Nuria Espinosa, desde su blog " Bitacoras literarias, nos propone escribir un relato con el " lobo feroz " como protagonista. He aquí mi historia :

Un jueves como hoy, paseaba por Asís el Santo amigo de los animales
¡Oh hermana hormiga que laboriosa y ejemplar es tu vida! y la hormiga agradeció las palabras del santo
Ese día se le cruzó un lobo
Hermano lobo tu mantienes el equilibrio de las especies
" Caperu " Tintas y Pastel
El lobo no comprendió nada. Pero se quedó pensativo:
-¿ Un hombre que no me ataca diciendo que le mato sus ovejas?
-¿Tan feroz soy ?
¡ No ! dijo un ermitaño desde la entrada de su cueva: No lobo, no todos los hombres te creen malo
- Es horrible lo que piensan y escriben de mi los hombres – exclamó.
A todo esto, paso una niña mona rubita ella, con una capa y capucha roja colorá, con una cestita y un pastel
Pero acabo de cruzarme en Asís, con un hombre que decía lo que tú
Sería San Francisco de Asís, aseguró el ermitaño
La niña mona de la cestita intervino en la conversación : Uy...uy, uyyyy no te fíes del lobo
-¿Vive allí?, preguntó el lobo
No, él esta en el cielo
-¿En el cielo hay lobos?
El ermitaño no contestó
La niña dijo: ¡ Te va a liar, ya lo verás !
-¿Y tú que haces ahí, tan flacucho y mal vestido?
El ermitaño le dio toda clase de detalles, lo hacía para ganarse el cielo siendo bueno
- Y cuando mueras ¿irás al cielo?- preguntó el lobo conmovido, alegre de ir entendiendo el bien y el mal.
- Si fueras mártir, ¿irías al cielo?
la niña de la capucha roja dijo: ¡¿Y si el cielo no existe ?
Si, en el cielo están todos los mártires contestó el ermitaño.
El lobo se le quedó mirando, húmedos los ojos, casi humanos. Recordó entonces sus mandíbulas, sus garras, sus colmillos poderosos, y de unos saltos devoró al ermitaño.
Al terminar se tendió en la entrada de la cueva, miró al cielo limpiamente y se sintió bueno por primera vez
La niña mona de rojo con la cesta y pastel siguió su camino a sabiendas que su abuelita hoy estaría a salvo con un lobo saciado

Hola Rodolfo, en esta versión del lobo feroz juegas con las ideas de moralidad, y redención de una manera irónica. El lobo, confundido por las percepciones que los humanos tienen de él, se enfrenta a una reflexión sobre su propia naturaleza. El ermitaño le ofrece una visión más compasiva de la humanidad, mencionando a San Francisco de Asís como un ejemplo de alguien que defendía a los animales. Sin embargo, la historia toma un giro oscuro cuando, a pesar a entender el concepto del "bien y mal", el lobo acaba devorando al ermitaño impulsado por su instinto.
ResponderEliminarEl contraste entre la reflexión del lobo y su naturaleza depredadora mostrando que, a pesar de los esfuerzos por "entender" el bien, su instinto no puede ser negado. La presencia de la niña con capa roja, que parece reconocer el peligro del lobo desde el principio, añade una nota de advertencia.
El final irónico, donde el lobo, después de matar, se siente "bueno" por primera vez, crea una reflexión sobre lo que significa realmente ser bueno o malo. Excelente versión. Un abrazo
Un perfecto análisis literario sobre mi entrada Gracias Nuria Un abrazo
EliminarSin duda las herederas modernas de Caperucita no dejan de sorprendernos! Ja, ja! Menuda estirpe de mujeres! Nadie está a salvo de ellas! Je, je! Un abrazote!
ResponderEliminarMarifelita tienes razón tiemblan hasta los lobos feroces Un abrazo
EliminarAquí más bien debería tener cuidado el lobo en vez de la pequeña, menuda se las gasta. Un abrazo Rodolfo.
ResponderEliminarCampi esa niña sabía más de lo que parece Un abrazo
EliminarJaja Finalmente el lobo no pudo resistir su instinto feroz, siendo su naturaleza, aún así de nobles intenciones pues el solo quería saciar su hambre... Me gustó mucho tu final irónico, genial la nueva versión de la historia! Besos por ahí!
ResponderEliminarEsta en su naturaleza ser feroz si no sería animal de compañía Un abrazo
EliminarUna muy buena historia, donde se plantean todos los temas compasión, mártires, una caperucita bastante moderna y malintencionada diría yo.
ResponderEliminarMe gustó mucho, un abrazo.
PATRICIA F.
Patricia muchas gracias intente que fuera entretenido Un abrazo
EliminarHermosa historia. Hoy todo lo que leo de los lobos es bueno y a través del tuyo, he sentido tu corazón noble.
ResponderEliminarUn saludo.
Animales malos? No debemos juzgarlos con moral humana Si naranja es para sobrevivir Vale si suena a buenísimo y lo es Un abrazo
EliminarQue manipuladora esta Caperucita.
ResponderEliminarEl lobo resultó tener buenas intenciones, devoró al ermitaño, para que este fuera al cielo, por ser un mártir.
Saludos.
Demi fiate de la nueva generación de adolescentes Están de vuelta Un abrazo
EliminarDe,i pues como las personas hay lobos buenos y lo contrario. y un martir es siempre un martir. Un abrazo
EliminarA ver a quien le toca mañanas comparecido por Caperucita y el lobo, que aquí forman un tandem letal. Como psra huir del bosque...
ResponderEliminarAbrazooo
Gabiliante, los bosques han sido guarida de lobos feroces y abuelas con nietas demasiado listas Un abrazo
EliminarBuena historia donde cada personaje encarna un aspecto de la vida: compasión, moralidad. Pero al final al lobo le puede su instinto. Un abrazo!
ResponderEliminarLady y además con final feliz, todos contentos, el ermitaño al cielo, el lobo con su buena acción y el estómago lleno y la Caperu feliz de llevar su tarta a la abuelita
EliminarMuy buen relato Rodolfo. La fiera se zampa al ermitaño pretendiendo hacerle el favor de migrar al cielo. Y se siente tan satisfecho, como es lógico. La niña egoista también pensando que a su abuela ese día no se la comen, gracias al mártir.
ResponderEliminarSaludos.
Marcos, sólo falta el colorín colorado, este cuento se ha acabado Un abrazo
EliminarA veces, el mal de uno es bien de otros, jaja. Muy original lo tuyo, Rodolfo. Un abrazo
ResponderEliminarAsí es Neo, alguien debe perder para que otros ganen y a veces cuenta más la fuerza que la razón Un abrazo
EliminarYo creo que le apuro el camino al ermitaño, quitándole de su miseria... estará feliz San Fracisco.
ResponderEliminarlos animales hacen tanto y bueno para los humanos... Un abrazo
EliminarYo mas bien creo que el lobo pensó que si tenia al hermitaño en su barriga, el tambien iria al cielo..de esa manera podría ver al hombre que lo trató bien y que le dijo que los lobos eran buenos..bsss
ResponderEliminarDiva dos pájaros de un tiro siempre que los lobos vayan al cielo Un abrazo
Eliminar¡Hola! Interesante discurso el del lobo y la forma en la que él y los seres humanos entienden la que es ser bueno, tan relativo como engañoso. Muy bueno. Saludos. AlmaLeonor_LP
ResponderEliminarAlma como tú dices es relativo un abrazo
EliminarA veces la naturaleza de cada cual es la que dictamina subir al cielo o no. El alma es un misterio para subir al cielo. a lo mejor el lobo también subiría al cielo en su momento.
ResponderEliminarUn saludo
Tienes razón en tu planteamiento Según la filosofía hasta las plantas tienen alma Un abrazo
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