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25.1.19

Mis Viernes: El Pájaro de fuego


" Colores de Murfreesboro "

Acrílico sobre tabla




  
Más allá de las montañas brumosas, donde se fabrica la lluvia que pinta de verdes los prados

Al otro lado de los profundos y revueltos mares, de oscuras aguas negras como los pensamientos de los Les Chi, espíritus malignos del bosque; vivía un rey que tenia un huerto.

Era la niña de sus ojos, cada mañana con su azada mullía la tierra, quitaba las hierbas malas, y admiraba su primicia: El manzano del centro , el que daba como fruto manzanas de oro. 
Cada día contaba los frutos que crecían en él.  Y vio  que algunos días  le faltaba una manzana de oro. Puso guardias alabarderos que con antorchas vigilaban en las noches su preciado fruto. Pero no dio resultado.
Un día mandó llamar a mi antepasado Simbad y depositando su confianza en él, le puso de vigía


Simbad era un simple mozo de cuadra  valiente y generoso , que siempre había servido con eficacia a su rey. 
Esa noche, cuando la niebla se abría camino entre las hortalizas y los árboles, Simbad vio descender unas llamas iríscentes desde el cielo, entre chisporroteos de colores que parecían cohetes en la noche de San Juan. 
Simbad quedó asombrado de la belleza del Pájaro de fuego, extasiado más bienNo se atrevió a molestarle contemplando su belleza.

Largas plumas como las del pájaro quetzal le cubrían: el Creador se había tomado con él, una licencia para asombrar a los humanos. 
Vio como el Pájaro de fuego, tomó con sus garras una de las manzanas de oro, la picoteó para saborear su néctar, y levantó después el vuelo
Simbad, sólo pensaba como justificar ante su rey su inclumplimiento de protección del manzano.
El rey escuchó en su sabiduría , sereno las explicaciones que Simbad le daba; y tras unos minutos de reflexión dijo: Muchacho Simbad: tráeme ese Pájaro de Fuego. 
Simbad tomó el mejor caballo negro, para ser confundido con las sombras de la noche,  y se dispuso ir en busca de su objetivo. 
En su caminar  y antes de llegar al bosque justo en su límite, como guardián se le apareció de entre unos matojos un gran lobo gris, que le dijo: Te ayudaré a traer a tu rey al Pájaro de Fuego. 
El gran lobo gris le dijo: Prepara una mezcla de cerveza, pan y queso y déjala entre las ramas del manzano de los frutos de oro. 
Y así lo hizo 
Esa noche, Simbad y el lobo escondidos vieron como el Pájaro de Fuego descendía entre resplandores de colores.  
Aquello era el arco iris en medio de la noche
Se posó en unas de las ramas , y cuando iba a hacer presa una manzana de oro, olió al viento, y se dirigió hacia la mezcla que  había preparado. La probó, y fue tan de su agrado que allí mismo deglutió todo lo preparado. 
Eructó e hizo intentos de levantar el vuelo; pero.... he ahí ese pero.... le fue incapaz de 
conseguir. Estaba tan pesado que en vez de volar, se desplomó al suelo. 
Simbad tomó el Pájaro de fuego, y con mimo le metió en un zurrón. 
A la mañana siguiente en presencia del rey, se le ofreció como regalo. 
El rey, desde entonces le mantiene como su tesoro más preciado, es más, una vez a la semana le provee de una manzana de oro. 
Insaciable  egoista y déspota el rey, le propuso ir a por una princesa de un reino lejano más allá de donde el sol se pone cada tarde. 
Había oído hablar de su extrema belleza y de propuso: Simbad tráeme a la princesa para mí, y te recompensaré con lo que me pidas. 
Simbad partió, y esta vez, en vez de a caballo, cabalgó a lomos de su ya inseparable amigo el lobo gris. 
Alquiló una barca de dos palos, ligera y segura. Los vientos le acompañaron y llegaron al reino en el que el sol duerme todas las noches.  Se dirigió al castillo de la princesa hermosa: Zuleima no era bella, era hermosísima 
El sol se repartía por cada cabello resplandeciendo y el cielo había copiado sus ojos
La nieve envidiaba la pureza y blancura de su piel 
Y su sonrisa..... ayyyyyy !, su sonrisa....enamoraba a todo el que la miraba. 
Y Simbad se enamoró 
Zuleima que no podía ser menos, se enamoró de mi antepasado. 
Simbad se dio cuenta que no podía regresar a su país, con Zuleima, ya que el rey la querría para él. Se lo contó al lobo gris entre gemidos y llantinas
¡ Qué infeliz soy lobo....!encontré mi manzana de oro en Zuleima y ella me encontró a mi, pero mi rey y señor me robara mi único tesoro
No te preocupes Simbad, le dijo su amigo el lobo gris. Déjalo de mi mano 
Así, sobre el seguro lomo del lobo gris, regresaron hasta llegar a las fronteras de su reino 
Entonces... (jejeje ni antes ni después justo entonces), El lobo gris adquirió la imagen de Zuleima y de la mano de Simbad, se presentaron ante el rey, que maravilló de la belleza increíble de la princesa. 
El rey en su locura, la tomó por la cintura y la besó en los labios. Pero.. 
(He ahí otro pero que cambia el curso de esta historia)...Pero, el rey , primero sintió humedad fresca en el beso, luego vio el hocico del Lobo gris entre sus labios. 
El susto fue tan grande, que el reino rabió y murió en el acto ( el acto de morir, claro, pues no hubo ningún otro tipo de  actomas). 
Y así fue como Zuleima  y mi antepasado Simbad se hicieron con el reino y ante el júbilo de sus súbditos fueron proclamados reyes y monarcas, hasta que la muerte les separe. 
En agradecimiento, Simbad se fue a ver al Pájaro de Fuego... 
La cautividad le sentaba mal, apenas brillaban sus plumas, su fuego eran ascuas a medio apagar. 
Simbad comprendió el motivo de su tristeza, y agradecido por haber sido el inicio de su propia felicidad, dio libertad al Pájaro de fuego. 
Desde la ventana en el atardecer de su país, Zuleima y Simbad contemplaron como el Pájaro de Fuego ibafloreciendo en su colorido, hasta ser la envidia del arco iris, que en lontananza contemplaba la escena, con una sonrisa como la que tú pones ahora.

18.1.19

Mis Viernes: El ciprés sin sombra


Joven del ciprés

Puntillismo en tinta china



Mario, mi amigo arqueólogo, me lo contó el fin de semana pasado:



Hoy yo aún estoy tan descompuesto como él
Desde que me contó la historia del ciprés sin sombra, las noches de luna llena me aterran y el sueño solo me abraza cuando debo levantarme, ya en el alba 
Mario fue a supervisar un convento semi derruido que existe cerca de Granada
Desde la huerta limitada por una alta valla se puede ver dominándolo todo , 
el hermoso conjunto que forma La Alhambra
Mario procedió a levantar estacas para realizar su trabajo: cuadrículas  de cuerdas que facilitarían su trabajo. A media tarde el sol generoso de este invierno atípico se agradecía, y se fue a sentar a tomar un bocado y un refresco bajo un alto ciprés de lo que fue el claustro del semi derruido convento
Buscó una posición que le preservara del sol, y al final simplemente se apoyó en su tronco ya que el sol incidía tan vertical sobre el ciprés que no proyectaba sombra alguna
Esa noche, contactó con el hermano Ignacio que le ofreció hospedaje y una escueta cena monacal.
Al día siguiente Mario al llegar al lugar de su trabajo, me contó que desconcertado vio cómo la tal cuadricula que había dejado replanteada el día anterior…había sido modificada
Ahora se veían parcelas pequeñas en diferentes lugares de lo que fue el jardín del claustro. Mario enfadado se dirigió a el hermano Ignacio, único monje que quedaba en lo que en su día fue centro de Dios
¿ Hermano…por qué me ha hecho esto ? le inquirió Mario
¿ Qué pasa hombre de Dios ?, exclamó el hermano Ignacio
Juntos, se llegaron a lo que fue el claustro y...
El hermano Ignacio al verlo se dio la vuelta llorando y dirigiéndose al ciprés le gritó:
¡ Todo era verdad !
Mario no entendía nada
El hermano Ignacio, ya más calmado le dijo a mi amigo Mario
Venid, os contaré lo que era una leyenda y ahora se manifiesta como una historia cierta. Hace cuatrocientos cincuenta años, este convento era la vida de toda la zona, su huerta, sus rebaños…Hasta que …Hasta que un día un monje se enamoró de una joven mora
Se dice que su belleza se la había proporcionado el mismísimo diablo; el caso es que el monje llevó y ocultó a la joven mora en un aposento del convento
y cada noche se abandonaban a la carne. Hasta que la joven mora quedó embarazada
El hermano se asustó y quitó la vida a la hermosa mujer, una noche de luna llena.justo a los pies del ciprés del claustro. luego, abrió la tierra y la sepultó cerca del ciprés
El hermano no superó su vergüenza y su cobardía y una noche de luna llena se ahorcó
Fue enterrado en el jardín del claustro, ya que no es tierra santa
¿ Entonces ? dijo mi amigo Mario: las cordadas que ahora hay señalan las tumbas de…?
¡ Pero si hay muchas !
Si, asentó el hermano Ignacio. Terminaré la historia
La joven mora cada noche de luna llena recuperaba su cuerpo y seducía a un hermano que moría dulcemente entre sus brazos, con una tremenda erección que hacía difícil  introducirles en la caja mortuoria

El abad  fue la siguiente víctima veintiocho días después
En el convento se hacían corros en torno al ciprés y los hermanos hablaban más de la cara de felicidad de los difuntos, que de la desgracia que suponía morir de esa manera
Mientras el ciprés había dejado de dar sombra ni la proyectaba al alba ni la proyectaba al atardecer
Y así es como lo sé y así es como os lo cuento. Esta ahora historia, que yo la tomé como leyenda, pasó de boca en boca durante siglos entre los hermanos de este convento. Ya…sólo quedo yo y…esta noche hay luna llena
¡ Qué sea lo que Dios quiera…!
Mario, cuando me contaba toda esta historia no paraba de decir:
¡ Si vieras… si vieras la cara de felicidad que tenía Ignacio al día siguiente , muerto, al pie del ciprés sin sombra !

15.1.19

Mis Viernes : El Chaman ( Es martes, pero como si fuera viernes )

Siempre niños

puntillismo tinta china




Mi ansiedad va cada día aumentando...
Se acerca la fecha en la que las siete estrellas de las Pléyades, las siete hermanas
se alineen con la luna.

                            ( Son 7 minutos pero merece ser escuchada )


En mi mente suenan los monorítmicos sonidos guturales de los aborígenes australianos. No he vuelto a dormir bien desde que estuve en el Gran desierto.
Todo ocurrió hace poco más de tres años.

Habíamos ahorrado, Manu, Carlos y yo dinero suficiente, para unas vacaciones inolvidables… y sí que lo fueron
Casi 20 horas interminables en avión, luego, inmersos en Australia a decenas de miles de kilómetros de Madrid. Pero ahora no se trata de turismo, si no de contaros lo que me ocurrió:
Con el Mitsubishi alquilado, llegamos hasta la base de: Ayers Rock. La Gran Roca Roja, a 430 Km de Alice Springs, casi en el centro de Australia
Todos los folletos hablaban de ver el amanecer, disfrutar cómo el sol sin fuerza incide sobre la mayor roca de arenisca existente en el planeta. Cómo parecería todo mágico al amanecer
Llegamos a su base, cuando ya había anochecido, abrimos las tiendas, para pasar la noche, e hicimos fuego para calentar la cena.
Mis amigos , como yo, estábamos agotados y caímos dormidos en seguida, eso creía yo. Mi cansancio, no me dejó pegar ojo durante un buen rato.

Chascaba el fuego, poco a poco se iba consumiendo las ramas que habíamos aprovisionado; cuando una ráfaga de viento avivó el fuego
Vi elevarse las llamas hasta casi dos metros de altura, me incorpore asustado, iba a avisar a Manu y Carlos, cuando, me pareció ver tras el fuego, o en el fuego la imagen de un aborigen

¡ Quedé petrificado !

Comenzó a canturrear.  Eran sonidos guturales, croares o chasquidos de lengua, que me erizaban el vello. Vi como el personaje se sentaba frente mío, al otro lado del fuego, que comenzó a chisporrotear, llegando como una lluvia de estrellas hasta el mismo cielo, haciendo figuras , remolinos, ondas , que descendían para volver a elevarse sin dejar de brillar en momento alguno.
Dejé de sentir miedo, me tranquilicé
Supe que ese aborigen tenía poder sobre la materia, sobre el viento y el fuego, y que nada malo quería hacerme
El silencio más increíble se hizo de pronto, ya ni el fuego hablaba
y entonces ocurrió: Comenzamos a hablar con la mente, por telepatía, sin articular palabra alguna con el personaje.
Era Chaman me dijo, y me narró como la Madre Serpiente creó el mundo, creó al hombre en igualdad con todos los animales, verdeo los campos. Cómo la Luna es un cuchillo con luz que poseía un guerrero para cazar por la noche. Y cómo en un acto de grandeza, con todos los hombres, le lanzó al cielo para compartir su luz.

Le oía extasiado, su no voz, su narración me relajaba, 
Y me dijo: Vendrás de nuevo, regresarás a estas tierras el día que las Pléyades se alineen con la luna, ese día….
Sólo pude ver una cara de mujer, muy muy hermosa.
Al amanecer la imagen de el sol coloreando la Gran Roca Roja, impregnó nuestras almas. Pero mi mente estaba en la fugaz mirada de socorro que vi en la imagen  de mujer del fuego.
  
Casi un año mas tarde, se repetía la alineación de las Pléyades y la Luna
Pero antes que sucediera el Chamán volvió a hablar conmigo en mis sueños y me narró la historia de la mujer de pelo de oro, y ojos de cielo
Me contó que estaba amarrada en el tiempo y que sólo ese día, se abría la puerta y que yo soy el destinado para recogerla, ya que ambos habíamos nacido el mismo día y bajo la misma luna, y a la misma hora y éramos almas gemelas
Y así fue…. y así os lo cuento
pero no tuvo el final que todos esperábamos
por que….
Ahora, los dos estamos atrapados en el tiempo
Felizmente, atrapados en el tiempo el uno para el otro  por toda la eternidad

11.1.19

Mis viernes: El desván de Gredos


" Lluvia "
Puntillismo tinta china



En el exterior llovía...




Hacía sólo unos pocos meses que mi abuelo había fallecido. La casa familiar en Gredos, había permanecido cerrada, con sus sábanas ocultando muebles, dando a las estancias un aspecto fantasmal.
Allí me encontraba yo: solo 
Me había desplazado desde Madrid. Un algo irreflexivo me llevo a subir al desván bajo el tejado de la casa. Arrimé la escalera y abrí la compuerta de acceso; llovió polvo. Mis ojos tardaron algo en acostumbrase a la oscuridad, la única ventana que existía, me regalaba un resquicio de luz por su desajuste.
Todo eran bultos informes.
Abrí los fraileros de la ventana y como caballo en cacharrería la luz lleno la estancia. Muebles, una silla mecedora, un baúl, una columna de alabastro, retratos, maletas, un paje con ropa de fiesta, un caballo de madera, una pelota deshinchada, cestos con más ropas… una pequeña cómoda y un espejo grande muy empañado y sucio
Limpié un poco la mecedora y tomé una carpeta de tapas azules y gomas elásticas.  La abrí, dentro fotos de mis abuelos, con mis padres de niños

Me entristecí, pasé la yema de los dedos por las ropas que habían vestido a mi queridísima abuela. Los juguetes que habían sido de mi padre y que después yo de pequeño, jugué con ellos hasta casi destrozarlos…me fijé en el espejo, el marco era muy antiguo, tenía algo de carcoma, era de nogal español teñido de color caoba.

Limpié el cristal y pensé…. ¿ es un cuadro ? pero le giraba y se reflejaba los muebles los bultos, cada objeto de ese desván….¡ sin embargo cuando me lo enfrentaba a mi no era mi cara la que reflejaba ! le deje en el suelo con miedo
Iba a descender ya de retorno cuando me dije: ¿ Rodolfo, estás bobo ?
Tomé de nuevo el espejo con los ojos cerrados y me le enfrente sin abrirlos, pregunté: ¿quién eres?.  
Solo silencio por respuesta
Abrí los ojos y la misma imagen de antes, no la mía, seguía reflejándose en él
Era  la de un señor  mayor y si yo giraba la cabeza  el reflejo lo hacía en el mismo sentido. Apreté los labios y elevé una mano, la imagen fielmente lo hacía
deje asustado el espejo en el suelo  y me fui sin dejar de dar la cara al espejo.
Iniciaba el descenso, cuando escuche una voz muy familiar que me dijo "no te vayas…"
Balbuceando pregunte ¿ quién eres ?

" SOY TU MISMO…."me contestó
¡ jajaja !  reí histéricamente más por miedo que por gracia.
¡ venga ya...! exclamé, todo ésto debe tener una explicación dije en alto
Hoy desayuné mucho y seguro que estoy soñando, seguro que estoy en la mecedora y me he quedado dormido, y todo esto es un sueño dije en alto
Hace dos meses y 12 días murió el abuelo Víctor ..verdad ?.( me preguntó con la mirada fija en mis ojos ) Me temblaban las piernas, me senté, esta vez en el suelo estaba casi catatónico. no se cuánto tiempo estuve es esa situación
¡ Miraba la cara que reflejaba el espejo  y sin aun estar convencido, vi que su pelo con algunas entradas, las patillas canosas esa ojos ahora con bolsas, esa mirada sin tanto brillo era mi mirada…surcos de vida en la frente y la comisura de los labios...! si  podía ser yo….
No entendía nada

La imagen comenzó a hablarme: Rodolfo soy tú o tú eres yo como quieras. Te daré pruebas que somos el mismo: ¿ Hace como 15 años comenzaste una colección de monedas la primera moneda fue un cuarto de Maravedí, de Carlos III, aleación de vellón, y Ceca de Segovia en  flor de cuño. El abuelo te la regalo nadie más lo sabe. Recuerdas cómo en esa mecedora, la abuela me mecía de niño?, como ponía la cabeza en su blando pecho su olor a café con leche y galletas María verdad?…pues a esa abuela tú la robaste 500 pesetas de las de entonces…que malgastaste en los coche de choque y chucherías hasta casi empacharte
¡Que cabrón…!dije jejeje tú lo que quieres es lavar tu mala conciencia conmigo reí ya un poco más distendido al ver que la imagen me trataba en segunda persona
Mírame a los ojos le dije ¿Eres real?
¿Y tú eres real? me contestó el a mi
Sólo un trozo de cristal nos separa me dijo, cambiando la mirada hacia un lugar indeterminado, como hablando consigo mismo
¿ Cual es la realidad….la tuya la mía tu tiempo…el mío ?
Mira Rodolfo me dijo volviendo a mirarme a los ojos te contare:
Hace treinta años recién fallecido el abuelo fui a la casona familiar, a esa casa entre el cielo y la tierra, como le gustaba decir al abuelo , para encontrar retazos de mi niñez y encontré el espejo, ahora regreso, sólo para estar en el otro lado de su cristal.



4.1.19

Mis Viernes: La Sultana de la Alhambra


La Sultana de la Alhambra
Puntillismo tinta china


Eran las cinco en punto de la tarde. Esperaba en el  balcón central de la torre de la Cautiva de la Alhambra de Granada.  A mis pies la ciudad. Frente a mi el Sacro Monte, barrio gitano.



Visité aquella vez la Alhambra para ver desde ella los más hermosos atardeceres del mundo.
La Alhambra fue pensada como fortaleza, luego con el paso de los años, se fue transformando en el más bello palacio Nazarí. Austera por fuera, deslumbrante y delicada por su interior.
Comencé mi visita por la Sala de Embajadores con más turistas esplendorosa diseñada para impresionar al emisario de otro reino extranjero. 

Luego abandoné el grupo, y proseguí por mi cuenta por sus jardines. Tomillo, romero, hierbabuena, y sonido de agua. Los musulmanes habían plasmado aquí su ideal del Paraíso.
Llegué a una gran sala: la Torre de la Cautiva, también llamada Sala de Sultanas. Su refinamiento  exquisito: mármoles, estucos, mocárabes, yeserías. Frisos de azulejos de una geometría perfecta.
Todo invitaba al relax, al éxtasis y el placer de los sentidos. 

Contemplaba la ciudad, cuando percibí cómo una ráfaga de aire fresco me envolvía. Sentí sobre mi espalda una mirada fija. Me giré y la vi: Ojos increíblemente bellos, pelo suelto sobre sus hombros. Era joven, con todo el esplendor y madurez de su cuerpo. Vestía una túnica transparente, que dejaba al descubierto más que ocultaba.

Eran las cinco en punto de la tarde. Me tendió la mano y me dijo " Ven…"

Me llevó hasta la  ahora disimulada puerta entre los azulejos del zócalo que cerró nada más pasar. Ascendimos por una muy empinada escalera oscura, hasta un piso superior; justo encima de la sala de Sultanas. Espaciosa, sin ventana alguna; sólo unos taladros en forma de estrellas en la bóveda que proyectaban su luz, sobre un suelo cuajado de cojines multicolores.
Mis ojos se acostumbraron a la penumbra; todo era sensual en la estancia. Nos arrodillamos a escasos centímetros el uno del otro, ella dejó caer su túnica al suelo, cogió mi mano y la llevó a su pecho joven, suave, cálido y palpitante. Sin dejar de mirame a los ojos me dijo "Tómame..."

Abrazos, gemidos, besos deseados; caímos sobre el mullido suelo para una entrega sin egoísmo,  espada en vaina. Creí  sentir que levitábamos cuando llegamos al éxtasis en un orgasmos conjunto.

Nueve citas, todas a las cinco de la tarde. Nueve citas como las nueves capas del techo de la sala de sultanas, imitando la bóveda celeste. Nueve citas como los paraísos que su religión promete.

Hoy era la décima cita, faltaban unos minutos para las cinco de la tarde y esperaba
Oí primero un murmullo, luego un grupo de japoneses con un guía español, en perfecto inglés, les narraba sobre La Alhambra: " En lo alto de la Torre del Homenaje hay un texto que dice: Dale limosna mujer que no hay mayor pena en este mundo que ser ciego en Granada"  Luego, llegaron a la sala de la Cautiva, comentó señalando la dulzura de cada detalles, para luego contarles:" Y entre estas piedras se encuentra el fantasma de una joven y bella sultana que murió sin poder consumar su matrimonio con su amado, ya que el mismo día de su boda, partió a luchar contra los cristianos, perdiendo en batalla su vida.

Cuenta la leyenda que aquí mismo, sus gemidos de amor son perfectamente escuchados a través de estos fuertes muros.

¡ Jajaja rió el guía… seguro que colmaría de delicias a cualquier joven que se la encontrara Jajaja   !