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10.12.17

Al día siguiente no murió nadie




" A Su imagen y Semejanza", acrílico, SIN TERMINAR



Entraron en el dormitorio, se desnudaron, y lo que estaba escrito que sucedería sucedió, y otra vez, y otra aún. 
Él se durmió, ella no. 
Entonces ella, la muerte, se levantó, abrió el bolso que había dejado en la sala y sacó la carta color violeta. Miró alrededor como si buscara un lugar donde poder dejarla, sobre el piano, sujeta entre las cuerdas del violonchelo o quizás en el propio dormitorio, debajo de la almohada en que la cabeza del hombre descansaba. No lo hizo. Fue a la cocina, encendió una cerilla, una humilde cerilla, ella que podría deshacer el papel con una mirada, reducirlo a un impalpable polvo, ella que podría pegarle fuego sólo con el contacto de los dedos, y era una simple cerilla, una cerilla común, la cerilla de todos los días, la que hacía arder la carta de la muerte, esa que sólo la muerte podía destruir. 
No quedaron cenizas. 
La muerte volvió a la cama, se abrazó al hombre, y, sin comprender lo que le estaba sucediendo, ella que nunca dormía, sintió que el sueño le bajaba suavemente los párpados. 

Al día siguiente no murió nadie

Mañana me eliminan lo innecesario... de nuevo.

9.12.17

Tan grande que matándonos, nos nace

sin terminar



Dicen los japoneses que los jardines no son para pasearlos, sino para contemplarlos desde el interior de uno mismo, para que la calma penetre en lo más profundo; que son estampas del paraíso para delimitar el paisaje en el tiempo y distinguir las cuatro estaciones.
No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. 

Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. 
Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

8.12.17

Venecia





Cuando me hablaban de Venecia, me venía a la mente una ciudad demasiado artificial y turística.
Nunca sentí especial interés por visitarla, hasta que un amigo me habló de ella como si se hubiera enamorado de la mujer más bella del Mundo. 



Unos meses antes viendo la película " El Turista " rodada en Venecia ya dejó un poso en mi
Dicen que en verano las aguas de los canales tienen un aroma  poco agradable, y que en ciertas épocas la masificación turística se hace insoportable. También hay una época en otoño que sube mucho la marea , "aqua alta" inundando la ciudad y aunque pueda ser y melancólico por otra parte es incómodo porque hay que pasar por pasarelas 
En Venecia se ha parado el tiempo. Y los años y los siglos no pasan. Todo se ha detenido y conservado para que la humanidad la contemple tal y cómo siempre fue. Calles, ropa tendida en balcones, escaparates, casitas de juguete, rincones que parecen de otro tiempo, más canales, más tiendas, olor a café, recorrer en vaporeto el Gran Canal , frío en la cara y en las manos el calorcito de sus cafeterías y un Spritz antes de cenar.
Pienso que no deberíamos morir sin visitar Venecia alguna vez en la vida. Debería ser obligatorio como lo es para otros pueblos visitar La Meca

Venecia tiene algo maravilloso para los visitantes: está muy bien señalizada. Hay carteles con flechas que nos indica el camino que lleva hasta la Plaza San Marco. Y cuando quieres ir a los lugares más significativos, simplemente hay que seguir la flecha que te lo indica. No hace falta ir con mapas ni guías en la mano. Nos ahorramos así dar la imagen de típico turista, y de alguna manera… eso te hace sentir que eres “un poco” parte de allí.



El sol se va,anochece…para volver a regalarnos un nuevo amanecer desde la habitación del Hotel Bucintoro. ¡ Son increíbles !
Hacía mucho frío, aunque  es un frío agradable. Sentí el calor de la ilusión y unas ganas enormes de volver a Venecia.
Una ciudad de cuento.
Mejor dicho: de película!

3.12.17

Hay vida después de...



La mar de Venecia, furiosa


En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:

- ¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?

- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella... :)

Acabo de regresar de Venecia y se que hay vida, y que merece la pena vivirla

25.11.17

"Desponsamus te, mare. In signum veri perpetuique domini"



Galera "Bucintoro" navegando


"Desponsamus te, mare. In signum veri perpetuique domini"

Cada año el día de la Ascensión el Serenissimo Doge de Venecia recitaba estas palabras mientras arrojaba un anillo consagrado durante el "Sposalizio del Mare", una ceremonia de carácter casi sagrado, en la que de manera simbólica la República de Venecia desposaba el mar.
En  Festa della Sensa  Una solemne procesión de embarcaciones, guiada por la galera oficial del Doge, el Bucintorosalía de la laguna atravesando la boca del puerto del Lido. Donde delante de la iglesia de San Nicolo, patrón de los navegantes, recitaba una plegaría "per noi e per tutti i navigatori il mare possa essere calmo e tranquilo" que pedía la tranquilidad de los mares para los navegantes venecianos. Posteriormente todos eran bendecidos con agua bendita.
Cada año el Doge, subido en el Bucintoro, acudía a la Iglesia de Santa Elena en San Pietro de Castello, donde el obispo en un bote con bordes dorados le estaba esperando, listo para bendecirlo. Para evidenciar el dominio de la Serenissima sobre el mar, la fiesta tenía que terminar con una ceremonia propiciatoria, por eso el Doge en la boca del puerto de San Nicolo arrojaba el anillo de oro al mar Adriático, mientras decía las palabras con las que desposaba el mar, declarando Venecia y el mar indisolublemente uno.

Hermoso...




22.11.17

LA LEYENDA DE LAS ESTATUAS DE CAMPO DEI MORI






En Venecia, en el campo dei Mori que este próximo lunes 27 visitaré durante varios días podemos encontrar cuatro estatuas adosadas a las paredes de los edificios. Este hecho no dejaría de ser una cosa simpática si no fuese por la leyenda que envuelve a los moros.





¿Pero quien son los moros? Tres de las estatuas son los hermanos Mastelli (Rioba, Afani y Sandi), una familia oriental de mercaderes que adoptó ese nombre ya que todo indica que mastelli designa riqueza (arcas repletas de monedas de oro y plata). El cuarto individuo es Antonio Rioba (no confundir con el nombre del primero de los hermanos) y está situado justo en la esquina de la casa. Además, tiene otra peculiaridad, su nariz postiza de hierro. Este vendría a ser el sirviente de los Mastelli, y para los venecianos era el Pasquino, que juntamente con el jorobado de Rialto, era quien recibía las mofas de los venecianos (lo que vendría a ser el tonto del pueblo)

En la calle Sacca de la Misericordia (al otro lado de Campo dei Mori) se puede ver la fachada del palacio de los Mastelli. También aparece en ella un retablo de piedra en el que hay otro árabe con un camello. Al parecer, representa al propio criado de los Mastelli tirando del animal de carga.

Pero vamos a la leyenda. 

El mayor de los hermanos Mastelli, Rioba, se jactaba de ser un comerciante justo y de buen trato. Así es que habitualmente cerraba sus tratos clamando al cielo “Que el Señor me convierta en una piedra si lo que digo es una falsedad”.

Los Mastelli eran originarios de Morea, y habían partido de allí por motivos un tanto oscuros. Al llegar, adoptado su nombre en Venecia. Tenían fama de buenos negociantes, a la par que de fanfarrones y deshonestos. Al parecer tenían muchas riquezas pero no la suficiente para frenar sus ansias por hacerse más ricos.



 


Un día entro una anciana en casa de los Mastelli. Según parece había quedado viuda y estaba casi a la ruina. Con el poco dinero que había conseguido reunir anhelaba comprarles tela para así poder reflotar el negocio que llevaba con su marido. A Rioba le brillaron los ojos ya que vio que se podría hacer un buen trato... para él, naturalmente.

La anciana, según pareció, no estaba muy ducha en la materia, así que Rioba le intentó colar gato por liebre. Le dijo que tenía unas telas muy buenas pero que eran también muy caras, pero que para ayudarle se las vendería igual aunque él perdiera dinero con ello. Evidentemente, acabo su discurso con el conocido “Que el Señor me convierta en una piedra si lo que digo es una falsedad”. Entonces la mano de Rioba empezó a convertirse en una piedra, y sus hermanos intentaron huir en vano, ya que también ellos se empezaron a transformar en estatuas. Hasta el criado se vió afectado por ese mal. Resulta que la mujer era Santa Magdalena, y ellos pagaron un precio muy caro por su osada blasfemación.


Hoy en día aun se puede ver a los hermanos y al criado petrificados en Campo dei Mori, y hay quien dice que por las noche aun se les oye gritar.




21.11.17

la Bailarina de la caja de música




Joven sin rostro con tutú



Durante el tiempo que mi abuelo veneciano y la bailarina de pie enyesado compartieron sus vidas, hubo
momentos de un entendimiento distinto a lo que todos entendemos como normal
Sólo si has vivido algo así puedes saber de qué hablo

Venecia durante un invierno muy frío, en los comienzos de los años 60.
Paolo era un joven de sonrisa fácil, quería ser primer bailarín de la Fenice 
se estaba preparando con todo su alma para ello
Frente al palacio de la ópera, hay una casa de antigüedades. Un día al pasar Paolo se fija en una cajita de música con una bailarina que gira y gira sin parar.
La bailarina parece tuviera vida propia , y Paolo podría jurar que le sonríe cada vez que sus caras se quedan enfrentadas separadas por el  cristal del escaparate
Paolo arrima su cabeza hasta sentir el helado cristal en su frente. Está totalmente extasiado
en la contemplación de la bella bailarina, diría que puede oír sus risas.
Unos golpes en el cristal le desvían su atención. Es un hombre pequeño, delgado, con unos lentes, poco pelo y mirada triste
Le hace una seña para que pase. Paolo en el interior de la tienda se ve envuelto en un mundo fantástico
Vestidos con plumas de avestruz, lentejuelas, cajas de música sonando por varios lugares, lámparas Tiffany  con cristales de bellos colores formando libélulas, mariposas....
Yo escuchaba como ahora tú, la narración que mi bailarina de pie escayolado me contaba. Estaba tan dentro de la narración que mi mente participaba de cada detalle .
El viejecito de mirada triste, me hizo una pregunta. ¿Puedes quedarte media hora a cargo de mi tienda?, tengo que ir sin falta al teatro de la Fenice y te conozco, te veo salir cada tarde del teatro. Pareces buena gente.  Estas últimas palabras ya me las dijo desde fuera de la tienda.
Al salir, un extraño silencio se hizo en la tienda. Todas las cajas de música dejaron de sonar. Todas menos una, la de la bella bailarina que me sonreía a través del escaparate
Me acerqué
Giraba, y giraba. vi como se sonrojaba y bajaba la mirada al acercarme a ella.
Tomé la caja. e hice que dejara de girar.
La bese, si, besé la figura de esa bella bailarina
La luz se fue un instante y cuando regresó, la caja de música estaba SIN LA BAILARINA
Detrás mío note una presencia, me giré. Era ella
Paolo, me dijo: Estaba encantada, yo debí ser la primera bailarina de la Fenice y una compañera por envidia mandó contra mí un conjuro.
Ahora al besarme, has suprimido la mitad del conjuro. Para que todo sea perfecto debes volver a besarme
Cuenta mi bailarina de pie enyesado, como el beso que se dieron, fue largo, intenso, intemporal.
Luego, un breve apagón de luz
Cuando el viejecito regresó de su gestión, se encontró a una bella joven, vestida con un tutú .
¿Y Paolo ?
La chica sonriendo salió de la tienda sin decir nada
Luego, se paró delante del escaparate para contemplar la caja de música coronada con la esbelta figura
de un bailarín...

15.11.17

Esperando el beso



Acrílico, (detalle). " Esperando el beso " sin terminar




El heliotropo, que siempre mira al sol, es la forma que toma la ninfa Clitia al languidecer de amor. El laurel oculta el cuerpo tembloroso de Dafne
Los lirios son gotas de leche vertidas por la diosa
El narciso surge de la metamorfosis de un joven y bello pastor que se enamora de su reflejo en el agua. 
Vagan los cuentacuentos pueblo por pueblo trabajando por unas monedas, que como premio dejan la gente humilde al final de su trabajo.
Hasta que llegó un día en el que un Rey quiso ejemplarizar a sus súbditos con la máxima que el dinero se gana con sudor y esfuerzo y no con paparruchas.
Y encarceló a todos los cuenta cuentos de su reino

 Flor borbónica, vive en la ciudad donde las brumas y las nieblas tienen sus cuarteles.
Una tarde pintó en una de las paredes del cuarto más oscuro, una ventana de tan real que al abrirla entra el sol espléndido y llena la habitación de luz y calor.

Todas las noches, ella se asoma a  su ventana pintada: abajo  las hogueras  del mercado de Jemaa El-fna. Sentados sobre bolsas o barriles, o tendidos sobre pilas de alfombras, a cada palabra que uno dice como "corazón", "sueño", "pileta", "tesoro oculto"— los otros cuentan cada uno su historia de corazones, de sueños, de piletas o tesoros escondidos.
Son los últimos cuenta cuentos
Ella escucha y calla, ella siempre habla con su silencio que yo se escuchar.

Ahora oigamos al cuenta cuentos:

El caballero ve en medio de un claro en el bosque, el cuerpo de una joven, duerme rodeada de flores de todos los colores.
Desmonta y se llega a su lado. La toma una mano.
Está rígida y helada. Tiene el rostro cerúleo como el de una muerta. Y los labios finos y amoratados.
Sabe lo que debe hacer, sabe lo que todos esperamos que haga el caballero la besa con dulzura.
La joven abre los ojos, grandes, celestes grandes como sartenes
Le mira: con una mirada de sorpresa que enseguida se vuelve de ternura.

Sus labios van perdiendo el tono morado tornasoleando al rojo
Le regala una sonrisa.
Tiene unos dientes bellísimos alineados y blancos.
El caballero gozoso, no lamenta nada tener que desposarse con ella como marca la tradición.
La joven pierde en sus mejillas la blancura de la muerte. Ya son rosadas, sensuales, para morderlas como manzanas maduras.
Él la tiende las manos para ayudarla a incorporarse

Y entonces el caballero se da cuenta de que 30 metros más allá, antes de que el claro dé paso al bosque hay otra muchacha dormida, tan bella como la que acaba de despertar, rodeada de flores de todos los colores.
Se sube a su caballo y otea a otros 50 metros más lejos otra joven espera ser despertada sobre un lecho de flores y allí más alejada se ve yaciendo a otra....

El caballero espolea su caballo en dirección contraria.

Tú sonríes, sabes formas parte de un hermoso cuento. Cierra la ventana,  se va a dormir.
¿ Habrá mañana un beso que la despierte ?
.

14.11.17

Puedes dejar tus condolencias y mensajes


Ofelia  XIV
 SIN TERMINAR, " tintas "



Paso I
Primero quita los huesos a las cerezas, luego las haces puré
Añade canela, nata y leche condensada
Bates la mezcla con una minipimer, hasta que se haga una pasta
Paso II
Viertes en contenido en pequeños recipientes, y los colocas en el congelador
Sírvelos con un chorro de chocolate caliente por encima...

Ofelia sólo tenía 30 años cuando se supone cayó al agua del estanque florido

Ahora se encuentra tras una mampara de cristal, que nos separa de su dulce muerte

Pálida y muerta en un féretro repleto de flores de todos los colores.  

Sala número 7 del Tanatorio de la M30, Madrid
Puedes dejar aquí tus condolencias y mensajes
Murió no ahogada, murió de amor

12.11.17

El robledal

                                                                      

Tinta " mujer fumando "
En la Galicia profunda, entre las aldeas humeantes, la gente sencilla recuerda, respeta y calla lo que unos llaman leyenda, y otros un hecho cierto.
Hace muchos años, cuando la televisón y la radio no llegaba con sus voces e imágenes a tantos lugares sin luz ni carreteras asfaltadas, la gente sencilla sería en las meigas 
A tres pasos del pueblo, justo detrás del lugar donde os carboneiros apiñaban la pira de fuertes ramas de carballo, estaba el bosque que nos trae hoy a contaros.
En sus adentros vivía una bruxa.
Estaba obsesionada con tener un fillo. Había descartado rotundamente recurrir a la mandrágora, o a los ahorcados para regar sus entrañas con su semen.
Una vez vio por el "Arroio  da  Bruxa", a un joven vaqueiro, de fuertes brazos, piernas poderosas y ollos cor de cantañas.
El joven estaba enamorado de una moza del lugar, pecosa pelirroja de risa fácil y grandes caderas que auguraban , como decía su abuelo, ser una buena paridora.
La meiga se le había aparecido en forma de bella moza , 

ligera de ropas y labios carnosos.

Otras veces como joven noble de pechos duros como las rocas
Pero el zagal sólo tenía ojos para su moza.
Ni con dinero, oro y tierras el mozo cayó en la tentación de yuntar a la meiga.
Enfurecida, una tarde que nuestra moza cogía arándanos en el bosque, la bruxa  cabrona, la convirtió en roble
Uno más entre miles y miles de éllos.
El zagal desesperado al estar dos días sin verla se adentró en el bosque en su busca.
Y es ahí donde la bruxa se le apareció tal cuál es.
" Mozo para recuperar a tu zagala, debes coitar largamente conmigo toda una noche "
El joven accesió, cerró los ojos, y su pensamiento se fue a que era su amada la que
debaixo das súas carnes xacía 
Los lobos aullaban, los truenos rasgaban las nubes
las aves volaban asustadas alejándose
Luego a bruxa, a sabiendas que llevaba la preciada semilla dentro de ella, se alejó riendo. jajajajaja
¡ Y mi zagala. !

Búscala entre los robles, uno de ellos es.
El joven enloqueció, y dedicó su vida a proteger el bosque, a sabiendas que uno de sus árboles contenía el espíritu de su amada
Los más antiguos del lugar dicen haberle visto abrazados a los árboles, y no dejaba que leñador alguno cortara ni las ramas


Al pasar de los años, nuestro hombre ya menos joven, enfermó y murió.
Por eso, en esa aldea, po respeto a esegran amor, las gentes hoy en día, siguen
protegiendo en su recuerdo y en su honor, cada roble que le contiene

11.11.17

" Ellos no imaginan a quién salpican con la espuma..."



Dibujo a tintas, SIN terminar





Veintiocho muchachos se bañan en la orilla,
veintiocho muchachos y todos tan amigables;
veintiocho años de vida de mujer y tan solitaria.

Ella es dueña de la linda casa que se levanta al pie del acantilado
ella se oculta vestida con lindas y finas ropas
detrás de las celosías de la ventana.

¿Cuál de los muchachos le gusta más?
Hasta el menos agraciado le parece hermoso

¿A dónde va, señora? porque la estoy viendo,
usted chapotea allí en el agua, aún sin moverse de su cuarto.

Bailando y riendo a lo largo de la playa llegó la vigésimo novena bañista,
los demás no la vieron, pero ella los vio y los
amó a todos

Las barbas de los jóvenes brillaban con el agua
escurriéndose por sus largos cabellos,
pequeñas corrientes recorrían sus cuerpos.

Una mano invisible también recorrió sus cuerpos,
descendió temblorosamente por sus sienes y sus torsos.

Los muchachos flotan de espaldas, sus vientres blancos asoman bajo el sol,
ellos no se preguntan quién los estrecha apretándolos,

ellos no saben quién jadea y se inclina
suspendida y encorvada como un arco,
ellos no imaginan a quién salpican con la espuma. 


Walt Whitman. 11. Canto de mí mismo.

7.11.17

de Autómatas y chatarreros



La Fragua de Vulcano ( Hefesto )


.

Personalmente mi autómata preferido es Gepeto, dicho lo cuál os cuento cómo el hombre que siempre quiso imitar a Dios y crear vida con sus propias manos. 
Acercaos en esa mesa hay fruta lavada y fresca, tomadla y escuchad :


Hefesto era cojo, y muy deforme. 
Cuando nació su propia madre  la diosa Hera, le repudió, arrojándole por el Monte Olimpo, rodando hasta que su cuerpo, hecho un ovillo, terminó su rodadura en las salvadoras aguas del Mediterráneo.


Allí fue visto, salvado y atendido por las hermanas Oceánides: Tetis y Eurinome.
Durante nueve años le criaron y Hefesto desde el primer momento comenzó a desarrollar sus habilidades.
Una tarde, en el mercado, de frutas de Atenas, Tetis se encontró con Hera,  después de preguntarse por sus respectivos maridos, Tetis para poner los dientes largos a Hera, le enseña una joya preciosa, que le había fabricado Hefesto
Hera entusiasmada, reclamó sus derechos maternales sobre el jorobado y hábil Hefesto, que como primer regalo la hizo un trono precioso.
Hera repleta de alegría se sentó en el trono y he aquí, que por arte de birlibirloque, salen una fuertes cadena y amarran a Hera, cumpliéndose la venganza premeditada de Hefesto por el maltrato que se le dió recien nacido.
Más tarde, Dionisio, se llevó al joven Hefesto de bacanal y ahí tenemos a los dos con una borrachera de escándalo. Dionisio, le convence para que suelte a Hera, que  pidió perdón e hicieron las paces. Luego , Hefesto se pone , por mandato del mismísimo Zeus a trabajar en un precioso autómata como uno de los tres regalos que hizo a su amada Europa .
El primer autómata del que se tiene constancia: TALOS, el gigante fabricado en bronce y que daba tres vueltas al día a la isla de Creta, para su protección, arrojando pesadas piedras  contra todo el que pretendiera entrar o salir de la isla, sin permiso.
Las habilidades de Hefesto no terminan aquí, en su fragua, y ayudado por autómatas que él mismo fabricó, suministraba los rayos a Zeus, las flechas a Artemisa, la armadura de Hércules, las cadenas de Prometeo y hasta modeló a la primera mujer mortal: Pandora, La apariencia física de Hefesto indica arsenicosis, es decir, envenenamiento crónico por arsénico que provoca cojera y cáncer de piel. El arsénico se añadía al bronce para endurecerlo 



5.11.17

Anónima



Julia Peraire , Musa del Pintor Antonio Casas


Hoy en el casillero de mi correo recibí un sobre  sin franquear
Le abrí, un texto en indudable gráfica femenina, unas gotas de perfume seductor. 
Decía: " Necesito verte, y no sé cómo. Tengo tantas cosas que decirte y preguntarte. 
Recuerdo una primavera, un calor aplastante, entrega y alguna lágrima. 
Tu estabas allí, y yo contigo. 
Ven mañana a los cines Dreams, a la sesión de las 20,30 h, yo te encontraré. 

Dame ese espacio para que pueda arrepentirme en el camino, si no, no lo haré.
A."


Al día siguiente me encaminé a la cita con mis vaqueros azules rotos, chaqueta negra, pañoleta fina anudada tres nudos al cuello,
Llegaba casi 45 minutos antes y las taquillas no estaban abiertas. Así que decidí dar un paseo por el centro comercial, había poca gente
Miraba a cada una de las chicas con la que me cruzaba ¿Sería ella?.
- ¿Eres Alba,  Abril,  Amalia,  África quizás... ? pregunté a una de peinado rizado extravagante
- Pues claro que no, contestó aminorando el paso, pero sin parar
- ¿Y una anónima ?
Ella paró del todo y sonrió.
- A veces. Cuando me conviene por supuesto que si.
- ¿Te apetece una película, ponen " Sombras Tenebrosas" con Johnny Depp
- Si me quieres invitar a salir, dame por lo menos un día, ¿no? Es lo socialmente aceptable.
- Si, desde luego, pero ambos estamos aquí ya, y el cine está ahí mismo.
- ¿No me digas que te has puesto en la calle a ver si alguna aceptaba ir al cine hoy contigo?
- Sí, quería un poco más de lo de abrazos gratis. Cine gratis.
Una leve carcajada de ella.
- Hoy no puedo, he quedado.
- ¿Y un abrazo?
Un abrazo suave fue su contribución, y se marchó en dirección contraria.
Seguía alejándose la chica del peinado rizado extravagante, así que tuve que subir un poco más la voz.
-¡¡ Eres la chica de mis sueños !!.
- Lo sé - dijo girando la cabeza para que viera como sonreía. y me lanzó un beso al aire.
- Y, ¿qué voy a hacer?
- Si mañana hay cine gratis a la misma hora, quizá me apunte. Dijo sonriendo
- Hecho. ¿Cómo te llamas?
- Llámame Anónima.jajaja

Otra Anónima ya era demasiado. Miré mi reloj.
Y veinticinco, faltan cinco minutos para que empiece la sesión.
De una carrera llegue a la puerta del cine y entré.
Apenas había nadie en la sala: un matrimonio, una mujer mayor con su nieta, que hablaban sin parar.

Pensé por primera vez que ella podría no venir. Si es que había una " A "
O peor algunos amigos bromista, que se estarían cachondeándose de mi en la oscuridad.

Habían pasado unos minutos de película, cuando una mano tanteo la butaca cercana y luego tocó mi hombro
- No creía que me fuera a atrever - me dijo bajito , casi al oído
- Ni yo que vinieras, pero veo que cumples tu palabra. Ponte a mi lado.
La reconocí en seguida, habíamos hablado muchas veces en el instituto
Ella es un par de años menor que yo
Era una chica dulce como la nieve..., con el pelo castaño, ondulado, labios carnosos.
Venía con un jersey de cuello vuelto y una falda ceñida a la cadera y luego suelta que dejaban
a la vista unos muslos suaves ligeramente morenos
Es realmente guapa, pensé
- ¿Cómo te llamas? No me acuerdo.
Ella me cogió de la mano y le dijo: Llámame Abril, Aurelia o  Alba si quieres.
No insistí, aunque sabía que no se llamaba Abril ni Alba ni mucho menos Aurelia.
Era María, o Marian, o Miriam, algo así. Pero daba igual.
La susurré al oído "Eres muy bonita "
ella se acercó más a mi oído.
- When I touch you I feel happy inside, it's such a feeling that my love, I can't hide.