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27.2.16

Y ella está ahí abajo esperándole

El Grifo y la soga
SIN TERMINAR
Acrílico sobre tabla en bastidor
50 x 50



Estaba cambiada, el pelo mas corto, erguida como siempre, un caminar más lento.
Pero la reconocí, era ella, estaba seguro.
La seguí.
También yo había cambiado, la cojera me impedía alcanzarla, estuve a punto de perderla de vista.
Entró en un edificio de oficinas del centro.
Recordé que ahí tenía Mark el despacho.
Había pasado mucho tiempo pero hay cosas que siguen igual. Paradojas. Somos así.
Ni sé el tiempo que estuve esperando frente al portal.
Por fin salió .
Del brazo de Sean.
Tantos años dando vueltas a este asunto y mis negros pensamientos se confirmaban.
Seguí a los dos. Reían.
Ahora el corazón me latía fuerte, mi cólera aumentaba.
Estaba decidido a abordarles, a escupirles mi rabia, mi decepción, a insultarles.
Pasó un taxi negro, hicieron una seña, subieron a él y desaparecieron en el tráfico de Trafalgar Square.
Ahí me quedé rumiando mi estupidez, mi orgullo por los suelos.
Sobre las blancas sábanas de una cama, un hombre desnudo, pálido, está tumbado boca abajo. Sus nalgas, y sólo esa parte de su cuerpo, están tatuadas con flores entrelazadas, puñales, un dragón y un nombre. La almohada está manchada con la sangre que mana de su nariz herida. El hombre se levanta, se acerca a la ventana, corre la cortina, mira hacia la calle y ella está ahí abajo, esperándole

1 comentario:

  1. Me gusta el dibujo y tb el relato aunque haya slgo triste en él. Besos.

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