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12.7.16

El olivo y las ortigas

Acrílico " dos mujeres "


Habías renovado las flores de tus ventanas, las paredes tenían otro color, los muebles eran más funcionales ahora. Estantes llenos de libros en vez de CDs. Y sin embargo mantenías en el mismo lugar aquella fotografía , la que había debajo de Swam espiando tus Cds

Hubo una vez que de niño me subí a un olivo, mi abuela vivía en una modesta casa al final del pueblo. El campo, los olivares y huertas eran sus siguientes vecinos.
Debajo de ese olivo había una considerable mata de ortigas, ya sabes, verdad? No no te rías :-)
Pocos pájaros paran en los olivos, su sombra es calurosa en verano y sus frutos no son de su agrado
Si el olivo pensara se dirían: Este ser no tiene plumas y es mas pesado. ¿Qué hará entre mis ramas ?
La inefable Ley de la gravedad actuó sobre un mal paso que llevó mi cuerpo semidesnudo contra las matas que de ortigante colchón me esperaban.

Cuando te conocí te me colaste dentro como agua rellenando resquicios de entre las piedras.  Aquello comenzó a crecer poco a poco, cada vez todo era más grande llenando todas mis hoquedades y haciéndome cosquillas y parando en mis cicatrices, hurgando en cada rincón de mi mente queriendo cada vez más y mas. En cierto modo yo lo alimentaba , no lo voy a negar, me encantaba mirar como crecía susurrarte al oído aquello que deseabas oír. Ahora que me he llenado por completo y que no quedan más lugares por encontrar me aterra pensar que te decepcione la ausencia de misterios en mi, que te des cuenta que las cosas no son fascinantes y termines marchándote a otros planetas


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