Mónica, desde su blog " Neogéminis " nos sugiere escribir sobre el paso del tiempo y sus conscecuencias

¿Hoy es de nuevo día cinco? Entonces pide tres deseos dije. ¿ Eres un mago, preguntaste?
Llevabas un gato en brazos. Yo estaba sentado en un banco esperando la llegada de un autobús en un lugar por el que no pasaban autobuses.
Temblaba de frío, por eso le recogí. Se vendrá conmigo
¿Puedo sentarme?
Escucha, contesté: Había una vez una ciudad invisible en medio de una tupida e impenetrable selva. En ella Tomás Moro no paraba de escribir, según lo hacía, iban apareciendo calles, parques, casas y personas que tú o yo íbamos reconociendo: Alejandra decía yo, Mark contestabas tú, Manu yo, Swan decías tú...
¿Oye, te has fijado que ayer día cuatro, era más joven que mañana día seis? . Te preocupa el paso del tiempo, no tengas temor aunque pasen diecinueve años diecinueve veces serás siempre...¡ Anda no se tu nombre !. Te llamaré Miércoles como hoy
¡ ORDEN AHÍ ! un vozarrón nos hizo temblar. Era Tomás Moro que no le dejábamos crear en paz
Sssshhhhh, te contaré una historia, pero bajito, ¿ vale? . Un día hace años me encontré con una joven que llevaba un gato tiritando en sus brazos, estaba agotada de su jornada laboral. Yo estaba sentado en un banco esperando un autobús. Hablamos, reímos, hablamos volvimos a reír, así muchos años. Tantos tantos que no nos dimos cuenta que habíamos cambiado, siendo los mismos
¿ Y sabes Miércoles ? cuando estás a gusto con una persona hablando en un banco a la espera de un autobús en un parque que no hay paradas de autobús, pasan los días, los meses, los años y....
¡ Ohh ! qué cosas. mira ahí llega mi autobús. Bueno, Miércoles nos vemos el próximo cinco, Un abrazo !
.
