleykun salam"
Me ofrece te y conversación que acepto
Le pregunto: Qué transportan tus camellos.
Me contesta: Ámbar, diamantes, marfiles, oro, tintes, sedas, todo aquello por lo que los hombres matan.
No teme que lo roben?
Sólo hay algo que no quiero me roben. Algo que no se recupera con riquezas, ni con el poder
¿ Qué es ello ? le pregunto intrigado
El tiempo, me contesta con seguridad y firmeza
Han pasado décadas no he atesorado ámbar, diamantes, oro, tintes, ni sedas. Mi caudal de tiempo disminuye pero sigo siendo dueño de mi mayor riqueza: mi tiempo.
Hay mil maneras más o menos refinadas de hacer daño, todas son por abuso del más fuerte sea persona, o institución sobre el más débil . Robar la esperanza robar el futuro, robar "su" tiempo que es su mayor tesoro
Se terminaron los tiempos en los que los ancianos eran chamanes, sabios o respetables en la sociedad Ya no se acude a ellos para el consejo y si cuando hay una dificultad sobre todo económica. Ojalá nadie sea responsable del robarle " su " tiempo
Un lindo homenaje, sería tan especial que se de lugar a ese tiempo tan valioso que tienen para que desplieguen su sabiduría natural, la que le dan los años, si así volviera seriamos todos mas sabios.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es verdad, el tiempo es el don más preciado que tenemos, es nuestro patrimonio que se nos dio al nacer y debemos de cuidarlo, hacer cosas útiles con él y no malgastarlo, ni que nadie ose robárnoslo.
ResponderEliminarPrecioso relato.
Y tanto que el tiempo es el mayor tesoro, por ello quien lo comparte con nosotros tiene todo mi cariño y respeto.
ResponderEliminarQué verdad que antes cuando había problemas en la familia el de más edad se le comunicaba y él con su experiencia daba siempre o casi siempre buenos consejos.
Un placer leerte.
Besotes.
El tiempo es lo úncio que no podemos regalar a tontas y a locas, porque no se recupera jamás.
ResponderEliminarUn abrazo
La experiencia la produce el tiempo. Y el tiempo es necesario, a su vez, para disfrutar y compartir dicha experiencia. Además de que, es ahí donde está la sabiduría.
ResponderEliminarBuen relato con tintes orientales nos has dejado. Y con alegato final incluido.
Un abrazo.
Efectivamente, el tiempo es el bien más preciado, y desgraciadamente, muchas veces se nos escapa de las manos y no nos damos ni cuenta. Solo cuando llegamos a la vejez y vemos que nos queda un poquito menos cada día. Un abrazote!
ResponderEliminarNo en todas las sociedades antiguas se veía al anciano como símbolo de sabiduría y experiencia, pero hoy, lamentablemente, solemos asumirlos como un descarte que molesta y abruma y preferimos no ver. Un abrazo
ResponderEliminarEl tiempo, con salud, es la mayor riqueza. Saberlo a provechar, es de sabios. En oriente, aún se respeta a los mayores, cosa que viene mermando desde hace tiempo en Occidente. Un abrazo, Rodolfo.
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