AlmaLeonor, desde su blog, "Tribuna de lobos" nos anima a escribir sobre " Cinco personajes " de los que uno ha de ser un niño menor de 18 años, otro un anciano y que uno de ellos sea padre/madre.
Mi aportación es el siguiente:

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¿ Lisette recuerdas aquella noche de larga charla ? si, la misma que te intoxicaste más tarde por pintar y respirar aromas de trementina mucho tiempo.
Apareció a tu llamada al 112 un médico guapo de raza afroafricana que se sorprendió de tanta belleza en tí. Todo quedó en un susto
Esa misma noche te había contado lo que me sucedió con mi abuelo Melchor.
Os cuento: Melchor es mi abuelo materno, su aspecto es del típico abuelo despistado, de descuidada barba crecida, bien vestido, pero
sin cuidar el detalle. Pantalones de pana beige, con camisa color butano y chaqueta príncipe de Gales verdes.
Mi padre está cansado de hablar con él
-"Papá. afeítate, y por favor, quítate esa chaqueta ya está muy vieja, pareces un pordiosero, con ella-"
-"Hijo, contesta mi abuelo, déjame a mi aire, yo ya no tengo obligaciones sociales, y procuro ir lo más cómodo que puedo. Total, para cuatro días que me quedan…."?
Mi abuelo tiene 85 años, fue catedrático de física nuclear en la universidad de Ciempozuelos, pero… de eso hace ya como 30 años.
Mi abuelo sale cada mañana a dar un paseo , más o menos sobre las 10,30 de la mañana, trae el pan, el diario, y todos aquellos objetos, tuberías, cables o enseres que encuentra por la calle.
Mi madre ha llegado a un punto que ha tirado la toalla con él. El pacto es, que se arregla, limpia y ordena su habitación. Por contra
su dormitorio es su reino, nadie entra en ella, salvo él
Las tardes, después de comer, nos dice que va a reposar media horita
cuando en realidad, todos escuchamos ruidos, martillazos y hasta algún chispazo de soldadura cuyo fogonazo se ve por debajo de la puerta.
Hace tres días, vi a primera hora de la mañana a Amelia, me cruce con ella en la escalera, en casa (todos suponemos que trabaja para el servicio de inteligencia de alguna potencia extranjera)
El caso es que Amelia, portaba un aparato de esos raros que hacen un ruido tal que así: "-chirrriiiiiiiím …. chiriiiiiiím …-"
Amelia se quedó cortada al verme, y apenas balbuceó un " buenos días Rodolfo… "
Esta mañana, antes de la comida; agentes especiales con una rara vestimenta de monos amarillos y escafandras como buzos, acompañados de GEOS, y demás fuerzas de seguridad del estado, han entrado a casa
Y…. se han llevado una bomba atómica de 100 kilotones, que a lo tonto a lo tonto, mi abuelo tenía ya medio terminada
Mi abuelo, esposado y satisfecho me guiñó el ojo al salir y me dijo -"Rodolfo, era mi regalo para tu 18 cumpleaños- "