Vistas de página en total

27.12.19

Mis viernes: Tammuz e Ishtar ( Leyenda Babilonia) : El ciclo de las estaciones






" Vista de Casavieja "

tintas sobre papel algodón 50 x 70 ctms

De niño mis padres tenían en este pueblo de Gredos: Casavieja, una casa entre el cielo y la tierra.
Hoy, ambos descansan bajo sus tierras. Tierras que tienen tanto de mi, que llenan mi esencia, mi infancia y adolescencia. Aquella caída a una mata de ortigas desde el olivo, el trillar arrastrado por un asno sentado en un trillo, el vaso de leche recién ordeñado y la nata con azúcar en rebanada de pan, o en montar en caballos ajenos " prestados " para ir a casa después del baile nocturno,¡ y sus tomates !. Casavieja  esta en mis genes
Y no son las casas, no son las montañas, ni el río que surca sus fértiles vegas donde crece el algodón y el tabaco. Son sus gentes. Gentes en las que sigo creyendo, gentes como tú que hoy vistes algo de rojo en el brindar por el 2020 

Mis mejores deseos para todos en este año 2020 





Tammuz e Ishtar

Puntillismo en tinta china
Tammuz desde los cielos veía la perfección creada por Ea, y decidió tomar aspecto de hombre y bajar a la Tierra. La única condición que le puso su jefe es que nunca fuera visto por mujer, ya que se enamoraría perdidamente de él y no podría corresponderla.
Tammuz en las noches paseaba por los bosques, y a su paso nacían los brotes en los árboles y los animales quedaban preñados, las flores alfombraban su paso.
En las profundidades del averno La reina de la ciudad de los muertos se había enamorado de Tammuz, aún si conocerle. Otro tanto en el lugar de los dioses ocurrió con Ishtar, que alabando la obra de Ea, pidió permiso para bajar a la Tierra.

Y así es como se vieron. Uno a un lado de un río, el otro en la orilla contraria.
Tammuz quiso huir, sabía que no podía ser visto por mujer.
Había oído a los hombres sobre ellas, y ahora comprendía cada palabra pronunciada sobre una mujer. Tammuz se enamoró . 
El amor no es un proceso, el amor es pura química.
Cruzó nadando el río y en un abrazo los enamorados se fundieron íntimamente.
Los árboles comenzaron a dar las mejores cosechas, todas la hembras de todas las especies quedaron preñadas o embarazadas....

La reina de la ciudad de los muertos furiosa no estuvo dispuesta a perder a su amado.
Esa misma noche, cuando exhaustos descansaban Tammuz e Ishtar, un relámpago despertó a Tammuz. Éste cogió su arco y su carcaj y se dispuso a cazar junto al río. Vio una paloma y la apuntó...

La reina de la ciudad de los muertos, no tenía poder para aparecer en el mundo de los vivos, pero sí para ordenar a las fieras fechorías. Un terrible jabalí apareció de entre las matas cercanas, y clavó sus afilados colmillos contra el costado de Tammuz, que cayó agónico al suelo. Su sangre al regar la tierra hace brotar rosas rojas.

Mientras  Tamuz llama desesperado a su amada entre estertores de muerte.
La reina de los muertos envía a un ser de ultratumba recoger el cuerpo de Tammuz, que es llevado hasta el reino de las sombras, y para goce exclusivo de ella.

Una gran tormenta se levanta por los cuatro puntos cardinales. 
El rayo hace acto de presencia, el trueno martillea las montañas. Los árboles dejan caer sus frutos que se pudren en la tierra, y todas las hembras abortan. 
La oscuridad se adueña de la Tierra.

Ishtar al despertar ve la sangre de su amado que tiñe los rosales. Comprende lo ocurrido y pide cita con Ea, que halagándole de nuevo, la da permiso para descender al mundo de los muertos. Una vez allí llama a la puerta, el cancerbero la niega la entrada, ella está viva y no debe pasar
Ishtar se jacta de poder derribar la puerta y la ciudad de los muertos.
Ante la seguridad de sus afirmaciones, el cancerbero consulta con la reina de los muertos, que sibilinamente autoriza su entrada, pero despojándose antes de sus atributos divinos. Una vez dentro se da cuenta que ya no es inmortal..., demasiado tarde. Es encarcelada por la reina de la ciudad de los muertos.

Ea, contempla el desorden de su creación. Ve una Tierra estéril, donde el terror campa.
Desciende a la ciudad de los muertos y obliga a la reina a dar libertad a Ishtar y la vida a
Tammuz de inmediato.
La reina de los muertos se niega abandonar su amado es ahora una mujer enamorada.
Ea sabiamente decide que Tammuz sea compartido por las dos mujeres.
Una larga temporada con Ishtar...durante la cuál los árboles darán frutos el sol calentará la Tierra, las hembras quedarán embarazadas, y otra temporada con la Reina de los muertos, durante la que la tierra será fría, los árboles quedaran sin frutos y desnudos, a la espera de un nuevo renacer.

Esta es, amigos la más hermosa leyenda de los ciclos de la vida. Ishtar es el arranque de la primavera del renacer, del calor, La reina de los muertos es el comienzo del otoño y del invierno.

24.12.19

NAVIDAD: El falso Derviche

" Alejandra y Ananda"

Tintas papel algodón 50 x 50

Otra Navidad con todos vosotros, llenos de Ilusión y ganas de vivir
Os traigo una vez más este corto de la película " Qué bello es vivir", ya son 12 años haciéndolo
Os deseo una Feliz Navidad, a ti, a ti y por supuesto, también a ti


  
Ahora os dejo con este cuento turco  que deseo os guste:

Una vez un rey decidió dar una parte de sus riquezas a modo de caridad desinteresada. Al mismo tiempo, quiso ver qué sucedía con ella, de manera que llamó a un panadero en quien podía confiar y le dijo que horneara dos panes. Dentro del primer pan debía colocar una cantidad de joyas, y el otro hacerlo nada más que de harina y agua.
Los panes tenían que ser entregados al más y al menos piadoso de los hombres que el panadero pudiese encontrar.
A la mañana siguiente, dos hombres se presentaron frente al horno. Uno estaba vestido como un derviche y parecía muy piadoso, aunque en realidad sólo se trataba de un farsante. El otro, que guardó silencio, le recordó al panadero, por una semejanza de rasgos faciales, a un hombre que le desagradaba.
El panadero entregó el pan que contenía las joyas al hombre que llevaba el manto derviche, y el pan común al segundo hombre.
Tan pronto como recibió su pan, el falso derviche lo palpó y sopesó en su mano. Sintió las joyas, que a él le parecieron grumos en la masa, harina sin mezclar. Sostuvo el pan en su mano, y el peso de las joyas hizo que a él le pareciera muy pesado. Miró al panadero y se dio cuenta de que era un hombre con el cual no se podía jugar; de modo que se volvió hacia el otro hombre y le dijo: “¿Por qué no cambias tu pan por el mío? Tú pareces estar hambriento, y éste es más grande”.
El segundo hombre, que estaba preparado para aceptar lo que fuera, cambió su pan gustosamente.
El rey, que estaba observando a través de una rendija en la puerta de la panadería, quedó sorprendido, más no se dio cuenta de los méritos relativos de ambos individuos.
El falso derviche obtuvo el pan común. El rey concluyó que el Destino había intervenido para mantener al derviche protegido de la riqueza. El verdadero buen hombre encontró las joyas y fue capaz de hacer buen uso de ellas. El rey no pudo interpretar este acontecimiento.

“Hice lo que se me ordenó”, dijo el panadero.
“No es posible entrometerse con el Destino”, dijo el rey.

“¡Qué astuto fui!” dijo el falso derviche.

20.12.19

Mis Viernes : La ciudad de Paititi.


Mi Paititi 
 Iglesia de San Juan Bautista - Gredos -
Acrílico sobre lienzo



"Emergería de las aguas del Arno, a recrear el mundo...un mundo sólo de ella”. 

Escribía en mi diario. Deje el bolígrafo; Era finales del invierno, allá en Entreríos Argentino cuando me encontré con ella bajo los eucaliptos que dejan sabor de menta en las abundantes aguas de "su" río. 
Bajaban turbias, rojizas, arremolinadas, lamiendo el arenal aprendiz de playa. Más que río, mar de dulce agua
Mariana sentada en el embarcadero mojaba sus pies en el agua. 
¿ Se te cayeron los pensamientos al agua . la dije? Alzó la cabeza, sujetándose la pamela con su mano izquierda
Sabes?, hablo con mis padres, me contestó.
Hace muchos años, río arriba se fueron al final de un invierno como este, en busca de Paititi, la ciudad en la isla a veces invisible, a veces navío que surca las aguas de este gran río
Ellos jamás volvieron

El río es mi memoria

¿ Te llevo a Paititi ? La tendí la mano, se incorporó. Espera, dame veinte minutos y nos vamos
Diecinueve minutos más tarde apareció, vestía ropa de campo: botas vaqueros, camisa azul y chaleco. Nada de pamelas, esta vez un pañuelo a la cabeza

Vamos de la mano con Tomás Moro, en busca de nuestra propia Utopía, la dije

Sabes Rodolfo: Hay que hacer mucho ruido en este mundo para dejar al menos un eco. 
Si mi sonido se repite en otro ser humano, esa casualidad me salva, hace que la vida valga la pena”. Me dijo Mariana

La búsqueda de Paititi desde el primer momento, no fue la búsqueda de riqueza, de plata u oro, si no otra cosa, que con el tiempo descubrí. El agua es el espejo de los sueños, el espacio de lo mágico, de la ensoñación, y por todo ello también de la palabra y la imaginación creadora. 
Y Paititi se nos apareció de entre las brumas del río una mañana. Mariana esperaba ver a sus padres al entrar en la ciudad . Esperaba que el lugar contara entre su magia las premoniciones paternas que les hicieran presentir el olor de la hija aproximándose. 
No vi a nadie. 
-Rodolfo todo aquí huele a mis padres. Aún no les veo , pero me siento observada por ellos. Aún No les oigo, pero sé que cada palabra mía llega a sus oídos. 
Rodolfo: vete, yo encontré mi tesoro.
La dejé en su estado místico. Estuve unos días solamente observándola en discreta distancia. Ella cada mañana se acercaba al río por el lugar que crecen los jacintos y nenúfares, las saldínias y los mordiscos de rana
Por un instante me recordó la dramática y hermosa imagen de Ofelia flotando entre las aguas, con su corona de flores y el vestido semi hundido, flotando en el agua
" Ofelia VII "
Acrílico sobre cartón

Luego de meterse, salía e iba casa por casa hablando con sus invisibles habitantes. Reía y era feliz
Llegó el día de mi regreso, no miré atrás, pero perfectamente escuché un coro de decenas de voces que me despedía " Buen viaje de retorno Rodolfo"

El camino a nuestro personal Paititi fue el de encontrar nuestra propia utopía. Mariana la encontró
Lo más grande de Paititi es que fuimos capaces de imaginarla, que fue la fantasía lo que, a la postre, la hizo funcionar. 
Hay quienes, aunque nos quedemos solos, tenemos que seguir manteniendo los Paititis de la imaginación. Imaginar la realidad sigue siendo tan importante como construirla”.
...
Ítaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte. 
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Ítacas. 
                               ( Itaca- K. kavafis)

13.12.19

Mis viernes : Cuando alguien nos piensa

" Pomona pensándonos"
 Acrílico sobre cartón



Ocurrió hace unos meses: justo desde el día de San Bartolomé
Bajé al garaje para encaminarme al trabajo.Al subir la rampa a la calle, el sol me deslumbró
Giré por rutina a la izquierda, a pesar que mis ojos no se habían repuesto del deslumbramiento.
Tuve que frenar, ya que faltó centímetros para que no me golpeara contra una pared.
Asombrado, me bajé del coche

Estaba en otro lugar muy distinto a mi barrio. Me puse a caminar entre sorprendido y extasiado

Observé una ciudad con canales y barcas, con puentes distintos uno del otro atravesándoles
Incontables variedades de ventanas se asoman a las calles: moriscas, lanceoladas, ojivales, coronadas por lunetas o por rosetones
No paraba de admirar la variedad de flores que las adornaban: margaritas, pensamientos, claveles, geranios

Pavimentos de baldosas blancas y azules. Ajedrezados en rojo y negro, a listas violetas y oro...
La ciudad ofrece toda clase de sorpresas una mata de alcachofas, otras de espárragos que asoma por los muros de la fortaleza, las estatuas de tres ilustres pensadores sobre un basamento entre jardines 
Una cúpula en forma de cebolla otra moruna y renacentista la de más allá

“Feliz el que te tiene todos los días delante de los ojos y no termina nunca de ver las cosas que contiene” 

Ocurre que te detienes pensando que pasarías allí el resto de tus días. 

Pronto la noche llega y la ciudad se transforma ante tus ojos, se borran los rosetones, las estatuas sobre las ménsulas, las cúpulas.

Luego Todo los habitantes de la ciudad y sus edificios se van deshaciendo como hologramas 

La ciudad se va haciendo invisible.

Sujeta por hilos a las estrellas recibe su energía cada noche de la luna y de su cuidadora la joven "Nocturna " que vela por la más hermosa ciudad
La ciudad existe en su mente y subsiste gracias a ella
Lo bello está en nuestros ojos y en nuestro corazón, nunca fuera de ambos.

El día regresa 
Y la ciudad invisible, la más bella ciudad se materializa de nuevo
Soportales que proyectan sombras, y miles de ojos sonrientes que llenan ventanas
y riegan las flores que perfuman el aire de la ciudad
Existimos, todo existe por que en cada momento, ALGUIEN NOS PIENSA

6.12.19

Mis Viernes: ¿ Por qué me llamo Rodolfo ?

"  Ananda "

Tintas



Según Platón en "El Banquete" y tal y cómo nos narra Aristófanes en el mundo existían tres clases de seres humanos. Hombres-hombres, hombres-mujeres y mujeres-mujeres. Es decir, que un ser humano comprendía dos personas de ahora. Y así vivían todos satisfechos y felices.
Sin embargo los dioses para juguetear los partieron a todos con un cuchillo por la mitad. De un corte limpio. 
Como resultado, el mundo se dividió en hombres y mujeres, y desde entonces los seres humanos van corriendo desesperados de un lado para otro buscando la mitad que les falta.

"Kafka en la Orilla" - Haruki Murakami

                                                               ---

Ahora os contaré el por qué me llamo Rodolfo no siendo un nombre común en mi familia
Mi padrino bautismal se llamaba así: Rodolfo
Él era dueño de una tienda en la madrileña Plaza Mayor de mi ciudad.
Sus estantes estaban repletos de muñecas, guiñoles, soldaditos de plomo pequeños autómatas,
marionetas y toda clase de animales de peluche.
En mis cumpleaños siempre traía una bandeja de pasteles y un soldadito de plomo de regalo
Muchos sábados por la tarde, me iba a verle a su tienda. Bien sabía yo que mi padrino
me daría una propina para comprarme chucherías
Antes de salir por la tienda, observaba a Emiliano, un joven poco agraciado, de dudosa sexualidad
y al que mi padrino NO dejaba que tocara muñeco alguno bajo el pretexto que le " gafaba " y ya jamás le podría vender.
Yo me reía a carcajadas de las peleas de mi padrino con Emiliano.

Un sábado ya habiendo terminado mis estudios, me pasé por la tienda de mi padrino para saludarle
Mi padre había comentado que andaba mal de salud. Así era, le vi con una respiración fatigosa, su Epoc iba a más con los años. Emiliano hacía tiempo que se había casado con Jorgito, el joven que amaba y ya no trabajaba con mi padrino.
Mi padrino me dijo:, esta tienda, quiero que sea tuya...No tuvimos hijos, lo sabes y mi difunta esposa te quiso, como yo, como al hijo que no tuvimos
Todo, local, mercancías,  pasará a ti, incluso, mira ven: Ves esta muñeca? es mi bailarina de pie enyesado. 
Llévatela quiero que desde ya esté muy cerca siempre de ti, como lo estuvo de tu abuelo y de mi.
Es una larga historia. Tu abuelo hace años en unas vacaciones por el lago Como, conoció a una joven cerca del Valle de Aosta; vivieron un cariño para toda la vida. 
Yo en su memoria mandé fabricar esta muñeca de bailarina con tutú.
Rodolfo, esta muñeca, siempre siempre regresa...
¿Es extraño verdad? por que a veces desaparece de los estantes durante un tiempo y vuelve a ocuparles inesperadamente para volver a ser la muñeca de pie enyesado y falda de tutú. Ella sabe que aquí también tiene un hogar donde es querida. 
Cuídala Rodolfo. 
Han pasado los años, soy afortunado , sabe que nadie mejor que yo puede mimarla con tan sólo una mirada