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28.8.20

Mis Viernes: Sol y luna en los cielos


El descanso de Sol

Acrílico / Tintas 


En mi niñez, mi abuela Lorenza siempre me dormía contádome un cuento que, o leía de los clásicos o se los inventaba

Otras veces contaba hechos ciertos, como este que, élla por ser anciana había presenciado o alguien muy cercano la narró en su niñez
Mi abuela también fue niña alguna vez de eso hace ya…más años
Recuerdo que se sentaba en el borde de mi cama, entre susurros comenzaba su relato:

" Hace no muchos años, había tres amigos, pero muy  muy amigos
Uno era el Sol, otro el Agua y el tercero era la Luna, que además era novia de el Sol
Todos los días tanto Luna, como Sol, con puntualidad predecible, se pasaban a visitar a su amiga el Agua. 

El sol calentaba los dominios de Agua, con todos sus familiares: rios, lagos, océanos, peces, algas, ballenas…
Luna en sus vistas colgaba farolillos en Agua, y allí donde miraras veías titineos de plata de Luna iluminando la noche oscura, tiñendo de vida, el sueño de Agua

Un día Sol habló con Luna y dijo: Agua nunca nos ha visitado, y nosotros puntualmente cada día vamos a su casa
Sí, es cierto, asintió Luna
Hablaré con ella, entre mujeres sabemos decirnos las cosas con más tacto
Y asi, ese jueves Luna habló con Agua, sobre la visita que el siguiente sábado les haría en la casa común que Sol y Luna compartían.
Agua preocupada les advirtió
Mira que somos muchos… y no se si tienes un jardín tan grande como para recibirnos
No te preocupes, contestó Luna, hablaré con Sol y si es oportuno agrandaremos el jardín, el caso es que tú nos visites, al menos una vez nuestra casa
Y así fué
Sol extendió el jardin mucho por los cuatro puntos cardinales
y puso mesas con manteles de hilo por todas partes
Y dulces de leche argentino, natillas, arroz con leche y casadiellas asturianas, rositas  chonitas que son dulces de Guía canarios, choconines crocantines du rousillon catalanes y miles de delicias más

Y llegó el día en que Agua visita a Sol y Luna en su domicilio. Agua golpea con los nudillos la puerta: ¿"Se puede " ?
Pasa, pasa Agua
Agua contesta: ¡ Mira que somos muchos, no se si cabremos!
Venga mujer, he preparado un jardín en el que entraremos todos
Y Agua pasa, con sus rios, con sus lagos, con sus océanos, con sus peces, algas y ballenas
Hasta que el agua les llega a Sol y Luna a la altura de la cintura
Agua les repite: ¿ Seguro que quieres que entremos todos ?
Sol y Luna, como buenos anfitriones, afirman: Claro Luna….por supuesto, pasad, pasad…
Y pasararon
Ya cuando Sol y Luna estaban sentados en el tejado de su casa, atónitos viendo a Agua entrar y entrar en su jardin, cuando Agua llegaba casi al techo de la casa,les volvió a preguntar ¡ Mira que somos muchos y ya te lo advertí!No pasa nada, dijeron al unísono Sol y Luna, soltando una carcajada

Y es por eso que desde entonces Sol y  Luna, viven desde entonces en el cielo

P.D: El final de este cuento, me lo contó mi madre años después, por que yo…. me dormía felizmente antes que el agua lo invadiera todo

21.8.20

Mis viernes: El buen lobo


Pousada da Rainha Santa Isabel
Estremoz, Portugal



Un lunes cualquiera , paseaba por Asís  el Santo Francisco , el amigo de los animales 
-¡ Hermana abeja que laboriosa y ejemplar es tu vida! -y la abeja agradeció las palabras del santo 



Ese mismo día se le cruzó un lobo en su caminar
-Hermano lobo no eres feroz tu mantienes el equilibrio de las especies -
El lobo no comprendió nada. Pero se quedó pensativo: 
-¿ Un hombre que no me ataca diciendo que le mato sus ovejas? 
-¿Tan feroz soy ? 

¡ No ! dijo un ermitaño desde la entrada de su cueva: No lobo, no todos los hombres te creen malo
- Es horrible lo que piensan y escriben de mi los hombres – exclamó el lobo gimoteando. Pero acabo de cruzarme en Asís, con un hombre que decía lo que tú

Sería San Francisco de Asís, aseguró el ermitaño 
-¿Vive allí?, preguntó el lobo 
No, él esta en el cielo 
-¿En el cielo hay lobos? 
El ermitaño no contestó 
-¿Y tú que haces ahí, tan flacucho y malvestido? 
El ermitaño le dio toda clase de detalles, lo hacía para ganarse el cielo siendo bueno 
- Y cuando mueras ¿irás al cielo?-
preguntó el lobo conmovido, alegre de ir entendiendo la diferencia entre el bien y el mal. 
- Si fueras mártir, ¿irías al cielo? 
Si,
En el cielo están todos los mártires contestó el ermitaño. 
El lobo se le quedó mirando, húmedos los ojos, casi humanos. Recordó entonces sus mandíbulas, sus garras, sus colmillos poderosos, y de unos saltos devoró al ermitaño.
  
Al terminar se tendió en la entrada de la cueva, miró al cielo limpiamente y se sintió bueno por primera vez .



19.8.20

La mirada...



  Pingüi y dientes de león
Puntillismo de tinta china


Él sabía que sus ojos eran especiales: grandes, con pestañas que abanicaban el aire; sabía usar perfectamente esa mirada hipnótica tan suya


Desde niño supo que ese era su mayor atractivo. Conseguía lo que quería, simplemente con quedarse mirando fijamente a las personas. 
En el colegio se salvaba de los castigos. Bajaba la mirada al suelo y luego miraba al profesor de tal manera que quedaba sin aplicar el castigo. Ya en la adolescencia sus conquistas fueron interminables. Ninguna chica se le resistía.  Miraba a las chicas lentamente de abajo arriba y se paraba en sus ojos. Luego todo,  consistía en pedir o en tomar. 


Hasta ayer...


Mientras iba al trabajo en el tren de cercanías,  jugaba a inquietar a las viajeras. Las miraba y esbozaba una sonrisa. Siempre recibía otra por respuesta. Menos ayer
La chica se percató de su presencia,  pero ni le sonrió ni agachó la cabeza como las demás, es más: ni se inmutó. Hizo otro intento, pero la mirada de la chica iba al infinito, transpasándole como si fuera invisible.


En la siguiente estación, ella se ha bajado, un instante después lo hizo él. La ha seguido pero sus ojos, por primera vez se han perdido entre la multitud. Ese día se sintió ya para siempre, uno más. 
Nunca supo que esa chica llevaba un bastón blanco