Este jueves conduce El Demiurgo de Hurlingham,
el tema propuesto es: Mi encuentro con Mara Verso
Os dejo con mi entrada:
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Era uno de esos días de lluvia torrencial, me refugié en la marquesina de un cine apelotonado con más gente. Me llamó la atención esa joven tan cercana a mi que compartíamos aliento, en el bolsillo superior de su vestido tejido en rojo estaba bordado " Mara Verso " Al final venciendo mi timidez la saludé: ¡ Hola Mara ! Me miró, sin decir palabra
¡ No tenía pestañas, no tenia cejas !
Me conmoví, pensé que estaría tan joven en un tratamiento de quimioterapia.
Luego siguió mirando al frente la mirada perdida. De pronto un taxis frenó con estridencia frente a nosotros. Dos forzudos salieron del coche tomaron a Mara una por cada brazo para introducirla por la fuerza en el taxis.
Ella me miraba sin decir palabra, sus ojos me pedían auxilio con su mirada.
Corrí tras el taxis. Paré otro y les seguí hasta el aeropuerto. Antes de entrar en la terminal, pude darles alcance. Un fuerte puñetazo me dejó conmocionado en el suelo. Sus avisos de" Lárgate de aquí , o llamamos a la policía " martilleaban mi semicosciencia.
¿O llamamos a la policía..?
Me incorporé aún desconcertado. Les había perdido de vista. El taxis de los raptores estaba aún aparcado, corrí hacia él. Abrí la puerta, se habían dejado una carpeta con un informe y las fotografías de mi chica de la parada con diferentes uniformes: de camarera, trabajando con un ordenador, de enfermera, de ama de casa, y al final un texto y un teléfono " ÚLTIMA GENERACIÓN DE ANDROIDES "
La ciudad sigue viva. Pasa una enana guapísima con cascabeles en sus calzas, dos hermanas mellizas con coletas y rouge en los labios. Pasa una mujer enfundada en luto: Ojos inquietos bajo el velo, los labios trémulos. Su mente está en esas perdidas tardes de acaloradas siesta.
Pasa un gigante de esos de circo con todo su cuerpazo tatuado como el de un ganster japonés. Un joven canoso fumando en pipa llevando en brazos un gato siamés bizco. Enfrente, una señora regaba flores de color blanco. Un perro dormía sus penas, el barredero barría las sombras de la noche, las estrellas tintineando silenciosas buscando a Neruda...
El precio es desorbitado, pero me he pruriempleado para ahorrar y poder hacerme con mi Lara Verso.







