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16.1.15

En la ciudad de la lluvia...es posible






En la Ciudad de la lluvia las personas con que te cruzas por sus calles no se conocen. 
Al cruzarse imaginan mil cosas unas de las otras,
sólo sus sombras se entrelazan, se abrazan, se hablan 
parlochean de los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, 
 las sorpresas, las caricias, los mordiscos…
Pero nadie saluda a nadie 
Las miradas se cruzan un segundo luego siguen su caminar, buscan otras miradas 
No verás que se detengan un instante, levantar el sombrero y decir: 
"Qué buena tarde de paseo hace".

Pasa una joven casi una adolescente púber, saca pecho.  
Sus caderas van recitando a Shakespeare: Ser …o no ser…, con rotundidad.
Pasa una enana guapísima, dos hermanas mellizas la una de la otra 
con coletas y llamativo rouge en los labios
Pasa una mujer enfundada en luto, ojos inquietos bajo el velo y los labios trémulos por falta de sexo. 
Su mente está en esas perdidas tardes de acaloradas siesta con su difunto, aunque bien la vendría un muy vivo ahora.
Pasa un gigante de esos de circo con todo su cuerpazo tatuado como el de un gánster japonés,
Un joven canoso fumando en pipa llevando un gato siamés con cascabel 
Se intercambian  las miradas hasta que otros personajes entran en escena:
Un ciego con un hámster  por lazarillo sujeto con una cadena, 
Una prostituta vestida de lentejuelas y mantón de manila 
Un efebo de curvilíneo perfil, 
una mujer tanque de andares aplastante, contundentes

NOTA: El video de "Siete semanas y media", puede herir su sensibilidad 

La lluvia entra en escena, justo después del relámpago y antes que el trueno hable con ronca voz.
Así todo el zoológico urbano busca una marquesina, 
un soportal para guarnecerse de la lluvia
o se apiñan debajo del toldo de la zapatería.
Es la hora: Las invisibles campanas tocan arrebato
Se consumen abrazos, tocamientos, seducciones, orgías sin mediar palabra, besos generosos,
sin antes haberse rozado un pelo, casi sin alzar los ojos.
Una explosión de lujuria mueve la Ciudad de la lluvia
Mujeres y hombres  empezaran a vivir sus efímeros sueños, 
Cada fantasía se representará  entre sus brazos,
en una persona con quien comenzar una historia efímera…
tan larga como dure la tormenta
Luego cuando toda la ciudad de la lluvia quede iluminada por un cielo limpio, casi cegador
Cuando el olor cercano de tierra mojada lo invada todo
Es el momento de recomponer sus ropas, 
de limpiar sus fluídos 
y de, sin mediar palabra, 
regalar una sonrisa que humanice, 
el instante compartido con la pareja que el azar te trajo …
por unos minutos

5 comentarios:

  1. Qué bonita es tu ciudad de la lluvia.

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  2. Historias de deseos, desencuentros, ansias de estar acompañados... tantas historias como humanos andando en esa ciudad bajo la lluvia.
    pienso que si cada quien afinara sus sentidos y se predispusiera a escuchar y dialogar, lso encuentros posibles serían mucho más significativos y menos efímeros.
    =)

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  3. Una ciudad en la que al menos la lluvia hace que las personas se miren a los ojos y sientan al menos mientras esta cae. Las ciudades cada día estan más deshumanizadas, aunque mejor no generalizar.
    Besos.

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  4. Una tierna manera de enseñarnos que si seriamos capaces de ver más allá, mas dentro...encontraríamos sentimientos y actitudes maravillosos en los otros habitantes de la ciudad de lluvia.
    Besos amigo.

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  5. Aquí, cuando llueve... solo llueve, y lo único que importa es llegar rápido a casa.
    Deberás indicarme dónde queda ese lugar...

    Besos... en estas orillas, con sol.
    Gaby*

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