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12.1.15

Mensaje en una botella



Tal y como Nereida me lo contó os lo transmito:
Hace  años en una población de una pequeña isla habitada por mujeres sirenas y humanos, ocurrió que con con el tiempo ellas se cansaron de su soledad. Decidieron abandonar la isla internándose en el mar, donde volvieron a crecer sus mitades-peces.
Toda la isla quedó desierta; las casas de los pescadores vacías con ventanas y puertas abiertas, las barcas a la deriva, con su maderamen pudriéndose, meciéndose indolentes terminaron engullidas por el mar. Ahora viven de nuevo en las profundidades

La miré, era verdaderamente bella, sus párpados casi transparentes, el pelo sobre los hombros y ocultando en parte sus desnudos y redondos senos.
Siguió contándome. Todo empezó hace años: Llegamos de las profundidades hacia las agua cálidas de la superficie, los primeros hombres que nos vieron se asustaron.
Descendimos varios metros y esperamos que los humanos se marcharan, pero estaban ahí
esperándonos con sus arpones prestos para clavarse en nuestras carnes

Comenzamos a cantar
Nuestras canciones les embelesaban, uno a uno se fueron echando al mar, descendiendo como fardos, hasta los más profundo, donde sus pulmones reventaron como vejigas de cerdo, evadiendo centenares de burbujas bañadas en sangre.

¿ Te asusto Rodolfo ?
Un poco, me asusta más que en verdad existáis cuando siempre pensé que erais leyenda

Mis amigos dormían. Todo esto sucedió en esos días que estuve embarcado, en una noche de luna llena. Su carne rosada, su cuerpo cubierto de escamas, brillaban a la luz de la luna .
Nereida prosiguió contándome la historia de su pueblo.

Cuando estuvimos seguras que ya no quedaba pescador alguno, salieron a la superficie
¿ Ves esa pequeña isla Rodolfo ?
si, la veo
Allí nos dirigimos nadando, al salir a la superficie, perdimos nuestra aleta caudal, y dos miembros inferiores como vosotros los humanos renovaron nuestro cuerpo. Nos dirigimos al poblado, apenas ocho casas humildes. Las mujeres nos acogieron bien. Contamos que sus maridos habían sido atacados por terribles peces y todos habían muerto.
Las mujeres guardaron luto el resto de su vida, nosotras nos hicimos cargo de su subsistencia, pescábamos para ellas y nos llamaban " las mujeres extrañas" ya que nos alimentáramos de pescado crudo

Nuestras casas se fueron transformando. Nuestros cuerpos desprenden mucha humedad, y pronto las paredes se cubrieron de líquenes y musgo. Las mujeres humanas terminaron muriendo una a una
Y nosotras nos quedamos a vivir allí, solas, sin varón alguno
y es en las noches de luna llena, como ésta que salimos a aparearnos con humanos
Perdemos nuestra aleta caudal y nos entregamos sin límite a los juegos amorosos.

Rodolfo, vendrás conmigo a las profundidades del mar para ...ya sabes?
" Nereida eres el ser más maravilloso y sincero con el que me he cruzado. Nunca pensé que sería capaz de hacer, de rechazar un encuentro contigo. Tengo miedo Nereida, miedo de no regresar si voy contigo, de perder mi vida, de sentirme utilizado de alguna manera
Ve, Nereida, siempre estarás muy cerca de mí

Nereida se incorporó y al fin me dio su primer y único beso. Estuve a punto de perder mi serenidad e irme con ella, pasara lo que pasara. Pero antes que me diera cuenta había desaparecido. Del fondo de las aguas sonó una canción, fascinante. Su voz me embelesaba de tal manera, que escribí rápidamente este relato que ahora leéis y lo introduje en una botella para ser leído por " alguien" y después la arrojé al mar
Antes que pudiera arrepentirme de nuevo me tiré a lo más profundo del mar, siguiendo el sonido de su canción a su encuentro.

...
Amo che canto di notte con il rumore del mare Io che canto di notte con il rumore del mare,Io che parlo alla luna per capire il mistero di una storia d'amore. E ti sento più forte nelle sere d'estate. Sento le tue parole come piccoli fuochi accesi in fondo al mio cuore.
Dentro la vita mia una musica suona


1 comentario:

  1. Ya se sabe que las sirenas tienen un mágico poder en sus cuerdas vocales que enloquecen de amor a quien las escucha.
    Son historias que siempre agrada escuchar, como si fuesen sus voces atrapándonos.
    Un saludo.

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