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30.10.16

Caleidoscopio de mi niñez


Tintas-" Fausto " terminado hoy


Plomo líquido en los suelos, violetas imposibles en las tardes de tormenta.
El aire cargado de olor a ozono, agridulce, olor a trueno y relámpago, impregna los cuatro vientos. Castilla mojada de secas tormentas de verano. Agosto se acaba
El grano en el granero, la parva mojada, fuerte olor a heno, a campo duro de surcos en tierras y en frentes de castellanos . Pasan los bueyes yuntados camino del pajar. Aromas de mi niñez 
Culebrillas de luz que saltan de nubes a tierra. 
Uno, dos tres, cuatro: EXPLOSION, ¡ BOUUMMMM ! retumba la tierra y los cielos tres cuatro, cinco….la tormenta se aleja ya, llega setiembre.

Pasad a merendar, dice mi abuela. Rebanada de pan con nata de leche sin pasteurizar. Azúcar corona el pan. Juego a ser niño una vez más…un dos tres…treinta y tres y me escondo  
Tinajas de barro, zafras de aceites, despensas de quesos. Panzudos estómagos de barro rojo 
Me asomo al balconcillo de madera del sobrao. Higos que secan al resguardo del sol, manzanas en cestos, que perfuman el aire, ristras de guindillas colgadas del tejado
Al calor del hogar el puchero de barro gorgojea blup…bluff, es el momento de los cuentos
Mi abuela cuenta leyendas de su niñez. Me arrimo para tener contacto con ella y tirito sin tener frío
Cuenta como mi bisabuelo siendo quinto del lugar; en una noche de luna llena los mozos del pueblo provocan su hombría.
Boina que vuela, surca la valla del Camposanto: ¡ allá va…! ,Melchor: no hay cojones, si no vas. Le retan. Melchor alto delgado como un espiga, salta la tapia entre los dos mundos y cae al de las tinieblas 
Tirito me espanto y acurruco a mi abuela.
"...Y, nada más pisar la tierra santa, un velo de nube tapa la luna", prosigue Lorenza
¡ Dios mio que espanto !
"...Melchor se quedo paralizado, cuando entre las sombras de las tumbas vio que unas se movían prestas a llegar"
Risas del otro lado de la valla. Melchor ¿ te has cagado ya.? jajajaja. ¿ Has encontrado a alguna joven para compartir sábanas esta noche ? jajajja
Luna llena de verano que extiende su manto
luna llena de verano que levanta promesas
luna de verano cuerpos de plata .¡ Ven ya …!, rezaba para mis adentros
Y la luna descubrió su faz oculta de velo. Navajas de plata llenan los cielos. Y las sombras se volvieron formas. Malvas que se mecían a las caricias de la brisa, almas en pena que Melchor veía venir para resarcirse de los humanos, por encima de lo divino
Y Melchor saltó el camino inverso la tapia. Aplausos y vítores, gritos y halagos.
Y la boina era siempre perdida entre las sombras

Cuenta mi abuela que le costo cinco das de camas, casi tan vivo como muerto, por lo vivido
Retazos de vida. Caleidoscopios de mis recuerdos, formas caprichosas de mi existencia

.

27.10.16

El sueño del sueño




Inicio de tintas 


Ven querida amiga, comparte una vez más tu tiempo conmigo, como hacíamos antes, como hacemos ahora.
El mundo es como una rueda de esplendor, que gira cada mañana al abrir los ojos, gira como la barca de la pantalla. ¡ Es todo tan sencillo !
Miras a través de la venta, y ese espacio en ese instante lo cruza un pájaro. Vuela y nada más.
Mi niña, el mar está siempre despierto. las piedras duermen a cada momento. Yo no sueño 
Lisette: cuento: una brizna. la arena de las playas, el aroma del heno la lluvia  entre los árboles. No quiero repetir nada y a nada le pido permanencia . 
La vida es como el agua, tócala con la mano abierta y la sentirás vivir... siempre igual en su huída. Pero si cierras la mano queriendo atrapar, la pierdes
Hemos pasado muchas noches muchos días muchas leyes muchos países, y siempre hemos regresado a esa mano amiga extendida para beber de ella, por que la felicidad tiene para cada persona un nombre diferente
Mi dulces ojos, la vida se trata de una vieja y arrugada historia, que se llevar a cuestas.
¡ Quédate !
No proyecto sombras sobre cosa alguna, en mi ya no más hay sueños que el sueño 

25.10.16

el agujero en la pared



Aquella noche cuando pasaba el tiempo no pasaba en nuestras charlas, me contaste que en la vieja casona había en una de sus paredes, un orificio dejaba ver el pasado. 
Al principio no te creí pero fue tanta tu insistencia que me contaste con todo detalle el fenómeno y como en un sueño me transportasté al lugar. 
Me recibió una anciana que arrastraba con ritmo la suela de sus chanclas; sonreía. Le dije directamente lo que me interesaba; ella me invitó a pasar y dijo que lo hacía porque podía adivinar la intención de las personas con sólo mirar a los ojos. Me señaló una habitación oscura al final de un pasillo. “Siga”, dijo. En el cuarto no había nada, salvó un pequeño hilo de luz que se proyectaba desde un hoyuelo en la parte inferior de una pared. Me acerqué con nervios y me arrodillé para poner mi ojo en el hueco. Al principio, la luz me cegó,  luego sólo pude ver una guapa mujer y un marinero caminando, pero al arrugar el entrecejo para enfocar, vi a Lisette junto a mí, hablando de que, en vieja casona había en una de sus paredes, un orificio dejaba ver el pasado.

22.10.16

Rodolfo cuentacuentos

" El danzarín de Sirtaki " Acrílico 80 x 80 SIN TERMINAR

Nunca pude imaginar que fuese tan agradable la función de contar historias para la cual me presté voluntario, como si fuera un Sherezade varón. El nombramiento me tomó por sorpresa, porque jamás había ejercitado mis dotes de imaginación e inclusive tengo cierta dificultad para expresarme. Pero bastó que confiaras en mí para que las historias me brotaran de la boca como agua de manantial. No necesitaba inventarlas. Se inventaban a sí mismas.
Este placer duró unos pocos años. Un dia leí un comentario que yo estaba exagerando. Contaba tantas historias que no había tiempo para apreciarlas, ni aun para escucharlas. Yo pensaba que mi elocuencia era un mérito pero me sugeriste  yo sólo contase media historia por día y descansase los domingos. 
Me puse triste, porque no sabía inventar media historia. 
Mi incapacidad desagradó y fui sustituido por un mudo que narra por medio de señas y arranca los mayores aplausos.

21.10.16

Sirtaki


 " Sirtaki " Acrilico 80x 80 EN CURSO


“Dígame su mal, aquí tengo el remedio.”
Rodeado por un mar de rostros azorados y bajo un gran sauce llorón, estaba el mago, iluminado por la luz de sus remedios. Iba vestido de blanco y su voz era un misterio: suave como la seda, firme como el correr del tiempo y retumbaba muy adentro en el alma de quien la oyera. 

Desde cualquier lugar que se viera, su voz se escuchaba igual, ¡siempre de la misma manera! Así que cuando ella llegó a la plaza, escuchó su voz por todos lados:
“Acércate”, le dijo el mago. Ella se acercó, mientras la multitud se abría.
“¿Qué te ha traído hasta mí?” ,No lo sé. Acaso mi fe ciega o no tener nada que perder.
“¿Y qué es lo que quieres, mujer?” ¡Salir de aquí!.. Irme muy lejos… unirme a ese vuelo de palomas y dejar este pueblo atrás. No se habló más…
El mago abrió uno de sus frascos, lo elevó al cielo, se lo llevó a los labios, bebió de él y lo volvió a cerrar. Luego, alzó la cara, hinchó el torso y sopló una sola vez. De sus labios salió volando un trino muy dulce que subió rumbo a una nube de palomas. Un ave bella bajó y bajó hasta posarse en el hombro de ella.  El ave abrió su pico rosado . “¡Llévala contigo! ¡Vuela con ella!,” se oyó la voz suave y firme del asceta.
De pronto, paloma y mujer se alzaron y poco a poco fueron ganando altura. Subieron y subieron hasta que se unieron al resto de la nube, en la mitad de la luna. La gente en la plaza no los perdió de vista hasta que sin remedio se desaparecieron… allá… entre los hilos violetas de la inmensidad del cielo…
“Y usted, ¿qué tiene? Dígame su mal, que aquí tengo el remedio…”






20.10.16

Cuando el Mar Muerto estaba enfermo






Zeus, para mejorar la raza humana, ordenó a Eolo y Posidón que anegaran la tierra.
Diluvió. Mares y ríos se juntaron. Inmensas ciudades inmersas.
Al igual que Noe debería preparar un gran barco para salvar las especies. Compró a crédito un superpetrolero de bandera chipriota y llego a un trato con el zoo de Madrid para hacer un viaje promocional. Al ser huérfano, soltero y sin amigos él como único humano se embarcó. 
En el trayecto vio centenares de hombres en balsas precarias zambullirse para coger manzanas, o pescar peces que andaban entre las ramas.
Entonces, antes de que Zeus volviera a poner las cosas como estaban, las sirenas acudieron presurosas de todas partes y aprovecharon esa ocasión única para recorrer, con ojos asombrados, las calles sumergidas por donde habían caminado los hombres.
El día cuarenta, salió el sol, dejó a los primates en una isla alejada del resto de los animales. Al no poder reproducirse él, les daba así una segunda oportunidad a la especie humana

16.10.16

Icaro: Vuela !



Ícaro: ¡ VUELA !
Hay un hombre con un nombre, al que todos llaman Ícaro que supo que mortal alguno había contemplado el mundo desde lo más alto, como si de un dios se tratara desde su finca del Olimpo.
E inició su viaje apartando a su paso águilas del cielo, y dispuso su tiempo poniendo nombres a las tierras y a los mares, comió higos maduros en Korfú, la de los dulces veranos, luego deshizo una nube, para después acompañar a la aurora boreal, o ser testigo de los incendios en África de los que se enamoró perdidamente. Igualmente participó en la Biblioteca de Alejandría corrigiendo mapas con sus conocimientos prácticos
En este momento, hoy precisamente va camino de las estrellas donde su cera de desprenderá de sus alas y quedará desnudo con su arnés, así vagará entre órbitas secas y deshabitadas camino de la fragua de Titán donde se forjan las espadas que impiden a Saturno devorar a sus hijos.
Desde las estrellas contemplará al último ser humano, lanzar la última paletada de tierra en el hoyo del último muerto. En ese preciso instante ese humano sabrá que es inmortal, por que la muerte sólo existe en la mirada del otro.
Mientras yo sigo enamorado de la vida y de ti, 

14.10.16

El paraiso



La imaginación humana puede representar con más energía las penas que las felicidades de una vida futura. Con dos simples elementos: oscuridad y fuego creamos una sensación de dolor, que puede ahondarse por la idea de una duración sin fin. 

Pero la misma idea, sobre la continuidad del placer obra con un efecto opuesto. Es comprensible que un profeta árabe insista  sobre paisajes idílicos: fuentes y los ríos del paraíso, perlas y diamantes, los atavíos de seda, los palacios de mármol, las bandejas de oro, los ricos vinos, las artificiales golosinas, la servidumbre numerosa y todo el séquito del sensual y costoso lujo, que se torna insípido a quien lo posee, aun en el corto período de esta vida mortal. 
Setenta y dos houris, o muchachas de ojos negros, de luminosa hermosura, floreciente juventud, virginal pureza y exquisita sensibilidad, serán creadas para el uso del más mezquino de los creyentes; un momento de placer será extendido a mil años, y las facultades del hombre serán aumentadas doscientas veces, para que sea digno de su felicidad. 
No obstante las puertas del cielo se abrirán a los dos sexos; pero Mahoma no ha especificado cuáles serán los compañeros masculinos de las mujeres elegidas, para no despertar los celos de sus antiguos maridos, o perturbar su felicidad con la sospecha de un matrimonio infinito. 
Esta imagen de un paraíso carnal ha provocado la indignación, tal vez la envidia, de los monjes: declaman contra la impura religión de Mahoma; y sus modestos apologistas caen en la pobre excusa de alegorías. Pero el grupo más sólido prefiere, sin avergonzarse, la interpretación literal del Corán: Sería inútil la resurrección del cuerpo si no se lo restituyera a la posesión y ejercicio de sus más valiosas facultades; y la unión de los deleites sensuales e intelectuales 
Sin embargo, los placeres del paraíso musulmán no han de quedar confinados a la gratificación de los apetitos y el lujo y el profeta ha declarado expresamente que las más humildes alegrías serán olvidadas y despreciadas por los santos y los mártires, a quienes espera la beatitud de la visión divina.
El premio, ya se sabe: Mañana en otro lugar

12.10.16

de centauros y humanos


Ven niña bonita, te contaré una historia mientras peino tus cabellos. 
Hace muchos años los centauros poblaban unas tierras hermosas donde no existían humanos. Los centauros nacen de las águilas reales. Cazan jabalíes por las tardes y tocan sus trompetas al esconderse el sol. Bailan con antorchas encendidas y tambores rojos. Se embriagan cuando beben jugo de manzanas y de uvas guardadas. 
Son feroces en sus guerra entre ellos. Pintan soles en las rocas y celebran las fiestas de sus dioses. 
En la noche cantan a la tierra, a la luz fugitiva y a las montañas. Se enamoran, pero no tienen recuerdos, es la parte equina la que les hace no mantener ese sentimiento.

Un día los centauros conocieron a unos seres que se les parecían y que se llamaban hombres. Los hombres eran débiles y lentos, sólo tenían dos patas, se les gustaba engañarse entre ellos y adoraban a un solo dios que nadie podía ver. 
Estos hombres comenzaron a cazar a los centauros, les daban muerte o los encerraban en corrales y los hacían trabajar para ellos. Los centauros consultaron a sus brujos y a sus dioses, y les dieron el don de ser invisibles a los ojos de los hombres. 
Sólo los escuchan en sus carreras cuando salen a cazar el viento, ellos ahora mueven las olas y las nubes. Así se sienten libres por que siendo esclavos de los hombres mueren de pena

9.10.16

la familia del samurai







Había una vez en Japón, hace muchos siglos, una pareja de esposos que tenía una niña. El hombre era un samurai, no era rico y vivía del cultivo de un pequeño terreno. La esposa era una mujer modesta, tímida y silenciosa que cuando se encontraba entre extraños, no deseaba otra cosa que pasar inadvertida.
Un día es elegido un nuevo rey. El marido, como caballero que era, tuvo que ir a la capital para rendir homenaje al nuevo soberano. Su ausencia fue por poco tiempo: el buen hombre no veía la hora de dejar el esplendor de la Corte para regresar a su casa.
A la niña le llevó de regalo una muñeca, y a la mujer un espejo de bronce plateado. La mujer miró el espejo con gran maravilla: no los había visto nunca. Nadie jamás había llevado uno a aquel pueblo. Lo miró y, percibiendo reflejado el rostro sonriente, preguntó al marido con ingenuo estupor:
— ¿Quién es esta mujer?
El marido se puso a reír:
— ¡Pero cómo! ¿No te das cuenta de que este es tu rostro?
Un poco avergonzada de su propia ignorancia, la mujer no hizo otras preguntas, y guardó el espejo, considerándolo un objeto misterioso. Había entendido sólo una cosa: que aparecía su propia imagen.
Por muchos años, lo tuvo siempre escondido. 
Su salud era delicada. Por este motivo la esposa desmejoró pronto: cuando se sintió próxima al final, tomó el espejo y se lo dio a su hija, diciéndole:
— Cuando no esté más sobre esta tierra, mira mañana y tarde en este espejo, y me verás. Después expiró. Y desde aquel día, mañana y tarde, la muchacha miraba el pequeño espejo.
Ingenua como la madre, a la cual se parecía tanto, no dudó jamás que el rostro reflejado en la chapa reluciente no fuese el de su madre. Hablaba a la adorada imagen, convencida de ser escuchada.
Un día el padre la sorprende mientras murmuraba al espejo palabras de ternura.
— ¿Qué haces, querida hija?, le pregunta.
— Miro a mamá. Fíjate: No se le ve pálida y cansada como cuando estaba enferma: parece más joven y sonriente.
Conmovido y enternecido el padre, sin quitar a su hija la ilusión, le dijo:
— Tú la encuentras en el espejo, como yo la hallo en ti.
.

5.10.16

Lola la sirena




Nació y creció siempre cerca del mar. Ella, como sus cinco hermanas, amaba todo lo que se relacionara con el océano; de hecho, no conocía otro lugar tan encantador y maravilloso.
Lola era la más pequeña de aquella singular familia y se caracterizaba por ser la más hermosa de sus hermanas, lo que no quiere decir que ellas no lo fueran, pero Lola las opacaba con su tierno y hermoso rostro.
Como había nacido cerca de la playa, no fue necesario enseñarle a nadar, sólo la mayor le mostró cómo se debía mover dentro del agua. Lola aprendió con gran rapidez, poseía una enorme gracia para nadar como sirena y sus hermanas comenzaron a llamarla así: Sirena. Jugaban a que lo eran y se disfrazaban construyendo con la arena sus largas colas.

Desde pequeña escuchó aquel sustantivo y empezó a creer que era cierto; pasaba las horas nadando y perdiéndose en el océano, de verdad creía ser una sirena y no había nada que mostrara lo contrario. Fue tanta su fantasía que imaginaba tener una aleta brillante y hermosa cada vez que se clavaba en las olas. Sus hermanas comenzaron a preocuparse por su pequeña hermana, no era normal lo que hacía y en su desesperación llamaron a un especialista.
Cuando el médico evaluó a Lola le diagnosticó una enfermedad que le creaba alucinaciones y necesitaba ser internada. La noticia fue muy difícil de aceptar, pero al final su familia cedió.

Lola gritaba, pataleaba, mordía, lloraba, ¡no podían separarla de su hogar! Decía que si la privaban de la sal del océano iba a secarse y convertirse en una mujer fea; gritaba desesperadamente que necesitaba ver el crepúsculo y el ocaso desde la playa,  debían 
llevársela! Tuvieron que sedarla para poder trasladarla. Sus hermanas lloraban desconsoladas.
No hubo día en que Lola no exigiera que la llevaran a su casa, se mojaba el cabello, salía al patio cuando llovía, deseaba con toda su alma regresar a donde pertenecía.
Nunca regresó.












2.10.16

Carta a los Reyes Magos a mis 15 años



Tenía ya 15 años. Ya no leía los cuentos infantiles y seguía siendo un mal alumno que sufría con la aritmética. Un día de invierno se acercó Paco, mi mejor amigo y me preguntó: ¿Qué les vas a pedir a los Reyes Magos?,  Quiero que me traigan un hada.
¿ Un hada?  Sí, un hada con su varita mágica.
¿No preferirías mejor ese una bicicleta ?  No, Paco; el hada me dará eso y más.
Paco se quedó serio. Sólo quiero el hada. Tengo ya un sitio donde guardarla. Y sé también se todo lo que voy a pedirle cuando ella esté conmigo.

Quiero que se me revele el misterio de la mujer.  Que no me ruborice ante las muchachas. Que no me dañen sus sonrisas. Quiero pecar, sin remordimientos. Quiero saberlo, probarlo. ¿Por qué me han hecho creer que es pecado? Si lo deseo tanto, que sea bueno. Que todo lo que fluye en mí, lo que me quita el sueño, el apetito, lo que no me deja estudiar, lo que espolea mis 15 años, halle su cauce. Que mi pensamiento no vaya más allá del hecho que ignoro. Que pise firme delante de ellas, que pueda mirarlas, que pueda expresarles lo que les dice mi silencio, mi voz que no sabe hablarles. Que pueda tocarlas, sin vergüenza  Quiero que se rasgue el secreto. Quiero caer en la tierra, Paco, en la tierra que es primavera, en la tierra de las muchachas, en la tierra donde crece la mujer de carne, la que yo ignoro, la que yo deseo, la que yo amo, con la que todas las noches sueña mi alma y mi instinto, mi sangre y mi carne. ¡ Paco y lo quiero ya !

Si me buscas, andaré por estas tierras


1.10.16

cuento de cómo nacieron los ricos y los pobres





¿Abuela, qué es un pobre y para qué sirve? pregunté en Gredos una noche de verano a mi querida abuela, que cada noche, nos contaba cuentos a mis primos y a mi, arremolinados a ella como los pollitos a la gallina.
Os contaré una historia cierta, nos dijo:
Hace mucho tiempo en este pueblo todos  los habitantes salían cada noche con un saco y llaves maestras para abrir toda clase de cerraduras y así robar la casa del vecino. Cuando regresaban encontraban su propia casa saqueada por otro vecino. En el pueblo, había concordia, por que como uno robaba al otro hasta llegar al último y éste al primero.
Pero un día ocurrió algo. Apareció en este pueblo un hombre honrado que por las noches no salía a robar y se quedaba en casa. Los ladrones veían luz en ella y no entraban.
Un día en cónclave, los vecinos transmitieron al hombre honrado que si él no quería robar no era suficiente razón ya que cada noche por esa causa, un vecino se quedaba sin poder comer.



El hombre honrado entendió la explicación y por las noches se iba al puente a ver pasar el agua, y así le podían robar. Pero ocurrió que como él no robaba, cada noche un vecino se hacía rico, por que nadie le robaba. Día tras día en el pueblo cada noche una casa no robada se convertía en más rica que el resto de las si robadas y al lado que le tocaba robar en casa del hombre honrado, como estaba saqueada, se volvían cada día más pobres. Hasta que los ricos imitaron al hombre honrado y también se iban al puente a ver correr el agua. Esto provocó que algunos se volvieran más ricos si robaban en sus casas y también que hubiera más pobres-pobres
Contratemos a los pobres para que vayan a robar para nosotros, dijeron los ricos, y así lo hicieron. Y así lo hicieron y además para no ser robados ellos, pagaron a los pobres para defenderles de los pobres , ya que estos les robaban. E instituyeron policías y cárceles
Pasó el tiempo ya no se hablaba de robar , si no de ricos y pobres, y a todo esto, el único hombre honrado de verdad, había muerto de hambre