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22.5.17

Pigmalión


" Musa y Pigmalión "


Os narraré una historia familiar, que conservamos  por trasmisión oral de generación en generación, sentaos, el cuentacuentos os lo va a narrar:
Hace más de dos mil años, cuando Pericles gobernaba en el explendor en la Grecia antigua, cuando Atenas dominaba el mediterráneo conocido y las leyendas convivían con los humanos ocurrió algo que…


Atardecía en Atenas, el marino Simbad, descendió de su barca y con su torpe andar de marinero en tierra, se encaminó a la taberna de Thalon

El sol doraba los blancos, las sombras se pintaban en malvas.
Una parra cuajada ya de uvas dibujaba  sombras en el patio trasero de la taberna.
Dentro la oscuridad era garantía de fresco. Zumbidos de moscas sobre una mesa con restos de frutas
Tabernero dijo Simbad, quiero cama y cena.
Aceitunas negras, queso de cabra, y algo de guiso de cordero con patatas  fue la cena  Mucha  fruta para compensar las carencias de  ella en la navegación
La mañana nació de luces intensas. El blanco de los encalados hacia daño a la vista. Simbad se dirigió hacia la Acrópolis. En los alto se veía las obras del Partenón
Una vez en lo alto del monte, se dirigió a uno de los capataces  de las obras y le preguntó por Praxíteles.
Aquel, el de la túnica alba y la greca en oro, me dijo señalando, inconfundible entre varios.
Esperé a que despachara a la  gente y me presente: Praxíteles, soy viejo amigo de Pigmalión 
Pigmalión ?  bien…espera, termino y comemos juntos
Praxíteles  dirigía con maestría las obras no sólo de la Acrópolis si no la magnífica estatua de Palas Athenea que presidía y protegería la ciudad, dentro de la Acrópolis santuario elegido, daría paz y prosperidad a Atenas.
Oro para recubrir sus ropajes, y marfil para manos, pies y cara, haría de Palas Athenea la mas hermosa  y codiciada estatua  divina tallada por el hombre.
El inconfundible susurro de las moscas bajo la parra era  lo único que se oía en los silencio de nuestra conversación 
Berenjenas rellenas, mousaka, aceitunas negras y verdes, carnero asado, vino de Rodas y queso de cabra, todo un banquete en honor de nuestro común amigo Pigmalión
El me enseño todo lo que se, comenzó diciéndome Praxíletes. Fue su alumno preferido, me trasfirió su arte, pero lo más importante, me trasfirió su tesón y su amor por la escultura
El me enseñó a buscar en la piedra lo que según él, desde el principio de los tiempos estaba dentro: la estatua , que con nuestras manos seriamos capaces de sacar a la luz.
Un día me dijo: Praxiteles, he soñado con mi obra maestra, ella se me presentó en el sueño y me dijo Pigmalión dame vida y seré tuya…
Sera mi gran obra, si, será mi obra maestra para honra de los hombres los dioses
Y mi maestro presto comenzó a hacer los preparativos para ello. Se proporcionó de una gran carreta con 4 bueyes fuertes, y se fue a tierra de bárbaros, a las canteras de Carrara, donde nace el mármol blanco mas hermoso, el que tiene el grano mas prieto y mas duro.
Eligió de entre las cortas la mas perfecta Un gran bloque de 5 metros cúbicos que a duras penas los bueyes podían con él 
Un mes tardo en llegar a Atenas.
Mírale contémplale de él saldrá La Belleza, me dijo. Que nadie, incluso tú, me moleste hasta que mi obra no este terminada, me ordenó
Tres meses encerrado en su taller ; yo cada día retiraba los restos de su comida y le proporcionaba una nueva. Muchos  días ni tocaba el alimento
Su obra la cubría con paños según iba avanzando, pero a través de los movimientos  de los perfiles de la figura, se adivinaba una mujer
Una noche me desperté, algo turbaba mi sueño, y me fui a ver a mi maestro con su obra
cientos de lámparas de aceite llenaban el taller. La figura estaba al descubierto
Era sencillamente expléndida, tan real que parecía que se movía con el parpadero de las luces de las lamparillas de aceite
Mi maestro Pigmalión, lloraba agarrado a sus pies
Lloraba de impotencia, mientras le oía entre susurros rebelarse contra los hombres y contra los dioses
¡ Por qué me habéis hecho esto…! exclamaba, mis manos han creado mi ideal mis manos han quitado cada trozo sobrante en la piedra para que "ella" pudiera salir
y ahora…? Dioses no merezco la vida si mi obra, la que tanto he anhelado es incapaz de compartir los pocos años que quedan de mi vida…¡ Quitádmela esta misma noche ! exclamaba fuera de sí
¡ Mi maestro se había enamorado de su obra !
A la mañana siguiente, aparecí como si nada supiera y le dije: Maestro Pigmalión debe usted salir y ver a mas gente hágalo, por mí
Ya nada me interesa m dijo con la mirada ausente 


Esa noche los dioses se apiadaron de Pigmalión y en premio a su sinceridad le concedieron su deseo
Pigmalión se había quedado dormido abrazando los pies de la estatua
Se despertó asustado, estaba notando que la estatua tomaba calor,  se aparto y espantado desde el suelo aterrado casi era incapaz de moverse
La estatua comenzó a tomar movimientos y descendió de su pedestal, lenta elegantemente  bella, y le dijo:
No temáis mi señor, soy Musa,  su obra, a vos os debo la vida, y a los dioses el poder compartir con vos los días que os queden, mi amado señor


Hermosa historia, le interrumpí a Praxiteles ¿y que ocurrió después…?
Pigmalión  después de ésto, fue incapaz de crear obra escultorica alguna, y con sus ahorros se fueron a vivir al campo, viviendo bien, y trabajando la tierra.
¿ Y Pigmalión…? pregunté
¿ El maestro? el maestro yace bajo uno de los cipreses que hay junto a la Acrópolis.
Musa, cuando falleció me dijo que quería terminar sus días ahí, divisando Atenas, el mar y cerca de los dioses
Interesante historia le dije, muy interesante…

Y partio Simbad por éste nuestro mediterráneo, en su frágil barca de un solo palo y vela árabe. Quizás a seguir la ruta de Odiseus y su próxima aventura con Calypso

Dedicado a ti, Musa

4 comentarios:

  1. Dan ganas de ser personaje en tus relatos fantásticos.
    Besos viajero

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  2. Privilegiado, Simbad, por haber podido escuchar la historia de alguien tan cercano al gran Pigmalión! Y afortunados nosotros por poder leerla con lujo de detalles aquí en tu blog!
    =)
    Un fuerte abrazo

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  3. Rodolfo,que bien has contado esta historia ,con datos,con diosas y musas ,con Praxíteles ,Pigmalión...el mármol de Carrara y todo lo bonito que uno quiera encontrar..
    Tienes mano para los cuentos-historias y por eso me gusta venir a leerte porque YO NECESITO QUE ME CUENTEN CUENTOS POR LA NOcHE
    Te felicito,por este.
    Besucos

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  4. Rodolfo,el otro dia te he dejado el comentario ,pero no lo veo.TAl vez no lo has publicado todavía.Espero no haya algún problema con el blog
    Besucos

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