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15.1.16

la venganza de Omefilop


Retrato de Omefilop


En la isla de La Toja ( Pontevedra-España- ), allí donde mar es de un azul intenso nació por deseo de Poseidón un niño cíclope. Se crió entre el ganado en las montañas, sus padres avergonzados le vistieron con pieles de cordero y andaba a cuatro patas como ellos

Un día Poseidón se le apareció y le puso nombre Omefilop 
Desde ese momento, Poseidón se hizo su valedor, le enseñó andares bípedos, el arte de la guerra, el manejo del arco con tanta precisión como era capaz un ser de ojo único
Una noche del 15 de Enero de ese año, en un sueño comenzó a escuchar voces jamás oídas
que le decían: Omefilop, véngame, Omefilop, venganza !!

Omefilop ve, que no te tiemble la espada, Poseidón te protegerá, ve y cobra venganza
Al despertar,  vio una capa y una bolsa con unos polvos extraños, un escudo de bronce y plata y una espada de oro. Se puso la capa, y vio que se hacía invisible a los ojos de los humanos
Y probó los polvos de la bolsa, y su ardor guerrero y su fuerza se multiplicaron por cuatro.

Una mañana recién amanecido el dieciseisavo día de Enero de ese mismo año, se puso en camino.
Y cruzó mares caboteando, hasta entrar en las dulces y cálidas aguas mediterráneas hasta llegar al lugar preciso. Se puso la capa, tomó los polvos de la bolsa, el escudo y la espada en cada mano.
Eumeo dormía, Argos y Can Cerbero no ladraron al no poderle ver si quiera.
Entró en palacio; panoplias repletas de armas tomadas a sus enemigos, cien estandartes de victorias ya añejas. En el centro de la sala el trono, junto al yelmo de Aquiles traído de Troya.

Omefilop avanzó cauteloso, subió casi flotando los escalones que al segundo piso llevan
En el tálamo dormían confiados Penélope y Ulises, reyes de Itaca
Tomo su espada y presto de sendos tajos, separó las cabezas de tronco, sin que un suspiro de queja o dolor salieran de sus bocas

En el suelo, las cabezas con los ojos cerrados dormían
Omefilop sólo dos palabras dijo: Por Polifemo Su único ojo resplandecía de orgullo, había vengado a sus ancestros pensaba mientras se encaminaba de regreso a La Toja

1 comentario:

  1. Desde aquella épocas la venganza viene siendo entronada con dignidad y misticismo. a mi entender sólo aporta (tal vez) sabor dulce en los primeros instantes, para luego sumir al vengativo en la oquedad del vacío espiritual al que conduce sin remedio. Y creo que es válido para todos, aún para los míticos personajes de un solo ojo.
    Un fuerte abrazo!

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