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7.12.16

Praga bien vale un concierto




Siéntate niña de mis ojos, te contaré un sueño muy raro que tuve anoche.
Próximamente estaré en Praga, será por ello que se me comunicó en sueños la historia.
Era de noche y descansaba. Fuera, en las calles de Praga, había fiesta, la noche se iluminaba con castillos de fuegos artificiales, tú dormías profundamente, me levanté y observé a través de los cristales los coloristas fuegos
Me puse el pijama, y calcé mis zapatillas para verlos fuera. Al salir al jardín no había nadie, y los fuegos habían desaparecido. Todo era oscuridad

Sentí unos pasos de algodón detrás de mí. Era una niña. Una niña que estaba, que se la veía sola

Su cara estaba pálida, sus ojos parecían pedir permiso para mirar. La niña acercó su mano y rozó la mía. Me dijo: " Decidle a... Decidle a alguien que estoy aquí ". Luego la imagen se desvaneció
Quedé impresionado por el sueño...

Mira, niña bonita, niña de mis ojos, esa preciosa estatua de Bruncvík, su hermosa coraza y a los pies el escudo. Según se dice, partió a recorrer el mundo para encontrar un león vivo para poner en su escudo. Durante el viaje, recibió una espada, que como no podía ser de otra manera, era mágica, y tenía el don de cortar por sí sola las cabezas de los enemigos.




¿Tienes algún deseo pendiente que se te cumpla?. Ven, no te sueltes de mi mano. La mayor parte de los turistas tocan la estatua de San Juan Nepomuceno, o la figura de su perro, pero ni uno ni otro tienen el poder de cumplir deseos. Te enseñaré donde puedes poner tu mano para que se cumplan.

Justo es en el lugar donde fue arrojado al Río Moldova el santo tras ser torturado hasta la muerte. En justo ese punto hay una cruz, con cinco estrellas en su cabecera. Pon tus dedos, uno en cada estrella y pide el deseo



¿Por que te has puesto colorada...?Praga tiene tiene ya para siempre tu olor, y tu sonido. 


Fue después de un magnífico concierto de cuerda en la sinagoga española, ¡ ohhh, qué precioso concierto, de verdad! Un aforo chiquitísimo, casi privado, en aquel sitio privilegiado, de noche, donde me dejaron muy amablemente tocar el clave antiguo después del concierto. Esta vez fue Concierto para piano y orquesta nº 2, II. Andante (Shostakovich) claro, no podía ser otro...




Flotábamos henchidos tras tu mini concierto, reíamos con que nos íbamos a premiar con una buena dosis de chocolate fuera como fuese, en bombones, en helado o en tarta.

Me quedé helado. Paré de andar, y señalé con mi dedo un retrato de una niña que colgaba en la pared de la sinagoga
Cesaste la risa ante mi actitud.
¿Qué ocurre Rodolfo?. Es ella, Dios mío, es la niña de mi sueño. Recuerdas su frase 
¿ Decidle a...Decidle a alguien que estoy aquí...?

Si


Encima de la colección de fotografía un cartel " Pequeños héroes del holocausto". Te vi llorar, yo debería haber sido el fuerte, pero no pude evitar que mis lágrimas también resbalaran por mi mejilla


Esa noche dormimos muy abrazados. Praga tú y yo, siempre

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