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6.10.15

Macarena y la resaca


 " Macarena "
Acrílico SIN TERMINAR, no son colores definitivos



Desperté, tendida boca abajo en sábanas blancas, con una dulce resaca. No ocultaban mi desnudez las bragas por las rodillas, señal inequívoca de sexo salvaje, apresurado, no premeditado. Alguien  tarareaba una canción, sofocada bajo el sonido del agua cayendo. Dos copas había en la mesilla de noche, y un libro de lomo marrón.

Las últimas semanas, tras su inesperada ruptura con mi pareja  habían sido así de caóticas. En su frenética búsqueda del amor no hizo más que encontrar sexo, del bueno eso sí. Sí, no solo de su cuerpo había abusado, sino de todas las sustancias que le habían puesto a tiro. Las pocas veces que amanecía en su casa, una huella de calor ocupaba el otro lado de la cama, y distintos aromas -por encima del del sexo, claro- llenaban la habitación: a tabaco (yo no fumaba ), a lo ajeno.

Durante un minuto traté de recordar, en vano, qué había sucedido la noche anterior. Solo recordaba el pub al que había ido y que lo había hecho sola. Eso también era frecuente, llegar sola y salir acompañada.  Vio ropa por el suelo. Cielos, ni siquiera recordaba la ropa que llevaba. Una minifalda vaquera, medias de rejilla -"parece que ayer salí a por todas", se dijo-, y un sencillo top liso que le quedaba bastante ajustado. El sujetador no lo encontraba, ni le importaba demasiado, pero necesitaba sus zapatos, botas, bailarinas o lo que quiera que llevase en los pies.

En poco decorosa postura se hallaba, sobre sus rodillas y mirando debajo de la cama en busca de su calzado, cuando a su espalda una voz, que era voz y era risa y era calor, le dijo: "¿sueles robar la ropa a tus conquistas?". Se giró y vio, en el vano de la puerta que daba al baño, a Macarena envuelta en una toalla blanca. Se miraron unos instantes, una divertida, la otra boquiabierta, sin saber bien qué decir. "¿No vas a quedarte a desayunar?", prosiguió. Ella bajó la cabeza, se miró el top negro y, entonces sí, rió. Ambas lo hicieron. "Sí, creo que me quedaré", dijo mientras le devolvía la ropa a su dueña, sonriente.

Quizá estaba encontrando el amor.

1 comentario:

  1. Eso es ya perder todos los filtros! jeje
    Me gusta la expresión de la figura
    Un abrazo

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