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25.8.21

Encuentro Juevero: Ilustraciones demiurgicas

Este jueves 25 de Agosto nos conduce y propone 

El Demiurgo de Hurlíingham el tema: 

Ilustraciones demiúrgicas, de esta manera celebra su aniversario en los blogs

Dejo mi propuesta con este dibujo suyo y mi tema y espero os guste






Os contare algo inquietante que leí en un diario: "Este próximo lunes 23 lunes se inaugura en Madrid una exposición sobre el Reino de Saba "Al texto más o menos científico acompañaba fotos de alguno de los objetos, vasijas, incensarios, fíbulas, dioses lares etc.  Me quede especialmente mirando uno de ellos. Me resultaba conocido como si, formara parte de mi esencia

Cerré los ojos, recliné la cabeza, y un torbellino de escenas comenzaron a aparecer en mi mente...
5000 años atrás UR, entre los ríos Tigris y Eufrates, poderosa Ciudad estado.
A ella llegaban caravanas del Asia profunda, con sedas, brocados, especias, jades y turquesas. A Ur caravanas de la misteriosa Africa, con sus camellos cargados de maderas, oro y bellos esclavos nubios de brillante piel oscura

Ciudad sagrada, posiblemente allí situó la Biblia al Paraíso terrenal, con sus 7 grandes ríos.
De Ur, era Abraham, padre de las tres grandes religiones monoteístas.
Todo era perfecto tras las fuertes murallas de la ciudad. En ella vivía feliz, Oflodor, su casa, situada cerca del zigurat dedicado al dios Baal. Las tertulias nocturnas eran animadas, se hablaba de, trigonometría, de astronomía de agricultura y del zodiaco.-

Esa tarde, las trompetas de las torres defensivas sonaron, no lo hacían si no era para anunciar una catástrofe y no era la época de lluvias...


Desde su atalaya, tras la celosía de madera la reina de Saba contemplaba la polvareda lejana
Un adelantado la había llevado la buena nueva. Tres horas más tarde, y por el Puerta de la Victoria, la  comitiva entraba en la ciudad, bajo una lluvia de pétalos de flores y ramas de olivo. 
La larga caravana con el botín: especias, sedas, oro, y su mayor tesoro: esclavos encadenados que, mañana mismo seria vendidos en subasta pública en la plaza de la ciudad.
La reina de Saba decidió ir a la subasta. Ese día salió de su baño de leche de camella y se hizo vestir de sedas por sus esclavas

El suave siseo de las sedas sobre su sensual cuerpo, excitaba hasta a los eunucos de su guardia.

Se hizo llevar en palanquín a la plaza, sus súbditos bajaban la cabeza a su paso, una mala mirada podía suponer la perdida de su cabeza. Era una diosa viva.
Tomo el mejor sitio en la plaza, y paso revista visual a los esclavos mas cercanos 

Algo sucedió: Sus ojos se cruzaron con la mirada de Oflodor  que desafiante aguantó la mirada 
Y ella se estremeció, percibió algo jamás sentido, se sintió desnuda ante aquellos ojos y cómo manos invisibles calmaban la sed que su cuerpo sentía
¡ Una Rupia ! pujó la Reina de Saba por ese esclavo. Nadie subió la puja
Tres días y dos noches necesito Oflodor para recuperarse, para alimentarse y lavar su cuerpo del agotamiento del camino
Esa noche fue conducido hasta las habitaciones de la Reina, y una vez solos los dos ella le dijo."ERES LIBRE"
Oflodor contesto:  "Mi Reina ya jamás seré libre tras haberos conocido". Un viento dulce y fresco con olores de jazmín y hierbabuena invadió la habitación de los amantes. Apenas el murmullo de un cercano surtidor de agua, callaba los gemidos y suspiros de ambos

Siete días con sus siete noches en abrazo íntimo, sin respiro alguno . Tanto se entrego Oflodor a la Reina, que falleció exhausto  en sus brazo no sin antes prometerla estar siempre junto a ella. Antes del último suspiro su espíritu se atomizó e impregnó todos y cada uno de los objetos que en la habitación había.
DICE LA LEYENDA, que 5000 años mas tarde, en occidente, una bella mujer, de sonrisa sincera podría, si toma o besa alguno de los objetos que contienen el espíritu de Oflodor reencarnarse de nuevo en  mortal 

18.8.21

Encuentro juevero: ¡ CHAS, y yo estaba ahí !

 Este jueves de nuevo agradecer a Mag que nos proponga y guíe el encuentro:

¡ CHAS y yo estaba ahí !

Os dejo mi propuesta al tema












Es jueves 19 de Agosto del año de Dios del 2021, tras el almuerzo
con el runruneo de la televisión de fondo, entré en un estado de sopor

Sipan, hace más de mil setecientos años, cerca de la actual Lamabayeque (Perú), a orillas de la autopista Panamericana Norte.  
Yo era el " Guerrero", guardián del Señor de Sipan
Era todo un honor servir a tan alto señor, fundador de la cultura Mochica
La amistad que manteníamos era inquebrantable, fuimos compañeros desde la niñez

Yo era el más fuerte y poderoso guerrero Mochica, experto en técnicas de ataque decenas de veces demostradas en defensa de mi Señor
Mi casco de fiera cabeza de águila, imponía terror a mis adversarios, coraza de trenzado cuero protegían mis carnes del arma de mi contrario.


Sipan pasaba por una etapa de paz gracias a mi señor y al respeto que se me tenía, 
Yo era una leyenda viva de fiereza y fidelidad
Hasta que llegaste una noche...
Venias de otro planeta
Tenías nuestra imagen y apenas pronunciabas palabra, sólo gestos y miradas
Apareciste en la noche de "la lluvia de estrellas" en Agosto, ( noche de las Perseidas)
Brillabas en la oscuridad


Presto corrí al encuentro al ver en la lejanía una luz que se aproximaba a la ciudad de SipanMi deber era defenderla en todo momento
De cerca, vi la luz que emitías: anaranjada-verdosa, como la de una luciérnaga gigante



"¿Dónde vas? "pregunté
"Venía a tu encuentro, guerrero, eternamente regreso y siempre en tu busca", dijiste
Mi corazón habló a la par del tuyoLa noche duró un instante contigo
A la mañana siguiente paseábamos camino de mi casa, allí compartiríamos vidas;
cuando en el caminar, nos encontramos con mi Señor
"Guerrero... esta muchacha es tu regalo para tu señor ?"
"No mi señor, ella es mi pasado, mi presente y mi futuro"
¡"Es mía"! , me aseveró, sentenciando nuestras vidas



Esa noche te vistieron de fino lino, y  bañaron en agua de pétalos 
Estarías en tus aposentos encerrada hasta la fecha de nupcias con el señor de Sipan
Durante muchos días y sus noches me reconcomía con la injusticia que hasta el ahora mi señor y amigo estaba haciendo con nosotros
Había anunciado que en la próxima luna llena se celebrarían las nupcias 
de ésta su cuarta esposa
Desde entonces, desde que me robó mi joya más valiosa, el Sr de Sipan me vigilaba con el rabillo del ojo, no estaba seguro de mí 
Hasta había cambiado de peluquero pudiera afeitarle el gañote, misión que hasta hoy yo sólo podía hacer 



Dos días antes de la boda, el Sr de Sipan me pidió que le acompañase a los aposentos de mi "Bien más preciado"
¡ Quería poseerla mientras yo vigilaba la puerta de acceso a su aposento !
Entró en su estancia, y tras él cerró la puerta
Escuche tu súplica ...tu negativa
Entré y de un solo tajo separé la cabeza del tronco de mi examigo y señor

Al siguiente día, prepararon los funerales del Sr de Sipan, mientras nos tenías a todos encerrados cerca del lugar donde descansaríamos para la siguiente reencarnaciónc



Hasta que el arqueólogo Walter Alva, descubriera cerca de la ciudad de Lamabayeque el enterramiento de mi ex amigo y señor de Sipan hace unos pocos años
¡ El señor de Sipan apareció descabezado !






La leyenda (la realidad ya os la he contado), dice que los huaqueros ( ladrones de tumbas), se habían llevado su cabeza
para exorcizarla y saber de más tesoros ocultos)
Encontraron su enterramiento cercado por tres mujeres,
el porta estandarte, el jefe militar, un niño,y el vigía.
Todos ellos sacrificados con su señor, portando sus mejores galas, joyas rituales y de rango


En un enterramiento cercano a mi exseñor, encontraron un sólo hueco, con un ataud de algarrobo, y nuestros cuerpos entrelazados en un abrazo
El tiempo nos había respetado y aparecíamos como si ayer mismo hubiera ocurrido
Con una sonrisa y mucha paz en los rostros



11.8.21

Encuentro juevero: Los ojos que nos ven

 Este jueves agosteño, es Dorotea quien conduce la entrada que nos propone:

Los Ojos que nos ven, cómo somos a través de los ojos de otro ser o animal

Esta es mi propuesta





Bella vive en la ciudad donde habita la niebla,  una tarde pintó en una de las paredes del cuarto más oscuro, una ventana de tan real que al abrirla entra el sol de Marrakech e inunda la estancia. Por las noches, Bella  contempla a los hombres que debajo de su ventana pintada,  junto a las hogueras  de Jemaa El-fna, sentados en corrillos a cada palabra que uno dice como "corazón", "sueño", "pileta", "tesoro "— los otros cuentan su historia de corazones, de sueños, de piletas o tesoros escondidos.
Bella una noche escuchó sorprendida la historia sobre " Cola"  ¡ Su gato !
 
Simbad el marinero en cierta ocasión recogió un gato callejero y le enseñó a comprender el lenguaje humano. Era un gatito atrigresado que  maullaba siguiéndole, pero nadie sabía que era capaz de comprender el lenguaje de los hombres y que todo lo que oía se quedaba grabado en su memoria.
Simbad llevó a Cola a un poblado de jaimas en el desierto y Cola se iba paseando por las diferentes jaimas y escuchaba  conversaciones filosóficas y también las cosas que se decían los hombres y las mujeres cuando se abrazaban sobre la esterilla.
Había ricos, poetas y artesanos que acudían a aquellas jaimas donde se servía té y se comían dátiles dulces como los besos.  Simbad estaba seguro de que el gato había escuchado disertaciones inolvidable, o leyendas increíbles. En una ocasión, lo llevó al palacio del Jazmín, donde vive la sobrina del Sultán (alabado sea Al-lha), y dejó que vagara por los balcones, que entrara en el Gineceo y que escuchara todas las conversaciones prohibidas a los oídos de los hombres.

Cola parecía triste y alicaído, y Simbad le apremió a hablar "Gato es el momento que me cuentes lo que has visto y oído "
Es todo demasiado triste —dijo Cola—. Para un gato, los hombres sois tan parecidos entre sí como una gota de agua a otra.  No comprendo el odio que os tenéis unos a los otros, con toda la sabiduría con que os regaló Al-Lha, nunca estáis satisfechos y si tienéis mucho, más queréis, la ambición os puede y no os deja se feliz 
¿Eso es todo lo que tienes que decirme? —dijo Simbad aireado
—No, hay otra cosa más —dijo el gato—
Quiero que  me dejes abandonado en medio de una carretera en el lugar que vive la niebla, donde una nueva dueña me cuide
Y así lo hizo

Bella, cerró la ventana pintada, había oído ya muchas historias
Luego, preparo leche y comida para Cola, su feliz gato recogido en medio de una carretera 
Ahora Bella sabe que algún día Cola le contarás historias de las mil y una noche.

4.8.21

Encuentro juevero: Historias entre humos y penumbras


Una vez más Mónica nos hace la propuesta para este jueves:
Historias entre humos y penumbras
Mi relato sobre este tema podéis leerle abajo

 




Cuando salía encerraba a los gatos. Los buscaba, debajo de los muebles, detrás de los libros, y los llevaba en brazos, a su dormitorio. Allí se acomodaban sobre el sofá de felpa raída, hasta su regreso. Eran cuatro, cinco, seis, según se deshiciera de las crías, pero todos semejantes, grises y rayados y de un negro carbón.

Serafín no los dejaba en la salita que, con un baño minúsculo, era todo su exiguo apartamento, por temor de que la gatería trepase a la cómoda encima de la cual el espejo ensanchaba su soberbia.

Aquel heredado espejo constituía su único lujo. Era muy grande, con el marco dorado, isabelino. Frente a él, cuando regresaba de la oficina se sentaba a cierta distancia de la cómoda y contemplaba largamente, siempre en la misma actitud, la imagen que el marco  le ofrecía: la de un muchacho de expresión misteriosa e innegable hermosura, que desde allí, la mano izquierda abierta como una flor en la solapa, lo miraba a él,  fijos los ojos del uno en el otro. Entonces los gatos cruzaban el vano del dormitorio y lo rodeaban en silencio


 Nada, ni el libro más admirable ni la melodía más sutil, podía procurarle la paz, la felicidad que adeudaba a la imagen del espejo. Ya casi no limpiaba las habitaciones, y la mugre crecía en el piso, en los muebles, en los muros, alrededor de la cama siempre deshecha. Apenas comía. Traía para los gatos, exclusivos partícipes de su clausura, unos trozos de carne cuyos restos contribuían al desorden, y si los vecinos se quejaban del hedor que manaba de su apartamento se limitaba a encogerse de hombros


Una noche, mientras Serafín cumplía su vigilante tarea frente a la quieta figura, uno lanzó un maullido loco y saltó sobre la cómoda. Serafín lo apartó violentamente, y los felinos cejaron en su empeño,  pero cualquiera que no fuese él, hubiese advertido en la nerviosidad gatuna, en el llamear de sus pupilas, un contenido deseo, que mantenía trémulos, electrizados, a los acompañantes de su abandono.

Serafín se sintió mal, muy mal, una tarde. Cuando regresó del trabajo, renunció por primera vez, al goce secreto del espejo y se estiró en la cama. No había llevado comida, ni para los gatos ni para él. Con suaves maullidos, desconcertados por la traición a la costumbre, los gatos cercaron su lecho. El hambre los tornó audaces a medida que pasaban las horas, y valiéndose de dientes y uñas, treparon por la colcha, pero su dueño inmóvil los dejó hacer. Llego así la mañana, avanzó la tarde, sin que variara la posición del yaciente, hasta que el reclamo voraz trastornó a los cautivos. Como si para ello se hubiesen concertado, irrumpieron en la salita, maullando desconsoladamente.

Allá arriba el triunfal espejo desdeñaba la miseria del conjunto. Con ágiles brincos, los gatos invadieron la cómoda. Su furia se sumó a la alegría de sentirse libres y se pusieron a arañar el espejo. Entonces la gran imagen del muchacho desconocido que Serafín había encolado encima de la luna ­y que podía ser un afiche o la fotografía de un cuadro famoso, o de un muchacho cualquiera, bello, nunca se supo, porque los vecinos que entraron días después en la sala sólo vieron unos arrancados papeles­ que cedió en tiras a la ira de las garras

Luego los gatos volvieron al dormitorio, donde el hombre horrible, el deforme, el Narciso desesperado, conservaba la mano izquierda abierta como una flor sobre la solapa y empezaron a destrozarle la ropa para después comulgarse a su dueño.