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27.4.22

Encuentro Juevero: JUGANDO CON EL MES DE MAYO

Molí del Canyer nos propone Jugar con el mes de Mayo 

He elegido para resaltar la Primavera, pletórica de vida 

esta antigua leyenda de la mitología Sumeria 



Niños tras el cristal
Tintas en papel algodón
terminado hoy

.
Esta es la historia de Tammuz el hacedor de vidas, e Istar, la diosa del amor.
Tammuz  veía la perfección creada por Ea (dios supremo), y decidió tomar aspecto de hombre y bajar a la Tierra. 
La condición que le puso su jefe es que nunca fuera visto por mujer
Tammuz en las noches paseaba por los bosques, y a su paso nacían los brotes en los árboles, los animales quedaban preñados y las flores alfombraban su paso.
En las profundidades del Averno la reina de la ciudad de los muertos se había enamorado de Tammuz, aún sin conocerle
Istar, pidió permiso a Ea para bajar a la Tierra.
Y se vieron. Cada uno a un lado de un río. Tammuz quiso huir,  pero al verla  se enamoró. Cruzó nadando el río y se fundieron en un abrazo 
Los árboles comenzaron a dar las mejores cosechas, todas la hembras de todas las especies quedaron preñadas y las flores todo lo cubría

La reina de la ciudad de los muertos furiosa no admitió perder a su amado. Esa misma noche, cuando descansaban Tammuz e Istar, un relámpago despertó a Tammuz. Éste cogió su arco y carcaj y se dispuso a cazar. Vio una paloma y la apuntó…La reina de la ciudad de los muertos no podía para aparecer en el mundo de los vivos, pero sí ordenar a las fieras. Un terrible jabalí apareció de entre las matas, y clavó sus colmillos contra el costado de Tammuz, que cayó agónico al suelo. Su sangre al regar la tierra hace brotar rosas rojas. Entre estertores de muerte llama a su amada,  pero la reina de los muertos envía a un ser de ultratumba recoger el cuerpo de Tammuz, que es llevado hasta el reino de las sombras, para goce exclusivo de ella.

La oscuridad se adueña de la Tierra los árboles pudren sus frutos, las hembras abortan. Istar al despertar ve la sangre de su amado que tiñe los rosales. Comprende lo ocurrido y pide cita con Ea, que alagándolo de nuevo, la da permiso para descender al mundo de los muertos. Una vez allí llama a la puerta, el cancerbero la niega la entrada, ella está viva. Istar se jacta de poder derribar la puerta. Ante la amenaza, el cancerbero consulta con la reina de los muertos, que sibilinamente autoriza su entrada, pero despojándola de sus atributos divinos. Una vez dentro es encarcelada .

Ea, contempla el desorden de su creación. Ve una Tierra estéril, donde el terror campa. Desciende a la ciudad de los muertos y obliga a la reina  dar libertad a Istar y la vida a Tammuz de inmediato.
La reina de los muertos se niega abandonar su amado es ahora una mujer enamorada.
Ea sabiamente decide que Tammuz sea compartido por las dos mujeres.
Una larga temporada con Istar…durante la cuál los árboles darán frutos el sol calentará la Tierra, las hembras quedarán embarazadas
Y otra temporada con la Reina de los muertos, durante la que la tierra será fría, los árboles quedaran sin frutos y desnudos, a la espera de un nuevo renacer. 

Esta es, amigos la más hermosa leyenda de los ciclos de la vida. Istar es el arranque de la primavera, del calor. La reina de los muertos es el comienzo del otoño y del invierno.




20.4.22

Encuentro Juevero: Vuelo simbólico

Es Neogéminis la conductora de este jueves, 




Dorotea no pudo y así lo hizo saber este martes

El tema elegido es Vuelo simbólico. 

Nos ofrece varias magníficas pinturas de  Denis Sarazhin un artista ucraniano.

Yo elegí la que esta abajo:



Mujer cometa


A ella la encantaba sentir el viento en su cuerpo 
desde niña 
y sobre todo en verano a la menor brisa, 
salía desnuda para que el viento la abrazara.
Sentía vibrar todo ella, temblaba de sensaciones
 
Luego, él lo supo.
 Tanto la amaba, tanto se amaban…que cuando había viento, 
salían a un cercano claro del bosque
Allí, él la desnudaba con sumo cuidado y mucho mimo 
luego, de pura seda, 
la ceñía un corsé a su frágil cuerpo y la hacía volar con maestría.
 Y la elevabaaaa…
 mientras ella entre espasmos de gozo le grita: ¡ Te quieroooo…!


13.4.22

Grupo Juevero: Soñar despiertos

 

Mag este jueves 14 de Abril, nos invita a una ensoñación ,

a soñar despiertos, para lo que he escrito

esta entrada, que espero os guste




Cuando despertó: el dinosaurio todavía estaba allí

Temblaba la luz de la vela, Lisette se encontraba arrodillada apoyando sus brazos sobre la mesa, la mirada perdida en la llama. Vestía un blanco vestido de puro lino, sin hombreras. Atardecía el sol había desaparecido entre las montañas piamontesas Lisette absorta con la llama de colores cambiantes y formas caprichosas que la más leve brisa la hacía bailar.  Lisette sabía a mar Mediterráneo, todo su cuerpo era puro Mediterráneo.

La puerta de la habitación crujió cuando entré. Me acerqué hasta la vela, puse mi mano encima de la llama, aguantando hasta que casi mi piel huele a quemado. Voy a la ventana y sujeto con firmeza los barrotes, hasta que mis nudillos quedan pálidos sin sangre... Lisette pasaba la mano por la llama y ésta casi permanecía inmóvil.  Podría ser un juego si no fuera por lo dramático de la situación; aunque ella no se sentía mal, ni desolada, ni frustrada, quizás sola. Tantos veces la había acompañado en mil viajes al cielo y al infierno, tantos atardeceres como este le había contado cuentos sobre amores y amantes eternos...

Ella seguía jugando con la llama, no se giró a ver que hacía en la ventana; de hecho, ya lo sabía. Se levantó y se dirigió al fondo de la habitación donde había un piano de pared, ese en el que ella arrancaba las notas de Nefeli. Pasó los dedos por encima las teclas, sin presionarlas, sin hacer ruido. Se sentó en la banqueta. Los pies separados, las rodillas juntas, y sobre éstas, apoyados los brazos, tal y como él la había pintado.  

Sus ojos de nácar, seguían concentrados en la llama. Empezaron a hacerse audible una taranta con los acordes tristes de un laúd y una guitarra, el sonido iba aumentando poco a poco, a pasos de procesión fúnebre. Salí de la habitación manteniendo el silencio. Cuando me encontraba en la puerta, retrocedí sobre mis paso hasta la altura del piano. Cerré la tapa, luego introduje la llave en el bocallave, y la giré hasta el final. Saqué la llave y no la guardé en el bolsillo, la mantuve en mi mano apretada. 
Lisette se asomó entonces a la ventana, vio a unas veinte personas cargadas, algunos con velas, otros con instrumentos. Cuatro de ellos, sostenían una camilla sobre la que yacía el cuerpo sin vida de Lisette. Se veía a sí misma preciosa, con el vestido de lino blanco sin hombrerasSobre su cabeza le habían colocado una guirnalda de flores amarillas y blancas, que se entrelazaban con laurel

Aunque ya sin alma, el cuerpo de Lisette irradiaba esa hermosura que siempre le había caracterizado, unos labios carnosos, una nariz delicada ligeramente levantada, y esos pómulos de porcelana. ... Aparecí, por la puerta de la casa, y me acerqué al cuerpo, le cogí la mano y dejé en ella la llave. Entonces sí, Lisette lloró. 

Ambos sabíamos, que íbamos a reencarnarnos en otros cuerpos y darnos una oportunidad, otra vez...









6.4.22

Encuentro Juevero: " Uno de diez "

 

Myriam nos da el pie a elegir entre diez propuestas  a cuál más interesante

Me he inclinado por la número nueve:

 "Cuando llegó vio unos furgones policiales en el exterior del estadio, pero no parecía haber nadie saliendo o entrando".










Caminaba lentamente por la calle, una persistente lluvia cada vez la empapaba más su larga cabellera. No parecía que la importara, absorta en sus pensamientos no la sentía 

Cuando llegó vio unos furgones policiales en el exterior del estadio, pero no parecía haber nadie saliendo o entrando"... Abrió su portal y subió rápidamente. Buscó las llaves, abrió la puerta y entró. 
Se dirigió a la cocina, puso agua al fuego para hacer un té. 
Entonces fue cuando notó que estaba empapada. 
En el baño se duchó con. Se puso un grueso albornoz y se enrolló una toalla en su cabeza. 
Volvió a la cocina y apagó el fuego. 
Se sentó y esperó que se enfriase el té. 
Poco a poco su cuerpo fue entrando en calor,  
sus pensamientos reincidentes continuaban en la oficina . Pensaba en la última imagen que había visto en la pantalla del ordenador. Su mente no era capaz de procesarla

Ella tan metódica, tan racional no daba crédito. Se dirigió a su portátil, le encendió. Abrió la página web del diario donde había leído la noticia 

Otra vez la misma fotografía, su fotografía, se fijó bien entre los allí asistentes. Llantos, dolor sincero entre sus amigos, (estaban casi todos ahí) y gente desconocida que se sumó al dolor extremo. 
Era ella misma, en el suelo, entre un charco de sangre. 
Al fondo se veía a la policía que esposaba a un joven  que no conocía de nada. Era el conductor que ebrio, la había atropellado subiéndose a la acera con su vehículo descontrolado. 

¡Un momento, la fecha de la noticia está borrosa!. 
Será mejor que baje al kiosco a comprar otro diario, así me reiré de mis absurdos miedos. 
...
...
Una frenada extrema y un golpe seco, fue lo último que sintió.