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27.3.17

Era...¡ soy yo !

Autorretrato

técnica: grisalla
Acrílico sobre lienzo y bastidor, 60 x 80


Creo recordar que tendría como veinte años cuando bien entrada la noche ocurrió. 
Era la madrugada del 27 de Marzo y sucedió lo que os voy a contar:
Antes, cerrad la puerta de la habitación donde estéis y asegúrate que NADIE puede interrumpir la lectura
En la casa anterior con mis padres, dormía en una habitación abuhardillada, era una casona bastante grande , mis padres la habían comprado a unos señores bastante "raros".  Junto a mi dormitorio había otras dos que se usaba una como trastero, con toda clase de muebles y la otra a mi derecha, justo en el desembarco de la escalera, estaba con algunas pocas cosas de los anteriores dueños y cajas llenas de fotografías sepias por el paso del tiempo.
Era mi habitación, mi reino: allí escuchaba música sin molestar y me besaba bailando con Charo ( algún día os hablaré de Charo).
Pues bien, esa noche de la que os hablo, después de cenar, subí las escaleras que me llevaban a mi dormitorio. Según ascendía vi luz por debajo de la puerta de los cachivaches de los antiguos dueños.  Nada extraño se pasó por mi cabeza.  Abrí la puerta, una bombilla encendida colgaba del techo, una maleta llena de fotos, encima de todas, esta fotografía:






 Era... ¡ soy yo !!
¿ Qué hacía mi fotografía entre las propiedades de unos extraños ?. 
Un inciso: alguno queréis tomar algo: ¿ un yogur..., unas fresas, un zumo de naranja...?
Bueno, prosigo
Me di la vuelta manteniendo aún la foto en mi mano cuando escuché:
" Mira Rodolfo, no se que hago aquí. Estaba en el patio de mi colegio jugando al fútbol y de pronto sentí como un mareo..."
¡ Coño ( perdón) era yo, era yo mismo, con la edad de la fotografía que tenía en la mano. !
Salí corriendo, di un portazo y bajé los escalones de tres en tres.
" ¿ Es todo una broma, verdad ? 
Mis hermanos, mis padres me miraron perplejos. Era todo en serio, no habían preparado nada. Disimulé y con una risa fingida me volví a mi dormitorio.
¡ Me daba terror encontrarme con mi " yo " de 12 años !
Esta vez, no vi luz debajo de la puerta. Cerré con llave la puerta y me guardé la llave
Ahora, y desde entonces, algunas noches, oigo mi voz infantil al otro lado de la pared diciéndome: " Rodolfo, tío, ábreme la puerta,  joder,  y echamos un partido de fútbol. 
¡ Ah y te contaré cosas nuestras que seguro tienes olvidadas !"
Entonces me tapo la cabeza con el edredón y canto estribillos de canciones


3 comentarios:

  1. Lo cuentas tan bien que ahora mismo lo siento como si lo hubiera vivido.

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  2. Me encanta,me encantaaaaa,el cuento!!
    Tú tápate,pero el pasado tiene bonitos recuerdos y tal vez tengas que jugar contigo un poco más ,desde ese niño tan guapo de la foto,desde tu niño.
    Y miro tu autorretrato y cómo está de ben!!Yo no sería capaz de pintarme.Losmotivos?muchos,pero quién sabe!!!
    Besucos Rodolfo.Me ha encantado esta historia



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  3. De vez en cuando al menos, me encantaría encontrarme con mí misma de diez o doce para jugar y recordar con claridad aquellos años y saber, ya sin filtros, qué pensaba y qué soñaba por aquella vida. Un fuerte abrazo

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