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30.1.15

Retoños de roble




Ya estoy bien, gracias por sus atenciones, gracias…gracias, debió ser todo por el exceso de trabajo, gracias
Detrás mío quedaba esa clínica de " reposo ". ¡ Qué mal, Dios mío !Y es que sé que todo fue auténtico, que mi mente nunca  estuvo desvariada.
Recuerdo la noche en que Marcos, en la sierra de Gredos, junto al robledal, en un botellón que hicimos, nos narró la leyenda que se cuenta en el pueblo sobre esos robles
El " Robledal de los Suicidas" le llaman la gente del pueblo
Marcos comenzó a darnos pelos y señales de cómo a ese lugar van las chicas deshonradas, los ricos que pierden su fortuna a las cartas en una noche, los que son incapaces de resolver sus problemas enfretándose a ellos…Y se suicidan
Se cuelgan de una rama muy alta y.... a la mañana siguiente, no hay cuerpo del suicida, desaparece sin dejar rastro alguno
-Paloma se aferraba a mí durante la narración, la verdad es que me sentí " protector especial "de ella-
Cuenta Marcos, que al día siguiente solo se sabe que aparece un retoño nuevo de roble; que exuda un aceite oloroso muy agradable. Marcos cuenta que son las lágrimas de arrepentimiento por lo que se hizo….

Os cuento: Hace ya casi diez día que regresaba a Gredos, a ver los buenos amigos que allí conservo, cuando antes de llegar al bosque de los robles, vi a aquella pareja sentada en el tronco de un  árbol
Paré el coche
La chica tenía la mirada perdida, de sus muñecas cortadas, salía abundante sangre. El chico, igualmente se desangraba, pero aún atinaba a decirme: Sálvela, esta muy mal. ¡ Por favor !. Regresé corriendo al coche, tenía una camisa vieja, la hice jirones, para así improvisar torniquetes.  La sangre dejó de salir, afortunadamente.
Les arrastré como pude dentro de mi coche y les lleve rápidamente al hospital comarcal más cercano.
De vez en cuando miraba para atrás. La respiración de la chica era cada vez más lenta, y el chico también tenía ya la mirada perdida
Llegué al hospital y fui corriendo a los Médicos de Urgencias;
mientras me acompañaban a mi coche les conté como les había hecho las primeras curas, y de lo mal que estaba la chica.
……
Vístase me dijo el doctor, ya está usted perfectamente
Ya no verá usted personas en su vehículo, cuando en realidad trasportaba DOS RETOÑOS DE ROBLES, por cierto? ese olor tan agradable en su coche, provenía de los árboles ?

27.1.15

De jugosos frutos maduros-




Después que me dejes contarte mi sueño, vamos a pasear por la chopera, te contaré mi último sueño, el que tuve de esta noche, cosa rara, tú no eres protagonista
Eran los años románticos en los que navegar de España al sur de África en busca de paprica, o de nuez moscada suponía un viaje de varios meses. El barco de tres palos tenía de todo lo que llevaba y carecía de aquello que le faltaba, entre ello mujeres jóvenes y guapas como tú
Era verano. Finales de Agosto, cuando las más apetitosas frutas maduran en los árboles
El capitán decidió reponer agua en una isla que no venía en carta alguna de navegación
Llegamos a golpe de remo y pronto dimos con un arroyo de fresca agua para reponer la necesaria y proseguir viaje.  Mientras mis compañeros hacía esa labor, me alejé un centenar de metros y...
Lo que mis ojos pudieron contemplar parece sacado de un libro de magia

Un árbol tan alto como una iglesia, de copiosa copa repleto de maduros frutos...Parecían adormecidos.
Colgando de sus cabellos, el árbol estaba repleto de bellísimas jóvenes como frutos
Las había de tez pálida, morenas, de rubios cabellos, de diminutos senos y de pechos opulentos. Las había bellas, hermosas y de ensueño. Nunca hay una mujer que no sea bella a los ojos de un hombre. No existen
Me dirigí a una de las muchachas que colgaban del árbol sin que sus pies rozaran el suelo. Abrió los ojos y contestó a cada una de mis preguntas
Bájame, tómame y me darás la vida. En mí portaré tu semilla. Y de mí otro árbol como éste crecerá y parirá mujeres si es de mujeres o parirá varones si es así como ha de ser
Es un sueño, la dije, tú sólo existes en mi sopor y desaparecerás cuando despierte.
Tómame y gozarás a la manera que Adán gozó de Eva para crear una raza de hombres nuevos.
Sé que no es elegante hablar a una mujer de otra mujer querida mía,pero esa muchacha no me mintió. Tras yacer juntos, ella se levantó y se perdió entre la maleza del bosque
...
Muchas noches me he preguntado si seré padre de un árbol que de fuertes y sanos jóvenes

26.1.15

Una furtiva lágrima - Caruso 1904 -




 De mi corazón resbala una lágrima ahora mismo: Suena CARUSO

 
Os contaré una historia cierta que me ocurrió
Mi abuelo, el coleccionista de almas hermosas, trajo de junto al Vald’aosta, cercano al Lago de Como, una caja de música  en madera que en su parte superior llevaba una bailarina con un pie enyesado.
 
Al abrir la caja, sonaba ,"UNA FURTIVA LACRIME" cantada por CARUSO, mientras  Una hermosa bailarina  daba vueltas y más vueltas sobre la punta del pie que apoyaba; todo su cuerpo en posición épaulement
Mientras por su mejilla resbalaba de sus bellos ojos azules una lágrima
Aquello me impresionó desde el primer momento
 
Soñé con la estática bailarina, la hice risas, bailé junto a ella al mismo compás…. y siempre, por su mejilla una lágrima resbalaba
 
Un día que la cuerda que cargaba el rodillo de música se hubo agotado, me puse a dibujar concentrado en la lámina
 
sssssssssh, escuché sssssssssh señor..¡¡¡¡
 
Era la bailarina del pie enyesado, que me hablaba
 
Señor venga, acérquese por favor.
Señor, mire debajo, en el compartimento secreto de la caja, por favor
 
Un compartimento secreto ? la pregunté incrédulo
 
Si… por favor
 
Palpé cada saliente, cada entrante de la caja, hasta dar con un casi invisible resorte  que abrió un cajoncito muy muy disimulado
 
Ooooooohhhhhh…¡¡¡¡¡¡ exclamé.
Qué maravilla…¡¡¡¡¡¡

 
Allí escondidos en una bolsita de terciopelo y todo ello envuelto en fino papel de  seda, había unos pendientes en triada de brillantes, con forma de corazones
Realmente un trabajo expléndido y muy costoso, sin duda
 
Señor.. me dijo la bailarina
Son de mi abuela son unos pendientes regalo de un amor inmenso; mi abuelo se los regaló, para que los luciera en su boda mi madre los llevó puestos en la suya y yo.. señor, no podré llevarlos, ahora sólo soy una muñeca de porcelana italiana, que baila sobre mi único pie bueno
 
Señor, quiero ser otra vez humana, poder llevar como los míos esa triada, sólo tengo que llegar hasta ecieloSeñor, ayúdeme
 
La luz de la lámpara halógena descomponía en su incidencia con los brillantes,  miles de pequeños arco iris que bañaban toda la habitación
 
Mi blanco papel se teñía de luciérnagas de luces fantásticas;
una verdadera lluvia de colores
 
No dije a  nadie de la existencia de Lis  , que así se llamaba, y cada noche daba cuerda a la caja de música y tras verla bailar, veía como su lágrima resbalaba por su mejilla, partiéndome el corazón
 
Luego, durante horas hablábamos y hablábamos, así durante  días, semanas , meses….
 
Hasta que un día decidí plantar una gran mata de girasol y puse ambas, la planta y la caja con la bailarina cerca de la ventana que mira a la colina
 
Y cada mañana regaba el girasol
 
Y cada día era más alto
 
Y su talle era robusto , buscando el cielo, saliendo de la ventana camino de las nubes
 
Hasta que llegó un día que el girasol llegó al mismísimo cielo;
entonces abrí la caja de sica y dije a mi bailarina de porcelana italiana, con un pie enyesadoLis, sube por el tronco de este girasol que llega al cielo
Te hará libre, la dije
 
Cogió las triada de brillantes,y subió y trepó con su pie enyesado
 
Cuando había llegado justo por encima del tejado de la casa, se volvió y me dijo: Nunca te olvidaré, y siguió ascendiendo hasta que la perdí entre las nubes
.
Ahora, soy yo el que cada vez que suena un aria de" Una furtiva lacrime" cantada por Caruso, de mis ojos resbalan una lágrima que recorren mis mejillas

25.1.15

La espada, la joya, el espejo



Dudo de mi cordura o si todo fue un sueño del que no pude despertar. Lo que fuere dejó su huella en mí.
Llovía, era una lluvia generosa, fina, sin agresividad, que empapaba hasta los huesos. No entendía que hacía en medio de un lugar selvático, rodeado de grandes árboles que apenas dejaban ver las nubes, que apenas dejaban ver sus copas; me abría paso entre la maleza, nervioso y angustiado por lo inhóspito del lugar
caí al tropezar con alguna raíz. Presa del pánico comencé a correr, no sabía si trazaba círculos o me evadía en líneas trayectorias complejas. 
Inexplicablemente me encontré ante un claro en la vegetación. Un lugar de ensueño, lleno de numerosos de pequeños templos
En su centro un templo de madera de numerosos tejados superpuestos a diferentes aguas. Sólo tenía paredes al lado norte y al lado sur. Corrí a refugiarme de la lluvia.
Era de madera olorosa y rojiza de Ciprés, símbolo de la eternidad.
Un brillo, se posó sobre mis ojos deslumbrándome. Me aturdió al principio, cegándome, luego comencé a tener una visión en mi mente, lo que iba supuestamente imaginado, lo veía con la calidad de visión sensitiva.

Vi a el dios japonés Susanoo, cómo descendía del cielo yo era testigo mudo del acontecimiento. El dios encontró a un anciano que se dirigía a Izumo para entregar el tributo de una doncella virgen a el monstruo Orochi, dragón maléfico de ocho cabezas 
La doncella que debía entregar era sacerdotisa de la diosa del arroz Kushinada-hime. Susanoo se enamoró de la doncella, y propuso al anciano esposarse con ella a cambio de librar al reino de las tropelías del monstruo Orochi.
El díos llenó ocho barriles con sake y los colocó cerca de la cueva donde dormitaba la bestia. Al despertar y presa de una gran sed, cada cabeza se dio buen recaudo de su correspondiente barril de sake.
Una vez embriagada la bestia, Susanoo, cortó una por una de certeros tajos, las ocho cabezas. Hecho lo cuál, abrió la cola de la bestia y recogió la espada Kusanagi (El Valor), la joya Magatama ( La Benevolencia), y el Espejo Sagrado (la Sabiduría), que justo era el que me estaba haciendo " ver " esta historia cierta de los orígenes del Imperio del Sol y los tres atributos Imperiales.

Aturdido, salí del templo de madera rojiza olorosa de Ciprés, y regresé sobre mis pasos.
Cinco pasos por delante de mi andar, las matas, se abrían para cinco pasos tras mios volverse a cerrar sellando el camino a la Ciudad Invisible.

24.1.15

El desván ( reposición )





-"Prigioniero del tempo chiuso nella memoria
no ho mai più sentido il profumo infinito
di una rosa al mattino
Questa voce che ho dentro di noi como e un dolce tormento questo sogno lontano non mi fa più dormire..."

En el exterior llovía…

Hacía tan sólo unos pocos meses que mi abuelo había fallecido. La casa familiar en Gredos, había permanecido cerrada, con sus sábanas ocultando muebles, dando a las estancias un aspecto fantasmal.  Algo me llevo a subir al desván sobre el tejado de la casa. Arrimé la escalera y abrí la compuerta de acceso, llovió polvo
Todo eran bultos informes.  Abrí la ventana y la luz llenó la estancia :muebles, sillas mecedoras, un baúl, una columna de alabastro, retratos, maletas, un paje con ropa de fiesta, un caballo de madera, una pelota deshinchada, cestos con más ropas, una pequeña cómoda y un espejo muy empañado y sucio 
Limpié  la mecedora, y tomé una carpeta de tapas azules y gomas elásticas.  La abrí dentro fotos de mis abuelos, con mis padres de niños. Entristecí, rozar  las ropas que habían vestido a mi  abuela.  Los juguetes que habían sido de mi padre y que después  jugué con ello hasta casi destrozarlos
Me fijé en el espejo, el marco era muy antiguo, de nogal español teñido de color caoba Limpié el cristal y pensé: Es un cuadro? pero le giraba..y se reflejaban los muebles,los bultos, cada objeto de ese desván…. sin embargo, cuando me lo enfrentaba a mi no era mi cara la que reflejaba
Le deje en el suelo con miedo, iba a descender ya cuando me dije: ¿ Rodolfo, estás bobo? tomé de nuevo el espejo con los ojos cerrados y me le enfrenté sin abrirlos, pregunte: Quién eres?. No hubo respuesta
Abrí los ojos y la misma imagen de antes, no la mía, seguía reflejándose en él.
Era de un señor  mayor, y si yo giraba la cabeza, el reflejo hacía lo mismo . Dejé terriblemente asustado el espejo en el suelo y me fui sin dejar de dar la cara al espejo. Iniciaba el descenso, cuando escuché una voz muy familiar que me dijo.."No te vayas" Balbuceando pregunté : ¿quién eres?
"Rodolfo…soy tú…o tú eres yo…como quieras. Soy, tú mismo" me contestó
jajjaj …jajaj…jaja reí histéricamente más por miedo que por gracia. ¡venga ya ! exclamé; todo esto debe tener una explicación dije en alto
Hoy desayuné mucho y seguro que estoy soñando, que estoy en la mecedora y me he quedado dormido, y todo esto es un sueño
"Hace dos meses y 12 días murió el abuelo Víctor . Verdad? "me preguntó con la mirada fija en mis ojos..
Me temblaban las piernas….
Me senté, esta vez en el suelo; estaba casi catatónico,  no se cuánto tiempo estuve es esa situación, miraba la cara que reflejaba el espejo y sin aún estar pleno en mis sentidos, vi que su pelo…con algunas entradas, las patillas canosas….Esa ojos ahora con bolsas, esa mirada sin tanto brillo, era mi mirad, surcos de vida en la frente y la comisura de los labios, si..   podía ser yo….
No entendía nada
La imagen comienzo a hablarme:
"Te daré pruebas que somos el mismo. Hace como 5 años comenzaste una colección de monedas…la primera moneda fue un cuarto de maravedí, de Carlos III, aleación de vellón, y ceca de Segovia…en situación de flor de cuño. El abuelo te la regalo nadie más lo sabe
recuerdas cómo en esa mecedora, la abuela me mecía de niño???, como ponía la cabeza en su blando pecho.. su olor a café con leche y galletas maría..verdad?…
pues a esa abuela tú la robastes 2000 pesetas de las de entonces…que malgastaste en tiovivos  y chucherías hasta casi empacharte "
¡¡Que cabrón!!!..dije…jejejej tú lo que quieres es lavar tu mala conciencia conmigo…" reí ya un poco más  distendido al ver que la imagen me trataba en segunda persona
Mirarme a los ojos  le dije
"Eres real???? Eres real? me contestó el a mi…"sólo un trozo de cristal nos separa me dijo..cambiando la mirada hacia un lugar indeterminado como hablando consigo mismo cual es la realidad la tuya? la mía??? tu tiempo el mío?
Mira Rodolfo me dijo volviendo a mirarme a los ojos
te contare:
Hace treinta años recién fallecido el abuelo fui a la casona familiar, a esa casa entre el cielo y la tierra, como le gustaba decir al abuelo ,para encontrar retazos de mi niñez…
y encontré el espejo ahora regreso, sólo para estar en el otro lado de su cristal


22.1.15

El capítulo censurado de la Odisea




Y Odiseo encalló
Luego, para justificarse ante Penélope, se inventó ...otra historia
Pero os narraré tal y como ocurrió

De entrada Odiseo no oyó el silencio. Estaba convencido de que las sirenas cantaban y que sólo él estaba a salvo con sus tapones de cera y amarrado al mástil.  Fugazmente vio sus bonitas caras, la respiración agitada, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos sus pequeños y firmes pechos. 
Creía que todo era debido a la melodía que fluía sorda a su alrededor.
Todo comenzó a desvanecerse pronto. Parecía que estaba ganando la batalla
Pero fue para reaparecer con más brío
Más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. 
Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, se movían como felinos. Eran expertas en seducir 
Querían atrapar por un momento más, el fulgor de los ojos de Odiseo.

Fue desatado del fálico palo que le amarraba y transportado entre las espumas a Cíteres la isla consagrada a Afrodita. “Aquí todo está permitido” le dijeron
Durante varios días, en la playa, a la plena luz del sol, viciosos se abrazaban, se besaban, se acariciaban. 
El, en opulenta erección, rugía de magnífico ardor. 
Las sirenas cantaban maravillosos himnos obscenos.

Hasta que hartos del espectáculo, los habitantes de Cíteres, les apresaron y penaron con la cárcel: por inmorales

20.1.15

La leyenda de la acequia



ALLAHU AKBAR…¡¡
ASHHDUAN LA ILLAHA ILLA ALLAH
ASHHADU ANNA MUHAMMADAN RASULULLAH
AIAL AS-SALA
HAIAL FALAH
ALLAHU AKBAR
LA ILLAHA ILLAH LLAH

Dios es el más grande, atestigua que no hay más Dios que Alá. Atestiguo que Muhammad es su mensajero. Venid a la oración, vamos a la felicidad. Dios es el más grande. No hay más Dios que Alá
De mi desordenada carpeta de dibujos, me reencuentro de nuevo con el inconcluso tuyo "Eras un libro expuesto a la ventisca,  ave trémula en el paraíso, manojo de plumas que oprime mi corazón.   Mis sueños vuelan por tus verdes silencios, y mis labios de vino se humedecen en las dulces sombras que tu cuerpo deja.  " 
Recuerdo perfectamente aquellos días, en que  posaste para mi dibujo mientras me narrabas la tristeza infinita de tu alma, mis ojos escudriñaban cada detalle de tu cuerpo, mientras mis manos acariciaban el papel Ahora ya se que pagaste tu pena, pero… Os contaré: Sara nacida libre en la ciudad de Bagdad, se enamoró de un capitán de la guardia del Sultán -Alabado sea Alá -cada noche se encontraban a la protección de un ciprés, en los jardines de palacio. La luna tapaba la desnudez de su carne, mientras Sara entregaba su cuerpo a su amado. Un día Sara supo por la adivina que su amado partiría a la batalla sirviendo al Sultán -alabado sea Alá-y que en tierras lejanas acamparía su amor por otra mujer 
"solo el agua lavará la mancha" dijo la adivina 
Loca de celos, esa noche Sara junto al ciprés mojó tres veces de sangre, la hoja de su cuchillo en su amado, mientras su carne aun se mantenía envainada en ella ni un solo grito, ni un reproche mientras  su vida se escapaba por las heridas, Sara peinaba su pelo y besaba sus labios al ocultarle entre las aguas de la cercana acequia 
"La soledad es oír como se apagan las estrellas sobre el firmamento en desorden de tu pelo. Y la tristeza un ventarrón vacío que al amanecer se vuelve caricia.  " 
Mire los ojos de Sara.. siempre me los ocultaba, y vi su lágrima brillar . Hoy muchos años después, la buena gente se acerca a la acequia de aguas tranquilas , la que discurre entre nenúfares y juncales. Algunos dicen oír, las llamadas de amor de Sara a  su amado, para el encuentro 

"Cambié un jardín propio por un mar de altura, una jaula cerrada por un cielo abierto,
mis dos ojos por una estrella lejana,
y por tu amor ¿qué puedo darte yo por tu amor?
no tengo nada que valga tanto. "

19.1.15

Coltrane




Nace el año. Otro más...
No se con precisión la edad que tendría, pero aseguro que casi sabía ya leer, un día, con una gran bolsa, arrastrándola, me llegué hasta un rincón del jardín, sólo tuve que agrandar el hoyo que ya existía.
En él fui depositando cuentos, esos cuentos, todos los cuentos.  Luego los tapé con tierra, a la mejor manera posible de mis seis años?  Pisotones para aplastar la tierra que cubría lo enterrado.
Estaba convencido que si enterraba allí mis cuentos, pasado el tiempo brotarían castillos, dragones y princesas, al igual que brotan las adelfas, magnolias o rosales

Ya ha pasado el tiempo, y ahora se que la vida comienza cuando el sol se pone y hablo contigo. Lo que hay antes: trabajos, rutinas aburrimiento nada tiene que ver.
Luego me acerco hasta ese bar, bastante sórdido y oscuro, en el que las mujeres fuman y los hombres llevan sombreros, y que todos visten como en los finales de los años veinte

En un rincón apenas iluminado hay un pianista. Siempre toca borracho, ( mil historias para olvidar),  pero sus dedos sacan melodías de Coltrane a un ritmo verdaderamente frenético
Si te acercas a él puedes caer tumbado por los vapores de alcohol que desprende.

En ese especial bar de mis ídolos, puedes alternar con Humphrey Bogart vestido como en Casablanca, o con Mickey Rouke en su Sim City. Aunque jamás he tomado una copa con ellos. Se saben inaccesibles, estoy seguro por que piensan que nada tengo que ver con ellos
Vislumbro unas faldas más abajo unas piernas perfecta con medias de costura a tiralíneas.
Desisto de encontrar un rayo de luna, esa del olor a praderas verdes y hierbabuena. Sólo huelen a desodorante y tabaco impregnado en sus ropas
Se que mañana volverá a llegar la noche donde siempre te encuentro

18.1.15

La reencarnación de Lisette



Temblaba la luz de la vela
Lisette se encontraba recostada, apoyando sus brazos sobre la mesa, la mirada perdida en su llama. Vestía un blanco vestido de puro lino, sin hombreras, que la llegaba hasta las rodillas.  Atardecía y el sol había desaparecido entre las montañas piamontesas. Yo, desde la habitación del piso superior percibía el aroma, su aroma a jabón de tocador
...
Lisette sabía a mar Mediterráneo, su paladar, su saliva, sus besos, todo su cuerpo era puro Mediterráneo
La puerta de la habitación crujió cuando entré. Me acerqué hasta la vela, puse mi mano encima de la llama, aguantando hasta que casi mi piel huele a quemado luego me acerco a la ventana y sujeto con firmeza los barrotes, apretando hasta que mis nudillos quedan pálidos sin sangre
...
Lisette pasaba la mano por la llama y esta casi permanecía inmóvil. Una leve sonrisa le surgió, casi infantil, mostraba sus dientes blancos, que relucían a la luz de la llama en la oscuridad de la habitación.
Podría ser un juego más alegre si no fuera por lo dramático de la situación; aunque ella no se sentía mal, ni desolada, ni frustrada, quizás sola.  Sintió agradecimiento. Tantas noches la había acompañado en mil viajes al cielo y al infierno, tantos atardeceres como este le había contado cuentos 

Se levantó y se dirigió al fondo de la habitación donde había un piano de pared, ese en el que arrancaba las notas de Nefeli. Pasó los dedos por encima las teclas, sin presionarlas, sin hacer ruido. Se sentó en la banqueta de espaldas al piano, volviendo a mirar a la vela. Los pies separados, las rodillas juntas, y sobre éstas, apoyados los brazos, tal y como él la había pintado en su cuadro "joven sin rostro con tutú".
...
Empezaron a hacerse audibles los acordes tristes de un laúd y una guitarra, el sonido iba aumentando poco a poco, a pasos de procesión fúnebre.
Salí de la habitación manteniendo el silencio. Cuando me encontraba en la puerta, retrocedí sobre mis paso hasta que me encontré a la altura del piano. Acerqué mi mano a la tapa, y la cerré, luego introduje la llave en el bocallave, y la giré. Saqué la llave y no la guardé en el bolsillo, la mantuve en mi mano apretada.

Lisette se asomó entonces a la ventana, vio a unas veinte personas cargadas, algunos con velas, otros con instrumentos Cuatro de ellos, sostenían una camilla sobre la que yacía su cuerpo sin vida .  Se veía a sí misma preciosa, con el vestido de lino blanco.
Sobre su cabeza le habían colocado una guirnalda de flores amarillas y blancas, que se entrelazaban con laurel.
Aunque ya sin alma, su  cuerpo irradiaba esa hermosura que siempre le había caracterizado, unos labios carnosos que sobresalían sobre su barbilla, una nariz delicada ligeramente levantada, y esos pómulos de porcelana.
...
Aparecí, por la puerta de la casa, y me acerqué al cuerpo, le cogí de la mano y dejé en ella la llave.
Entonces sí, Lisette lloró.
Ambos sabíamos que íbamos a reencarnarnos en nuevos cuerpos para darnos otra oportunidad, como tantas otras veces en anteriores vidas.