Vistas de página en total

10.1.20

Mis Viernes: Historia a orillas del rio Tiétar

" Vista del Tintar seco, desde la Puente Nueva a la Puente vieja "
Tintas sobre cartulina 50 x 50



Un olor evoca, un color estimula, un sonido translada en el tiempo, unas palabras depende cómo se oigan, marcan de por vida.

Mi abuelo Javier un verano en Gredos junto al río Tiétar me contó un suceso importante para él:


- " La primera vez que estuve en Estanbul, fue hace veinte años. Fue unas vacaciones muy programadas
Nada dejé improvisado: La Mezquita Azul, el Gran Bazar, Topkapi, La Torre de Gálata, la gran Cisterna. el Bósforo, el cuerno de oro…
Había dudado mucho en la elección del hotel adecuado. Me debatía entre la comodidad y pulcritud de lo moderno, o la tradición más cercana a sus esencias.
Finalmente me incliné por el Peral Palace Hotel.
Se construyó para alojar a los pasajeros que en los años 1880-1890, llegaban a Estambul, desde París, a través del romántico " Oriente Express ".
( En ese hotel Agatha Christie situó su novela "Asesinato en el Orient Express" ).
Ya la primera noche que pasé en él, dormí agitado. No conciliaba bien el sueño, no eran pesadillas,  mi nombre era repetido con una voz muy dulce.
Al día siguiente comprobé que todo lo que se dice del Gran Bazar o del Bazar de las Especias, es poco. Tiendas de ensueño, oro, alfombras, y sobre todo especias. Jamás mi olfato volverá a tener una orgía de olores como los sentidos allí.
Pasé un instante a una tienda de artículos de piel. Me pareció sentirla antes de verla. Se probabas unas sandalias de fino cuero. 
La escueta minifalda no podía ocultar tus bonitas piernas 
Y llegó la segunda noche. Abrí las hojas del balcón.
El Bósforo era un cielo caído, repleto de luces  sobre sus aguas .

La brisa traía olores a hierba mojada. Necesitaba dormir, caí rendido en seguida.  

En mi sueño….supongo, me desperté.
Sentada en el borde de la cama 
Era bellísima. El pelo en media melena, la sonrisa en toda su cara, y una voz tan dulce como cuando jugaba a buscarte entre los fardos de heno en la casona de campo.
Me dijo :"Javier, cuida de ella, prométemelo. Soy su madre,  Yo me ire pronto".
 Sentía paz, y producía confianza la visión de la mujer.
"Te doy mi palabra que así va a ser, por muy lejos que esté cuidaré de ella "

La jornada del segundo día fue tan agitada como el primero.
Visité Topkapi y sus tesoros. Te volví a ver, estabas con dos amigas viendo las estancias privadas de la Sultana.

Me acerqué 

¡"Hola !" la dije. " Aún no me conoces pero prometí cuidar de ti toda tu vida "
                                     " ¿ Javier….?" dijo

Así es nieto, como ocurrió, tal y como te cuento esta historia
         

No hay comentarios:

Publicar un comentario