Vistas de página en total

9.10.20

Mis Viernes: Pegaso

 




¿Dónde estás ? Decía tu mamá a sabiendas que tus risas te delataban de lo alto de los fardos de heno del pajar
¡Aquí... mamá, aquí.!

¿Dónde, no te veo?  
Ven, te contaré un cuento nuevo. 


Y tú bajabas, te sentabas a sus pies y tu mamá comenzaba a contarte el cuento: De niña en uno de nuestros viajes el Genio de la lámpara ese que de daría tres deseos de mayor, me llevó a un lugar que no recuerdo como se llamaba, un sitio muy triste. Toboganes oxidados, columpios rotos, era un antiguo circo con las telas desgarradas, resto de lo que un día debió ser un circo maravilloso, lleno de colorido un cartel anunciaba la actuación de " Chocolate "

Proseguiste contándome la historia: Agarré la mano del Genio con miedo  y ver el polvo estelar del Genio recorrer sus venas me tranquilizaba 

Entonces le vi. Respiré y apreté más fuerte su mano. Le vi, y con esa mirada le quise como nadie le había querido en su vida,

Allí estaba el viejo caballo blanco. Lleno de arrugas elevado groseramente del suelo amarrado a una gran bola de acero
Entonces supe que Genio me había llevado allí, que íbamos a rescatar a ese caballo. Me llené de tanta emoción que las mejillas me dolían de la sonrisa. 

Se llama Pegaso, Pegaso Blanco, Dijo Genio y yo le miré. La chistera le tapaba los ojos
¿ Podré dormir algún día con él ? pregunté llena de emoción
No nos lo vamos a llevar el destino le tiene un gran papel. Fue la primera vez que me rompieron el corazón. Nunca había llorado tanto y tan sentido
Genio me agarró la mano antes de que saliera corriendo y me abrazó, intentando que no me rompiera
Yo lloraba y lloraba.  Quería salvar a Pegaso.  Leerle cuentos y taparle con una manta. Pero Genio no me dejó y aunque fue la primera vez que me enfadé con él y no le hablé durante un año exactoUn día me explicó por qué, y lo entendí

Cuando volví a buscarle, Pegaso se había convertido en una constelación y podía oír su risa y olisquear su felicidad allá en lo alto del cielo entre otras constelaciones

6.10.20

" El Bicho "

 




Soy Rodolfo Fontán, tengo una flor en el ojal de mi americana: un crisantemo blanco. Me pinto la boca con un trueno y al cerrar los ojos las pestañas se me enredan
Anoche supe que voy a morir de todo lo que me mata: Aguantaré la respiración y expulsaré el aire cuando no aguante más.

El " Bicho" todo lo invade, nos sitia se mete en los telediarios y seca nuestra alma

Hay noches, cuando se apagan las luces de la ciudad, me quedo tendido en la cama con los ojos abiertos
Y…vienen por centenares vecinos y amigos a pedirme que los cierre, que ningún habitante de la ciudad puede dormir

En las largas noches de vigilia, me siento acompañado en la lejanía  de Braulia Hernández ( filóloga y poetisa), viuda de Pedro Espinel ( banderillero y trompetista), que mata su insomnio planchando la ropa. Braulia aún moja la ropa salpicándola, usando su mano como si fuera un guisopo  mientras su mente se baña de las noches de sexo pasadas con su difunto Sr. Espinel antes de cada corrida

Me asomo por la ventana, la abro ventilo la casa y me invaden imágenes negras, humedades de calles, olores de silencio y miedo
Y me vuelvo a sacar del blanco papel, imágenes ayudado por mi rotring que estaban, de siempre ahí. Parca recorre las calles de las ciudades montada en un jaco negro

Oigo de nuevo la música triste del piano de Juji entre aquel silencio que todo lo invade, de la intensa soledad que todo lo llena
La culpa de mis errores,  me envuelven como  un sudario
Frenético descargo mi ansiedad sobre el papel culpable de todo lo malo dibujo en negro sobre blanco.


Es el momento entonces de ir a la mesita de noche, y echar mano de aquellas pastillas que siempre han estado ahí y es cuando disueltos en agua, suena Nefeli en el lector de CDs y  risas en mi mente.

Sonrio y cierro los ojos Esta noche dormiré tranquilo.  Al "bicho" por hoy no le intereso

2.10.20

Mis viernes: Paseo por Utopía

Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar 
(Eduardo galeano) 


Ayer me sumergí por segunda vez en Utopía, la Ciudad Invisible. La primera vez que lo hice, pensé que estaba soñando, que todo era un efecto mental. Entré en un torbellino indefinido, arrastrado por una fuerza de la que era incapaz de oponerme. 
Aparecí en otra dimensión, no se si de espacio o de tiempo, o de todas juntas. Entré en el verde lujurioso de una selva fantástica, donde el canto de pájaros, ruidos de pequeños mamiferos marcando territorio me rodeaban. La humedad pegaba mi ropa a mi piel. entreabrí unas plantas con el brazo, y ahi la vi.

La Ciudad Invisible era sin duda UTOPIA. La tan buscada y deseada ciudad perfecta de Tomás Moro y Milton. Se recortaba majestuosa contra el cielo, toda ella rodeada de vegetación. No se veia humanos ni ser vivo alguno. Limpia, olia a aire fresco a tierra mojada. Las calles relucían de expléndidas en su armonia y belleza 
Estaba aturdido, era algo tan sorprendente, que encontramelo asi, de improviso: comercios, galerias, bocas de metros. Todo era perfecta armonía. El sol calentaba la calle, una brizna de brisa ponía la temperatura justa. Nadie por las calles, ni animal, ni humano 

 Me senté a poner mis ideas en orden, cerre los ojos, y entonces ocurrió: Pensar en alguno de mis amigos era traerlos a la Ciudad Invisible. Quedé tremendamente sorprendido, pero era asi. ¡ Yo tenia la potestad de hacerlo ! 
Alli comenzaron a aparecer bulliciosos, mis compañeros de estudios, cada uno de ellos aparecía congelado en la edad en la que le compartí. Novietas que casi me habia olvidado de ellas, adolescentes, de increibles minifaldas. Hermosas, tan hermosa como la vida lo es con la adolescencia,  mi amiga italiana, de Dublin. De aquí de allí que dejaron una impronta mi. 
Y me sentía bien, por que las personas que quería de este mundo, iban a poco poblando la calle entorno mio, materializadas según mi mente les iba reclamando …. 

 Alguien dijo ¿ y tú eres Simbad?, te crei más interesante, ahora que te veo 
A mi me pareca mas bajito, dijo otra voz
Yo creia que era rubio sugirio otra …. 
Tal y como me vi incurso en la llegada a la ciudad invisible sin previa preparación. desapareci de élla y con ella mi visión. 
Todo me asustaba Ayer, cuando volvi a entrar en la Ciudad Invisible, lo hice sin ropa ni disfraz 
Mis amigos seguian alli. Yo no era el lapso de unión entre ellos, por que no les hacia falta para nada sólo fui el Instrumento que hizo real que ellos poblaran la maravillosa Ciudad Invisible. Se habian organizado, tenian tantas cosas en comun que yo que me habia sentido su dios, por traerlos hasta aqui, quede aliviado de no serles necesario para nada 
Y entonces sonreí, por que me sentí uno más de los pobladores de Utopía, uno entre tantos. Nunca quise, pensé, ser diferente, cuando mi preocupación es ser uno más. 

Hoy ya se que la Ciudad Invisible nos une, más allá de un espacio físico, por que Utopía está en nuestras mentes, y por mucho que intentemos plasmarla en el mundo real, la Ciudad Invisible nos esquivará. Ahora se que existe, que cada uno de vosotros es feliz alli,  por que en ella, las malas artes, las envidias, los desplantes y las malas contestaciones no tienen lugar. 
Regreso sobre mis pasos dejando que la maleza que protege Utopía, la cubra para seguir oculta en medio de la jungla y por que se, cuál es el camino de regreso hacia ella, donde todos podemos encontrar un rincón común donde sonreír .

PD.:  Participo que tengo el honor de vivir en una ciudad de libertades ciudadanas, de respeto entre cada uno de los que estamos en ella, aquí no se pregunta a nadie por su procedencia, afinidad política o religiosa, es más estar en Madrid es ser madrileño. 
¡ Fuerza Madrid !

25.9.20

Mis Viernes: Planta 11, habitación 1107


.............

..............


Habitación 1107, del hospital Ramón y Cajal
Iñigo y yo, somos amigos desde que teníamos meses.
Intercambiábamos chupetes o papillas de frutas después del baño.
Pero eso es otra historia.
Recuerdo que era miércoles, como hoy, al salir de trabajar en la tarde, me acerqué para verle y llevarle unas revistas.
Entre en los ascensores del ala izquierda, Excepcionalmente no había nadie en el hall
sólo un raro silencio que todo lo envolvía.
El ascensor paró en la planta primera, una ráfaga ligera y fresca antecedió a una chica joven, que vestía el clásico pijama azul del centro, entró a compartir conmigo el ascensor.
Me preguntó: "A que plantas vas?
A la Once.
Bueno, tenemos tiempo "
La mire desconcertado
Desabrochó su chaqueta del pijama y deshizo el nudo de su pantalón
Por discreción , hago una pausa en el relato, y me salto los siguientes veinte minutos... bueno puede que fueran menos minutos.
Después aún agitado, la pregunté :" Ni sé cómo te llamas?"
me tomo mi mano derecha, besó su dorso, y en voz baja, me dijo:
"Sabías qué en esa planta, justo la once, murió una chica?
Dicen unos que si fue un fallo del anestesista, otros, que una distracción mortal, al inyectarla demasía de suero…."
El sonido de la campanilla anunciando la planta once, rompió el momento
Se giró, me besó y salió de la cabina del ascensor.
Quedé paralizado ante su belleza y elegancia de andares
Y antes que pudiera reaccionar, la vi salir y atravesar las paredes  del pasillo justo enfrente mío.

18.9.20

Mis Viernes: El Hormiguero

 




                                                                          Cigarras



Un día las hormigas científicas del hormiguero inventan el vegetal artificial. 
Es una papilla fría y con sabor a bicarbonato sódico y ladrillo rojo. Pero al menos las libera de la necesidad de salir fuera de los hormigueros para recoger  vegetales naturales. Así se salvan de las amenazas del  fuego, del veneno de las nubes insecticidas.

Ahora el número de las hormigas tiende constantemente a crecer, al cabo de un tiempo hay tantas hormigas bajo tierra que es preciso ampliar los hormigueros. 
Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. 
Para evitar confusiones posibles, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. 
Se suceden las generaciones en esta sociedad en expansión. 

Como jamás han salido de los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de pensar que el universo es el Gran Hormiguero 

Pero cierta vez una hormiga más atrevida e inteligente se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una tenue luz , unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. 
Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. 

Ve el día, el sol, el cielo, las nubes. 
Ve un jardín. 
Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. 
Ve una rosa amarilla. 
Todos sus instintos despiertan bruscamente.

Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. 


Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto: 


"¡ Arriba...luz...jardín...hojas...verde...colores...flores...!" 

Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante
Creen que la hormiga ha enloquecido y la matan."

.

13.9.20

Aquella habitación con ventana

 

                                                   " Al otro lado de la ventana "

                                                          puntillismo tinta china

         


Recuerdo que mi habitación era enorme con una ventana que daba a un patio de vecinos. 

Se podía conocer la vida de mucha gente,  escuchar la radio  de varios pisos a la vez, saber por el olor lo que comían, cuándo estaban tristes y cuándo felices, quién llegaba en el piso de arriba y quién se iba dando un portazo.

En mi habitación, sobre un colchón de muelles, inventé travesías a bordo de una canoa y mis padres  solía estar siempre a punto de ser devorados por  cocodrilos. 

Debajo de las sábanas soplaban tifones y siempre era gruta hermética donde si estabas en silencio los monstruos no te encontraban 

Mi habitación tenía el suelo de baldosas formando un ajedrezado de color blanquecino y rojizo desvaído, con una cenefa perimetral marrón.


Algunas de las baldosas se movían y siempre la pisabas por mucho que la evitaras. 
Desde la cama y con la fría luz del fluorescente de la cocina mis ojos veían figuras espantosas dibujadas en el suelo y no me dejaban dormir.
Las paredes de mi habitación se llenaron de fotografías  de grupos de cantantes. Una estantería con libros de texto, cuadernos y cajas de juguetes

La ventana que daba a un patio interior. De día, y a pesar de tener enrollada la persiana de tablillas de madera verde oscuro, apenas si entraban la luz y el aire. 
Ana vivía en el 2º C y yo en el 2º A, su dormitorio coincidía justo enfrente del mio
Comenzamos a hablarnos cuando ella puso un lector de Cds en su dormitorio sobre una mesa baja de formica y allí giraba el CD de Madonna. Hora tras hora, "Human Nature" a tres voces. La suya más la de Ana y la mía
Pasó el tiempo se arrancó el papel pintado y las paredes de mi habitación fueron blancas, de un blanco que resaltaba los posters de chicas y del Real Madrid 
En agosto de ese mismo año Ana y yo estábamos enamorados . Su ventana estaba frente a la mía  a nueve metros de distancia. 
A pesar de las luces apagadas esa noche pude ver sus pechos al aire, levantada la camiseta de algodón blanca


Cuando uno se marcha de una casa para ir a vivir a otra nueva  debe dejar intacta su habitación por si quiere volver algún día a saber quién fue, más allá de su recuerdo.

Son las nueve de la mañana  y esa es la hora de los olores penetrantes.
He entrado en la que un día fue mi casa de manera clandestina. Una constructora la compró para levantar pisos más pequeños, sin patios de vecinos, ni calle de suelo de arena donde poder jugar 

Hoy es un piso en obras, lleno de  albañiles, pintores  fontaneros y carpinteros. Nadie me pregunta quién soy.
Recorro con la mano por las paredes de mi habitación y allí está el agujero que hizo mi uña noche tras noche mientras pensaba en no me acuerdo qué, mientras imaginaba quién sería. 

No hay en ese pequeño hoyo ninguna pista, ninguna referencia a quién soy.
Ya no hay nadie en la ventana de enfrente, ninguna querida Ana que me enseñe los pechos una noche cualquiera


Observo las baldosas y cuento desde la puerta tres pasos y medio hasta llegar al lugar preciso. Se siguen moviendo la misma baldosa de siempre. 
Pienso en la fuerza del tiempo, tan devastadora. Y sin embargo, no ha podido conmigo, "Eppur si muove". Todo existió y sigue existiendo.


"-Busca a alguien -?, me pregunta un hombre joven y con acento extranjero.
Le digo que sí, que estoy buscando a alguien y me mira esperando más palabras. 


Pero ya no hacen falta

10.9.20

Encuentro jueveros

Hoy monstruos
Dirige Mónica





Hoy contaré una historia cierta que por tradición familiar ha llegado hasta mi. 
Lugar : Gredos una aldea en pleno medievo:

El populacho enardecido lleva en sacrificio a la guapa doncella virgen ( eso creen ellos )  como manda la tradición. Este año ha sido seco y amenaza la hambruna.
Dejan a la joven atada a la estaca del sacrificio frente a cueva del monstruo y parten  de regreso con cánticos a sus casas.
Esta noche la borrachera será colectiva

Desgarradas las ropas, desencajada la cara por el pánico, la joven forcejea y suelta una mano. Aún sigue trabada cuando escucha un estruendo.
El dragón es cuatro veces más grande que la cueva que le cobija. Su piel cubierta de escamas a colores como mosaicos de Gaudí
Doble fila de afilados cuchillos por dientes, unas fauces terribles babeares ojos amarillos 
Aliento sulfuroso que apesta, dedos armados de garfios más duros que el acero. Olfatea

Se acerca a la joven que forcejea con sus cuerdas, hasta desatarse por completo.
El dragón olisquea a la doncella
Olisquea sus cabellos, olisquea entre sus muslos, olisquea sus pechos, luego la dirige una mirada inapetente, y dándose la vuelta regresa a la cueva.

La joven dolida por el desprecio, patalea y le insulta ¡ Eeeeeeh dragón, pedazo de animal,  cuál es tu tipo de mujer...!
La joven regresa a la aldea y sin que nadie la vea.  Allí todos están ya borrachos después de la orgía
Carga un carro con lechugas, tomates, pepinos y cebollas. Lo sazona, y es generosa con el aceite, unas gotas de vinagre de Módena y cinco litros del más poderoso veneno
Con esta ensalada, se dirige a la cueva para dar debida satisfacción al dragón...

Lamento amigos terminar esta historia así, pero ya los dragones devoradores se terminaron junto a las doncellas vírgenes

Ahora los pocos que quedan, son veganos

.

3.9.20

Me tomo un descanso ( de tres días ) :-)



Blogger hace cambios, es su plataforma... personalmente no estoy de acuerdo en casi NADA de sus nuevas propuestas y en contra de  las SUPRESIONES que lleva a cabo con respecto a la anterior.
No es nada personal, habéis sido muy cercanos y amables durante años leyéndome y dándome la 
posibilidad de leeros.
Siempre cerca de vosotros
Gracias

2.9.20

Pigmalión

Simbad pescando nubes

Acrílico sobre lienzo



Os narraré una historia familiar que conservamos  por trasmisión oral de generación en generación.Sentaos, el cuentacuentos os lo va a narrar:
Hace más de dos mil años, cuando Pericles gobernaba en el explendor en la Grecia antigua, cuando Atenas dominaba el mediterráneo conocido y las leyendas convivían con los humanos ocurrió algo que…


Atardecía en Atenas, el marino Simbad, descendió de su barca y con su torpe andar de marinero en tierra, se encaminó a la taberna de Thalon

El sol doraba los blancos, las sombras se pintaban en malvas.
Una parra cuajada ya de uvas dibujaba  sombras en el patio trasero de la taberna.
Dentro la oscuridad era garantía de fresco. Zumbidos de moscas sobre una mesa con restos de frutas
Tabernero dijo Simbad, quiero cama y cena.
Aceitunas negras, queso de cabra, y algo de guiso de cordero con patatas  fue la cena  Mucha  fruta para compensar las carencias de  ella en la navegación
La mañana nació de luces intensas. El blanco de los encalados hacia daño a la vista. Simbad se dirigió hacia la Acrópolis. En los alto se veía las obras del Partenón
Una vez en lo alto del monte, se dirigió a uno de los capataces  de las obras y le preguntó por Praxíteles.
Aquel, el de la túnica alba y la greca en oro, me dijo señalando, inconfundible entre varios.
Esperé a que despachara a la  gente y me presente: Praxíteles, soy viejo amigo de Pigmalión 
Pigmalión ?  bien…espera, termino y comemos juntos
Praxíteles  dirigía con maestría las obras no sólo de la Acrópolis si no la magnífica estatua de Palas Athenea que presidía y protegería la ciudad, dentro de la Acrópolis santuario elegido, daría paz y prosperidad a Atenas.
Oro para recubrir sus ropajes, y marfil para manos, pies y cara, haría de Palas Athenea la mas hermosa  y codiciada estatua  divina tallada por el hombre.
El inconfundible susurro de las moscas bajo la parra era  lo único que se oía en los silencio de nuestra conversación 
Berenjenas rellenas, mousaka, aceitunas negras y verdes, carnero asado, vino de Rodas y queso de cabra, todo un banquete en honor de nuestro común amigo Pigmalión
El me enseño todo lo que se, comenzó diciéndome Praxíletes. Fue su alumno preferido, me trasfirió su arte, pero lo más importante, me trasfirió su tesón y su amor por la escultura
El me enseñó a buscar en la piedra lo que según él, desde el principio de los tiempos estaba dentro: la estatua , que con nuestras manos seriamos capaces de sacar a la luz.
Un día me dijo: Praxiteles, he soñado con mi obra maestra, ella se me presentó en el sueño y me dijo Pigmalión dame vida y seré tuya…
Sera mi gran obra, si, será mi obra maestra para honra de los hombres los dioses
Y mi maestro presto comenzó a hacer los preparativos para ello. Se proporcionó de una gran carreta con 4 bueyes fuertes, y se fue a tierra de bárbaros, a las canteras de Carrara, donde nace el mármol blanco mas hermoso, el que tiene el grano mas prieto y mas duro.
Eligió de entre las cortas la mas perfecta Un gran bloque de 5 metros cúbicos que a duras penas los bueyes podían con él 
Un mes tardo en llegar a Atenas.
Mírale contémplale de él saldrá La Belleza, me dijo. Que nadie, incluso tú, me moleste hasta que mi obra no este terminada, me ordenó
Tres meses encerrado en su taller ; yo cada día retiraba los restos de su comida y le proporcionaba una nueva. Muchos  días ni tocaba el alimento
Su obra la cubría con paños según iba avanzando, pero a través de los movimientos  de los perfiles de la figura, se adivinaba una mujer
Una noche me desperté, algo turbaba mi sueño, y me fui a ver a mi maestro con su obra
cientos de lámparas de aceite llenaban el taller. La figura estaba al descubierto
Era sencillamente expléndida, tan real que parecía que se movía con el parpadero de las luces de las lamparillas de aceite
Mi maestro Pigmalión, lloraba agarrado a sus pies
Lloraba de impotencia, mientras le oía entre susurros rebelarse contra los hombres y contra los dioses
¡ Por qué me habéis hecho esto…! exclamaba, mis manos han creado mi ideal mis manos han quitado cada trozo sobrante en la piedra para que "ella" pudiera salir
y ahora…? Dioses no merezco la vida si mi obra, la que tanto he anhelado es incapaz de compartir los pocos años que quedan de mi vida…¡ Quitádmela esta misma noche ! exclamaba fuera de sí
¡ Mi maestro se había enamorado de su obra !
A la mañana siguiente, aparecí como si nada supiera y le dije: Maestro Pigmalión debe usted salir y ver a mas gente hágalo, por mí
Ya nada me interesa m dijo con la mirada ausente 


Esa noche los dioses se apiadaron de Pigmalión y en premio a su sinceridad le concedieron su deseo
Pigmalión se había quedado dormido abrazando los pies de la estatua
Se despertó asustado, estaba notando que la estatua tomaba calor,  se aparto y espantado desde el suelo aterrado casi era incapaz de moverse
La estatua comenzó a tomar movimientos y descendió de su pedestal, lenta elegantemente  bella, y le dijo:
No temáis mi señor, soy Musa,  su obra, a vos os debo la vida, y a los dioses el poder compartir con vos los días que os queden, mi amado señor


Hermosa historia, le interrumpí a Praxiteles ¿y que ocurrió después…?
Pigmalión  después de ésto, fue incapaz de crear obra escultorica alguna, y con sus ahorros se fueron a vivir al campo, viviendo bien, y trabajando la tierra.
¿ Y Pigmalión…? pregunté
¿ El maestro? el maestro yace bajo uno de los cipreses que hay junto a la Acrópolis.
Musa, cuando falleció me dijo que quería terminar sus días ahí, divisando Atenas, el mar y cerca de los dioses
Interesante historia le dije, muy interesante…

Y partio Simbad por éste nuestro mediterráneo, en su frágil barca de un solo palo y vela árabe. Quizás a seguir la ruta de Odiseus y su próxima aventura con Calypso

28.8.20

Mis Viernes: Sol y luna en los cielos


El descanso de Sol

Acrílico / Tintas 


En mi niñez, mi abuela Lorenza siempre me dormía contádome un cuento que, o leía de los clásicos o se los inventaba

Otras veces contaba hechos ciertos, como este que, élla por ser anciana había presenciado o alguien muy cercano la narró en su niñez
Mi abuela también fue niña alguna vez de eso hace ya…más años
Recuerdo que se sentaba en el borde de mi cama, entre susurros comenzaba su relato:

" Hace no muchos años, había tres amigos, pero muy  muy amigos
Uno era el Sol, otro el Agua y el tercero era la Luna, que además era novia de el Sol
Todos los días tanto Luna, como Sol, con puntualidad predecible, se pasaban a visitar a su amiga el Agua. 

El sol calentaba los dominios de Agua, con todos sus familiares: rios, lagos, océanos, peces, algas, ballenas…
Luna en sus vistas colgaba farolillos en Agua, y allí donde miraras veías titineos de plata de Luna iluminando la noche oscura, tiñendo de vida, el sueño de Agua

Un día Sol habló con Luna y dijo: Agua nunca nos ha visitado, y nosotros puntualmente cada día vamos a su casa
Sí, es cierto, asintió Luna
Hablaré con ella, entre mujeres sabemos decirnos las cosas con más tacto
Y asi, ese jueves Luna habló con Agua, sobre la visita que el siguiente sábado les haría en la casa común que Sol y Luna compartían.
Agua preocupada les advirtió
Mira que somos muchos… y no se si tienes un jardín tan grande como para recibirnos
No te preocupes, contestó Luna, hablaré con Sol y si es oportuno agrandaremos el jardín, el caso es que tú nos visites, al menos una vez nuestra casa
Y así fué
Sol extendió el jardin mucho por los cuatro puntos cardinales
y puso mesas con manteles de hilo por todas partes
Y dulces de leche argentino, natillas, arroz con leche y casadiellas asturianas, rositas  chonitas que son dulces de Guía canarios, choconines crocantines du rousillon catalanes y miles de delicias más

Y llegó el día en que Agua visita a Sol y Luna en su domicilio. Agua golpea con los nudillos la puerta: ¿"Se puede " ?
Pasa, pasa Agua
Agua contesta: ¡ Mira que somos muchos, no se si cabremos!
Venga mujer, he preparado un jardín en el que entraremos todos
Y Agua pasa, con sus rios, con sus lagos, con sus océanos, con sus peces, algas y ballenas
Hasta que el agua les llega a Sol y Luna a la altura de la cintura
Agua les repite: ¿ Seguro que quieres que entremos todos ?
Sol y Luna, como buenos anfitriones, afirman: Claro Luna….por supuesto, pasad, pasad…
Y pasararon
Ya cuando Sol y Luna estaban sentados en el tejado de su casa, atónitos viendo a Agua entrar y entrar en su jardin, cuando Agua llegaba casi al techo de la casa,les volvió a preguntar ¡ Mira que somos muchos y ya te lo advertí!No pasa nada, dijeron al unísono Sol y Luna, soltando una carcajada

Y es por eso que desde entonces Sol y  Luna, viven desde entonces en el cielo

P.D: El final de este cuento, me lo contó mi madre años después, por que yo…. me dormía felizmente antes que el agua lo invadiera todo

21.8.20

Mis viernes: El buen lobo


Pousada da Rainha Santa Isabel
Estremoz, Portugal



Un lunes cualquiera , paseaba por Asís  el Santo Francisco , el amigo de los animales 
-¡ Hermana abeja que laboriosa y ejemplar es tu vida! -y la abeja agradeció las palabras del santo 



Ese mismo día se le cruzó un lobo en su caminar
-Hermano lobo no eres feroz tu mantienes el equilibrio de las especies -
El lobo no comprendió nada. Pero se quedó pensativo: 
-¿ Un hombre que no me ataca diciendo que le mato sus ovejas? 
-¿Tan feroz soy ? 

¡ No ! dijo un ermitaño desde la entrada de su cueva: No lobo, no todos los hombres te creen malo
- Es horrible lo que piensan y escriben de mi los hombres – exclamó el lobo gimoteando. Pero acabo de cruzarme en Asís, con un hombre que decía lo que tú

Sería San Francisco de Asís, aseguró el ermitaño 
-¿Vive allí?, preguntó el lobo 
No, él esta en el cielo 
-¿En el cielo hay lobos? 
El ermitaño no contestó 
-¿Y tú que haces ahí, tan flacucho y malvestido? 
El ermitaño le dio toda clase de detalles, lo hacía para ganarse el cielo siendo bueno 
- Y cuando mueras ¿irás al cielo?-
preguntó el lobo conmovido, alegre de ir entendiendo la diferencia entre el bien y el mal. 
- Si fueras mártir, ¿irías al cielo? 
Si,
En el cielo están todos los mártires contestó el ermitaño. 
El lobo se le quedó mirando, húmedos los ojos, casi humanos. Recordó entonces sus mandíbulas, sus garras, sus colmillos poderosos, y de unos saltos devoró al ermitaño.
  
Al terminar se tendió en la entrada de la cueva, miró al cielo limpiamente y se sintió bueno por primera vez .



19.8.20

La mirada...



  Pingüi y dientes de león
Puntillismo de tinta china


Él sabía que sus ojos eran especiales: grandes, con pestañas que abanicaban el aire; sabía usar perfectamente esa mirada hipnótica tan suya


Desde niño supo que ese era su mayor atractivo. Conseguía lo que quería, simplemente con quedarse mirando fijamente a las personas. 
En el colegio se salvaba de los castigos. Bajaba la mirada al suelo y luego miraba al profesor de tal manera que quedaba sin aplicar el castigo. Ya en la adolescencia sus conquistas fueron interminables. Ninguna chica se le resistía.  Miraba a las chicas lentamente de abajo arriba y se paraba en sus ojos. Luego todo,  consistía en pedir o en tomar. 


Hasta ayer...


Mientras iba al trabajo en el tren de cercanías,  jugaba a inquietar a las viajeras. Las miraba y esbozaba una sonrisa. Siempre recibía otra por respuesta. Menos ayer
La chica se percató de su presencia,  pero ni le sonrió ni agachó la cabeza como las demás, es más: ni se inmutó. Hizo otro intento, pero la mirada de la chica iba al infinito, transpasándole como si fuera invisible.


En la siguiente estación, ella se ha bajado, un instante después lo hizo él. La ha seguido pero sus ojos, por primera vez se han perdido entre la multitud. Ese día se sintió ya para siempre, uno más. 
Nunca supo que esa chica llevaba un bastón blanco