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16.11.18

Mis viernes: María la portuguesa




Díptico  " María la portuguesa"

Acrílicos sobre tabla


5 de enero de 1985, 3 de la tarde. Un joven contrabandista onubense carga cuatro cajas de marisco en su patera, en la ribera portuguesa del Guadiana, para venderlas de forma clandestina en la costa de Huelva. Aún no hay puente y sólo se puede cruzar en barco. El contrabandista se llama Juan Flores, ayamontino de 35 años, casado y con dos hijas. Es víspera de Reyes y Juan realiza el encargo para, con lo que cobre, comprarle una muñeca Nancy a las pequeñas.

En el momento de zarpar aparece una patrulla de la guardia costera portuguesa. El cabo António Nunes (recién llegado de la Guerra de Angola) se acerca al contrabandista y, sin darle el alto, le descerraja dos tiros a bocajarro. Uno le atraviesa el abdomen. El otro le perfora el corazón y lo mata en el acto.
El asesinato se comete en tierras lusas, por lo que el cuerpo es trasladado a una morgue de Portugal. Allí, el contrabandista no tiene a nadie que vele el féretro. La familia reside en Ayamonte y no puede ir a reconocer el cadáver hasta que zarpe el primer transbordador hacia Portugal a la mañana siguiente. Y en lo que debería haber sido un velatorio desierto, una misteriosa mujer, vestida de negro, permanece durante toda la noche al lado del féretro.
El crimen salta a los medios de comunicación y provoca una revuelta ciudadana en Ayamonte. Miles de vecinos salen a la calle protestar por el asesinato a sangre fría de su paisano.  El suceso se convierte casi en un asunto de estado y provoca conflictos diplomáticos. Para intentar enfriar los ánimos, el cadáver no es trasladado a Huelva hasta el día 9 de enero  Durante esos 4 días, la misteriosa mujer de negro permanece firme velando el cadáver, sin relacionarse con nadie y esquivando todas las preguntas que le formulan. Sólo comenta que se llama “María”.
Coincidiendo con el 30 aniversario de la creación de la copla que hizo carlos cano, se desvela la identidad de “María la portuguesa”, que ni se llamaba María, ni era portuguesa. Su nombre era Aurora y era española . Aún hoy, Aurora es un símbolo en ese municipio. Fue una mujer adelantada a su tiempo. Prostituta de lujo (y orgullosa de ello), sus clientes formaban parte de lo más granado de la alta sociedad portuguesa. 
María de los Ángelesera su nombre. Su madre falleció durante su parto y de su padre nada se sabe. Fue criada por una pareja de vecinos, española ella y portugués él.

6 comentarios:

  1. Magnífico y con la voz de Carlos Cano de fondo como colofón.

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  2. CUANDO leí el título me acordé de Carlos Cano,el cual me parecía un GRANDE de la música y la canción ...preciosa!!
    También al ir leyendo,vislumbré a una María Magdalena,cercana a la soledad del pobre padre que quería comprarle muñecas a sus hijas..y los desalmados que le mataron
    Me ha emocionado leerte,saber cómo has ido describiendo el relato y conocer un poco más tu visión de María la Portuguesa
    Besucos

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  3. Un texto muy bueno que encierra historia

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  4. un placer ha sido el leerte

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  5. Me encanta que no hayas dejado tu comentario en blanco
    La vida es para llenarla o rellenarla
    jamás dejarla sin vivirla
    abrazos muchacho y gracias

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  6. Qué historias en paralelo tan conmovedoras! La de ella y la de él, asesinado a sangre fría. Gracias por recordar sus nombres.
    Un abrazo

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