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31.5.16

CADÁVER EXQUISITO LITERARIO




Sin añadir o quitar una coma, tal como acaba de ser publicado en Facebook hoy, corto-pego este cadáver exquisito literario
Hará como nueve años que en los blogs de Spaces hicimos uno entre ocho de las personas que también participan en este

Tras este largo periodo de tiempo de descansar en paz, hemos desenterrado para volver a enterrar
este nuevo cadáver exquisito
Gracias a su organizadora Valeria

Hola gente!! Les presento nuestro Cadáver Exquisito hecho con 18 hermosos pedacitos de entusiasmo y buena onda. Aquí los nombres de los jugadores (no es el orden en que escribió cada quien): Estef, Rodo Garrido, Ana, Ruben, Leo, Conxi, Rob, Caro, Shibru, Pablo, Gaby, Aitor, Indra, Marce, Rodo Van Caster, Jime, Pepi y yo. Gracias una vez más por prenderse con el juego cuyo empujón inicial se lo debemos a Velvet Estef -ella propuso esta nueva edición del juego- ... Gracias a todos/as!!
PD: Se reciben imágenes para ilustrar la nota!! Si tienen ganas las pegan en los comentarios y después agregamos la que tenga más votos. También sugieran títulos porfa!
“Todo empezó con la niebla, tan espesa, tan gris, que no podía significar más que un mal augurio. Llegó silenciosa una noche para envolverlo todo como una nodriza atroz de los horrores que estaban por acontecer. Llevaba mucho tiempo preparándose para dichos horrores: “eres fuerte, lo superarás”, se decía una y otra vez. En realidad, había estado tantos años esperando que aquello que tanto temía ocurriese, que ya se había acostumbrado a su invisible y amenazadora presencia. Se apegó a la anticipación. A la espera. Eso es lo que le había ocurrido: llevaba tanto tiempo esperando, que ya no concebía el mundo sin esa pequeña dosis diaria de adrenalina ante lo imponderable. La espera se hacía insostenible, pero a la vez era el motor que le hacía sobrellevar cada día y también esperar con ansias el día siguiente. A veces flaqueaba, al ver que el tiempo transcurría y nada de lo esperado sucedía. Por el contrario, parecía que la vida se empeñaba en torcer el rumbo de sus sueños, en seguir demorando eso tan ansiado. Otras veces esa misma adrenalina era la que le insuflaba nuevos bríos, y se llenaba de optimismo pensando que ya estaba muy cerca de su cometido, de concretar sus deseos. Se sintió inmensamente feliz, pensó en una copa de buen brandy, y sus pasos le llevaron hasta el pequeño mueble bar. Abrió la puerta con la sonrisa dibujada en los labios, pero la misma se heló al ver lo que había junto a la botella, un perdigón de bronce. Uno de esos gordos y bien elaborados, con los que derribar la puerta de un solo aldabonazo. Botella y perdigón, unas picas y otras no. Al otro lado de la puerta permanecían a pesar de todo impasibles. Para ser exactos, todos menos la reina roja, que pegada al ojo de la cerradura pensaba: "¡imposible!”, no cabía en sí de la sorpresa. Era francamente inaudito lo que acababa de ver, y aunque cuanto observaba no era más que una visión parcial de lo que allí acontecía, su imaginación se apresuró a prever el resto. Apenas se permitió un leve parpadeo, se alejó de la puerta, y sin más preámbulos decidió entrar en acción. Recorrió un largo pasillo, el sudor de su frente era el claro reflejo de la desesperación, sin embargo decidió no mostrarlo, ante lo injusto del momento, arranco el coche y tragándose las ganas decidió marcharse de allí. Pasaron segundos, minutos, horas... la eternidad encerrada en un solo día. Sabía que volvería a verle a la mañana siguiente, pero ese pendiente que había quedado le atormentaba su mente y sus entrañas. El tiempo pasaba muy lento y lo único en lo que podía pensar era en sus hermosos y provocadores labios, los cuales observó de manera descarada lo suficiente como para recordarlos cada vez que sintiera el llamado al onanismo. Era la boca de la que había soñado beber el amor. Allí se vieron reflejados sus sueños. Se zambulló de pleno en el pequeño lago del inmenso jardín. En su interior abrió los ojos y vislumbró algo entre el paisaje acuático. Sí, era eso... ¿cómo no me había dado cuenta antes…? Efectivamente no había fallecido pese a ser llevado a hombros por sus vecinos dentro del tétrico ataúd sin tapa. No estaba muerto, pero había regresado de la muerte….y debía desfilar en la procesión de la romería de Santa Marta para agradecer a la Providencia haber atravesado el túnel y haber encontrado la luz…la vida…al final del mismo ... cuando me encontré al final con aquella persona que me había regalado lo mejor de la vida. La locura se hacía con mi cabeza, la espera me había pasado factura y por fin se lo pude decir: - mis diálogos contigo terminan siendo monólogos con las horas rescatadas de un ayer que guarda silencio. -Quiero alejarme, sé que me espera una nueva vida, rescatando los sueños de aquel que ya fué, pero guarda melancolías e ilusiones que pueden convertirse en horas plenas de respuestas y sonrisas..." . No puso más resistencia. Dejó que esa mala racha cumpliera su objetivo. Que sus ansias de rebeldía no afloraran ahora, que ya no tenía sentido. Quedarían así, bien guardadas. Todo indicaba que debía rendirse, que el tiempo y su salud, ya se lo impedía y que una vez más, no era el momento. Se dejó mojar por esa lluvia, que ya no se andaba con amenazas y encendió su último anhelado cigarrillo... La brasa encendida hizo que se le ocurriese la solución perfecta. Le prendería fuego la casa, solo debía meditarlo para no levantar sospechas. Quería que pareciese un accidente, algo que no le involucrara. Luego se tomaría un avión rumbo a Namibia y comenzaría una nueva vida. Nemo, ordena inmersión. El submarino con su preciada carga desciende rodeando de silencio. Nemo escribe en el libro de bitácora: Los pasajeros de Namibia descansan sin saber que todo lo vivido ha sido un sueño. Nemo mantiene firme el timón rumbo a una nueva oportunidad para los hombres. La vida renace de sus cenizas, los prados verdean, las aves en el exterior comienzan a poblar los cielos. La vida renace de nuevo ... Fin.”

27.5.16

De cómo se creó este Cadáver Exquisito


Cadáver Exquisito, a partir de una obra de Gustav Klimt
" Dama del abanico "


Cadáver exquisito es una técnica por medio de la cual se ensamblan colectivamente un conjunto de palabras o imágenes; el resultado es conocido como un cadáver exquisito  Es una técnica usada por los surrealistas en 1925, y se basa en un viejo juego de mesa llamado “consecuencias” en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración. Neruda y Lorca los llamaron poemas al alimón; Nicanor Parra y Huidobro, quebrantahuesos.
El cadáver exquisito se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona sólo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. El nombre se deriva de una frase que surgió cuando fue jugado por primera vez en francés: « Le cadavre – exquis – boira – le vin – nouveau » (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo).
A diferencia de los antiguos cadáveres exquisitos, si bien los artistas no tenían conocimiento de lo que estaban haciendo (debido a la fragmentación de la imagen y la ocultación del resto de los fragmentos de la misma) ni quienes además estarían dibujando o pintando el resto de los otros fragmentos de la imagen completa, los profesores sí conocían la imagen total y guiaban a los artistas respecto de medidas y proporciones.
Organicé este Cadáver Exquisito con otros siete pintores más. Cada participante de este juego recibió un trozo de fotografía recortado con la intención de que no fuera reconocida la imagen final terminada, dando libertad para utilizar técnicas diferentes. Y ni siquiera yo pude imaginar el resultado final a pesar de conocer el punto de partida.

24.5.16

El tren a Aarona




Cuenta mi abuelo que recorría el norte de Italia en busca de una quimera: Una bailaría de porcelana que intuía estuviera cerca del lago de Como 
Toma el tren en Milán. 
Esos trenes de alta montaña de asientos de madera y compartimentos cerrados con puertas de corredera que les aisla de un pasillo intransitable 

Cuando va a sentarse observa que alguien ha olvidado sobre el asiento, un libro de anotaciones de pastas azules, como un manuscrito de novela
En un instante entra en el vagón un hombre con gafas de sol y torcido gesto que deja un maletín como de instrumentales médicos, sobre el maletero encima de los asientos, y se queda inmóvil mirándole. 
Mi abuelo impresionado, no se atreve a saludarle. 

El viaje es lento, destino cerca del Lago de Como. 
Mira por la ventanilla, se aburre, intenta dormir pero no lo consigue
Recuerda el libro de anotaciones que encontró en el asiento . Le examina. 
La hojea a saltos. 
Parece ser una novela policial en la que un viajero de un tren, sospechando que el compañero circustancial de vagón: Un tal Giacomo Lynch, es en realidad un sicario al servicio de la "Cosa Nostra", que va en pos de un objeto muy valioso en una villa cerca de la ciudad de Aarona

En la novela el protagonista sigue al malo con siguilo hasta la villa de los Fabres Von Bullon, cercana al Lago de Como y ve por la cerradura como el sicario entra en la casona, sobrepasa el aseo de bañera azul con estrellas doradas incrustadas, y ya en el salón, justo en la vitrina donde se exponen las delicadas figuras, toma la de la bailarina con una pierna escayolada...

El tren acaba de parar. 

El hombre de las gafas negras y el gesto torcido se pone de pie y toma su maletín en cuyo tarjetero, mi abuelo alcanza a leer “Giacomo Lynch”. 
Rápido mi abuelo mira el lugar en el que se encuentra parado el tren: Aarona.
¿Qué hago? Piensa que debe bajarse, seguir a Giacomo Lynch, denunciarlo por robo...¿ Pero si aún no ha ocurrido?

El tren arranca después del silbido. 

Avergonzado, mi abuelo intuye que esa es la porcelana que quiere de verdad y ha qedado paralizado sin saber actuar
Abre la novela y busca el punto donde dejó su lectura

Asombrado ve, al pasar página, que a partir de ese punto esta todo en blanco
El tren para en la siguiente estación.
Mi abuelo desciende ; se le cae el libro al ir a recoger su maletín del suelo
Toma el libro y ve que en las últimas páginas quedan unas frases escritas:

"Con sólo verte una vez te otorgué un nombre
Para ti levanté una bella historia humana.
Una casa entre árboles y amor a media noche
Un deseo y un libro, las rosas del placer y la desidia.
Imaginé tu cuerpo tan dulce en el estío, bañado entre las viñas
Un beso fugitivo y aquel -"Espera, no te vayas aún, es temprano".
Y fue sólo pasar, apenas un minuto y ya dejarte.
Todo un amor, jazmín de un solo instante.
Mas es grato saber que nos tuvo un deseo, y que no hubo futuro ni presente ni pasado.
"


Mi abuelo desciende y se encamina a casa de la bella Isabella y su dulce hija Ananda
Por el camino se detiene al pie de una pileta con cercanos castaños que vuelven sus aguas frescas en verano, introduce su mano y bebe de sus aguas
Lo hace una vez más, aguas siempre dispuestas a ser bebidas

21.5.16

Bucarofagia ( Artículo tomado del diario " El Español"



Un pequeño jarro de barro ofrecido en bandeja de plata. Ése es el simple elemento que acapara todo el protagonismo en Las Meninas de Velázquez, captando la atención del espectador del cuadro. Todo queda en suspenso mientras las miradas de los personajes convergen en el observador externo, que ocupa el lugar del rey Felipe IV y de su esposa Mariana de Austria reflejados en el espejo del fondo. La infanta Margarita, figura central de la pintura, parece vigilar de soslayo la reacción de sus padres antes de coger el recipiente de loza con la mano.
Pintada en 1656, la obra maestra de Diego Velázquez -“teología de la pintura” según Luca Giordano- ha sido objeto de un sinfín de interpretaciones estéticas, políticas e incluso astrológicas. Pero pocas han incidido en el protagonismo del búcaro de barro, una pieza clave en la composición del cuadro que podría desentrañar el misterio de Las Meninas a la luz de una de las costumbres españolas más peculiares del siglo XVII: la bucarofagia.
Así bautizada por la historiadora del arte Natacha Seseña (1931-2011), la bucarofagia es el hábito de consumir barro cocido, ya sea a pequeños bocados o triturado en polvo. Una costumbre muy popular durante el Siglo de Oro y vigente hasta mediados del XIX que desde nuestra perspectiva actual más parece una manía o locura dietética. Sin embargo, esta peligrosa práctica tiene reflejos en alguna de las excéntricas dietas que preconizan las famosas de hoy en día.

Entonces este fenómeno se llamaba “opilación” y consistía en una obstrucción de los humores del cuerpo y en consecuencia, una importante disminución o la total desaparición del flujo menstrual. Ese desajuste dificultaba la concepción, regulaba los períodos excesivamente abundantes e incluso se empleaba como artimaña para simular embarazos que obligaban a cumplir promesas de matrimonio.
La deseada opilación causada por la ingesta de arcilla cocida fue transmitida mediante la tradición oral y por las sirvientas moriscas de la alta sociedad. En el siglo XVII era ya una costumbre popular practicada por todas las clases sociales, como se deduce de su frecuente aparición en la literatura de la época. Ya como remedio casero en los burdeles o como tratamiento terapéutico en los palacios era especialmente apreciada la cerámica de Estremoz (Portugal) o de Indias, aunque también se elaboraba en Talavera de la Reina, Salvatierra de los Barros (Badajoz) o Garrovillas (Cáceres).
Los búcaros -del portugués púcaro y éste a su vez del latín pocŭlum ‘vaso’-  eran piezas de alfarería de paredes muy finas y brillante color rojo. Hechos de barro oloroso y fragante, servían para enfriar el agua mediante condensación, igual que los botijos. Aportaban sabor y perfume al agua, efecto que se realzaba mediante la adición de resinas y especias al barro original o con tratamientos posteriores a base de baños de ámbar gris.
Así pues, los búcaros tenían diversos fines prácticos, desde refrescar y aromatizar las estancias hasta enfriar la bebida o servir como golosina y medicina. Eran objetos de valor y como tales aparecen en numerosos bodegones y cuadros de la época, destacando su aparente sencillez entre la magnificencia de objetos mucho más refinados.
Todavía en 1840 se usaban y comían los búcaros, tal y como cuenta Théophile Gautier en su Viaje por EspañaSe colocan siete u ocho sobre el mármol de los veladores y se les llena de agua, en tanto que, sentado en un sofá, se espera a que produzcan su efecto y con ello el placer que recogidamente se saborea. Los búcaros se rezuman al cabo de un tiempo, cuando el agua, traspasando la arcilla oscurecida esparce un perfume que se parece al del yeso mojado, o al de una cueva húmeda, cerrada desde hace mucho tiempo. La transpiración de los búcaros es tal, que después de una hora se evapora la mitad del agua, quedando la que conserva el cacharro tan fría como el hielo, con un sabor desagradable a cisterna. Sin embargo, gusta mucho a los aficionados. No satisfechas con beber el agua y aspirar el perfume, muchas personas se llevan a la boca trocitos de búcaro, los convierten en polvo y acaban por tragárselos.

LOS PELIGROS DE COMER BÚCARO

Según los componentes que tuviera el barro del búcaro, éstos podían causar un efecto adictivo y ligeramente psicotrópico, además de posibles envenenamientos. Juan Revenga, reconocido dietista-nutricionista y profesor de la Universidad San Jorge, advierte de los peligros que conllevaba la bucarofagia, propios de una época en la que la medicina no era tanto una ciencia sino una secuencia de pruebas y errores. Los metales pesados como el plomo, el arsénico y el mercurio podían llegar a causar graves problemas de salud a las amantes de comer barros.  Así veía también la bucarofagia Sebastián de Covarrubias en 1611, cuando decía que los comen las damas por amortiguar la color o por golosina viciosa, y es ocasión de que el barro, y la tierra de la sepultura las coma y consuma en lo más florido de su edad. Los hombres la consideraban una moda perniciosa y frívola, como aparece en El día de fiesta de Juan de Zabaleta (1659) con una muchacha opilada tan sin color como si no viviera. Nadie juzgara que salía del coche para la visita sino para la sepultura. Para acabar con el vicio, los doctores recomendaban mezclar el agua del jarro con tierra de difuntos, administrada seis días seguidos, o llenar el búcaro de orina para después dejarlo secar y darlo a comer a la paciente, causándole repugnancia y fobia. La anemia y la opilación producidas por la bucarofagia se curaban bebiendo agua rica en hierro, como la de la Fuente del Acero de la madrileña Casa de Campo.
Sin embargo, también había médicos que recetaban el consumo de barro cocido, como posiblemente pasó en el caso de la joven infanta Margarita. Según estudios modernos, la protagonista  de Las Meninas pudo ser víctima del síndrome de McCune-Albright o pubertad precoz, con frecuentes y muy abundantes menstruaciones desde su infancia que podrían haber sido tratadas con el consumo de barro, de ahí la central presencia del búcaro en el cuadro.
En el caso de María Luisa de Orleans (1662-1689), primera esposa de Carlos II el Hechizado, la bucarofagia y su consecuente amenorrea fueron prescritas por los doctores de la corte. Pensaban que la menor frecuencia de las menstruaciones de la reina provocaría una mayor fuerza en la acción seminal de su marido, pero solamente consiguieron ocasionarle molestias y obstrucciones intestinales que acabaron causando su muerte a muy temprana edad.

19.5.16




Por determinadas circunstancias hoy he estado una vez más viendo la película " El club de los Poetas Muertos", y su electrizante final .
Soy... 
Soy lo que veis, lo que adivináis por que personas como tú han dejado lo mejor vuestro en mi
Conoceros aunque no nos hayamos mirado a los ojos ha sido enriquecedor para mi
La vida me ha tratado dulce he podido vivir tus lágrimas y alegrías, tus consejos y tus miedos, beberte hasta donde te has dejado derramar
Gracias por haberme permitido tener algo de ti



17.5.16

rEENcarnacióN


Pastel y tinta china


"All estaba la sla, su reflejo teña de verde el mar.
Deba llegar hasta ella, aún me quedaban fuerzas 

para ello.

Un arpón en el costado ba tñendo de rojo vda,  

las aguas, anuncando m muerte


El alma de Smbad abandonó el pesado cuerpo sn vda 
de la ballena blanca y ascendó 
hasta la presencia de la Dosa Reencarnacón


e forma deseas elegr en tu sexta y última vida



-Querdo Simbad, de nuevo mueres para volver a nacer. 

Esta vez qué forma elges

- Un árbol

- Un árbol?  Antes de ser árbol has ido ,

trovador, otra vez águla,


pntor ,  cuentacuentos y por 

últmo ballena.


-Puede parecer estúpdo pero quero ser un árbol

al pe de un estanque, quzás un castaño, que de sombra

en los veranos y a ms pes crezcan herbas olorosas 
Quero ser ese árbol testgo de una nfanca,

donde las aves reconocen la mano que les da de beber

As el árbol Smbad se dejó crecer,

sabéndose fuerte y tranquilo,

sendo un perddo tronco alzado, 

agarrando fuerte sus races a la terra, 

regalándose a ella, 

entregando sus matces a un mundo 

que de nuevo le acercaba a ella
.

12.5.16

dos mejor que tres





Teníamos veintipocos años y todos los sueños pendientes de cumplir. Todo el mundo era nuestro.
Habíamos contratado un viejo velero y el capitán tenía necesidad de hablar sin parar hasta que avistamos el puerto de destino
Los tres vestíamos de impoluto blanco.  Así llegas tú al recuerdo que tengo de ti, con tu camisa blanca desabrochada y tu biquini blanco debajo
Ibamos a vivir nuestro mejor verano, en aquella isla, descalzos, medio desnudos, el pelo engañado y lleno de sal
Teníamos nuestra cabaña nativa y una destartalada motocicleta. Swan conducía siempre, tú mi niña ibas detrás y yo tras tuyo. Aquel día íbamos a la aldea del otro lado de la isla, e introduje mis manos debajo de tu camisa, y me dejaste hacer
Dos días después Swan te beso bajo el agua os vimos todos. Yo tenía los cascos puestos y aún así escuche el jadeo de la gente a vuestro beso
Tres jóvenes  sin compromisos disfrutando de sus hormonas y su juventud. Las cenas en la orilla del mar, bebiendo cerveza y comiendo todo con los dedos.
Entorno al calor de la hoguera hacíamos planes, terminaríamos nuestros estudios y nos vendríamos  a vivir a esta isla, viviendo de lo que hiciéramos: pulsera, sortijas, collares, pinturas...Por que lo más importante era seguir los tres juntos, compartiéndote
Era noche cerrada, un cielo lleno de estrellas, sin rastro de la luna, y me propusiste te siguiera hasta adentrarnos en el mar. Ese beso...Ese beso fue para mi la prueba que me querías especialmente a mi respecto a Swan.
Luego te dije: duerme conmigo...
A la mañana siguiente habías desaparecido de la isla, sin una nota, sin una palabra. Estaba desolado 
Cinco días más tarde, tomaba el sol tumbado en la arena y sentí que me tomaban de la mano. Llegaste sin hacer ruido y te tumbaste a mi lado. Nos volvimos a amar de manera especial. 
Sólo tú sabías que ya no nos volveríamos a ver jamás

¡NO !!, esto no puede ser el final de mi confesión
...El velero tocó puerto, y en la isla y nada más pisar la arena tu olor a mandarina ( ¿recuerdas?) te delató. Miré hacia las palmeras, vestida de absoluto blanco me sonreías, descalza, y una vieja motocicleta destartalada nos esperaba, sola, para ti y para mi






11.5.16

no todo cambia






Han pasado diez años y tu imagen queda congelada en mi mente para siempre. Dentro de otros diez años seguirá siendo la misma. 
Era finales del verano y mucho calor durante el día.  Tomaba un refresco con cubitos de hielo, con mi nieta Irene, de cinco años. Con la seriedad que la caracteriza a pesar de su edad, Irene me soltó de pronto: “Abuelo, ¿por qué me quitas los cubitos de hielo del vaso? A mí me gustan”. 
Tardé unos segundos en darme cuenta de lo que estaba pasando. 
A Irene nadie le había explicado lo que los físicos llaman -transición de fase – el cambio repentino de la estructura de la materia que puede convertir el cubito de hielo en agua líquida si éste se funde debido al calor –. ¡Estaba convencida de que alguien le estaba gastando la broma de esconderle los cubitos de hielo del vaso sin que ella lo notara! 
Los recuerdos revelan algo esencial que tendemos a olvidar constantemente: todo cambia a nuestro alrededor –hasta la estructura de la materia cuando el hielo se funde o se evapora–, pero nosotros no queremos cambiar por nada del mundo: Lo peor que me puede ocurrir –es dejar de ser quien soy.” pensamos - 
Pero... cambia lo externo, la transición de fase no funciona con la apreciación propia de nosotros mismos, consideramos que nuestro espíritu es el mismo que no cambia con el paso del tiempo. Igualmente queda  congelada en el tiempo de nuestra memoria la última imagen de las personas que son importantes en nuestra vida
Han pasado diez años y tu imagen sigue inamovible, de la misma manera que mi espíritu se mantiene estático digan lo que digan Parmenides y Heráclito


9.5.16

Antañavo,el lago sagrado de los Antakarana

"Mujer africana" - Acrílico sobre tabla-


Leyenda Africana:
En el País Antankarana, en el norte de Madagascar, se encuentra el lago Antañavo. 
Cuenta el pueblo Antankarana que hace mucho tiempo, donde hoy está el lago existía un gran poblado que contaba con su rey, príncipes y princesas, con grandes manadas de vacas y campos de yuca, patatas y arroz.
En este pueblo, mezclados entre la población, vivían un hombre y una mujer a quienes sus vecinos no conocían. Se habían casado y tenían un niño de unos seis meses de edad.

Una noche, el niño empezó a llorar, sin que la madre supiera qué hacer para calmarlo. A pesar de las caricias de la madre, de mecerle en sus brazos, de intentar darle de mamar, el niño no cesaba de llorar y gritar. 
Entonces, la madre cogió al bebé en brazos y fue a pasear con él a las afueras del pueblo, sentándose bajo el gran tamarindo donde las mujeres solían juntarse por la mañana y por la tarde para moler arroz, por lo que le llamaban ambodilôna. La madre pensaba que la brisa y el frescor de la noche calmarían al niño. En cuanto ella se sentó, el niño se calló y se quedó dormido. Entonces, suavemente volvió para casa, pero nada más cruzar la puerta, el niño se despertó y comenzó de nuevo a llorar y gritar.
La madre salió de nuevo y volvió a sentarse en un mortero a arroz y, como por encantamiento, el niño dejó de llorar y volvió a dormirse. La madre, que quería volver junto a su marido, se levantó y se dirigió hacia casa. Nuevamente, en cuanto la mujer cruzó el umbral de la puerta el niño se despertó y comenzó a llorar violentamente. Por tres veces hizo la madre lo mismo, y tres veces el niño, se dormía en cuanto ella se sentaba en el mortero de arroz, y se despertaba cuando ella intentaba entrar en casa. A la cuarta vez, decidió pasarse la noche bajo el tamarindo.

Apenas había tomado esta decisión, cuando de repente todo el pueblo se hundió en la tierra desapareciendo con un gran estruendo. Donde hasta entonces había estadio el pueblo no quedaba sino un enorme agujero que de pronto comenzó a llenarse de agua hasta que ésta llegó al pie del tamarindo donde la mujer asustada sostenía a su hijo, apretándole entre sus brazos.
En cuanto se hizo de día, la mujer fue corriendo hasta el pueblo más cercano para contarles lo que había sucedido ante sus ojos y cómo habían desaparecido todos los vecinos.
Desde entonces, el lago adquirió un carácter sagrado. En él viven muchos cocodrilos en quienes los antankarana y los sakalava creen que se refugiaron las almas de los antiguos habitantes de la aldea desaparecida bajo las aguas. Por esta razón, no sólo no se les mata sino que se les da comida en ciertas fechas.
Tanto el lago Antañavo, los cocodrilos que en él habitan como el gran tamarindo ambodilôna son venerados y se acude a ellos para pedir ayuda.
Así, cuando una pareja no acaba de tener hijos, acude al lago e invoca a las almas de los habitantes desaparecidos pidiéndoles que se le conceda una numerosa descendencia, prometiendo, a cambio, volver para ofrecerles el sacrificio de animales para su alimento. Cuando la petición tiene éxito, la pareja regresa al lago para complir lo prometido. Los animales sacrificados se matan muy cerca del agua, parte se echa en el agua y parte de su carne se reparte por las cercanías del lago para provocar que los cocodrilos se alejen lo más posible del agua porque piensan que cuanto más se alejen mayor será la ayuda que proporcionarán.
Cuando un antakarana cae enfermo, se le lleva muy cerca del lago, se le lava con sus aguas y dicen que se cura.
Está prohibido bañarse en sus aguas e incluso hasta meter en ellas las manos o los pies. Cuando uno quiere beber o tomar agua del lago, debe hacerlo con la ayuda de un recipiente dispuesto al final de una bara larga y sólo puede beberla a algunos pasos de la orilla.

También está prohibido escupir en el lago o cerca de él, así como hacer sus necesidades en los alrededores. Se cree que quien violara estas prohibiciones sería devorado, pronto o tarde, por los cocodrilos.

6.5.16

La casa abandonada

" La casa abandonada "
Acrílico 73 alto x 92 ancho
SIN TERMINAR


Junto al río que surca el valle, a la sombra de las montañas de Gredos, hubo en su tiempo una plantación de tabaco. Eran los tiempos que la agricultura era de subsistencia. 
Los Soto eran los dueños de las más fértiles tierras junto al río, ricos hacendados que durante generaciones recorrían sus tierras a caballo. De esto hace muchas décadas. Luego la desgracia se cebó con esta familia , y fuera acabando primero con su hija y luego con el suicidio de sus padres.
Una tarde de este verano último fui río abajo en busca de escenarios para poderlos pintar posteriormente 
Entre los cañizales apareció la mole granítica de la vieja mansión de los Soto. Sin dudarlo entre.
La casa había sido saqueada numerosas veces, los cristales rotos, las puertas descolgadas, apenas quedaba una baldosa intacta.
Ascendí al piso superior, y comencé a sacar fotografías con flash . 
¡ No, para, no me dispares ! escuché ruegos de una de las habitaciones que daban a la salida.
Entré y nada había, ni nadie, tan sólo un espejo que cubierto de polvo el reflejo de una imagen confusa.
¿ Quién hay ? pregunté con poca voz, muy impresionado
Silencio
El espejo seguía reflejando la misma imagen confusa a pesar que ya no estaba frente a él
Me di la vuelta para irme cagado de miedo
¡ Ven !, dijo la misma voz
Giré la cabeza sin moverme del sitio. La imagen que el espejo reflejaba parecía que quisiera tenderme la mano.
Yo era incapaz de moverme.
De dentro del espejo, salió un a imagen femenina, vestida tan solo con braguitas y una camisa blanca desabrochada y anudada. Me tendió la mano y sin que fuera capaz de oponer resistencia me trasladó al otro lado del espejo

Allí envueltos en una luz que nos rodeaba, la sensación era de paz y dulzura
Me llamo Inés Soto, y morí sin saber, ni haber sentido el amor. Tómame
Nos dejamos caer a un suelo repleto de mullidos cojines, y ahorcajas sobre mi, me hizo el amor.
Fue...es la sensación más increíble jamás sentida.
Cuando de nuevo fui consciente, estaba a dos kilómetros del lugar de la vieja casona abandonada
de los Soto
Regresé al día siguiente, y al otro. He regresado decenas de veces pero nunca más se repitió el encuentro con tan hermosa mujer



3.5.16

Simonetta Vespucci


Simoneta Vespucci pintada por Botticelli


Simonetta Vespucci era hija de un noble genovés apellidado Cattaneo. Con tan solo 16 años se casó con el florentino Marco Vespucci, vecino y amigo de Botticelli. Cuando el pintor conoció a la joven, se enamoró instantáneamente de ella y la convirtió en su musa y modelo de multitud de sus cuadros.La belleza de Simonetta pronto se extendió por toda Florencia e incluso los hermanos Giuliano y Lorenzo de Médici, mecenas de Botticelli, intentaron conquistarla en numerosas ocasiones. 
En 1475, durante la celebración de un torneo de justas, fue proclamada “Reina de la belleza”, lo que hizo que su fama como la mujer más hermosa de Florencia se extendiera por toda Europa.Apenas un año después, el 26 de abril de 1476, Simonetta Vespucci falleció a causa de la tuberculosis. Apenas contaba con 23 años. El pintor no pudo soportar la pérdida de su amada, y vivió el resto de su vida obsesionado con su belleza, retratándola en muchas de sus obras Entre ellas destaca el cuadro "Venus y Marte", en el que los dioses son representados por Simonetta y el propio Botticelli.
«Venus y Marte», de S. Botticelli
Detalle de "Venus y Marte "

Detalle de dibujo y cojín de colores sin terminar

Casi nueve años después de su muerte, Botticelli finalizó “El nacimiento de Venus”, su mayor homenaje a Simonetta y cuadro que, con el paso de los siglos se convertiría en su obra más representativa.
El pintor, que nunca se casó, falleció en 1510 y fue enterrado a los pies de la tumba de Simonetta, en la Iglesia de Ognissanti tal y como había expresado en su última voluntad. Quizá fue la única forma que encontró para poder pasar la eternidad junto a la mujer más bella del Renacimiento. 

1.5.16

Y con ella volvió a nacer la esperanza




En el Crepúsculo de los dioses, Thor matará a Jörmungandr con su martillo, pero solo podrá dar nueve pasos antes de caer muerto, envenenado por la saliva venenosa que Jörmungandr escupió sobre él. 
Odín peleará con su poderosa lanza contra Fenrir, pero finalmente será devorado por el lobo después de una larga batalla. Para vengar a su padre Vidar llegará inmediatamente y pondrá un pie en la quijada del lobo. En este pie él calzará el zapato que ha estado forjando desde el principio de los tiempos, que consiste en tiras de cuero cortadas por los hombres sobre los dedos del pie y los talones de sus zapatos. Con una mano agarrará la quijada del lobo y quebrará su garganta, matándole por fin.
Entonces, Surt quemará el universo entero con fuego. La muerte llegará a todos los seres en la Tierra. El sol se apagará y las estrellas desaparecerán de los cielos. Surgirán vapores tóxicos y las llamas estallarán, abrasando el cielo con el fuego. Finalmente, la tierra se hundirá en el mar.
Después de la destrucción, una tierra nueva emergerá del mar, verde y justa. Los cereales madurarán en los campos que nunca fueron sembrados. El prado, en el Asgard ahora destruido, no habrá sucumbido al final de todo. 


El sol reaparecerá como Sol, ya que antes de ser tragada por Sköll, habrá dado a luz a una hija, idéntica a ella. Esta hija virginal reanudará el camino de su madre en el nuevo cielo.

Cada dia que nace un ser, la esperanza vuelve a fecundar la tierra. Hace 4 días nació una nueva niña que algún día reanudará el camino de su madre y de las madres de sus madres, todas ellas portadoras de genes de esperanza y salvación
Que Dios la bendiga