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24.11.15

sirenas y Odiseo




Y Odiseo encalló
Luego, para justificarse ante Penélope, se inventó ...otra historia con Polifemos incluidos
Pero os narraré tal y como ocurrió

De entrada Odiseo no oyó el silencio, vamos: se taponó con cera los oídos. 
Estaba convencido de que las sirenas cantaban y que sólo él estaba a salvo con sus tapones de cera y amarrado al mástil. 
Fugazmente vio sus bonitas caras, la respiración agitada, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos sus pequeños y firmes pechos. 
Creía que todo era debido a la melodía que fluía sorda a su alrededor.
Todo comenzó a desvanecerse pronto. Parecía que estaba ganando la batalla. Pero fue para reaparecer con más brío. Más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, se movían como felinos.  Eran expertas en seducir. Querían atrapar por un momento más, el fulgor de los ojos de Odiseo.

Fue desatado del fálico palo que le amarraba y transportado entre las espumas a Cíteres la isla consagrada a Afrodita. “Aquí todo está permitido” le dijeron
Durante varios días, en la playa, a la plena luz del sol, viciosos se abrazaban, se besaban, se acariciaban. 
El, en opulenta erección, rugía de magnífico ardor. Las sirenas cantaban maravillosos himnos obscenos.

Hasta que hartos del espectáculo, los habitantes de Cíteres, les apresaron y penaron con la cárcel: por inmorales

.

2 comentarios:

  1. Y puede ser que haya inventado esa versión que registra La Odisea. Se destacaba por ser astuto, tenía la ayuda de Atenea. Y se quedó un tiempo con Circe, otro tiempo con Calipso, quienes se sintieron atraídas. Puede ser que eso también le haya pasado a las sirenas.

    Los habitantes de Cirene tuvieron envidias. Sin duda.

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    1. Odiseo era un vividor, quizás en exceso confiado con su particular Penélope. Tal para cuál

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