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26.4.17

Tanabata


" Recordando "
Acrílico sobre lienzo

Mi taza de café ya esta fría, vacía con un extraño dibujo en su fondo. Ven querida te contaré un cuento que mi abuela me contó de niño, entorno al fuego de la chimenea, allá en Gredos
Hay una vieja tradición en Japón, consiste en escribir deseos en pequeñas tira de papel que después se cuelgan de las ramas de los árboles, o se dejan flotar sobre cortezas que desciendan aguas abajo
" Tanabata " mes de Julio en Japón

( Tanabata (七夕 Tanabata?) o Festividad de las estrellas es una festividad japonesa derivada de la tradición china qui xi (七夕 "La noche de los sietes")

La fiesta celebra el encuentro entre Orihime ( y Hikoboshi ). La Via láctea, un río hecho de estrellas que cruza el cielo, separa a estos amantes, y sólo se les permite verse una vez al año, el séptimo día del séptimo mes lunar del calendario lunisolar Ya que las estrellas sólo aparecen de noche, la celebración suele ser nocturna.)

"Hace más de muchos años El Emperador de Jade reinaba con sabiduría sobre los hombres y sus destinos. Tenía los poderes de los dioses y las limitaciones de los humanos
El Emperador tenía una hija de tanta belleza que la luna envidiaba la blancura de su tez, y la noche el negro de sus ojos.
Orihime era su nombre y de tantas virtudes, que trascendieron fuera del Imperio de su padre
Orihime tejía todos los días las nubes que flotan sobre los cielos, con tal premura que su padre constantemente la animaba que lo hiciera. A diario bajaba al río cercano, a bañarse, vistiendo la misma túnica sagrada tejida por ella misma, que la hacía invisible a los ojos de los hombres.  Allí desnudaba su cuerpo para sumergirse en las tibias aguas
Un día, este pastor de estrellas que os habla Hikoboshi, vi cuando desnudaba su cuerpo, y antes que se diera cuenta, recogí su túnica y la escondí.  Cuando salió del agua, al vernos nos enamoramos
Orihime se vino a vivir conmigo a la Tierra de los Rebaños de EstrellasSu padre el Emperador de Jade enfureció, pero nada hizo al saber del amor que nos teníamos
Pasado el tiempo Orihime quiso regresar a visitar a su padre, tomó la túnica mágica y bajó a tierra de mortales
Fue entonces que su padre el Emperador de Jade retuvo a su hija y la amarró a un fuerte Tejo cercano al río con la túnica que invisible la hacía,  puesta.
Lloré tanto que, mis lágrimas crearon un río de estrellas llamado Vía Láctea.
Mi princesa, todas las mañanas dejaba notas llenas de amor prendidas en el Tejo, o sobre cortezas que descendían río abajo, para que yo pudiera llegar a leerlas

El Emperador de Jade descubrió las notas de amor que Orihime me escribía, y ablandó su corazón, liberándola y haciéndola llegar hasta mis tierras de pastoreo de estrellas, para siempre, pero siempre... siempre, estar juntos.

1 comentario:

  1. Que bonit tanato como esa festividad de las estrellas.
    Besos.

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