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31.12.15

Mis mejores deseos para 2016

" Cuarzo " 

SIN TERMINAR
Acrílico
...


" En resolución, él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer se le secó el celebro  de manera que vino a perder el juicio. 
Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamientos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas sonadas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo.  "

Mis sinceros deseos de felicidad para el próximo año 2016. 
Con estas frases de El Quijote pretendo señalar que podemos ser eternos soñadores, si nos lo proponemos


Os quiero amigos, hemos ido madurando juntos, algunos de vosotros se mantiene cercano después de 10 años
Que vuestros destinos siempre os guíen a la felicidad siempre con un poco de magia y de locura

Feliz año

26.12.15

El ayer es de color azul

" Lapislázuli "
Acrílico sobre lienzo y bastidor, 50 x 50



Ayer no ha existido
No sólo no ha existido, 
si no que además fue de color azul 



I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.


Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca
.

                                                                            WALT WHITMAN



24.12.15

Feliz Navidad




Una vez más y ya desde hace 7 en Navidad, y a manera de tarjeta de felicitación  os dejo
el final de una película imprescindible para mi en estas fechas: " Qué bello es vivir "

Y como siempre mis mejores deseos para cada uno de los que me leéis, de los que me comentáis
o simplemente en silencio entráis a leer
Mi más sincero abrazo de amistad. Feliz Navidad
y... " Gracias por las alas "


22.12.15

fecha de caducidad


Puntillismo en tinta china y letras adheridas
año 2006


Un beso en los párpados me hizo despertar, su lengua de recorrió mi cuello, luego todo el cuerpo; piel sobre piel, su cuerpo sobre el mío Después que su " buenos días"  me devolvieran a este mundo, mis manos  ciñendo  su espalda, sentí su mirada inalterable, la boca seca 
¿Qué hora es? pregunté. Demasiado tarde, contestó ella, y se recostó a mi lado
Permanecimos inmóviles mirando la lámpara de la mesita de noche, con la barca que da vueltas en su pantalla
¿ Funcionas aún dije ? rompiendo el silencio. Creo que si, ¿Quieres probarme ? 
Y nos metimos de lleno en la comprobación
Temblaba con un ruido ronroneante, su mirada vidriosa, estaba como  a punto de romperse. Su cuerpo se contorsionaba sin espasmos bajo mi peso " Siento que ya no..." sentencié
Ella se puso triste, encendí un cigarrillo, nos miramos con miedo, y nos abrazamos. Se levantó dejando su perfume en las sábanas  cerró la puerta al salir. Fui tras ella, y sin que me viera observé su nuca.  Ahí estaba su código de barras y su fecha de caducidad ya cumplida.

Todo caduca, me dije 

18.12.15

Amistad

" Coctel de frutas "

Acrílico sobre tabla y bastidor de madera
50 x 50


"Juro padre que nunca me revelaré contra aquel que comparta el aire fresco conmigo"
Han pasado muchos veranos esa promesa se la hice cuando aún llevaba pantalones cortos
Habíamos ido a andar por Gredos, muchas veces lo hacíamos. Me hizo amar la montaña, las rocas, los arroyos y los árboles. Cuando el sol se desperezaba, dejábamos las sábanas aún calientes y bocadillo en la mochila compartíamos hermandad entre padre e hijo

Están presentes tus palabras, quedaron marcadas en mí, como tantas cosas buenas
que supiste trasmitirme

"Qué triste es pensar que hay personas que pasan por el mundo sin oler el espliego, la fragancia del tomillo, no admirar el tono azul especial de los amaneceres. Pasan por el mundo dormidos y no permiten que se les despierte"
"No te duermas hijo, no dejes que el río te arrastre con su corriente, no seas mayoría
mójate en el río, empápate de lo que te rodea, nada a contracorriente y se firme en lo obvio manteniéndote en tus convicciones"
"Se idealista impenitente, busca como el salmón la quimera, encuentra la inmortalidad en la muerte, asciende en tu río, para llegar siempre, más allá, por que tú puedes hacerlo"
"Busca siempre la belleza, su luz , encuéntrala en el fulgor del relámpago en la noche en el poder del trueno en la tormenta, en las estrellas que pueblan los cielos.
Con la belleza encontrarás la verdad, y la bondad de la vida"
"Cuando tengas la belleza en tu interior, como la libertad , será imposible renunciar a ellas.
Ponte siempre en camino, en búsqueda de ambas, por muy largo que sea el andar, no desfallezcas. Sigue siempre a su encuentro, aunque no llegues nunca, pero debes ir, hijo mío"
"Te premiaron con la vida la naturaleza te regala momentos maravillosos especialmente bellos como los que ahora disfrutas. Hijo mío, tú tendrás que devolver a la vida aquello que te entregó no, no mires tu reloj, no es cuestión de horas ni de semanas ni años. Tendrás que entregarlo tras analizarte 
y dar con la palabra que te complemente y sea el sentido de tu vida "

 - AMISTAD -



14.12.15

Sabor afrutado y canela



Inicio de " cóctel de frutas "
Acrílico sobre tabla y bastidor madera
de 50 x 50 centímetros
SIN TERMINAR
Ulises está sentado en el rellano de la escalera, lleva camisa negra, pantalones de lino blanco y una sonrisa que ilumina su mirada con un halo de ansiedad. 
Dos pisos más arriba suena una puerta cerrarse,  el crujir de peldaños de madera a la carrera y saltos a toda velocidad. Penélope sigue bajando agarrada a la barandilla, con su bolso de piel marrón, sus zapatitos de tacón y su vestido de domingo

Ayer, de ayer...te dejaste destapar como quien abre una botella de buen vino. Su cuerpo pinta color de uvas maduras de sabor frutado y canela. Un aroma entre ganas de rozar tus pechos y el deseo de volver a dormir a tu lado. Sobre la cama racimos de besos, un color y una boca húmeda en esa actitud amante. Pero en el fondo de la copa, Penélope lloró lágrimas de zarcillos, tal vez por que jamás volverían a verse.
Ulises partía, sólo se trataba de un juego y ella lo sabía y pese a ello se dejó beber hasta la última gota.

Le mira, la última vez que supo de él se encontraban a 2.324,5 km de distancia recorriendo todas las esquinas del Mediterráneo, al que no podía llevar con él. Tenía trabajo
Penélope se queda inmóvil a dos metros de él, con un pie todavía en el escalón anterior.
-Estás muy guapa con tu bolso de piel marrón, tus zapatitos de tacón y tu vestido de domingo-
¿Has vuelto ?- le pregunta ella
Penélope he venido a llevarte conmigo. La mira escéptico, temeroso, dubitativo
Ella baja dos escalones hasta ponerse a su altura y le agarra de la mano
Entonces Yuyu, tienes que ayudarme a hacer la maleta
.

13.12.15

gato y sirena







Cuando Ondina era sólo una sirenita quedó atrapada en las redes de un pescador que la subió a su barco, la puso una manta encima y se la llevó a casa para criarla 
La sirena creció entre las cabezas de pescado que su nueva madre desechaba, los ojos lerdos de sus hermanastros, y una advertencia: "No te acerques al mar porque te tocarán las olas y tendrás otra vez escamas. Y si la gente descubre lo que eres... serás parte de la sopa".
Así fue como la sirena se acomodó al secano. Aceptó que no podía ser lo que era y se escondió de las calles llenas de gente y en las habitaciones vacías.  Como compañía real y fiel sólo contó con un gato que se enredaba entre sus piernas.
Pasó el tiempo y cansada de su situación, decidió regresar al mar. Se sentía demasiado sola, desamparada. Ansiaba recuperar su antiguo modo de locomoción. El bipedismo no estaba hecho para ella.  
Ya en el agua, con todas sus escamas, se posó sobre una roca cercana a la playa para despedirse del paisaje. Allí estaba el gato.


-
¿Me comerías si pudieras, gato? Ya ves, soy pescado.


Y cuando se disponía a escabullirse entre las olas, el gato abrió la boca y habló.
- Sólo se me ha concedido hablar una vez -porque a quien escribe no le da la gana que lo haga más y porque soy un gato lacónico-.
Aunque es una creencia muy extendida, a los gatos no nos gusta el pescado sino la carne, el queso y las aceitunas. Tú me gustas por ser tú, con piernas o con escamas, y no porque huelas a comida.
No te hincaría el diente ni aunque fueras toda jamón ibérico de bellota. Ahora que no puedo enredarme entre tus piernas me enredaré entre tu cuello y tu pelo. 


Vete, pero vuelve de vez en cuando. Y búscate unas conchas para tapar tus pechos, que ya estás muy desarrolladita 


Sonrieron, se dieron media vuelta y se fue cada uno por su lado.

10.12.15

¿ Quieres que escribamos un cuento juntos?



" Limones en agua "
Acrílico sobre tabla y bastidor
40 x 40 centímetros
( Sin terminar )

Erase que se era  un lejano país malva, donde todo era malva; tumbado sobre la hierba malva a la sombra de un árbol malva, dormitaba un hombre malva vestido de malva.


El hombre malva cuando se desperezo , bostezó y abrió sus ojos malva. 

De pronto vio a su lado, a una mujer azul, vestida de azul
El hombre malva entre sorprendido la pregunto:
¿Y tú que hace aquí, en esta historia malva?
¿Yo? -contesto la mujer azul -. Me escape de otro cuento azul porque allí me aburría.

El joven malva dijo ¿Y tú qué sabes hacer?

La chica azul después de meditar contestó entusiasmada:
He rebañado con pan las fuentes con salsa de tomate
He llorado en el autobús al escuchar una determinada música.
He intentado olvidar a alguna persona y justo , esas son las imposibles de olvidar
He estado tumbada sobre el césped hasta la madrugada, viendo cambiar la luna por el sol
He llorado al ver irse seres queridos, desde entonces yo soy mi hogar 
He aprendido que la vida te trae escenarios, y personas y lugares y momentos nuevos .
Ahora es tu turno, dijo la chica azul al chico malva
¿Yo...? Me he escondido tras una cortina jugando al escondite, dejando fuera mis pies
Me pongo bajo la ducha hasta hacerme pis
Robé muchas sonrisa y un primer beso.
He robado frutas maduras subido en lo alto del árbol
He jurado amor eterno diez veces, a diez mujeres distintas
He hecho graffitis obscenos en las puertas del aseo de mi colegio, y en el trabajo.
He competido a la carrera con mi moto contra una avioneta
He corrido descalzo por la calle lloviendo en verano, hasta quedar empapado.
Oye:
¿Quieres que escribamos un cuento juntos?



7.12.15

Camino a San Borondón






Hace muchos años me adentré con mi coche por un bosque totalmente desconocido, a medida que avanzaba, se iba haciendo más tupido hasta llegar a ser casi un túnel entre vegetación. Y ocurrió que comenzó a llover de tal manera que detuve mi vehículo 
Mis limpia parabrisas no daban abasto quitando agua
Encendí la radio pero no captaba emisora alguna. Los cristales se habían empañado
De pronto escuche unos golpes en mi ventanilla. Mire y entre el vaho pude ver que era una niña empapada. Abrí la otra puerta y accedió a subir. Estaba chorreando agua, a pesar de ello, una sonrisa dibujaba su rostro.
Hola Rodolfo, me dijo, yo me llamo Amelie, ahora tengo 10 años y tú más, pero cuando yo tenga 20 habrá menos diferencia y a mis 30 , ya no se notará.

Búscame en el tiempo, te estaré esperando.

Y para mayor sorpresa vi como desaparecía ante mis ojos, no sin decirme..." No dejes de hacerlo"
Pasaron casi veinte años de aquel extraño encuentro, ahora yo soy un sexador de nubes que un día trabajando, vi en la otra orilla del río pasar toda una cabalgata del circo. Malabaristas tirando aros y boliches al aire, monos saltarines que hacía acrobacia, una hilera de elefantes uno tras otro, agarrados del de delante la su cola, payasos dándose sonoras bofetadas entre carcajadas.  Y tú mi bailarina, sobre la grupa de tu caballo Simbad. Cuando al fin llegué a tu lado ofreciéndote una flor, te ruborizaste 
Cómo te llamas, te pregunté
Soy Amelie y es nuestra hora, tal como te dije aquel día de lluvia"Vente con nosotros " dijiste, necesitamos un lanza cuchillos
Y me fui con el circo y Amelie  hasta llegar el momento de difuminarnos juntos ante los ojos de los demás a nuestra isla flotante de San Borondón 

6.12.15

La segunda más bella historia jamás contada







Amelie contó cómo su padre ese día en la estación Termini recién terminada la guerra, aún de uniforme, conoció a su madre, la chica del ramillete de camelias
Entró en la estación, bastante nervioso y la buscó entre la multitud, nunca la había visto, no conocía su cara, para encontrarse él iría de uniforme con un libro de El Principito y ella un ramito de camelias
Recordó como trabaron amistad . 
Él 34 meses antes en una biblioteca de Roma, había cogido El Principito para leerle, y quedó intrigado por las notas al margen, en la última hoja encontró el nombre de la lectora anterior: Amelia, luego, le costó un poco más de trabajo localizar su domicilio, precisamente cuando fue movilizado para el frente de la segunda Guerra mundial.
Durante todo este tiempo se estuvieron carteando, y nació entre ambos  afinidades y sentimientos encontrados que terminó en un gran interés.
Paolo pidió que le enviara su fotografía, y Amelie se negó en todo momento, diciendo que si de verdad le importaba, daba igual su aspecto


Y llegó el día de la cita en la estación

" Una joven se dirigió hacia mi, de figura estilizada, muy bien formada, el pelo de un intenso rubio, sus ojos azules como flores, sus labios carnosos . Vestía un traje rosa palo, era como la Venus de Boticcelli, naciendo de las aguas. Me acerqué caminando hacia ella, sin darme cuenta que NO llevaba el ramito de camelias. Mientras se acercaba a mi, una sonrisa curvó sus labios
¿Vas por mí marinero?, murmuró ella 
Casi sin querer di un paso hacia ella y fue entonces que vi a la chica del ramillete de camelias. Estaba parada detrás, mirándome
Era una mujer ligeramente gruesa de unos 30 años, cabello castaño, sobrero desgastado, de piernas regordetas  y gruesos tobillos que descansaban en unos zapatos de suela plana
Sentí como si me partiera en dos, la chica del vestido rosa palo se alejaba , mi deseo era seguirla a la vez que sentía un profundo anhelo por la mujer que me había estado apoyando tanto tiempo.
No vacilé , mis dedos apretaron el libro de El Principito y mostré su portada a la mujer del ramillete de camelias. 
Esto no sería amor, me dije, pero si algo parecido , algo mejor que el amor, una amistad por la que debía estar siempre cercano a ella " domesticado " Saludé a la joven y la entregué el libro. 
Mientras hablaba, sentía como la amargura de la decepción me embargaba. Soy el teniente Paolo, y usted la señorita Amelie ?, estoy muy contento de que pudiera conocerla. ¿La puedo invitar a cenar ?

La cara de la mujer se ensanchó en una sonrisa tolerante
" No se de qué se trata esto hijo, pero la señorita del traje rosa palo que se acaba de cruzar con usted me pidió , me rogó más bien que sujetara el ramo de camelias
Y  me dijo que si usted me invitaba a cenar, yo debía decirle que ella le está esperando ya en el restaurante de enfrente...Corra hacia ella, no pierda el tiempo

5.12.15

Su primera vez




Isabel veía como pasaban los años, y cómo ningún hombre se acercaba para conocerla íntimamente. Soltera y entera se decía. Se sentía humillada y muy enfadada con el mundo. Un día de Setiembre llegó a sus manos un libro de magia negra. Le abrió sin orden, el capítulo trataba sobre invocaciones al diablo.

"Traza un círculo en el suelo enciende doce velas y disponlas sobre el círculo. Luego Invócame y pide el deseo y se te cumplirá "

Isabel ese día estaba bajo influjos lascivos, siguió punto por punto las instrucciones del libro y pidió un joven fogoso que la complaciera ocho veces esa noche.
Se metió en el círculo, desnuda y con toda la fuerza de su mente pidió su deseo.
Hubo un resplandor y contempló la aparición. Isabel lo miró horrorizada y corrió a la puerta. 
¡ Maldita costumbre la suya de encerrarse con llave todas las noches !

Buscó la llave en el bolso, en la mesita. La llave no aparecía. Se dirigió al salón creyó que pudiera estar encima de la mesa cercana donde había hecho el conjuro. En ese momento se enroscó en su cuello el primer tentáculo. Luchó por retirarlo pero el segundo atrapó su mano en el aire. 
Intentó gritar, buscó palpando algo con qué defenderse de esa masa que la atraía, que la tomaba por la cintura, por los muslos. Isabel pudo ver por primera vez, muy de cerca sus ojos enormes. Cada vez oponía menos, cada vez estaba más agotada se sentía volteada, acomodada. Por su mente pasó que pudiera ser devorada por el gigantesco pulpo
Se desmayó. 
Al abrir los ojos se hallaba cuidadosamente tendida en su cama. Uno de los tentáculos, ligero, suave le acariciaba las piernas, las mejillas. Otro jugaba con su pelo.

Isabel comprendió entonces.  Se relajó y sonrió.

2.12.15

déjà vu con perro

" Deja vu " Miniatura 10 x 10 ctmos acrílico enmarcada


Yendo hace muchos años, por los campos y dehesas que sortean la carretera de Sotillo hacia Pedro Bernardo y Lanzahita en Gredos, pisando casi la orilla derecha del río Tiétar, sentí que me seguía, como a unos 15 ó 20 metros, sin tratar de alcanzarme, un perro grande. Un perro enorme que arrastraba un trozo de cuerda que terminaba atada a una robusta rama de encina. Evidentemente, era un intento de ahorcar un pobre animal, que con su peso había roto la rama y había salvado la vida.
Ese andar cansino, la cabeza humillada, aquellos ojos tristes me impresionaron
Con mucho cuidado me acerqué a él, un animal en situación extrema puede ser peligroso. Le calmé con un hablar pausado, y conseguí llegar a su cuello para deshacer el nudo que separaba su vida de su muerte

Cuando lo hube conseguido, el perro me dio las gracias. Luego, me dijo: "Señor humano, NUNCA use Vd sombrero", dichas las palabras, se dio la vuelta y desapareció entre la maleza. Lo extraño además que me hablara un perro, es que dijera que no usara sombrero, cuando es algo que nunca hago. Mi vida prosiguió, regresé decenas de veces a Gredos
Una mañana de invierno cercanas ya las Navidades en Pedro Bernardo, me entretuve mirando un escaparate con herramientas de labranza. Protegía mi cabeza del frío con un sombrero
Increíblemente tuve un déjà vu: vi mi reflejo en los cristales, atravesando la calle y cómo un camión segaba mi vida. Quedé aterrado
Un golpe de viento, hizo volar mi sombrero. Sin pensarlo eché a correr tras él, su vuelo le llevaba al otro lado de la calle. Un instante antes de poner un pie en la calzada, se me apareció el perro que años atrás ayudé. Tropecé con él cayéndome al suelo, justo en el momento que un camión a toda velocidad pasaba a escasos dos metros del lugar en el que yacía por la afortunado tropiezo con el perro.
Me levanté, miré a todos lados. No había perro alguno, nadie vio lo que me ocurrió, sólo mi testimonio cierto de algo que me sucedió ese día. Pero de eso hace ya...muchos años