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26.7.14

Ese día


Selfie en  Cafe Majestic, Oporto


Lo hizo en silencio, para que su llanto no rompiera la quietud de la noche ni perturbara el descanso de los pájaros. Nació una noche de luna llena, de reflejos plateados en las aguas. Sabía era distinta, por ello alimentó su insaciable espíritu de soledad
Niñas y niños la tenían miedo porque era la niña sin sombra. Hasta el sol se enfadaba cada vez que pretendía calcar, sin éxito, su silueta en el suelo. La noche siempre fue su refugio y allí creció, siendo como era
Pronto se acostumbró a las miradas de reojo, furtivas y temerosas. Se acostumbró a que tan sólo el viento le rozara la piel. Se acostumbró a que sus sueños estuvieran hechos de cristal 

Pero un día, la mujer que no tenía sombra, encontró la respuesta a todas las preguntas que desde niña se había hecho. Entendió de repente que su diferencia atemorizaba a quienes sólo conocen el color gris y jamás dibujaron arco iris.  Un día, la mujer sin sombra descubrió que estaba hecha de luz, que su resplandor brillaba tan intensamente que ningún otro resplandor era capaz de dibujar su silueta en el suelo.
A partir de ese momento, la mujer sin sombra nunca más volvió a sentirse sola, ni triste, ni abatida. Brilló, con ese resplandor que hasta la misma luna llena admiró el día en que nació,  porque  la mujer sin sombra, ese día, comprendió que estaba hecha de luz.

21.7.14

El otro lado del espejo

No es Gredos, pero si Frigiliana en el lugar que sirven los mejores mojitos de la Axaquía (Málaga)




Hacía tan sólo unos días que mi abuelo había fallecido.
Allá en Gredos, la casona familiar, había permanecido cerrada, con sus sábanas ocultando los muebles, dando un aspecto fantasmal a las estancias.
La casona, "Entre el cielo y la tierra" como le gustaba decir a mi abuelo, con su largo porche de viguería y pilares  de madera, tan cercano a las plantas olorosas: jazmines, romero, tomillos, lavanda. Cualquier ligera ráfaga de aire fresco, en verano todo lo perfumaba. El patio con la fuente de copa de un solo chorro de agua cantarina. En cada esquina del jardín, los uno de los cuatro árboles del Mediterráneo: el almendro, el olivo, el naranjo y el laurel
Ese fin de semana un impulso irreflexivo me hizo dirigirme a la casa familiar.
Hacía años que no subía al desván, era algo complicado hacerlo. Traje la escalera y empujé la trampilla que en el techo da acceso; tardé unos instantes en acomodar mi vista a la oscuridad.
La única ventana, se enmarcaba entre los resquicios de luz que se filtraba. Todo eran bultos informes. Abrí el frailero de la ventana, y entró en tropel la luz, invadiendo de luces y sombras la estancia.
Muebles, sillas, una mecedora, un baúl, una columna de escayola, cuadros, maletas con ropa antigua, cestos con más ropa; juguetes viejos una cómoda y un espejo, empañado, sucio.
Limpié un poco la mecedora, entorné los ojos y me trasladé a cómo mi abuela Mercedes, me dormía meciéndome en ella, mi cabeza en su blando pecho, y su olor a café con leche y galletas María. 
Tomé una carpeta, de gomas, la abrí: había fotos antiguas de mis padres, mis tíos, mis abuelos…Toda una vida familiar contenida en ese desván.
Me fijé en el espejo, su marco antiguo, algo de carcoma, era de nogal español de color caoba. Limpié el cristal, la imagen que veía no la reconocía.
Pensé, sera un cuadro; pero, le giraba y se reflejaban los bultos, cada objeto del desván. Sin embargo… cuando lo enfrentaba a mí no era mi cara la que reflejaba-. Dejé el espejo, en el suelo, asustado, y procedí a marcharme, algo confuso. Iba  ya a descender, cuando me dije: Rodolfo, estás tonto?. Tomé de nuevo el espejo y sin abrir los ojos pregunté:
¿Quién eres ?. Sólo silencio.
Abrí los ojos y la misma imagen de antes seguía reflejándose
Era un señor mayor, y si yo giraba la cabeza a la izquierda, la imagen también lo hacía.
Apreté los labios, levanté una mano. El reflejo también lo hacía.
Terriblemente asustado me dispuse a descender la escalera, cuando na voz familiar me dijo: -"No te vayas-"
Balbuceando pregunté: ¿Quién eres
-"Soy tú mismo". me contestó
Ja jaja jajaja reí histéricamente, más por el miedo que por la gracia que pudiera hacerme
Pensé: hoy desayuné en exceso, seguro que todo es un sueño y me he quedado dormido en la mecedora.

Venga yaaaa …¡¡¡¡ exclamé
La voz, pausada me contestó: Hace 12 semanas murió el abuelo Víctor, verdad?. Me temblaban las piernas.
Él te regaló la primera moneda de tu colección numismática: un real de vellón, de Carlos II, Ceca de Segovia y estado ploof de conservación.
Me senté en el suelo. Estaba catatónico
Comencé a mirar mejor la imagen que reflejaba, tenía entradas, el pelo canoso por las patillas, unas bolsas en los ojos, sin el brillo que ahora tienen, pero no cabe duda, era mi mirada …si, es verdad, podría ser yo . No entendía nada.
-" Rodolfo,soy tú… o tú eres yo, como quieras "-
Mírame a los ojos, le dije.  Eres real? atreví a preguntarle. Eres real ?, me preguntó a la vez él a mí. ¿Cuál realidad, la tuya…la mía ?
Sólo nos separa un trozo de cristal, luego cambiando por primera vez la mirada de manera autónoma, y como hablando consigo mismo, me contestó: Mira Rodolfo, mientras volvía a mirarme a los ojos. Te contestaré. Hace treinta años, a las 12 semanas de fallecido el abuelo necesité ir a la casona familiar , en busca de retazos de mi niñez. Y encontré el espejo. No entendía nada.
Ahora regreso, tan sólo para estar, al otro lado de su cristal. 


17.7.14

Busca...encuentra...

















Leer este texto  como los ciegos, pasad suavemente  los dedos por cada línea, pronunciando despacio cada sílaba 
Deteneos  unos instantes en la cavidad abierta  de una “u” y en las hendiduras de una “m” o  la rotundidad de cada "o", quiero que recorráis repetidamente con la yema de los dedos el mástil de las letras altas
Encontrad  los silencios, sin los cuales no habría tensión ni vértigo, atención a las conjunciones copulativas y deteneos en esas palabras  imprescindibles para alcanzar el placer 
Una recomendación cuando entréis en clímax, hacerlo sin prisa deleitándoos,  con pasión, que no os importe el temblor de la mano 
Y si un grito sale de vuestra boca o  escapa algún sonido incontrolado de vuestros labios, eso es que llegáis deseosos al final .
 Así. Así...


16.7.14

la ciudad invisible



Nos habíamos buscado, en Tetuán, en Tánger, en Madrid...
Y fue que de nuevo desapareciste
Esta vez no quise perderte, me habías prometido que la siguiente reencarnación la viviríamos juntos, y yo no estaba dispuesto a esperar, así que repetí paso por paso aquel viaje del bosque
Transcurrido unos kilómetros, comenzó a llover. Pare el coche y esperé
Los cristales se habían empañado, pasó el tiempo y tú no aparecías.
A pesar de la lluvia, descendí del coche y me adentré en aquella selva, hasta que mi buena fortuna me hizo dar con el claro 
Me adentré en su centro, la ciudad Invisible se fue materializando
Todos mis seres queridos, mis amigos y profesores, me observaban tras los cristales
Charo, me gritó: ¡ Rodolfooo,  está al final de la calle ...!  Y hacia allí me encaminé


Te fuiste materializando. Eras mi chica te abracé y besé
Luego, ambos simplemente nos difuminamos en esa ciudad invisible absorbidos por nuestras mentes,  
que guarda todo lo bello ocurrido en mi vida

14.7.14

ver pasar la vida

Hay veces, nunca siempre



Me acuerdo de ti más de lo razonable.
Excepcionalmente estos días que me vuelvo a subir al árbol de la entrada de tu vida a esperarte. Hoy una vez más.
Como solíamos, nunca siempre. Te he dejado un lugar de privilegio para observar juntos desde lo alto, ver pasar la vida

                        " Ophelia  en silencio " Tinta china y aguada de tinta china  (SIN TERMINAR )

A veces callas,  te propones el silencio como una obligación o un reto personal.
Recorrí en tu busca los barrios más lejanos y humildes.
Los callejones más sucios y malolientes.
Con los labios herméticos te empeñas en parecer, en ser sorda o muda.
Lo que de verdad te gustaría es ser invisible; pero aún no has aprendido a serlo.
Te busco entre las tabernas más lúgubres, donde los marineros borrachos escupen al suelo y mienten en sus aventuras con sirenas
Es en ese lugar donde una princesa olvidaría su condición. 
Extrañamente has decidido salir de casa.  Nunca lo haces cuando te encuentras así.
No miras a los lados.
Traspasas puertas vencidas que a penas pueden sostener ya sus bisagras oxidadas.
Hoy sopla levante, trae ese olor a pescado podrido, a sal, a humedad que empapa hasta el alma.
Es ahora cuando los días se te antojan interminables, caminas y te entretienes escuchando los sonidos que tu cuerpo emite, latidos que retumban,
Tragas saliva y escuchas  cómo las ideas retumban en tu mente transformándose en palabras no pronunciadas.
Recuerdas esa tarde?, era como ahora mediados de Julio. Olía manzanas, a sexo reciente , a besos volados y gemidos de todos los colores.

Subo por tu espalda, hundo mi nariz en tu pelo. Busco una palabra….
El ventilador del ordenador se conecta, me saca del ensimismamiento. Suenan las cañerías del vecino de al lado. Vuelvo a escuchar, sólo mi respiración, lenta, pausada, que me llevará sin duda en breves instantes, de nuevo, al sueño, a soñarte mil veces si es necesario.
No supe decirte cuánto te quiero, como tampoco ahora. 
Quizás en otro tiempo, en otro país, en otra vida tengamos una nueva oportunidad.
¿Quizás….?

Mientras seguiré soñándote