Vistas de página en total

25.5.22

Encuentro juevero: Años 60

 Inma, desde su Molí del Canyer nos propone este jueves que hablemos de "Los años sesenta"

He preparado algún recuerdo de esa lejana época lejana





Hace muchos años me adentré con mi coche por un bosque totalmente desconocido, a medida que avanzaba, se iba haciendo más tupido hasta llegar a ser casi un túnel entre vegetación.
Y fue que comenzó a llover de tal manera que detuve el vehículo. Mis limpia parabrisas no daban a basto quitando agua. Encendí la radio pero no captaba emisora alguna. 

Los cristales se habían empañado. De pronto escuche unos golpes en mi ventanilla. Mire y entre el vaho pude ver que era una niña empapada. Abrí la otra puerta y accedió a subir
Estaba chorreando agua, a pesar de ello, una sonrisa dibujaba su rostro.
Hola Rodolfo, me dijo, me llamo Alejandra soy tu hija, ahora tengo 10 años. 

Búscame en el tiempo. Hazme posible 
Y para mayor sorpresa vi como desaparecía ante mis ojos, no sin decirme..." No dejes de hacerlo"

Había escampado, y el sol se colaba entre las ramas.
Baje del coche y me puse a andar entre el bosque buscando una explicación a lo ocurrido. Estaba un tanto desorientado, cuando al apartar una ramas, vi un claro en medio del bosque
Accedí a él y cuando estaba en medio de la pradera, se fue materializando toda una ciudad ante mis ojos.
Comercios, casas familiares, un parque.
Poco a poco fue apareciendo personas. Y yo iba de sorpresa en sorpresa
Allí estaban aquellas personas que habían sido importantes en mi vida: D. Javier, mi profesor de literatura, D Francisco, que luchó conmigo para transmitirme matemáticas y Química. Eran los tiempos de los guateques, de los cubalibres con ginebra, del Duo Dinámico, de la ilusión,  de un futuro posible para todos
Estaba Manu y Fernando y Mingo, y Josele y... Sonaban canciones de los Beatles y todas las chicas iban con escuetas minifaldas. Y en los diarios se leía : ¡ REAL MADRID, otra vez Campeón de Europa !
Al fondo de la ciudad vi que estaba Alejandra que sería mi hija en el tiempo 
¡Hola de nuevo ! me dijo, has dado con la Ciudad Invisible.
De igual manera que comenzó esta confidencia, todo: la Ciudad Invisible, Tú, mis profesores y  amigos. Todo...todo desapareció, y me vi sentado de nuevo en el coche conduciendo, y ya fuera de ese bosque.

He vuelto a circular por ese bosque en busca de la ciudad perdida, pero la vida, sus sorpresas,  no se repiten por mucho que queramos. 





18.5.22

Encuentro Juevero: Elegir entre 13 propuestas

 Este Jueves de las 13 propuestas por 


El Demiurgo de Hurlingham  nos propones entre 13 supuestos, Yo elijo: Un personaje se casa con una mujer pálida, callada y misteriosa, para quien el tiempo no parece pasar 



Cuando Eva vio a Adán muerto no le dio mucha importancia

le miró dormido, un sueño extraño, un sueño más largo, se dijo

Cuando empezó a heder, Eva supo que ella tampoco era inmortal


Ambos morirían sin haber nacido de mujer







4.5.22

Encuentro Juevero: Bienvenido Mayo: ¿ qué flor eres ?




Este jueves es Tracy, florida y brillante en este Mes de Mayo, Mes de las Cruces en su hermosa Córdoba a orillas del Guadalquivir.

Mi flor elegida es el " Girasol " de semillas comestibles que bien tostadas y saladas me apasionan

Bueno os dejo con mi historia :





¡ Luna clara en alma creciente !
Ahora ato las estrellas en ramilletes
y trenzo luceros en tus cabellos

Mi abuela Mercedes tenía un hermano: Jaime que conoció a Lucía casi por casualidad, coincidieron un día de lluvia comprándose botas katiuskas amarillo girasol para pisar charcos de lluvia

Nació entre ellos una fuerte amistad que terminó con la marcha nupcial y lluvia de arroz.
Fueron felices
Hasta que Lucía enfermó, muy enferma…mucho. Un día como Ophelia apareció en el estanque cercano, muerta entre flores
Lucía días antes pidió la fotografiara con una maceta entre sus manos, y así lo hizo.
Jaime enmarcó la fotografía cada mañana nada más levantarse acudía a ver la imagen fotográfica de su amada
Hasta que un día se fijó mejor en la fotografía, la planta que sostenía Lucía iba creciendo y de ella un girasol brotaba con fuerza
Jaime puso la fotografía cercana a la ventana para que la planta tuviera buena luz y sol, y la regaba a diario

Pasado un corto tiempo, el girasol estaba tan crecido que se había desplazado a través de la ventana y ascendía imparable hacia el sol.
Paralelamente, la imagen de Lucía era cada día más sonriente
Cuenta mi abuela Mercedes, cómo un día, Jaime simplemente desapareció ni rastro de él, sólo un girasol que salía de una maceta de una fotografía y que ascendía hasta perderse entre las nubes