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9.7.16

Hoy: Un cuento




Las últimas tormentas cayeron hojas de los árboles del jardín. Hubo una que me llamó especialmente la atención, tenía unas manchas oscuras, podrían parecer letras, la recogí y pareció que tenía escritas varias letras de tu nombre. No puede ser, me dije, todo es pura casualidad, pero...la recogí y la conservo en casa, la pondré enmarcada entre dos cristales . Curioso, entre miles de nombres, tener precisamente casi escrito el tuyo !

Por la noche, tuve un sueño intranquilo, cambiante. En él veía a mi Angel de la Guarda, ( femenino por cierto) que no hacía si no meterme mano 
Me tuve que enfadar con ella, diciéndola que la he querido desde siempre, pero que ahora prefiero tus besos y caricias y que ella, como tal ángel, debe limitarse a mantenerme lo más puro y limpio posible y evitar tentaciones y riesgos innecesarios

No la sentó bien al principio, luego dijo: Venga, todo sea por que nos llevemos bien. Te contaré una historia cierta de mi anterior humano que protegí

Hace cientos de años, en un país lejano, había un jovencito de cuna muy pobre. Un día se despidió de su padre para aliviar una boca en casa, y se fue a recorrer el reino,  y dio la casualidad que entonces había una feroz guerra. El jovencito se alistó, y en la primera batalla vio como caían sus compañeros
El pánico les llevaba a huir cobardemente, pero nuestro amigo arengó a sus compañeros y les llevó a la VICTORIA. El rey agradecido le dio riquezas y le presentó a su guapa hija, algo caprichosa
La nena, exigía a quien se casara con ella, que caso de fallecer,  su esposo tendría que ser enterrada con ella. El joven por supuesto, estaba muy enamorado, y aceptó.
Hubo boda real, y los festejos duraron dos semanas. Tras el regreso de la Luna de Miel, la caprichosa y hermosa princesa enfermó, a pesar de los cuidados, fue apagándose hasta fallecer.
El rey puso centinelas en todas las puertas y ventanas para que su yerno cumpliera la promesa.
Se preparó la ceremonia de enterramiento en la cripta real, y al tercer día del óbito El cadáver de la princesa y nuestro joven, fueron encerrados, a cal y canto, y selladas todas las salidas posibles.

Dentro de la cripta, se habían dejado 4 botellas de buen vino, 4 panes de trigo blanco, y 4 velas, el joven racionalizó sus alimentos, yo le daba consuelo y yo hablaba con él. Al segundo día, vio salir de un pequeño agujero un ratón de color beige, el ratón olisqueó la habitación y se dirigió hacia el cuerpo yacente de la princesa
Mi protegido, creyendo que su cadáver estaba en peligro, de dos certeros tajos hizo cuatro trozos del pobre ratón. Al siguiente día otro ratón apareció, al ver a su compañero descuartizado  se refugió en el agujero. Unas horas después, regresó con TRES hojas, las aplicó en las partes del corte del cadáver de ratón, y luego las juntó.
Lo que mis ojos vieron fue como el ratón muerto, recobró la vida
Es un viejo truco, le dije ( era una mentira piadosa, por que yo también estaba sorprendida)
El joven enamorado, me dijo: espera, se me ocurre una idea. Se dirigió al suelo, recogió las hojas y las puso en diferentes partes del cadáver de la princesa.

Tras unos minutos de confusión, la princesa comenzó a moverse, hasta resucitar. Comieron un buen pedazo de pan, se bebieron media botella de vino. Hicieron el amor, mientras yo miraba para otro lado y después, jocosamente comenzaron a aporrear los muros de la cripta. Los soldados llamaron al rey, que mandó derribar el muro y de allí salieron entre vítores nuestros dos héroes
Solo decirte que las hojas...tenían exactamente las mismas manchas que las que tú recogiste y guardas, Dios sabe para qué?

mmmm, quizás algún día te pueda regresar a la vida ( guiño)...o tú a mi?

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