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4.10.19

Mis Viernes: Los tres símbolos imperiales de japón



bébeme 


Dudo de mi cordura o si todo fue un sueño del que no pude despertar
Lo que fuere dejó su huella en mí.

Llovía, era una lluvia generosa, fina, sin agresividad, que empapaba hasta los huesos . No entendía que hacía en medio de un lugar selvático rodeado de grandes árboles que apenas dejaban ver las nubes, que apenas dejaban ver sus copas; me abría paso entre la maleza, nervioso y angustiado por lo inhóspito del lugar. Caí al tropezar con alguna raíz. Presa de pánico comencé correr , no sabía si trazaba círculos  o me evadía en líneas trayectorias complejas. 


Inexplicablemente me encontré ante un claro en la vegetación. Un lugar de ensueño, lleno de decenas de pequeños templos
En su centro un templo de madera de numerosos tejados superpuestos a diferentes aguas. Sólo tenía paredes al lado norte y al lado sur.  Corrí a refugiarme de la lluvia.
Era de madera olorosa y rojiza de Ciprés, símbolo de la eternidad.
Ya instalado mire al lado esta sin paredes del templo. Vi un brillo avanzando, se posó sobre mis ojos deslumbrándome
Me aturdió al principio, cegándome, luego comencé a tener una visión en mi mente, lo que iba supuestamente imaginado, lo veía con la calidad de una visión sensitiva.


Vi a el dios japonés Susanoo, cómo descendía del cielo, yo, era testigo mudo del acontecimiento 
El dios encontró a un anciano que se dirigía a Izumo para entregar el tributo de una doncella virgen a el monstruo Orochi, dragón maléfico de ocho cabezas 
La doncella que debía entregar era sacerdotisa de la diosa del arroz Kushinada-hime.
Susanoo se enamoró de la doncella, y propuso al anciano esposarse con ella a cambio de librar al reino de las tropelías del monstruo Orochi.

El dios llenó ocho barriles con sake y los colocó cerca de la cueva donde dormitaba la bestia. Al despertar y presa de una gran sed, cada cabeza se dio un recaudo de su correspondiente barril de sake
Una vez embriagada la bestia, Susanoo, cortó una por una de certeros tajos, las ocho cabezas.
Hecho lo cuál, abrió la cola de la bestia y recogió la espada Kusanagi (El Valor), la joya Magatama ( La Benevolencia), y el Espejo Sagrado (la Sabiduría), que justo era el que me estaba haciendo " ver " esta historia cierta de los orígenes del Imperio del Sol y los tres atributos Imperiales.


Luego de ser testigo mudo de un hecho celestial, aturdido, salí del templo de madera rojiza olorosa de Ciprés, y regresé sobre mis pasos. Cinco pasos por delante de mi andar se abrían las matas para cinco pasos tras míos volverse  a cerrar sellando el camino al lugar de los Templos Invisible
Y es ahora al paso de muchos años de aquel suceso que me atrevo a hablar de él y entender que en muchas culturas la entrega de jóvenes mujeres a dragones, monstruos o invasores fue una constante en todas ellas y que siempre acabaron librando a los pueblos de tal humillación y villanía.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado :-)

4 comentarios:

  1. Hoy en día es difícil de entender las barbaridades que se han cometido en esas culturas, puedo hasta llegar a intentar comprender que, por su ignorancia, cualquier fenómeno natural lo interpretasen como una venganza de sus dioses y siendo supersticiosos como eran, creyesen que ofreciendo sacrificios humanos aplacasen así la ira de monstruos y divinidades.
    Pero hoy en día, que la mayoría de la gente tiene acceso a poder leer y escribir, siguen existiendo culturas que rayan en el fanatismo y la mujer es el chivo expiatorio.
    Me ha gustado tu sueño porque lo he leído tranquila y en mi casa, pero si llego a ser yo la protagonista, todavía estoy corriendo y no he parado. ¡Qué pánico!
    Cariños y buen fin de semana.
    Kasioles

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  2. Vengo a leer tus cuentos porque me encantan ,y ya nadie me cuenta cuentos(sonrisa pero es así)
    Al entrar en tu cuento se huele el perfume de todo paisaje que pintas.Se abre paso el paraiso de la historia ,de los sueños,de los monstruos y las monstruosidades,de la belleza y también en este caso de los sacrificios
    Mejor que hayan pasado. Pero no así los cuentos
    Son mi debilidad.ya lo sabes
    Gracias por este último!!
    Besucos amiguco y feliz finde

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  3. El Valor, La Benevolencia y la Sabiduría. Invaluables joyas que sólo los más sabios aprecian hoy, lamentablemente. Sobre el hecho de ofrendar jóvenes bellas a los dioses y a los monstruos, qué decir... es larga la trayectoria del machismo en todas las culturas.
    Un abrazo!

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  4. Vas leyendo y te vas metiendo en la historia, la vives y eso es algo bueno, muy bueno. Subrayar ese Valor, esa Benevolencia y esa Sabiduría, que no falte en las épicas historias.
    Un abrazo :)

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