Neogéminis nos propre una entrada usando al menos tres de estas situaciones
* un instrumento de precisión
* un personaje en riesgo
* un documento inesperado
* una sustancia tóxica
* un organismo en extinción
* un artilugio ingenioso
* un detalle insignificante
* una promesa rota
* una decisión difícil
* una vestimenta inusual
Le pisé primero, luego disimuladamente, sin moverme un milímetro, saqué como si fuera un instrumento de precisión la cajetilla de tabaco, extraje un cigarrillo, y le encendí, sentía un agradable cosquilleo interior, tosí a sabiendas que es una sustancia tóxica
Nadie se había fijado, nadie regresaba, para buscarle.
Me agaché con disimulo y le tomé del suelo.
Estaba algo arrugado y sucio, sobre todo por mi pisotón
Enfrente justo había una oficina del Banco Imperial Mundial, no era una decisión difícil
Empujé la puerta y accedí al interior
Noté que todo el mundo me miraba, yo vestía normal, nada de una vestimenta inusual, que las cámaras de videovigilancia me enfocaban. Un profundo silencio se hizo
Sólo fue un instante
Guardé cola para ser atendido en la caja
Hicé cuentas mentales de lo más urgente: quitar la hipoteca del piso, hacer ese master que nunca pude era mi promesa rota pero fue por falta de dinero…comprar a los míos una casa en la montaña…
La señora mayor que iba delante mío ya estaba siendo atendida, el siguiente sería yo
Un guardia de seguridad, vestido de verde, con porra, esposas y un gran pistolón, no me perdia vista
La señora mayor guardó el dinero en su bolso, y dejó libre la ventanilla de caja
Mire, dije al cajero, Cámbieme este billete a moneda de nuestro pais, si es posible en billetes grandes, nunca los tuve, y me hace ilusión.
No vale,disculpe este billete no vale
Si que vale, claro que vale, mire usted de que pais es eso es un detalle insignificante y por favor, cambiémelo, tengo prisa.
Mire estoy perdiendo el tiempo con usted y hay mucha gente en la cola, esparando para resolver cosas serias, dijo el cajero.
Pero… quiero un coche nuevo un BMW , o un caballo cartujano, o…
El siguiente , dijo cortándome sécamente
Vinieron los del sanatorio.
El vigilante me había dado tila, y un cigarrillo, me estaba enseñando las fotos de su niño,que era igualito a él.
Los del sanatorio ,me llevaron a casa y ya en mi habitación me inyectaron algo, y me tumbaron para que mirara al techo
Antes de dormirme, saqué de debajo de la cama el Monopoly y tiré otro de sus billetes por la ventana
Era mi buena obra del día, hacer feliz a quien lo encontrara.
Un pasaporte a la felicidad
Te aplaudo porque te ha quedado genial.
ResponderEliminarEl hombre fue feliz durante un corto tiempo, al menos su mente aún lucid pensó en los demás.
La realidad le vino a despertar.
Un besote, feliz semana.
Campi muchas gracias hacer feliz a la gente es tan fácil Un abrazo
EliminarPues por un ratito se hizo feliz a si mismo, por lo que parece. Buen final, si señor. Me ha gustado.
ResponderEliminarYo participo en el reto con mi relato: "La casa del diamantista", URL:
https://marcosplanet.blog/la-casa-del-diamantista/
Marcos en el fondo la felicidad es contagiosa Un abrazo
EliminarEs genial tu historia, y tu protagonista entrañable! Ay, si los billetes del Monopoly valieran, seriamos todos millonarios! Quien no lo ha pensado alguna vez siendo niño? Ja, ja! Un abrazote!
ResponderEliminarTener ilusiones no tiene precio aunque sea con billetes del monopoly
EliminarNo se que le ha ocurrido al hombre para que los cuidadores del sanatorio estén detrás de el, intuyo que esa bondad en un mundo tan podrido, le hacia mas daño que bien y ese poquito de felicidad "ni loco" lo deja de repartir.
ResponderEliminarUn abrazo,
Pudiera ser que repartir fel7cidad sea un delito ojalá que un suceso así no tenga ese final Un abrazo
EliminarYo pensé que tu personaje había encontrado un peso argentino, Rododlfo! jajaja. Por eso todos lo miraban raro cuando quiso cambiarlo! jajaa. un abrazo y muchas gracias por suamrte, te ha quedado de lo más redondo!
ResponderEliminarJajaja Mónica me dejas sin palabras Bueno aquí también estamos preocupados con la inflación de alimentos alguno se han doblado Pero sigamos con las risas Un abrazo
Eliminar"Pero… quiero un coche nuevo un BMW , o un caballo cartujano, o…" Parece una frase graciosa, pero la salud mental no es cosa de broma. Menos mal, que en su delirio el pobre es feliz repartiendo ese dinero falso.
ResponderEliminarInteresante relato, Rodolfo :-)
Ardilla roja si los enfermos mentales son propicios para hacer chistes pero es un tema serio Un abrazo
EliminarLa felicidad a veces es mas importante que otras cosas, aunque no es juego, ser feliz es importante
ResponderEliminarMiguel tienes razón la felicidad nos lleva al equilibrio y la paz interna Un abrazo
EliminarImaginativo donde los haya. Y qué buena acción buscaba el fumador loco.
ResponderEliminarUn abrazo.
Albada, jajaja en su mente bienhechora buscaba su felicidad compartiéndola, Un abrazo
EliminarUn loquito muy tierno! Me ha gustado mucho tu manera de afrontarlo.
ResponderEliminarBesitos.
Noelia de divinos locos esta el mundo lleno muchos son soñadores empedernidos Un abrazo
EliminarMe ha sorprendido esta historia. Me gusta mucho como has añadido con tanta fluidez y simplicidad cada tema, y sobre todo, el final, que me lo esperaba mucho menos. Un saludo!
ResponderEliminarAlba muchas gracias ese era mi deseo entretener Un abrazo
EliminarBuen relato, da que pensar en aquellos que quieren y no pueden... Un saludos!
ResponderEliminarlady_p
si Lady_p, los eternos olvidados, que sólo pueden ser ricos en sueños Un abrazo
EliminarEres genial. Me ha gustado el relato entero pero ese final ha sido de traca.
ResponderEliminarMe encantó.
Besos
gracias Tracy, naaaá no te creas , me divierte escribir cosas divertidas Un abrazo
EliminarHola, Rodolfo, la ironía de la vida, ¿no? Pasamos los días viviendo por y para conseguir dinero para un cochazo o para una casa en la montaña, como tu protagonista, y después acabamos locos por el estrés... Al menos a él le dio antes la locura, seguro que fue de jugar tanto al Monopoly...
ResponderEliminarUn abrazo. :)
Merche todo es una locura estamos metidos en un tiovivo y no podemos apearnos Un abrazo
EliminarEsos billetes no tenían circulación legal, por ser de un juego, o tenían muy baja cotización, estaban muy devaluados.
ResponderEliminarIngenioso relato. Saludos.
Demiurgo somos esclavos de las.legaludades Un abrazo
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