Myriam nos puentea este último jueves de Setiembre ya entrado el otoño boreal a que escribamos sobre un puente, he aquí mi relato
Los puentes unen, los puentes separan
Hay un puente de piedra, " Puente del diablo " le llaman.
Recuerdo la noche de verano que mi abuela me contó su historia: " Hace cientos de años en este pueblo al pie de las montañas surcado por un río, hace de ese valle un vergel, donde el algodón el tabaco y una huerta, con los mejores tomates de España le convirten en una pequeña Arcadia. Los aldeanos son felices en el lugar.
Al otro lado del río sus vecinos vivían infelices por que sus campos eran casi estériles, el diablo había ido entrando en cada casa haciendo que los pobres aldeanos fueran seres tristes .
Un día al alba vieron cómo en la orilla contraria del río se iniciaba un puente para unir las dos orillas. Por el día nadie le trabajaba, y observando, vieron que por la noche era el diablo el que colocaba piedra sobre piedra.
El pueblo se reunió en la Iglesia y un ángel se les apareció.
"Sólo con Fe y argucia evitaréis que el diablo pase a vuestras casas" dijo el ángel .
Los vecinos de la aldea con ingenio subieron a las montañas y recogieron flores de Carlina de bellas hojas entorno a un penacho central de infinitos pistilos.
Los aldeanos esperaron a que " casi " estuviera el puente terminado para colocar una flor Carlina en el final del puente y en cada una de las puertas de sus casas.
El diablo al verlas se entretenía en contar todos los pistilos que la flor contiene, pero eran tantos que el alba le sorprendía en el conteo, y así, vuelta a empezar cada noche por los siglos de los siglos
De esta manera evitaron que el diablo entrara en su aldea a através del su puente

