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19.7.15

El cuento de Ícaro

El vuelo de Ícaro.  acrílico 50 x 70


En un lejano país, había un príncipe llamado Ícaro, el menor de 6 hermanos todos ellos príncipes, al que su padre no permitía salir de los límites del castillo paterno desde su nacimiento.

El príncipe se sentía insignificante. Sus hermanos estaban batallando defendiendo el reino

y tomando nuevas tierras para grandeza de la dinastía. Sus dos hermanas, estaban casadas
con ricos reyes y llenaban de nuevos príncipes otros castillos.

Y fue que el mago bueno del bosque, era su confidente y sin la autorización del Rey, se atrevió a concederle lo que más ansiaba. Sólo una advertencia le hizo, si te ves en algún momento frustrado, inmediatamente regresarás a entre los muros del castillo.

Bebió de una botella un brebaje verde y sintió cómo su cuerpo se iba transformando , como su piel se cubría de doradas escamas, se introdujo en una botella con agua, y su mundo se convirtió en libertad, esa tan ansiada libertad.
Nadó viendo cómo las altas torres del castillo iban quedando atrás, hasta llegar a un océano azul inmenso, lleno de vida, de aguas tibias en la superficie, e inmensos bosques de algas en el fondo
Hasta que sintió unos barcos en la superficie y cómo quedaba atrapado entre una gran malla, con una multitud de toda clase de peces.
Privado de libertad, se vio de nuevo en el castillo

El mago le dio una segunda oportunidad, y de su cuerpo comenzó cubrirse de plumas y crecerle alas que le permitieron volar. tocar las nubes, sentarse columpiándose en la luna, y coger centenares de estrellas entre sus manos.

Luego descendió al ver las estrellas reflejadas en el agua. Escuchó dos disparos, y vio como una de sus alas se rompía como el cristal en mil pedazos.
Cayó junto a un estanque rodeado de frondosos árboles, y tuvo la suerte que una joven le recogió y curó sus heridas.
Durante un tiempo la joven le daba atención y todo su cariño
Hasta el día en que nuestro príncipe-pájaro estuvo en condiciones de seguir volando.
Esta vez regresó de nuevo a el castillo, la razón no fue frustración, si no un sentimiento
que era nuevo para él
El mago, le entregó un tercer brebaje capaz de hacer que cualquier joven se enamorada de él , pero esta vez, rechazo brebaje alguno, y partió en busca de ese estanque, y del lugar donde se posó esa ave de paso a beber de una mano amiga.

El Rey al enterarse que iba en busca de una joven plebeya le quitó sus derechos dinásticos 

Y cuando ya juntos, la joven  confesó que ella era una princesa, que había renunciado a la riqueza, la corte las grandes fiestas y que allí tenía todo lo necesario...junto a él 

Y así fue como dos príncipes sin reinos vivieron felices y comieron ensaladas, por que ambos eran vegetarianos.


Y colorín colorado este cuento se ha acabado

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