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19.10.20

Khalil Gibran -1933-El Jardin del Profeta-

 






Ahora bien, durante siete días y siete noches ningún hombre se acercó al jardín, y Almustafá permaneció a solas; con sus recuerdos y su dolor; pues aún los que habían oído sus palabras con amor y paciencia le habían vuelto la espalda, en busca de otros días.
Sólo Karima acudió a verlo, envuelto el rostro en silencio, como en un velo; llevaba con ella una copa y un plato; bebida, y comida para la soledad y el hambre del profeta. 
Y una vez que dispuso las viandas ante él, Karima se alejó, en silencio.



Y Almustafá volvió a estar en compañía de los blancos chopos, cerca de la reja, y sentóse, mirando hacia el camino. 
Y al cabo de un rato percibió una nube de polvo que soplaba por el camino, y que parecía dirigirse hacia él, y de la nube de polvo surgieron los nueve discípulos del profeta, y ante ellos,
conduciéndolos, iba Karima.
Y Almustafá salió al encuentro del grupo, en el camino, y ellos traspusieron la reja, y todo estuvo bien, como si se hubiesen marchado apenas hacía una hora.
Los discípulos entraron y comieron con él, ante su mesa frugal, una vez que Karima hubo puesto sobre la mesa el pan y el pescado, y después de escanciar hasta la última gota de vino en las copas. 
Y al acabar de escanciar el vino, Karima pidió al Maestro:
"Dame tu venia para ir a la ciudad a conseguir más vino, y volver a llenar las copas, pues el vino se ha terminado".
Y comieron y bebieron, y se satisfacieron. Y luego, Almustafá habló con potente voz, profunda como el mar, y plena como la marea alta bajo la luna, y dijo:
"Amigos míos y compañeros de viaje: debemos separarnos este día.  
Durante largo tiempo hemos surcado los procelosos mares, y hemos subido a las más altas montañas, y hemos luchado con las tormentas. Hemos conocido el hambre, y también nos hemos sentado juntos en los banquetes de bodas. 
A menudo hemos estado desnudos, pero también hemos llevado vestiduras dignas de un rey. 
Ciertamente hemos viajado a tierras lejanas, pero ahora tenemos que separarnos. 
Juntos seguiréis vuestro camino, y solo emprenderé mi ruta.
Y aunque los mares y las vastas tierras nos separen, seguiremos siendo compañeros de viaje hacia la Montaña Santa. 
Pero antes de que nos marchemos por nuestros caminos separados, os daré la cosecha y lo mejor de mi corazón:
Id por vuestro camino cantando, pero que cada canto sea breve, pues sólo los cantos que mueren jóvenes en vuestros labios vivirán en los corazones humanos.
Decid una amable verdad en palabras breves, pero nunca digáis una fea verdad sin palabras...
Decid a la doncella cuya cabellera brilla al sol que es la hija de la mañana, pero, si miráis al ciego, no le digáis que es uno con la noche.
Escuchad al flautista como si estuviérais escuchando las armonías de avril, pero, si oís hablar al crítico y al buscador de faltas, sed sordos como vuestros propios huesos, y distantes como vuestra más lejana imaginación.
Amigos míos y amados míos, en vuestro camino encontraréis a. hombres con cuernos; dadles guirnaldas de laurel. 
Y a hombres con garras; dadles pétalos que les sirvan como dedos. Y a hombres con lenguas de serpiente; dadles miel, para que les sirva de palabras.
Sí; encontraréis a todos estos y a otros. Encontraréis al cojo que vende muletas, y al ciego que vende espejos. 
Y encontraréis a los hombres ricos mendigando a las puertas del Templo.
Al cojo, dadle vuestra agilidad; al ciego, vuestra visión; y procurad dar algo de vosotros al mendigo rico;
éste es el más necesitado de todos, pues ciertamente ningún hombre extenderá la mano pidiendo limosna, a menos que sea pobre, aunque tenga grandes posesiones.
Compañeros y amigos míos, os conjuro, por nuestro amor, a que seais incontables senderos que se crucen unos a otros en el desierto, donde transitan los leones y los conejos, y también los lobos y las.ovejas.
Y recordad esto de mí: No os enseño a dar, sino a recibir; no a negar, sino a ser plenos; no a ceder, sino a comprender, con la sonrisa en los labios.
No os enseño el silencio, sino una canción que se dice en voz baja.
Os enseño a reconocer a vuestro ego más vasto, que contiene y abarca a todos los hombres ".

Y se levantó de la mesa. 
Y fue directamente al jardín, y caminó bajo la sombra de los cipreses, mientras el día agonizaba. 
Y sus discípulos lo siguieron, a corta distancia, pues el corazón del profeta estaba apesadumbrado, y sus lenguas se pegaron al piso de lá boca.
Sólo Karima, una vez que levantó la mesa, se llegó hasta él, y le dijo:.
"Maestro, permite que prepare alimentos para mañana, y para vuestro viaje".
Y el profeta la miró con ojos que veían otros mundos, y dijo:
"Hermana mía bienamada, ya está hecho, desde el principio de los tiempos. El alimento y la bebida están preparados, para el día de mañana, así como para nuestro ayer y para nuestro ahora.
Me marcho, pero me marcho con una verdad aún no pronunciada; esa verdad que volverá a buscarme y a reunirme, aunque mis elementos estén dispersos en los silencios de la eternidad; y otra vez volveré ante vosotros; a hablaros con una voz nueva, nacida del corazón de esos silencios sin fronteras.
Y si hubiera algo de, belleza que no os hubiere declarado, entonces, una vez más seré llamado, incluso por mi propio nombre, Almustafá, y os daré una señal, para que sepáis que he vuelto a deciros lo que faltaba, pues Dios no me permitirá estar oculto a los hombres, ni que su palabra yazga oculta y encubierta en el abismo del corazón humano.
Viviré más allá de la muerte, y cantaré a vuestros oídos,
incluso cuando la vasta marejada me devuelva a la inmensa profundidad del mar.
Me sentaré a vuestra mesa, aunque ya no tenga un cuerpo, e iré con vosotros al campo, como espíritu invisible.
Llegaré a vuestros hogares y a vuestras chimeneas, como huésped no visto.
La muerte no cambia nada, sino las máscaras que cubren nuestros rostros.
El leñador seguirá siendo leñador, el labrador seguirá siendo labrador, y el que lanzó su canto al viento
también lo cantará a las Esferas que giran ".

Y los discípulos del profeta estaban inmóviles como piedras, y apesadumbrados en sus corazones, porque
él había dicho: "Me marcho." Pero ningún hombre extendió la mano para detener al maestro, ni nadie se atrevió a seguir sus pasos.
Y Almustafá salió del jardín de su madre, y sus pasas eran ligeros y silenciosos; y al cabo de un momento, como una hoja barrida por un fuerte viento, ya estaba muy lejos de ellos, y vieron una pálida luz que avanzaba hacia las alturas.

Y los nueve emprendieron su camino, pero la mujer permaneció todavía en pie al caer la noche, y vio cómo la luz del día y el crepúsculo se volvían una misma cosa; y consoló su desolación y su soledad con las palabras del :profeta: 
 
"Me marcho, pero si me marcho con una verdad aún no pronunciada, esa misma verdad me buscará y me reunirá, y otra vez volveré."

16.10.20

Mis Viernes : Siempre que se cierra una puerta se abre una ventana

Era de noche, Ella estaba sentada sobre una roca, limpiando sus últimas lágrimas. 

Ese era su bosque, en el que tantos sueños tejió y con el que tantos secretos comparte. Miró al cielo, es luna creciente, apenas iluminando las nubes. 
Pidió a la luna respuestas por su ruptura. Lejos se veías los relámpagos y comenzaba a oler a tierra mojada. 
 Cruzó los brazos por su pecho, abrigándose, una tiritera más nerviosa que de frío la recorrió. Estaba tan tensa que la dolían sus mandíbulas. Sentía ya calándola los huesos ese gélido frio nervioso. Algo la sobresaltó Puso todos sus sentidos en escuchar; eran pasos, si, sin duda Notó una mirada fija en su nuca, se giro y se sorprendió de lo que vió Una mirada unos preciosos ojos amarillos, brillantes de lobo,fija en sus pupilas La mirada era tanquila, daba paz. 

Ella se tranqulizó. Sonrió al lobo, y siguió acurrucada tiritando 
 " Pensé que saldrías corriendo al verme " dijo el lobo. "No temo a los lobos, por desgracia les conozco bien, fuí presa de uno " "Me interesa tu historia ", dijo lobo, sentándose sobre sus patas traseras, y dirigiendo sus orejas hacia 

Ella. "Mira lobo, estoy agotada, no soy yo, no se quién soy, asi que por favor, vete a buscar a otra Caperucita " " Si no te importa te llamaré Alejandra, dijo el lobo, suena bien y es apropiado para tí " 
 "Llámame como quieras, yo no pienso ponerte nombre a tí .  Para mí sólo eres un lobo." 
 Resignada y agotada cerró los ojos. Ya no sentía nada, ni frio, ni nada

"Vine por que tu dolor me reclamó a gritos. ¿ Por qué es tan grande? 
" Lobo despacio, se acercó hasta casi rozar Ella. Levantó dócilmente una de sus patas y la puso sobre sus rodillas "No lo se…. " su voz sonaba entrecortada "Sólo sé que se instaló en mi pecho, y me oprime y quita a pocos el aire. Supongo que debería acostumbrarme. ¡ Dime que es así, por favor ! 

¿Acostumbrarte…? "Sí, por que ya mi corazón después de él ya está muerto. " Miró al lobo, y esta vez vió en su ojos un brillo cómplice de esperanza 
 "No digas tonterias Alejandra, estoy seguro que puedes superar todo." 
 El lobo se incorporó, parecía incómodo, se dió la vuelta para irse 

 "¿ Te vas…? " No quería quedarse sola de nuevo 
 El lobo se giró. Por un momento quiso con toda su alma ser humano, poder acercarse a ella y abrazarla. Pero sólo era un lobo, y los lobos hablan, dan ánimos estan ahí, cercanos a los humanos.
 Él era su lobo. Ella le llamó: 
 " Eh lobo, ven, ¿Te gustan los tangos ? El lobo quedó aturdido, las piernas le temblaban. "Si, claro me gusta mucho,si, claro " "Bailamos…. ?" , por favor…por favor….

9.10.20

Mis Viernes: Pegaso

 




¿Dónde estás ? Decía tu mamá a sabiendas que tus risas te delataban de lo alto de los fardos de heno del pajar
¡Aquí... mamá, aquí.!

¿Dónde, no te veo?  
Ven, te contaré un cuento nuevo. 


Y tú bajabas, te sentabas a sus pies y tu mamá comenzaba a contarte el cuento: De niña en uno de nuestros viajes el Genio de la lámpara ese que de daría tres deseos de mayor, me llevó a un lugar que no recuerdo como se llamaba, un sitio muy triste. Toboganes oxidados, columpios rotos, era un antiguo circo con las telas desgarradas, resto de lo que un día debió ser un circo maravilloso, lleno de colorido un cartel anunciaba la actuación de " Chocolate "

Proseguiste contándome la historia: Agarré la mano del Genio con miedo  y ver el polvo estelar del Genio recorrer sus venas me tranquilizaba 

Entonces le vi. Respiré y apreté más fuerte su mano. Le vi, y con esa mirada le quise como nadie le había querido en su vida,

Allí estaba el viejo caballo blanco. Lleno de arrugas elevado groseramente del suelo amarrado a una gran bola de acero
Entonces supe que Genio me había llevado allí, que íbamos a rescatar a ese caballo. Me llené de tanta emoción que las mejillas me dolían de la sonrisa. 

Se llama Pegaso, Pegaso Blanco, Dijo Genio y yo le miré. La chistera le tapaba los ojos
¿ Podré dormir algún día con él ? pregunté llena de emoción
No nos lo vamos a llevar el destino le tiene un gran papel. Fue la primera vez que me rompieron el corazón. Nunca había llorado tanto y tan sentido
Genio me agarró la mano antes de que saliera corriendo y me abrazó, intentando que no me rompiera
Yo lloraba y lloraba.  Quería salvar a Pegaso.  Leerle cuentos y taparle con una manta. Pero Genio no me dejó y aunque fue la primera vez que me enfadé con él y no le hablé durante un año exactoUn día me explicó por qué, y lo entendí

Cuando volví a buscarle, Pegaso se había convertido en una constelación y podía oír su risa y olisquear su felicidad allá en lo alto del cielo entre otras constelaciones

6.10.20

" El Bicho "

 




Soy Rodolfo Fontán, tengo una flor en el ojal de mi americana: un crisantemo blanco. Me pinto la boca con un trueno y al cerrar los ojos las pestañas se me enredan
Anoche supe que voy a morir de todo lo que me mata: Aguantaré la respiración y expulsaré el aire cuando no aguante más.

El " Bicho" todo lo invade, nos sitia se mete en los telediarios y seca nuestra alma

Hay noches, cuando se apagan las luces de la ciudad, me quedo tendido en la cama con los ojos abiertos
Y…vienen por centenares vecinos y amigos a pedirme que los cierre, que ningún habitante de la ciudad puede dormir

En las largas noches de vigilia, me siento acompañado en la lejanía  de Braulia Hernández ( filóloga y poetisa), viuda de Pedro Espinel ( banderillero y trompetista), que mata su insomnio planchando la ropa. Braulia aún moja la ropa salpicándola, usando su mano como si fuera un guisopo  mientras su mente se baña de las noches de sexo pasadas con su difunto Sr. Espinel antes de cada corrida

Me asomo por la ventana, la abro ventilo la casa y me invaden imágenes negras, humedades de calles, olores de silencio y miedo
Y me vuelvo a sacar del blanco papel, imágenes ayudado por mi rotring que estaban, de siempre ahí. Parca recorre las calles de las ciudades montada en un jaco negro

Oigo de nuevo la música triste del piano de Juji entre aquel silencio que todo lo invade, de la intensa soledad que todo lo llena
La culpa de mis errores,  me envuelven como  un sudario
Frenético descargo mi ansiedad sobre el papel culpable de todo lo malo dibujo en negro sobre blanco.


Es el momento entonces de ir a la mesita de noche, y echar mano de aquellas pastillas que siempre han estado ahí y es cuando disueltos en agua, suena Nefeli en el lector de CDs y  risas en mi mente.

Sonrio y cierro los ojos Esta noche dormiré tranquilo.  Al "bicho" por hoy no le intereso

2.10.20

Mis viernes: Paseo por Utopía

Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar 
(Eduardo galeano) 


Ayer me sumergí por segunda vez en Utopía, la Ciudad Invisible. La primera vez que lo hice, pensé que estaba soñando, que todo era un efecto mental. Entré en un torbellino indefinido, arrastrado por una fuerza de la que era incapaz de oponerme. 
Aparecí en otra dimensión, no se si de espacio o de tiempo, o de todas juntas. Entré en el verde lujurioso de una selva fantástica, donde el canto de pájaros, ruidos de pequeños mamiferos marcando territorio me rodeaban. La humedad pegaba mi ropa a mi piel. entreabrí unas plantas con el brazo, y ahi la vi.

La Ciudad Invisible era sin duda UTOPIA. La tan buscada y deseada ciudad perfecta de Tomás Moro y Milton. Se recortaba majestuosa contra el cielo, toda ella rodeada de vegetación. No se veia humanos ni ser vivo alguno. Limpia, olia a aire fresco a tierra mojada. Las calles relucían de expléndidas en su armonia y belleza 
Estaba aturdido, era algo tan sorprendente, que encontramelo asi, de improviso: comercios, galerias, bocas de metros. Todo era perfecta armonía. El sol calentaba la calle, una brizna de brisa ponía la temperatura justa. Nadie por las calles, ni animal, ni humano 

 Me senté a poner mis ideas en orden, cerre los ojos, y entonces ocurrió: Pensar en alguno de mis amigos era traerlos a la Ciudad Invisible. Quedé tremendamente sorprendido, pero era asi. ¡ Yo tenia la potestad de hacerlo ! 
Alli comenzaron a aparecer bulliciosos, mis compañeros de estudios, cada uno de ellos aparecía congelado en la edad en la que le compartí. Novietas que casi me habia olvidado de ellas, adolescentes, de increibles minifaldas. Hermosas, tan hermosa como la vida lo es con la adolescencia,  mi amiga italiana, de Dublin. De aquí de allí que dejaron una impronta mi. 
Y me sentía bien, por que las personas que quería de este mundo, iban a poco poblando la calle entorno mio, materializadas según mi mente les iba reclamando …. 

 Alguien dijo ¿ y tú eres Simbad?, te crei más interesante, ahora que te veo 
A mi me pareca mas bajito, dijo otra voz
Yo creia que era rubio sugirio otra …. 
Tal y como me vi incurso en la llegada a la ciudad invisible sin previa preparación. desapareci de élla y con ella mi visión. 
Todo me asustaba Ayer, cuando volvi a entrar en la Ciudad Invisible, lo hice sin ropa ni disfraz 
Mis amigos seguian alli. Yo no era el lapso de unión entre ellos, por que no les hacia falta para nada sólo fui el Instrumento que hizo real que ellos poblaran la maravillosa Ciudad Invisible. Se habian organizado, tenian tantas cosas en comun que yo que me habia sentido su dios, por traerlos hasta aqui, quede aliviado de no serles necesario para nada 
Y entonces sonreí, por que me sentí uno más de los pobladores de Utopía, uno entre tantos. Nunca quise, pensé, ser diferente, cuando mi preocupación es ser uno más. 

Hoy ya se que la Ciudad Invisible nos une, más allá de un espacio físico, por que Utopía está en nuestras mentes, y por mucho que intentemos plasmarla en el mundo real, la Ciudad Invisible nos esquivará. Ahora se que existe, que cada uno de vosotros es feliz alli,  por que en ella, las malas artes, las envidias, los desplantes y las malas contestaciones no tienen lugar. 
Regreso sobre mis pasos dejando que la maleza que protege Utopía, la cubra para seguir oculta en medio de la jungla y por que se, cuál es el camino de regreso hacia ella, donde todos podemos encontrar un rincón común donde sonreír .

PD.:  Participo que tengo el honor de vivir en una ciudad de libertades ciudadanas, de respeto entre cada uno de los que estamos en ella, aquí no se pregunta a nadie por su procedencia, afinidad política o religiosa, es más estar en Madrid es ser madrileño. 
¡ Fuerza Madrid !

25.9.20

Mis Viernes: Planta 11, habitación 1107


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Habitación 1107, del hospital Ramón y Cajal
Iñigo y yo, somos amigos desde que teníamos meses.
Intercambiábamos chupetes o papillas de frutas después del baño.
Pero eso es otra historia.
Recuerdo que era miércoles, como hoy, al salir de trabajar en la tarde, me acerqué para verle y llevarle unas revistas.
Entre en los ascensores del ala izquierda, Excepcionalmente no había nadie en el hall
sólo un raro silencio que todo lo envolvía.
El ascensor paró en la planta primera, una ráfaga ligera y fresca antecedió a una chica joven, que vestía el clásico pijama azul del centro, entró a compartir conmigo el ascensor.
Me preguntó: "A que plantas vas?
A la Once.
Bueno, tenemos tiempo "
La mire desconcertado
Desabrochó su chaqueta del pijama y deshizo el nudo de su pantalón
Por discreción , hago una pausa en el relato, y me salto los siguientes veinte minutos... bueno puede que fueran menos minutos.
Después aún agitado, la pregunté :" Ni sé cómo te llamas?"
me tomo mi mano derecha, besó su dorso, y en voz baja, me dijo:
"Sabías qué en esa planta, justo la once, murió una chica?
Dicen unos que si fue un fallo del anestesista, otros, que una distracción mortal, al inyectarla demasía de suero…."
El sonido de la campanilla anunciando la planta once, rompió el momento
Se giró, me besó y salió de la cabina del ascensor.
Quedé paralizado ante su belleza y elegancia de andares
Y antes que pudiera reaccionar, la vi salir y atravesar las paredes  del pasillo justo enfrente mío.

18.9.20

Mis Viernes: El Hormiguero

 




                                                                          Cigarras



Un día las hormigas científicas del hormiguero inventan el vegetal artificial. 
Es una papilla fría y con sabor a bicarbonato sódico y ladrillo rojo. Pero al menos las libera de la necesidad de salir fuera de los hormigueros para recoger  vegetales naturales. Así se salvan de las amenazas del  fuego, del veneno de las nubes insecticidas.

Ahora el número de las hormigas tiende constantemente a crecer, al cabo de un tiempo hay tantas hormigas bajo tierra que es preciso ampliar los hormigueros. 
Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. 
Para evitar confusiones posibles, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. 
Se suceden las generaciones en esta sociedad en expansión. 

Como jamás han salido de los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de pensar que el universo es el Gran Hormiguero 

Pero cierta vez una hormiga más atrevida e inteligente se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una tenue luz , unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. 
Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. 

Ve el día, el sol, el cielo, las nubes. 
Ve un jardín. 
Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. 
Ve una rosa amarilla. 
Todos sus instintos despiertan bruscamente.

Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. 


Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto: 


"¡ Arriba...luz...jardín...hojas...verde...colores...flores...!" 

Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante
Creen que la hormiga ha enloquecido y la matan."

.

13.9.20

Aquella habitación con ventana

 

                                                   " Al otro lado de la ventana "

                                                          puntillismo tinta china

         


Recuerdo que mi habitación era enorme con una ventana que daba a un patio de vecinos. 

Se podía conocer la vida de mucha gente,  escuchar la radio  de varios pisos a la vez, saber por el olor lo que comían, cuándo estaban tristes y cuándo felices, quién llegaba en el piso de arriba y quién se iba dando un portazo.

En mi habitación, sobre un colchón de muelles, inventé travesías a bordo de una canoa y mis padres  solía estar siempre a punto de ser devorados por  cocodrilos. 

Debajo de las sábanas soplaban tifones y siempre era gruta hermética donde si estabas en silencio los monstruos no te encontraban 

Mi habitación tenía el suelo de baldosas formando un ajedrezado de color blanquecino y rojizo desvaído, con una cenefa perimetral marrón.


Algunas de las baldosas se movían y siempre la pisabas por mucho que la evitaras. 
Desde la cama y con la fría luz del fluorescente de la cocina mis ojos veían figuras espantosas dibujadas en el suelo y no me dejaban dormir.
Las paredes de mi habitación se llenaron de fotografías  de grupos de cantantes. Una estantería con libros de texto, cuadernos y cajas de juguetes

La ventana que daba a un patio interior. De día, y a pesar de tener enrollada la persiana de tablillas de madera verde oscuro, apenas si entraban la luz y el aire. 
Ana vivía en el 2º C y yo en el 2º A, su dormitorio coincidía justo enfrente del mio
Comenzamos a hablarnos cuando ella puso un lector de Cds en su dormitorio sobre una mesa baja de formica y allí giraba el CD de Madonna. Hora tras hora, "Human Nature" a tres voces. La suya más la de Ana y la mía
Pasó el tiempo se arrancó el papel pintado y las paredes de mi habitación fueron blancas, de un blanco que resaltaba los posters de chicas y del Real Madrid 
En agosto de ese mismo año Ana y yo estábamos enamorados . Su ventana estaba frente a la mía  a nueve metros de distancia. 
A pesar de las luces apagadas esa noche pude ver sus pechos al aire, levantada la camiseta de algodón blanca


Cuando uno se marcha de una casa para ir a vivir a otra nueva  debe dejar intacta su habitación por si quiere volver algún día a saber quién fue, más allá de su recuerdo.

Son las nueve de la mañana  y esa es la hora de los olores penetrantes.
He entrado en la que un día fue mi casa de manera clandestina. Una constructora la compró para levantar pisos más pequeños, sin patios de vecinos, ni calle de suelo de arena donde poder jugar 

Hoy es un piso en obras, lleno de  albañiles, pintores  fontaneros y carpinteros. Nadie me pregunta quién soy.
Recorro con la mano por las paredes de mi habitación y allí está el agujero que hizo mi uña noche tras noche mientras pensaba en no me acuerdo qué, mientras imaginaba quién sería. 

No hay en ese pequeño hoyo ninguna pista, ninguna referencia a quién soy.
Ya no hay nadie en la ventana de enfrente, ninguna querida Ana que me enseñe los pechos una noche cualquiera


Observo las baldosas y cuento desde la puerta tres pasos y medio hasta llegar al lugar preciso. Se siguen moviendo la misma baldosa de siempre. 
Pienso en la fuerza del tiempo, tan devastadora. Y sin embargo, no ha podido conmigo, "Eppur si muove". Todo existió y sigue existiendo.


"-Busca a alguien -?, me pregunta un hombre joven y con acento extranjero.
Le digo que sí, que estoy buscando a alguien y me mira esperando más palabras. 


Pero ya no hacen falta

10.9.20

Encuentro jueveros

Hoy monstruos
Dirige Mónica





Hoy contaré una historia cierta que por tradición familiar ha llegado hasta mi. 
Lugar : Gredos una aldea en pleno medievo:

El populacho enardecido lleva en sacrificio a la guapa doncella virgen ( eso creen ellos )  como manda la tradición. Este año ha sido seco y amenaza la hambruna.
Dejan a la joven atada a la estaca del sacrificio frente a cueva del monstruo y parten  de regreso con cánticos a sus casas.
Esta noche la borrachera será colectiva

Desgarradas las ropas, desencajada la cara por el pánico, la joven forcejea y suelta una mano. Aún sigue trabada cuando escucha un estruendo.
El dragón es cuatro veces más grande que la cueva que le cobija. Su piel cubierta de escamas a colores como mosaicos de Gaudí
Doble fila de afilados cuchillos por dientes, unas fauces terribles babeares ojos amarillos 
Aliento sulfuroso que apesta, dedos armados de garfios más duros que el acero. Olfatea

Se acerca a la joven que forcejea con sus cuerdas, hasta desatarse por completo.
El dragón olisquea a la doncella
Olisquea sus cabellos, olisquea entre sus muslos, olisquea sus pechos, luego la dirige una mirada inapetente, y dándose la vuelta regresa a la cueva.

La joven dolida por el desprecio, patalea y le insulta ¡ Eeeeeeh dragón, pedazo de animal,  cuál es tu tipo de mujer...!
La joven regresa a la aldea y sin que nadie la vea.  Allí todos están ya borrachos después de la orgía
Carga un carro con lechugas, tomates, pepinos y cebollas. Lo sazona, y es generosa con el aceite, unas gotas de vinagre de Módena y cinco litros del más poderoso veneno
Con esta ensalada, se dirige a la cueva para dar debida satisfacción al dragón...

Lamento amigos terminar esta historia así, pero ya los dragones devoradores se terminaron junto a las doncellas vírgenes

Ahora los pocos que quedan, son veganos

.

3.9.20

Me tomo un descanso ( de tres días ) :-)



Blogger hace cambios, es su plataforma... personalmente no estoy de acuerdo en casi NADA de sus nuevas propuestas y en contra de  las SUPRESIONES que lleva a cabo con respecto a la anterior.
No es nada personal, habéis sido muy cercanos y amables durante años leyéndome y dándome la 
posibilidad de leeros.
Siempre cerca de vosotros
Gracias

2.9.20

Pigmalión

Simbad pescando nubes

Acrílico sobre lienzo



Os narraré una historia familiar que conservamos  por trasmisión oral de generación en generación.Sentaos, el cuentacuentos os lo va a narrar:
Hace más de dos mil años, cuando Pericles gobernaba en el explendor en la Grecia antigua, cuando Atenas dominaba el mediterráneo conocido y las leyendas convivían con los humanos ocurrió algo que…


Atardecía en Atenas, el marino Simbad, descendió de su barca y con su torpe andar de marinero en tierra, se encaminó a la taberna de Thalon

El sol doraba los blancos, las sombras se pintaban en malvas.
Una parra cuajada ya de uvas dibujaba  sombras en el patio trasero de la taberna.
Dentro la oscuridad era garantía de fresco. Zumbidos de moscas sobre una mesa con restos de frutas
Tabernero dijo Simbad, quiero cama y cena.
Aceitunas negras, queso de cabra, y algo de guiso de cordero con patatas  fue la cena  Mucha  fruta para compensar las carencias de  ella en la navegación
La mañana nació de luces intensas. El blanco de los encalados hacia daño a la vista. Simbad se dirigió hacia la Acrópolis. En los alto se veía las obras del Partenón
Una vez en lo alto del monte, se dirigió a uno de los capataces  de las obras y le preguntó por Praxíteles.
Aquel, el de la túnica alba y la greca en oro, me dijo señalando, inconfundible entre varios.
Esperé a que despachara a la  gente y me presente: Praxíteles, soy viejo amigo de Pigmalión 
Pigmalión ?  bien…espera, termino y comemos juntos
Praxíteles  dirigía con maestría las obras no sólo de la Acrópolis si no la magnífica estatua de Palas Athenea que presidía y protegería la ciudad, dentro de la Acrópolis santuario elegido, daría paz y prosperidad a Atenas.
Oro para recubrir sus ropajes, y marfil para manos, pies y cara, haría de Palas Athenea la mas hermosa  y codiciada estatua  divina tallada por el hombre.
El inconfundible susurro de las moscas bajo la parra era  lo único que se oía en los silencio de nuestra conversación 
Berenjenas rellenas, mousaka, aceitunas negras y verdes, carnero asado, vino de Rodas y queso de cabra, todo un banquete en honor de nuestro común amigo Pigmalión
El me enseño todo lo que se, comenzó diciéndome Praxíletes. Fue su alumno preferido, me trasfirió su arte, pero lo más importante, me trasfirió su tesón y su amor por la escultura
El me enseñó a buscar en la piedra lo que según él, desde el principio de los tiempos estaba dentro: la estatua , que con nuestras manos seriamos capaces de sacar a la luz.
Un día me dijo: Praxiteles, he soñado con mi obra maestra, ella se me presentó en el sueño y me dijo Pigmalión dame vida y seré tuya…
Sera mi gran obra, si, será mi obra maestra para honra de los hombres los dioses
Y mi maestro presto comenzó a hacer los preparativos para ello. Se proporcionó de una gran carreta con 4 bueyes fuertes, y se fue a tierra de bárbaros, a las canteras de Carrara, donde nace el mármol blanco mas hermoso, el que tiene el grano mas prieto y mas duro.
Eligió de entre las cortas la mas perfecta Un gran bloque de 5 metros cúbicos que a duras penas los bueyes podían con él 
Un mes tardo en llegar a Atenas.
Mírale contémplale de él saldrá La Belleza, me dijo. Que nadie, incluso tú, me moleste hasta que mi obra no este terminada, me ordenó
Tres meses encerrado en su taller ; yo cada día retiraba los restos de su comida y le proporcionaba una nueva. Muchos  días ni tocaba el alimento
Su obra la cubría con paños según iba avanzando, pero a través de los movimientos  de los perfiles de la figura, se adivinaba una mujer
Una noche me desperté, algo turbaba mi sueño, y me fui a ver a mi maestro con su obra
cientos de lámparas de aceite llenaban el taller. La figura estaba al descubierto
Era sencillamente expléndida, tan real que parecía que se movía con el parpadero de las luces de las lamparillas de aceite
Mi maestro Pigmalión, lloraba agarrado a sus pies
Lloraba de impotencia, mientras le oía entre susurros rebelarse contra los hombres y contra los dioses
¡ Por qué me habéis hecho esto…! exclamaba, mis manos han creado mi ideal mis manos han quitado cada trozo sobrante en la piedra para que "ella" pudiera salir
y ahora…? Dioses no merezco la vida si mi obra, la que tanto he anhelado es incapaz de compartir los pocos años que quedan de mi vida…¡ Quitádmela esta misma noche ! exclamaba fuera de sí
¡ Mi maestro se había enamorado de su obra !
A la mañana siguiente, aparecí como si nada supiera y le dije: Maestro Pigmalión debe usted salir y ver a mas gente hágalo, por mí
Ya nada me interesa m dijo con la mirada ausente 


Esa noche los dioses se apiadaron de Pigmalión y en premio a su sinceridad le concedieron su deseo
Pigmalión se había quedado dormido abrazando los pies de la estatua
Se despertó asustado, estaba notando que la estatua tomaba calor,  se aparto y espantado desde el suelo aterrado casi era incapaz de moverse
La estatua comenzó a tomar movimientos y descendió de su pedestal, lenta elegantemente  bella, y le dijo:
No temáis mi señor, soy Musa,  su obra, a vos os debo la vida, y a los dioses el poder compartir con vos los días que os queden, mi amado señor


Hermosa historia, le interrumpí a Praxiteles ¿y que ocurrió después…?
Pigmalión  después de ésto, fue incapaz de crear obra escultorica alguna, y con sus ahorros se fueron a vivir al campo, viviendo bien, y trabajando la tierra.
¿ Y Pigmalión…? pregunté
¿ El maestro? el maestro yace bajo uno de los cipreses que hay junto a la Acrópolis.
Musa, cuando falleció me dijo que quería terminar sus días ahí, divisando Atenas, el mar y cerca de los dioses
Interesante historia le dije, muy interesante…

Y partio Simbad por éste nuestro mediterráneo, en su frágil barca de un solo palo y vela árabe. Quizás a seguir la ruta de Odiseus y su próxima aventura con Calypso