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11.10.19

Mis Viernes: Sura de Petra




" Dulce agonía "
TINTAS

حارس الكنز  ( El Tesoro )

                                                                                        
 "Y labraban sus casas en las montañas, creyéndose seguros”. 
            CORAN- Sura XV o Sura de Petra


Regresa la paz cuando el bullicio termina
Me llamo  حارس الكنز   Jazneh Fairum –  "Vigilante del tesoro"
Mi tiempo, no tiene medida
He paseado mi sombra por las sombras de Petra más años que granos de arena hay en los desiertos.
Sentaos, os serviré té, usar la jofaina para lavaros las manos, amigos míos. 
Ya hierve el agua y  lavé sus impurezas, dejaré que hierva para que su sabor sea fuerte, como la vida.
Soy espíritu y provengo de UR, donde la desidia y el abandono  cegó de arena la presa que proveía de agua a la ciudad. 
Las caravanas con incienso o mirra se desviaron al norte, eso fue la muerte de UR.
Los más audaces abandonaron la ciudad de Ur, para fundar Petra, entre las piedras.
Cavaron canales y aljibes enterrados en la arena  con forma de gotas , 
con su boca de entrada muy estrecha para evitar la evaporación.
Pero volvamos a Petra…
Hace no tantos años, llegaron hasta aquí, procedente del Piamonte una joven de oro y lapislázuli.  
Vino de turista a Jordania, era la época que Petra era una desconocida para la mayoría de las personas. 
Hamman la sedujo desde el principio, y fue que  allí la hablaron de Petra.
"Dice el profeta, que un espíritu puro todo lo impregna
que deja su luz, sus vibraciones hasta en las piedras
para siempre…"
يقول النبي, أنّ كحول صافية كلّ [إيمبرغ] 
 أنّ يترك ضوءه, إهتزازه حتّى في أحجار
 ل دائما…




Lisette  ( era su nombre ) se quedó a vivir su sueño, 
lo decidió la noche que durmió en el desierto. 
Quedó impregnada de paz se sintió parte del universo
todo tenía vida en la más grande de las oscuridades
la arena se movía mecida por la brisa las estrellas parpadeaban.

Lisette comenzó una nueva vida, se olvidó lo su tierra montañosa y verde, para amar con locura los llanos los ocres y los suaves colores 
que regalaban flores al amanecer
 Las recogía y reponía los violeteros de l ‘Avenue des Rois Así se ganaba la vida
fue que un día la conocí
Primero su sombra proyectada hacia la sala hipóstila
luego como flotando, solitaria, maravillada por lo que contemplaba
 Pasaba su mano tocando cada piedra, impregnándolas de su esencia
Por primera vez en mi vida noté unas vibraciones que perturbaron todo mi ser
Quise poseer un ser, tenerle para mí, ser su compañero en mi eternidad
Sople mi brisa hacia ella
la vi vibrar en consonancia a mí.
 Por primera vez en miles de años, me hice visible a un mortal
Me sonrió
Al-lha es grande! , oyó mis súplicas
 Hoy Lisette y yo vivimos felices …entre las piedras de Petra
Puros espíritus
guardianes del mejor tesoro:
nuestro amor

2 comentarios:

  1. Qué bonitoooooo!!
    Además hoy está escrito tan lírico como debe de ser Petra.Es pura poesía,puro color de una puesta de sol ;arenas cristalizadas de rocas que irradian sus brillos y dan el toque de eternidad a los besos,al amor para siempre
    Mi padre siempre me hablaba de Petra y se quedó sin conocerla,pero era pasión lo que sentía por ese lugar
    Gracias por traerlo hoy a tus "cuentos"
    Me ha encantado
    Besucos

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  2. "un espíritu puro, todo lo impregna..." qué bello pensamiento, Rodolfo, perfecto para enmarcar la historia que tan bien nos cuentas, ambientadas en la legendaria Petra, que me encantaría alguna vez recorrer. Un abrazo

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