Páginas vistas en total

16.4.17

La cita



Acrílico ya propiedad de una querida amiga



Fiel a la cita una vez más en este día, cuatro veces cuatro del mes cuatro.
Perlas Peregrinas, Ciudades invisibles, entre demonios y ángeles. la bañera azul repleta de estrellas doradas, la bailarina de pie enyesado, y mil etcéteras más





Olía a papaya. Surgió una sonrisa de su rostro olvidado, mostraba sus blancos dientes infantiles, que relucían a la luz de la vela, una aureola blanca la envolvía.
Se sentía tan mal…, su estado no era ni de desolación ni de frustración. Ella no estaba ni desolada ni frustrada… quizás sola.
Mientras seguía jugando con la llama, sintió una mano sobre su hombro, luego  un dedo caminando de arriba abajo, lentamente  su espalda. 
Un escalofrío  recorrió su cuerpo, erizando su vello.Cerro los ojos, suspiró. Su cuerpo comenzó a oler a sal, a Mar Mediterráneo.
La joven sin rostro levantó sus pesados párpados, separó los visillos de la ventana. La gente en ese atardecer tibio paseaba ajena a su mundo, a sus miedos, a sus soledades
Se giró, dejó olvidado de nuevo a su compañero de viajes. 
Habían ido juntos tantas veces al cielo, al infierno…recorriendo cada centímetro de su piel , con sus besos y caricias, miles de veces.
Siguió jugando con la llama de la vela
Él se la acercó por detrás y la tomó por su cintura. Comenzó a contarla un cuento nuevo, una nueva historia de viajes a alguna parte…
Era su amor, su compañero para toda la vida, su amor platónico
Le hacía venir, eternamente enamorado, para compartir atardeceres y lo mejor de cada uno.
Se sentó en la silla de terciopelo rosa,  juntó sus rodillas y separó su piernas en una postura de muñeca rota.
Sus ojos increíbles seguían concentrados en la llama de la vela blanca

No hay comentarios:

Publicar un comentario