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21.12.18

Mis Viernes: Pigmalión


" El liguero de la novia "
tintas


Os narraré una historia familiar que conservamos por trasmisión oral. de generación en generación; sentaos, el cuentacuentos os lo va a narrar:
Hace más de dos mil años, cuando Pericles gobernaba en el esplendor de la Grecia antigua, cuando Atenas dominaba el Mediterráneo conocido y las leyendas y los dioses convivían con los humanos ocurrió algo que:


Atardecía en Atenas, el marino Simbad, descendió de su barca de vela árabe y con un torpe andar de marinero en tierra, se encaminó a la taberna de Thalon
El sol dora los blancos, las sombras se pintan en malvas. Una parra cuajada ya de uvas y avispas se dibujaba en el patio trasero de la taberna. Dentro la oscuridad tan sólo rota por un rayo de sol que pasa por la rendija de la cortina. Zumbidos de moscas sobre una mesa con restos de frutas
-"Tabernero dijo Simbad, quiero cena y cama".
Aceitunas negras, queso de cabra, y algo de musaka fue su cena.  Mucha  fruta para compensar las carencias de ella en la navegación
Por la mañana Simbad se dirigió hacia la Acrópolis, en los alto se veía las obras del Partenón
Una vez allí se dirigió a uno de los capataces y le preguntó por Praxíteles.
-"Aquel, el de la túnica alba y la greca en oro"-, me dijo señalando.
Esperé a que despachara a la  gente y me presente: "Praxíteles, soy viejo amigo de Pigmalión " le dije, ¿ Pigmalión…? bien…espera, termino mi trabajo y comemos juntos
Praxíteles  dirigía con maestría las obras no sólo de la Acrópolis si no además  la magnífica estatua de Palas Athenea la gigantesca estatua en marfil y oro cara y manos  que presidía y protegería la ciudad.

Cordero asado al sarmiento, aceitunas negras y verdes, vino de Rodas y queso de cabra…todo un banquete en honor de nuestro común amigo Pigmalión


-"El me enseño todo lo que se, comenzó diciéndome Praxíletes. Fui su alumno preferido, me transfirió su arte, pero lo más importante, me transfirió su tesón y su amor por la escultura de él aprendí a buscar en la cantera el mármol adecuado y a saber ver dentro del bloque la figura a esculpir
Un día me dijo: " Praxiteles, he soñado con mi obra maestra, se me presentó en el sueño y me dijo Pigmalió, dame vida y seré tuya…Amigo: Sera mi gran obra, sera mi obra maestra". 

Y así mi maestro presto comenzó a hacer los preparativos para ello. Se proporcionó de una gran carreta con 6 bueyes fuertes, y se fue a tierra de bárbaros, a la península que hay hacia occidente, en las canteras de Carrara, donde nace el mármol blanco y mas hermoso, con el grano mas prieto y mas duro.
Eligió de entre las cortas la mas perfecta Un gran bloque de 3 metros cúbicos que a duras penas los bueyes podían con él en su arrastre
Un mes tardaron en llegar a Atenas.
"Mírale, contémplale de él, saldrá La BELLEZA, me dijo. 

Que nadie, incluso tú, me moleste hasta que mi obra no este terminada", me rogó
Tres meses encerrado en su taller, yo, cada día retiraba los restos de su comida y le proporcionaba una nueva. Muchos  días ni tocaba el alimento
Su obra la cubría según iba avanzando, pero a través de los movimientos  de los perfiles de la figura, se adivinaba una mujer
Una noche me desperté algo turbaba mi sueño y me fui a ver a mi maestro con su obra
cientos de lámparas de aceite llenaban el taller. La figura estaba sin tela alguna por lo que pude admirarla sin ser visto. Era sencillamente expléndida, tan real que parecía que se moviera con el parpadero de las luces de las lamparillas de aceite
Vi a mi maestro Pigmalión, llorando agarrado a sus pies. Lloraba de impotencia mientras le oía entre susurros rebelarse contra los hombres y contra los dioses
¡ Por qué me habéis hecho esto ! exclamaba  mis manos la han creado mis manos han quitado cada trozo sobrante en la piedra para que "ella" pudiera salir, y ahora…? Dioses no merezco la vida si mi obra, la que tanto he anhelado es incapaz de compatir los pocos años que queden de vida.  ¡Quitádmela esta misma noche ! exclamaba fuera de sí
¡ Mi maestro se había enamorado de su obra!


A la mañana siguiente aparecí  y le dije: Maestro Pigmalión debe usted salir y ver a mas gente hágalo, por mí
-Ya nada me interesa me contestó


Esa noche los dioses se apiadaron de Pigmalion y en premio a su sinceridad le concedieron su deseo. Pigmalión se había quedado dormido abrazado a los pies de la estatua
Se despertó asustado, notaba que la estatua tomaba calor; se aparto y espantado desde el suelo aterrado casi, era incapaz de moverse
La estatua comenzó a tomar movimientos y descendió de su pedestal, lenta elegantemente,  bella, y le dijo: " No temáis mi señor, soy Musa,  tu obra, a vos os debo la vida, y a los dioses el poder compartir con vos los días que os queden, mi amado señor "


-" Hermosa historia, le interrumpí a Praxíteles…y que ocurrió después…"?
-"Pigmalion  después de ésto, fue incapaz de crear obra escultórica alguna, con sus ahorros se fueron a vivir al campo, viviendo bien,  trabajando la tierra."


-"Y…Pigmalión…? pregunté
El maestro…? el maestro yace bajo uno de los cipreses que hay junto a la Acropolis.
Musa, cuando falleció me dijo que quería terminar sus días ahí, divisando Atenas, el mar y cerca de los dioses….
Interesante historia le dije, muy interesante…", y partió Simbad por éste nuestro mediterráneo, en su frágil barca de un solo palo y vela árabe, quizás a seguir la ruta de Odiseus y su próxima aventura con calypso

2 comentarios:

  1. Qué pedazo de cuento tan exquisito.Elegiste a Praxiteles ,gran escultor y a Pigmalión:a Grecia y su inacabable encanto,EL mármol de Carrara...
    Y una linda historia.
    ;e gusta ese marinero Simbad que va dejando huella en todos los puertos
    felicidades,cuentacuentos!
    Pase usted una bella Navidad!

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  2. Tal vez te nazca un sentimiento parecido al de Pigmalión en relación a tu obra, se comprende. Éste trabajo que nos muestra está estupendo!!1
    Un fuerte abrazo Rodolfo, que pases unas muy felices fiestas!!

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